aA+
aA-
Grabar en formato PDF
Burkina Faso
La urgencia de la alternativa política
08/12/2014 | Paul Martial

Tras la insurrección popular que acabó con 27 años en el poder de Blaise Compaoré, el país entra en una fase de transición en la que la unanimidad proclamada tiene dificultades para ocultar intereses divergentes.

Para evitar el vacío de poder, la columna vertebral del antiguo régimen, el RSP (Regimiento de la Seguridad Presidencial) ha tomado las riendas manteniendo una concertación con los partidos de la oposición y el movimiento de la sociedad civil. Esto ha permitido mostrar un consenso entre todas las fuerzas vivas de la nación. Sin embargo, los intereses y objetivos de unos y otros son muy diferentes.

Los militares quieren una transición en la que nada cambie. Por ello han ocupado los ministerios fundamentales y han elegido, entre los candidatos a la presidencia de la transición a Michel Kafando, alto cuadro del régimen precedente, en detrimento de los demás candidatos que han participado en la lucha contra Compaoré.

La idea es llevar a cabo la transición en un año, para desembocar en unas elecciones en las que se considera favoritos a los dos dirigentes de los partidos que, aún recientemente, participaban en el antiguo poder. En efecto, Rock Marc Christian Kaboré ha abandonado solo hace un año al clan Compaoré y Zéphirin Diabré es el antiguo señor Africa de Areva.

La movilización de la población continúa

El movimiento popular, dirigido esencialmente por la sociedad civil, en particular por la "Escoba ciudadana", mantiene una fuerte presión sobre el gobierno de transición que ha tenido que abrir investigaciones contra dirigentes corruptos de la administración... y librarse de su ministro de cultura. En efecto, una jornada después de su nombramiento, bajo la presión de la calle, éste dimitía a causa de su pasado de antiguo fiscal en el asunto Zongo, el periodista asesinado por haber denunciado la implicación del hermano de Compaoré en el asesinato de su chófer.

En cuanto a las fuerzas progresistas, si bien se refuerzan, siguen siendo débiles. Los sankaristas se han encerrado en una política electoralista durante años. El Partido Comunista se obstina en permanecer en una clandestinidad obsoleta que le impide tener una política de construcción abierta y masiva.

El mayor problema es la negativa de la sociedad civil militante, en particular la "Escoba Ciudadana", a entrar en el juego político, dejando, de hecho, el poder a los militares y a los antiguos aliados de Compaoré. El mantenimiento de la movilización de las poblaciones y el anclaje de la "Escoba Ciudadana" en los barrios y pueblos siguen siendo bazas para hacer evolucionar positivamente la transición, incluso respondiendo a los problemas sociales más urgentes.

Resonancias en el continente

La insurrección en Burkina Faso fue un trueno en el cielo sereno de las dictaduras africanas. Efecto colateral notorio, el beninés Yayi Bonni acaba de abandonar sus veleidades de volverse a presentar para un tercer mandato. En Togo, se producen movilizaciones en la calle y en la Asamblea Nacional para impedir a Faure Gnassimbé eternizarse en el poder. En Gabón también se esboza una movilización contra Alí Bongo. En Tchad, la socidad civil se ha revigorizado y un colectivo llamado "Esto es demasiado" ("Trop c´est trop") simboliza la exasperación de la población contra la dictadura de Déby... ¡que acaba de recibir de nuevo el apoyo del jefe del gobierno francés Valls!

Tras la primavera árabe, Burkina Faso ha mostrado que las movilizaciones populares, cuando son masivas, pueden acabar con todas las dictaduras. Este ejemplo práctico continúa haciendo su camino en las conciencias del continente...

6/12/2014

http://www.npa2009.org/actualite/burkina-faso-lurgence-de-lalternative-politique

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR





Facebook Twitter RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons