aA+
aA-
Grabar en formato PDF
Siria
Trabajadores(as) de la sanidad detenidos y torturados
25/06/2012 | Olivier Tallès+a l´encontre

[Publicamos a continuación una presentación de testimonios que, parcialmente, dimos ya a conocer a nuestras lectoras y lectores. Su estilo “sobrio” traduce, de hecho, una situación terrorífica. La casi ausencia de la izquierda, la europea en particular, en la organización de un apoyo a sectores muy importantes y mixtos (“confesionalmente”) de la población insurrecta deja un lugar desmesurado, comparativamente, a las aportaciones de naturaleza diversa de ciertos países del Golfo a corrientes político-religiosas cuya influencia política está mediáticamente exagerada.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con 170 muertos, el jueves 21 de junio, ha sido “la jornada más sangrienta desde la instauración del alto el fuego, y una de las más sangrientas desde el comienzo de la revuelta (el 15 de marzo de 2011)”.

Para comprender estas masacres, hay simplemente que tener presente un hecho. Durante mucho tiempo, las expresiones de oposición estaban concentradas en Damasco, en los medios intelectuales. Arriesgaban su vida por no repetir un eslogan básico del régimen: “Bachar, te amamos”. Un eslogan puesto a punto por el padre Hafez, “el dirigente eterno”, según un ceremonial que, por si solo, define un régimen político. Hoy, como sugiere un universitario que pensaba conocer todo sobre su país: “Este pueblo que se pensaba ignorante se levanta y aprendemos, de él, los nombres de aldeas que ignorábamos”. Y numerosas masacres en esos pequeños pueblos, realizadas por las fuerzas especiales o las chabihas (los lumpen asesinos que forman la clientela de un régimen que se agota lentamente), tienen por función suscitar, si la aldea está poblada de una comunidad alauita (sí, alauita), una respuesta sectaria de otros habitantes alauitas de la región contra “terroristas” que no son nunca identificados. La instrumentalización de las diferencias sectario-confesionales es uno de los instrumentos del poder desde los años 1970, en grados más o menos fuertes. Y a quienes, en prioridad denuncian a las fuerzas islamistas, un militante de Damasco plantea la pregunta: “Besar el retrato de Bachar y recitar “No hay dios, si no es Bachar” ¿no es muy parecido, o peor, que la adoración total y acrítica de Dios?”

Son numerosos los videoclip que circulan por Internet y que eluden la propaganda de Estado, cada vez más ridícula pues la distancia entre la realidad y ella es abismal. Así, un clip muestra a una multitud y el texto afirma “La población de Al-Midan (la periferia sur de Damasco) da gracias a Dios porque ha hecho llover y Al-Jazeera afirma que es una manifestación de los que protestan en favor de la democracia”. Una página de Facebook afirma: “El régimen se ha ido, ¿pero nos hemos librado de él?”: una síntesis sobre la situación en diversos lugares en los que, tras la “desaparición” momentánea de las tropas militares y demás fuerzas de represión, éstas resurgen y asesinan, esperando provocar conflictos “sectarios”.

Las deserciones de militares “de alto rango” se multiplican, de la misma forma que centenares de familias, relativamente acomodadas, intentan sacar dinero (bajo la forma de oro, por ejemplo) del país. Un indicador del debilitamiento del régimen que, por su parte, no retrocede por el momento ante ninguna medida represiva. Incluso en regiones agrícolas del Líbano (la Bekaa, por ejemplo), trabajadores temporales sirios llevan con ellos a sus hijos que duermen en tiendas, digamos, bastante “elementales”. Cuando el régimen puede aún hacerlo, “guarda” a otros miembros de la familia a fin de prolongar su control sobre una población de unos 800.000 jornaleros agrícolas.

No hay duda que antiguos aliados del régimen clánico de Assad -desde Turquía a la Arabia Saudita, pasando por los Estados Unidos- intentar armar a grupos que, todos, utilizan la etiqueta de Ejército Sirio Libre (ESL). Un “centro de mando” ha sido montado en Turquía. Promesas de entregar salarios a los miembros de las unidades controladas han sido hechas y serán concretadas. Esto con el objetivo de hacer surgir “en el exterior” del ejército de Bachar el-Assad ( y de su hermano Maher) una fuerza que pueda atraer a sectores de militares que se separan del régimen. La búsqueda por los Estados Unidos de un compromiso con Rusia, prometiéndole dejarle el acceso al puerto de Tartus (en el Mediterráneo), entre otras cosas, se inscribe en estas grandes maniobras. Entre las potencias que utilizan el levantamiento, que se ha extendido desde Deraa, en marzo de 2011, la voluntad de encontrarse con una estructura militar (y política) que controle, más o menos, el país es evidente. Pero, hay que estar voluntariamente ciego para no comprender el proceso de insurrección en marcha, ciertamente complejo (pero, ¿qué lucha de este tipo y de esta duración es sencilla?) cuyo objetivo es librarse de una dictadura tiránica. El primer paso hacia otra etapa, que será disputada. (C-A.U.- a l´encontre)

“Trabajaba en el servicio de urgencias del hospital de Homs, cuenta un cirujano sirio. Numerosos pacientes que sufrían heridas de bala estaban ingresados. Entre ellos, un adolescente de una quincena de años herido en el pie. Oí gritos de dolor. Me acerqué. Vi a un enfermero golpear con fuerza el pie herido del adolescente, insultarle y derramar alcohol de 90% sobre su herida, con el objetivo manifiesto de hacerle sufrir más aún”.

Es un testimonio entre otros recogidos por Amnistía Internacional en su informe La salud atacada, el gobierno sirio ataca a los heridos y al personal sanitario. La ONG analiza cómo la represión se organiza también en el interior de los centros de salud. “Desde el comienzo del levantamiento en marzo de 2011, las fuerzas de seguridad siria pueden intervenir como quieran en los hospitales públicos o privados”, recuerda Donatella Rovera, investigadora en Amnistía Internacional, de vuelta de Siria.

Ir a curarse a las estructuras habituales es correr el riesgo de ser torturado o encarcelado. Pues el régimen tiene ojos en todas partes. Cuando los miembros de los servicios de seguridad no están físicamente presentes, se apoyan en una red de informadores reclutados entre el personal. “Un hombre de 28 años ha llegado en una ambulancia, cuenta un médico. Un agente de mantenimiento le ha golpeado e insultado. Luego, las fuerzas de seguridad le han esposado. Cuando he pedido verle, se me ha dicho que había sido transferido al hospital militar”.

El miedo ha hecho su efecto. Actualmente la mayor parte de los heridos no van a los hospitales públicos. Se esfuerzan por llegar clínicas clandestinas, aquí un apartamento, allí un caserío, donde personal enfermero intenta asistirles con peligro de su vida. Se trata a menudo de una sencilla habitación transformada en quirófano de emergencia, por una hora o un día. “Las condiciones de anestesia, de esterilización y de higiene son extremadamente rudimentarias, señala Médicos sin Fronteras en un informe. Hay que cambiar de lugar regularmente para no ser descubierto”.

Es peligroso curar “opositores”. Según diferentes testimonios, numerosos profesionales de salud figuran entre las miles de personas que han sido detenidas y torturadas por las fuerzas de seguridad. Algunos han tenido la equivocación de ayudar a los heridos sin contarlo a las autoridades. Pero no solo. “Uno de mis colegas fue cogido con vendajes en su coche, cuenta un médico sirio. Ha sido acusado de hacer funcionar un hospital móvil. Ha estado en prisión durante un mes y ha sido torturado”.

Los defensores de los derechos humanos y las organizaciones humanitarias reclaman desde hace meses el respeto de la neutralidad de los espacios de salud. Un derecho fundamental reconocido por los tratados internacionales. Siguen sin ser oídos. “Al contrario, observa Donatella Rovera, la situación no deja de empeorar”.

Este artículo fue publicado en el diario La Croix el 21/06/2012.

http://alencontre.org/moyenorient/syrie/syrie-des-milliers-de-professionnels-de-la-sante-arretes-et-tortures.html

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR





Facebook Twitter Telegram RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons