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Cine
Sorry We Missed You, de Ken Loach
31/10/2019 | Cathy Billard

Con esta nueva historia familiar Ken Loach y su guionista Paul Laverty desmenuzan cada una de las etapas del desastre social e íntimo de la uberización que a través de la implosión de cada individuo provoca la explosión del colectivo. Cada escena rodada al milímetro combina sobriamente el calor de la mirada sobre los miembros de la familia y la implacable y fría mecánica del sistema que les tritura.

Una vida de precariedad

La historia nos interpela tanto más en la medida en que es la vida cotidiana de numerosas familias a una parte y otra del Canal de la Mancha. Una familia de la clase obrera que ha sido frontalmente víctima de toda la evolución del mundo del trabajo: Ricky ha olvidado hace mucho lo que era trabajar con un contrato indefinido, encadena currelos mal pagados, y no duda en coger el primer currelo que se le ofrece, solo para empezar de nuevo sin ver un final. Abby trabaja en la asistencia a domicilio y corre toda la jornada porque trabaja con un contrato sin horario, pagado por servicios. Y sin embargo, resiste y encuentra la energía para llevar a cada una de las personas ayudadas un poco de humanidad. Su hijo de 15 años está en plena crisis, revuelto contra la situación a la que la sociedad condena a sus padres. Con su banda de chicos y chicas huye de la escuela, y del cerrado porvenir que se le ofrece, para pintar en lugares improbables frescos que expresan sus cóleras y sus sueños de jóvenes adolescentes a la búsqueda de si mismos y de las y los demás.

En cuanto a su hermana de 11 años, aprende ya a asumir la carga mental que pesa sobre las chicas, pendiente de todo lo que amenaza a su familia. Lo único que posee la familia es el coche de Abby, que le permite visitar a un máximo de personas y no volver a casa demasiado tarde para poder ver un poco a sus hijos antes de acostarse.

Espiral infernal del trabajo uberizado

Entonces, Ricky, que no puede más, se entrevista con el patrón de una plataforma de paquetería que le propone trabajar para él sin estar asalariado: libremente, en función de sus necesidades. [Ricky] tiene una necesidad irreprimible de creer en ello. Supera las resistencias de Abby que vende su coche para financiar la garantía del crédito para comprar una camioneta, degradándose así inmediatamente las condiciones ya tan precarias del trabajo de Abby y de la vida de la familia. Es solo el comienzo de la espiral infernal del trabajo uberizado. Y no es solo el trabajo lo que está uberizado, es toda la sociedad la que combina descomposición de las relaciones de trabajo y de los servicios públicos, refuerzo del poder de los poseedores (a fortiori cuando son nuevos poseedores), vigilancia y control en un sistema escolar inquisitorial, rebajando a cada individuo a su responsabilidad individual en la precariedad absoluta y su incapacidad para superarla. Como a menudo en Ken Loach, no tienes otra que identificarte con esa familia, a medida que avanza la película tienes el corazón más encogido y aumenta la rabia. Un verdadero carburante para la revuelta anticapitalista.

23/10/2019

https://npa2009.org/idees/culture/voir-sorry-we-missed-you-de-ken-loach?fbclid=IwAR2ex5p4IgF0UqlGF0dnIj78BpU8cUmCPk_kScH6iqLuJm6gXYuQlQhtOkI

Traducción: Faustino Eguberri para viento sur





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