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Suiza. Crisis climática
Clima de unidad
20/10/2019 | Benito Pèrez

La madurez de la juventud huelguística es impresionante. El martes, en Berna, Strike for Future (Huelga a favor del futuro) anunció el nacimiento de un movimiento más amplio con el objetivo de posibilitar la convergencia de las luchas y de las distintas generaciones. Lejos de una revuelta infantil en la que la que a mucha gente les gustaría arrinconar, la juventud huelguística asume que el cambio de civilización al que aspiran sólo será posible aliándose a otros sectores sociales con objetivos comunes que se pueden y se deben acordar, sin renunciar a su propia radicalidad, como queda de manifiesto en el llamamiento a la huelga general climática para el próximo 15 de mayo del 2020.

Nada desagrada más a quienes ven en este movimiento juvenil un movimiento manipulado por una adolescente sueca, que la inteligencia colectivas de las y los huelguistas que ya se han manifestado en términos parecidos en varias ocasiones. Como en pasado fin de semana en Ginebra, cuando han recordado –junto a las ONG y sindicatos internacionales- la quimera en la que se convertía el deseo de un mundo sostenible si no se ponían límites al apetito de las multinacionales.

La voluntad de aliarse con las y los asalariados es estratégica. La movilización contra la crisis climática no arrastrará a las capas populares si no integra la justicia social. Se ha visto en Francia durante la movilización de los Chalecos amarillos y se verá en otros sitios. Pero la convergencia va más allá de estos cálculos. Si el movimiento ecologista debe integrar las reivindicaciones sociales y feministas es porque sus adversarios con los mismos: el patriarcado y la explotación. El dominio no compartido sobre la naturaleza nos remite al que se ejerce en el seno de la especie humana, incluso en lo que respecta a las futuras generaciones.

Es fácil identificar al enemigo: su pensamiento económico actúa de la misma forma ante el trabajo invisible de las mujeres, la resistencia social y la naturaleza. Para el capitalismo, se trata de recursos inagotables, gratuitos, a su disposición, sin necesidad siquiera de integrarlos en un modelo teórico...

Profunda, urgente, la crisis climática no permite respuestas marginales, soluciones técnicas ni administrativas. Nos exige encontrar una alternativa global, otro modelo de desarrollo lejos de la extensión del hiperconsumo para todo el mundo. Implica afrontar con resolución la crisis global, evitando la división y la competencia entre los grupos sociales, las y los trabajadores o los países.

La gran movilización por el clima del 28 de septiembre, una de las más importantes en la historia de Suiza, y el increíble éxito de la Huelga de las mujeres el 14 de junio pasado son señales evidentes de una concienciación real que se deberá confirmar el próximo 15 de mayo de 2020.

15/10/2019

https://lecourrier.ch/2019/10/15/climat-dunite/

Traducción: viento sur





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