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Elecciones en Irlanda
Avances sociales que tienen poco impacto en el campo electoral
04/06/2019 | Ju Chiro

Durante el fin de semana del 25 al 26 de mayo han tenido lugar tres elecciones en Irlanda: europeas, municipales y un referéndum sobre el divorcio. Es una oportunidad de volver sobre la situación de este país de 4.7 millones de habitantes, en la cual los derechos sociales han conquistados recientemente.

En cuanto al referéndum sobre el divorcio, el sí ha aumentado a más del 80%, eliminando de la Constitución la obligación de estar separados durante al menos 4 años para poder divorciarse. Un resultado que surge del referéndum sobre el aborto, legalizado hace apenas un año por el 67% de votos. Más allá de la votación en sí, la movilización de los pro-derecho ha sido notable: mientras que hace 10 años, solo unos pocos miles de personas salieron a la calle a protestar, en septiembre de 2018 decenas de miles de personas gritaban "¡No a la Iglesia, no al Estado, las mujeres deben decidir su destino!"[1].

Esta campaña masiva y victoriosa, sin embargo, no se realizó facilmente, dado el peso simbólico y financiero de la Iglesia. Pero el movimiento para la IVG [interrupción voluntaria del embarazo] "libre, segura y gratuita" para abortar ha sido un indicador del debilitamiento de dicha institución, ya fragilizada por el creciente rechazo de los jóvenes y una serie de escándalos (explotación de las mujeres enviadas a los conventos, el caso de los "bebés Tuam"[2]...).

El centro-derecha, a pesar de todo.

La movilización por el aborto no ha sido la única victoria en los últimos años: el movimiento contra el precio del agua entre 2014 y 2017 ha sido también una victoria social y política, así como un éxito para las organizaciones de izquierda, que han superado el sectarismo y construido un frente único a partir de la movilización popular. Esta estrategia les ha permitido conseguir una cierta legitimidad y ganar 6 diputados/as en 2016, ampliar su campo de acción y el número de simpatizantes, mientras difunden una lectura más radical de las relaciones sociales y las personas se han aprovechado de las herramientas de autoorganización.

Sin embargo, aunque en Irlanda del Norte se han elegido varios/as militantes de People Before Profit [La Gente antes que el Beneficio] (construido alrededor del SWP y presente en el Sur de Irlanda) en los escrutinios este fin de semana, la extrema izquierda permanece por debajo del 3% en Eire (República desde Irlanda, en el Sur) en las municipales y en las europeas.

Fine Gael y Fianna Fail, partidos de centro-derecha en el poder desde los inicios del Estado irlandés, juntos tienen el 50% de los votos y mantienen su legitimidad en las urnas a pesar de su papel en la implementación de las políticas de austeridad y su cercanía con la Iglesia: la Irlanda católica, los terratenientes agrícolas y las clases altas conservan su superioridad electoral frente a las y los que se han movilizado contra los precios del agua y por el aborto.

Avance de los verdes

Ha habido una sorpresa en estas dos elecciones: el avance del Partido Verde. Desde menos del 2% en 2014, ahora está en el 7%. Aquí nuevamente, la calle se ha mostrado convincente: como en muchos países, los jóvenes se han declarado en huelga y se han manifestado por el clima. El movimiento Extinction Rebellion se ha implantado en la Isla Esmeralda, otro testigo de una creciente preocupación ecológica que se ha manifestado en la votación de los Verdes. Sin embargo, es poco lo que se puede esperar de un partido que se ha aliado con Fianna Fail para aprobar en 2016 la construcción de un oleoducto en el noroeste de la isla, y que queda satisfecho con el transporte público gratuito los sábados para los niños y con un impuesto al carbono para que las rentas bajas y medias "para que paguen su parte".

El avance de los partidos de la izquierda radical en las elecciones de 2016 estuvo muy relacionado con el movimiento contra el precio del agua. Su resultado en este fin de semana también confirma la necesidad de que la izquierda esté en la base de las movilizaciones, para construir los movimientos que dan confianza a las masas en su capacidad de ganar.

Traducción: viento sur

https://npa2009.org/news/international/family-social-wedding-translations-that-should-successfully- el campo


[1] “Ni l’Église, ni l’État, les femmes doivent décider de leur destin”.

[2] En 2016-2017, algunas investigaciones permitieron descubrir una fosa común en un orfanato católico en Tuam, mostrando que 800 niños pobres o nacidos fuera del matrimonio murieron en los años 1920-1960 a consecuencia de las negligencias.





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