aA+
aA-
Grabar en formato PDF
Elecciones Parlamento europeo. Portugal
El Bloco se confirma como tercera fuerza
29/05/2019 | Luis Branco

Con una participación semejante a la de las últimas europeas -abstención del 65% - PS y la suma de los dos partidos de la derecha mantiene casi inalterados los resultados obtenidos en 2014, cuando el PSD y DS gobernaban y aplicaban entonces el memorándum de la troika yendo coaligados en las europeas. El Bloco con el 10% duplica la representación en Bruselas.

Derrota de la derecha en vísperas de las legislativas

Con el 33.4% de los votos y nueve eurodiputados (uno más que en 2014), el PS pudo cantar victoria la noche electoral. Del lado de los derrotados quedaron los partidos de la derecha -PSD con el 21,9 % y seis electos (uno menos que en 2014) y el CDS que mantuvo su único diputado con el 6%.

En la izquierda, fue el el Bloco que el pudo celebrar al duplicar los votos (320.000), el porcentaje (9,8%) y los eurodiputados, reeligiendo a Marisa Matias y eligiendo a José Gusmão. El Bloco pasa a ser la tercera fuerza política del país también en las elecciones europeas a semejanza de lo que sucede en el parlamento nacional desde 2015.

El PCP obtiene solo el 6,9% de los votos y sigue el camino inverso: después de un retroceso importante en las elecciones municipales de 2017, el PCP perdió casi la mitad de los votos en las europeas cayendo de tres a dos eurodiputados. La evolución electoral del PCP tendrá un conjunto de explicaciones: la que resulta directamente de una concentración en un electorado de personas mayores; la pérdida del voto hacia el PS (por la disminución del antagonismo histórico con los socialistas, como consecuencia de los acuerdos firmados en 2015 y de la aprobación de cuatro presupuestos del Estado); la pérdida de voto para el Bloco (que protagonizó en estos cuatro años una conflictividad más abierta con el PS).

Con una campaña enfocada en los temas medioambientales, el Partido Personas-Animales-Naturaleza (PAN) eligió a su primer eurodiputado con el 5,1% de los votos, triplicando la votación de 2014. Vinculado a la agenda de los derechos de los animales, este partido ya obtuvo un diputado en el parlamento nacional en 2015. Aunque entonces se negó a firmar un acuerdo con el PS para hacer posible el gobierno como hicieron el Bloco y el PCP, siempre termina votando a su lado en las decisiones más importantes. Sin embargo, buena parte del poder de atracción del PAN pasa por el efecto novedad que todavía permite pasar el mensaje de un partido marginal al sistema político. En 2014, ese mensaje dió dos eurodiputados al MT, partido que prestó la sigla a la candidatura populista del ex presidente de la Orden de los Abogados. Marinho e Pinto vio ahora que su plan para la reelección colapsaba al pasar del 7,1% para el 0,5% de los votos.

La crisis que lió los resultados

Quien lea los resultados de esta elección y la anterior, dirá que todo quedó casi igual. Pero no era esa la realidad hace pocos meses. El candidato del PS, un discreto ex ministro de Obras Públicas desconocido por la población y con falta de habilidad para la campaña política, aparecía hundido en los sondeos haciendo sonar todas las alarmas en la sede socialista. La derecha procuraba capitalizar esa dificultad con el CDS colaborando para reforzar su presencia en el Parlamento Europeo y superar al Bloco y el PCP, y el PDS sacando tarjeta amarilla al gobierno para intentar el asalto al poder en las próximas legislativas previstas para principios de octubre.

Todo cambió de un día para otro con una votación en la comisión parlamentaria de Educación. Todos los partidos, a excepción del PS, propusieron la recuperación íntegra de los años de carrera docente congelados al profesorado desde 2011. Esta es una reivindicación central de la clase docente y que el gobierno siempre rechazó aunque haya sido aplicada en las Regiones Autónomas de Madeira y Açores; esta última con un gobierno de mayoría absoluta del PS.

La propuesta de los diputados fue usada por el Primer Ministro Antonio Costa como argumento para desencadenar una crisis política, amenazando con la dimisión del gobierno en caso de que fuera aprobada. En un comunicado hecho a principios de mayo, el líder del PS se presentó como el responsable de una política de cuentas adecuadas. Y colocó cargo en los partidos de la derecha, el PSD y el CDS, la responsabilidad de la irresponsabilidad presupuestaria, por querer hundir las cuentas del país. Sabía que la opinión pública estaba de parte del gobierno en la guerra con el profesorado y tardó pocos días hasta que la presión insoportable sobre los dos partidos de la derecha lo hiciera ceder y recular en la propuesta de recuperar los nueve años, cuatro meses y dos días de la carrera congelada del profesorado.

El resultado de esta crisis fue el esperado por Costa: el profesorado vio retrasado, una vez más, su derecho a que fuera contado en su carrera docente el tiempo que efectivamente había trabajado; el PS volvió a movilizar a su electorado y a distanciarse del PSD en los sondeos, terminando en fiesta una campaña que al comienzo parecía un funeral; y el giro de la derecha fue fatal para las aspiraciones del PSD y CDS, radicalizando este último su campaña más a la derecha, llegando su candidato a asumir semejanzas con el VOX español.

¿Y la izquierda?

Esta crisis abierta por el primer Ministro no ha tenido gran influencia en los resultados de los partidos de la izquierda. El Bloco y el PCP mantuvieron su coherencia con la solución que siempre habían defendido respecto a la carrera del profesorado como, por otra parte, el propio Antonio Costa aseguró en el momento que amenazó con dimitir.

Al ser estas las primeras elecciones de ámbito nacional después de los acuerdos que permitieron el gobierno en minoría del PS, es natural que la evaluación de esa opción por parte de los respectivos electorados haya tenido alguna influencia en el resultado obtenido, teniendo en cuenta que el Bloco y el PCP presentaban las mismas cabeza de lista que en 2014. Si es así, la evidente desmovilización del electorado comunista -siempre considerado como más fiel a causa de los buenos resultados del partido en elecciones con alta abstención– abrirá un debate sobre cómo ha actuado el partido en los últimos años.

El resultado de las europeas confirma el Bloco de Esquerda como la tercera fuerza con una votación del 10%, idéntica a la alcanzada en las legislativas de 2015 y en la elección presidencial de 2016 (también protagonizada por Marisa Matias). Con una campaña que buscó destacar el tema de la urgencia climática y de la defensa de los derechos sociales amenazados por Bruselas, la única mujer entre las 17 cabeza de lista en estas elecciones dejó de lado el ruido de campaña, los ataques personales entre candidatos, y se habría beneficiado de esa elección. Pero no se cohibió al enfrentarse a Antonio Costa con su apoyo a la derecha liberal de Macron y a las negociaciones entre socialistas y liberales para la guerra de tronos de la Unión Europea; una política en sentido contrario a la que el PS siguió en Portugal en la legislatura que ahora termina.

Esa alianza con la derecha en el escenario europeo difícilmente será repetida en la política portuguesa, pero dificulta también futuros acuerdos de izquierda. A la luz del fracaso de la estrategia de la derecha -el desgaste de la solución política resultante de los acuerdos entre el PS y los partidos de izquierda (la llamada gerigonça)-, el PS ganó fuerza para intentar ganar una mayoría absoluta en el próximo parlamento que se elegirá en octubre de este año, o aproximarse a esa franja en la que no tenga que negociar con los partidos de izquierda y encontrar un socio menor y menos exigente (como podría ser el PAN, que elegiría seis diputados con el porcentaje de las europeas).

Pero la disputa política de los próximos meses está todavía abierta. En las próximas semanas, el parlamento concluirá dos de los más importantes debates de la legislatura: la Ley de Bases para la Sanidad, en la que el PS rechaza a terminar con la gestión privada de los hospitales públicos, y la de d los cambios en la legislación laboral, en la que los socialistas y los empresarios buscan mantener los derechos robados bajo la troika.

28/05/2019





Facebook Twitter Telegram RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons