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Riace (Italia)
“Un proyecto más amplio que la simple acogida de migrantes” explica el alcalde Domenico Lucano
23/11/2018 | A l’Encontre

En julio de 1998, los habitantes de Riace abrieron sus puertas y el pueblo a 200 kurdos de una embarcación encallada en sus costa. Domenico (Mimmo) Lucano, el alcalde actual, intentaba hacer revivir el pueblo, muy afectado por el éxodo rural, integrando a las personas demandantes de asilo. Este proyecto se llamó Città Futura la Ciudad Futura. Hoy, más de 200 personas refugiadas viven en Riace. La escuela que había cerrado en el 2000 ahora está abierta. El estado italiano da 20 euros al día por cada migrante, lo que le resulta menos caro que los centros de detención. La “Ndrangheta”, la mafia calabresa, sin embargo, parece poco favorable al proyecto.

Una asociación identifica las viviendas vacías y las restaura para acoger a migrantes. Las subvenciones para demandantes de asilo siempre tardan, razón por la que el municipio ha creado una moneda local (con la efigie de Gandhi, Luter King o Ché Guevara) que se utiliza libremente en el pueblo y cuando llega el dinero, la alcaldía paga directamente a los los comercios. Sin embargo, frente al retraso en el pago, el alcalde empezó una huelga de hambre en julio de 2012. Seis mil refugiados y refugiadas han pasado por el pueblo a lo largo de los años.

En 2011, numerosos migrantes oriundos de Túnez desembarcaron en Lampedusa donde fueron rechazados. El municipio de Riace, llamado “el pueblo de los migrantes” informó al gobierno que estaba preparado para acoger una parte de ellos. Unos cuarenta ciudades y pueblos de los alrededores se sumaron al ofrecimiento.

Detención de Domenico Lucano. Una extraña “alianza” entre Salvini y la “Ndrangheta”

El 1 de octubre de 2018, el alcalde Domenico Lucano fue detenido y quedó bajo arresto. Se le consideró sospechoso de ayudar a la emigración clandestina, de irregularidades en la distribución de fondos para la recogida de basuras en Riace y de organización de matrimonios blancos entre habitantes del pueblo y migrantes. Al permitir desde 1998 la integración de personas exiliadas a las que se daba alojamiento y trabajo al lado de ciudadanos y ciudadanas italianas, Domenico Lucano desarrolló un proyecto de inserción en las antípodas de posiciones xenófobas del Ministro del Interior italiano, Matteo Salvini cuyo mandato comenzó en junio de 2018.

El reportaje de Gaël de Santis señalaba el 12 de noviembre de 2018: “En el ayuntamiento, sobre la puerta del despacho del alcalde, un cartel que habla de la idea de democracia de quien administra 1.700 almas dice: ”Horarios de apertura al público: se recibe a la ciudadanía a cualquier hora” Se debería decir “se recibía”. Pues el 2 de octubre, Mimmo fue detenido, al día siguiente y, al día siguiente, se le puso en arresto domiciliario y se le suspendión de su cargo de alcalde. La Justicia le prohibió, además, aparecer en su pueblo.

Mimmo Lucano está exiliado en Caulonia, municipio italiano de la provincia de Reggio Calabria. Allí recibe a Esther Benbassa (senadora de Europa Ecológica Los Verdes) con una delegación que incluye a Clémentine Autain (diputada e LFI) y Bénédicte Monville de Cecco (consejero regional de Île-de-France). El alcalde les explica de qué es acusado. “Se me acusa de favorecer la emigración clandestina. Pero son esas palabras las que son delitos: ningún ser humano debería ser considerado clandestino”. La investigación se centra en dos elementos. Había celebrado una boda entre una joven nigeriana y un joven del pueblo para la obtención de los papeles. “Esa boda es perfectamente legal”, asegura él. Está acusado de no respetar las reglas de distribución de fondos para la recogida de basuras donde trabajan migrantes y no migrantes. “Se nos reprocha no haber inscrito estas cooperativas en el registro de cooperativas de la región. Sin embargo, en aquella época, semejante registro no existía”, se defiende.

En el momento en el que el gobierno de los demagogos Luigi Di Maio y el xenófobo Matteo Salvini llevan las riendas de Italia, la detención de Mimmo ha emocionado a todas las personas demócratas italianas y especialmente a las militantes de izquierda. Pues Riace es el escenario de una experiencia muy original. La llegada de migrantes fue acompañada de un aumento de los servicios públicos, fórmula ganadora para que la acogida de migrantes se haga en buenas condiciones. Ocurrió así con la recogida de basuras, un jugoso negocio en otros lugares del sur de Italia para el crimen organizado. Con Mimmo Lucano, la recogida de basuras se hizo a lomos de burro. El coste de mantenimiento de los équidos es de 1.500 euros anuales por cabeza, menos que un vehículo motorizado. Además permite pasar por todas las callejuelas estrechas. Estos servicios públicos se financian en parte con el dinero concedido por el Estado para la acogida de migrantes. Una parte de ese dinero ha sido utilizado también para hacer pozos que han permitido la creación de una administración pública de agua ofrecida gratuitamente a sus habitantes.

Nada de hormigonado en beneficio de la “Ndrangheta”

“Riace es la única ciudad atacada por acoger migrantes. Porque demuestra que con las subvenciones llega a financiar la acogida de migrantes, su integración y otros proyectos que benefician a la población, mientras a otras instituciones -ayuntamientos, asociaciones- les cuesta hacer algo mejor que la simple acogida”, explica Francesco Saccomanno, secretario provincial del partido Refundación Comunista. En toda la ciudad, son visibles las realizaciones debidas a la acogida de migrantes. Huertas educativas para permitir a jóvenes y a migrantes aprender el cultivo de legumbres y la cría de ganado, un molino de aceite colectivo, un centro de salud gratuito...La lista es larga. Y sin contar la renovación de la vida del centro: se han abierto tiendas coloridas, se ha reinstalado un restaurante. “Mi proyecto es mucho más amplio que la acogida de migrantes”, le gusta decir a Mimmo Lucano, que logró evitar el hormigonado a marchas forzadas de la costa pretendida por el crimen organizado. El alcalde de Riace, forma parte de aquellos ediles que, como su homólogo de Nápoles, Luigi de Magistris, lleva la antorcha de una izquierda a la que le falta cruelmente visibilidad.

Este jueves, hay algunas personas en la plaza del pueblo. Un gigantesco cartel con dibujos africanos permite apreciar el mestizaje de la ciudad. Otra lista de una docena de nacionalidades está presente en el centro urbano. Y detrás, tres migrantes se sientan en un muro bajo. Uno es ghanés, los otros dos nigerianos. “Hace nueve meses que no encuentro trabajo” se queja Tony, un ghanés que tiene más necesidad de una actividad porque debe mantener a su familia. “Antes nos daban bonos en moneda local para hacer frente a nuestras necesidades. Pero se ha acabado” deplora. Los tres han sido convocados y van a tener que ir a otra ciudad. El Sprar, el centro de acogida, del que forman parte las personas migrantes de Riace acaba de ser cerrado por el gobierno actual. El objetivo de Salvini: vaciar Riace de migrantes como lo relata un reportaje de Il Fatto Quotidiano del 18 de noviembre.

Hace ya dos años, el centro izquierda (de Renzi y Gentiloni del Partido Democrático) en el poder, había suspendido los fondos pagados al Sprar de Riace que permitían financiar la acogida solidaria. Esto puso el ecosistema en crisis: las asociaciones no pueden pagar los suministros, ni el alquiler de las viviendas donde viven migrantes, ni su comida. Las asociaciones lo hicieron con sus propios medios, más de dos millones de euros comprometidos que nunca serán reembolsados. De las 76 personas migrantes tomadas a su cargo en el centro de acogida a cielo abierto de Riace, 66 van a tener que irse a otros Sprar de la península a quienes el gobierno de la Liga-Movimiento 5 estrellas acaba de anunciar esta semana una bajada drástica de los créditos.

10 se quedarán en Riace, a cargo de asociaciones locales. Pero otras antiguas personas refugiadas se quedarán en la región. “Han encontrado estos últimos años trabajo y se han instalado. Son plenamente riacenses”, se alegra Vinzenzo que enseñó italiano a migrantes ( su salario a tiempo completo: 100 euros de media).

Explicaciones complementarias de Domenico Lucano

El 12 noviembre de 2018, Gaël de Santis, entrevistaba para L’Humanité al alcalde de Riace. “

¿Se imagina usted que llevando una política de acogida de migrantes la justicia podría un día expulsarle de su pueblo?”

Domenico Lucano: No. Me acusan de celebrar una boda entre una mujer nigeriana y un joven de Riace y de haber encargado irregularmente la recogida de basuras a una cooperativa. En relación al periodo de los hechos de los que se me acusa, el gobierno italiano se ha convertido en cómplice de hechos mucho más graves. En su momento, el Ministro del Interior, Marco Minniti (Partido Demócrata, ministro del Interior de 2016 a 2018, bajo el gobierno de Gentiloni, ex miembro de PCI después de PDS, ¡después del DS!) alardeaba de haber acabado con el flujo de migrantes. Pero no decía que Italia firmaba en aquella época, acuerdos secretos con los jefes de los clanes libios para encerrar en campos en Libia a migrantes que querían alcanzar Europa. Lo sé porque me lo cuentan migrantes con quienes hablo en el pueblo, en la calle o como en su casa, cuáles son las condiciones en los campos. Este gobierno hace cosas que recuerdan lo que Mussolini hacía durante la guerra de Abisinia (en Etiopía en 1935-1936) cuando los africanos eran confinados en campos.

¿Se da en su caso una represión política?

Domenico Lucano: También.

¿Cual es la fórmula que ha permitido vivir conjuntamente a quienes llegan y quienes ya estaban allí?

Domenico Lucano: Al inicio, tuvimos una asunto de acogida espontánea, sin ayuda del estado. Pero hubo un periodo en el que muchos habitantes de Riace abandonaron el pueblo. Esto volvió a dar un futuro a nuestra ciudad y produjo un sobresalto en el territorio. Esta situación ha sido posible porque hemos sido humanos y normales.

Usted habla de un proyecto más amplio que la sola acogida de migrantes...

Domenico Lucano: La acogida nos ha permitido reconstruir una comunidad rural que se extinguía. Nos ha permitido relanzar muchos servicios y volver a dar sentido a lo que es ser una comunidad. En el plano cultural hemos activado un proceso que ha dejado de lado el crimen organizado, utilizando los bienes confiscados a la “Ndrangheta”. El agua se ha convertido en un bien público. Localmente, hemos buscado construir el mejor de los mundos posibles.

http://alencontre.org/europe/italie-riace-un-projet-plus-large-que-le-seul-accueil-des-migrants-explique-domenico-lucano.html

Traducción viento sur





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