aA+
aA-
Grabar en formato PDF
Aborto en EEUU
La guerra contra las mujeres no es ninguna exageración
05/11/2018 | Nada L Stotland

Aproximadamente una cuarta parte de las mujeres en EE UU padece un aborto durante sus vidas 1/. La mayoría de la población de EE UU respalda el derecho al aborto 2/. La Corte Suprema de EE UU respaldó ese derecho en su decisión de Roe versus Wade de 1973. Sin embargo, los votantes han elegido legisladores y un presidente decidido a prohibir el aborto. Se ha aprobado una implacable sucesión de leyes estatales y nacionales que restringen el aborto 3/. Estas incluyen limitaciones en la edad gestacional; los requisitos para que las instalaciones para realizar un aborto estén equipadas como centros quirúrgicos de pleno derecho y que los médicos que realizan abortos hayan sido aprobados en una revisión crítica para poder ingresar pacientes en los hospitales (admitting privileges); períodos de espera para los pacientes; notificación o consentimiento de los padres; procedimientos de diagnóstico innecesarios; regímenes desactualizados para abortos con medicamentos; y declaraciones engañosas, incompletas y falsas que los médicos deben hacer a las mujeres que están a punto de someterse a un aborto (por ejemplo, informando que el aborto aumenta el riesgo de suicidio o cáncer de mama). Se han ignorado las opiniones de los expertos de las asociaciones profesionales de ginecólogos y psiquiatras. ¿Cómo es que una población y expertos a favor del derecho al aborto elige un gobierno que se opone a esos derechos?

La primera razón es política; la oposición al derecho al aborto (y a los homosexuales) ayuda a elegir a candidatos cuyas motivaciones subyacentes, la disminución de los impuestos a las corporaciones y a los ricos, así como la anulación de las medidas de protección ambiental, son menos aceptables para el público. El segundo es psicológico. El tema del aborto provoca lo que los psicoanalistas podrían denominar una fragmentación vertical (vertical split), es decir, mantener, al mismo tiempo, puntos de vista opuestos. Se mantiene un punto de vista: que el aborto es incorrecto ya que destruye un ser humano. El punto de vista opuesto es situacional, que dadas las circunstancias, el embarazo no puede continuar.

El sentimiento antiabortista, tanto político como psicológicamente, es incitado por mitos populares. Por ejemplo, que las mujeres que buscan un aborto se han quedado embarazadas por incurrir en conductas sexuales promiscuas y despreocupadas; que las mujeres abortan de forma impulsiva; que el embarazo protege a las mujeres del abuso; y que las mujeres abortan porque no valoran la maternidad. Otros mitos incluyen que las niñas que están por debajo de la edad legal de consentimiento para las intervenciones médicas son particularmente susceptibles a las consecuencias adversas del aborto, y que las mujeres que pertenecen a grupos religiosos que se oponen al aborto no tienen abortos. Además, también son mitos la creencia de que la oposición al aborto es un principio histórico y un principio fundamental de las principales religiones, así como que hasta estas últimas décadas el aborto estaba prohibido y era muy poco frecuente. Otros mitos populares incluyen que el aborto conduce a una mayor morbilidad y mortalidad, cáncer de mama, hemorragias, infertilidad, infección, depresión, suicidio y abuso de sustancias, y que hacer el aborto difícil o imposible de conseguir puede eliminar el aborto y proteger a las mujeres.

Los hechos sobre el aborto son muy diferentes. La distribución de afiliaciones religiosas de las mujeres que abortan es aproximadamente la misma que en la población general 4/; además, la iglesia católica romana solía permitir el aborto hasta la edad gestacional en la que se creía que el feto adquiría un alma 5/. El aborto se ha practicado al menos desde la época de los antiguos griegos. Las revistas para mujeres del siglo XIX estaban llenas de maquillados anuncios de agentes abortivos 6/. El aborto es una de las intervenciones médicas más seguras que se practican en la actualidad y es somática y mentalmente más seguro que el parto 7/. Las mujeres acuden a los centros de interrupción del embarazo después de haber pensado en sus creencias, circunstancias y opciones personales. La violencia doméstica aumenta durante el embarazo 8/. Hay menos abortos en países donde el aborto es seguro y legal; y en países donde no lo es, los abortos inseguros son una causa importante de morbilidad y mortalidad materna 9/. Las mujeres abortan porque respetan y valoran la maternidad; lo que creen es que deberían tener hijos cuando pudieran cuidarlos.

Los mitos sobre las secuelas psiquiátricas se ven reforzados por investigaciones metodológicamente defectuosas publicadas en revistas científicas. Estos informes no consideran el estado mental de la mujer antes del aborto o las circunstancias bajo las cuales ocurre el aborto, y han sido desacreditados categóricamente por expertos eminentes 10/. Según mi conocimiento, ninguna investigación válida ha encontrado que una enfermedad psiquiátrica sea consecuencia del aborto, en adolescentes o en adultos. Las circunstancias que motivan y bajo las cuales se aborta pueden ser tristes y traumáticas, como, por ejemplo, la pérdida de una relación íntima, la pobreza, la falta de educación, la falta de acceso a los servicios anticonceptivos, la violencia doméstica, la violencia sexual, la agresión, la violación y la exposición a los manifestantes antiabortistas. Las mujeres con problemas psiquiátricos podrían ser más vulnerables a relaciones sexuales no deseadas o no protegidas, podrían estar preocupadas de que sus medicamentos psicotrópicos puedan dañar al feto así como de que no puedan cuidar adecuadamente a un niño.

Algunos argumentos contra el aborto son dignos de respeto. Un embrión o un feto tiene el potencial de convertirse en un ser humano, la entidad más preciosa de nuestro mundo. Un aborto destruye ese potencial. Sin embargo, un embrión o un feto solo puede alcanzar ese potencial dentro del cuerpo de una mujer y, si alcanza ese potencial, necesitará y merecerá muchos años de cuidado y protección. En EE UU es ilegal extraer una gota de sangre o, también, introducirla en el cuerpo de un adulto independiente y competente, incluso si esa gota de sangre fuera esencial para salvar la vida de una o incluso de muchas otras personas. Pero, en EE UU, las mujeres se han visto obligadas a realizar partos por cesárea y mujeres embarazadas están en prisión (por intentar suicidarse o consumir drogas ilegales) bajo el pretexto de proteger una posible vida humana.

EE UU no proporcionan permisos parental remunerados, apoyo financiero para los padres, guarderías para los hijos e hijas de padres empleados, o atención médica universal. Las mujeres sufren discriminación, abuso y pobreza de forma desproporcionada,. ¿Cómo puede ser que la palabra vida haya llegado a significar la vida de un embrión, en lugar de la vida de un bebé o una mujer?

La fragmentación vertical no es hipocresía. Luchar contra el aborto porque crees que es moralmente incorrecto no es hipocresía. Es hipócrita y moralmente incorrecto usar el aborto como una herramienta política, mentir sobre el aborto y pretender que te importa la vida cuando apenas brindas apoyo a las madres y los niños. Como profesionales de la salud, tenemos la obligación de conocer los hechos acerca de un procedimiento realizado por muchas de nuestras pacientes y abogar por políticas que las protejan.

Nada L Stotland es consultora privada, ha sido presidenta de la American Psychiatric Association

https://en.wikipedia.org/wiki/Nada_Stotland

Nota de la autora: He testificado, con gastos pagados por la Asociación Americana de Psiquiatría, sobre las leyes estatales que limitan el aborto ante las autoridades sanitarias de EE UU en el Senado y en la Cámara de Representantes. He testificado contra las leyes que limitan el aborto en varios Estados de EE UU sin cobrar, con los gastos pagados por la American Civil Liberties Union. He prestado servicios (solo gastos) en el consejo de una organización sin ánimo de lucro: Physicians for Reproductive Choice and Health.

Notas

1/ Jones RK and Jerman J. Population group abortion rates and lifetime incidence of abortion: United States, 2008–2014. Am J Public Health 2017; 107: 1904–09.

2/ Bumpass LL. The measurement of public opinion on abortion: the effects of survey design. Fam Plann Perspect 1997; 29: 177–80.

3/ Guttmacher Institute. State facts about abortion. Guttmacher Institute, January 2018. https://www.guttmacher.org/fact-sheet/state-facts-aboutabortion (accessed June 27, 2018).

4/ Jerman J, Jones RK, Onda T. Characteristics of U.S. abortion patients in 2014 and changes since 2008. New York, NY: Guttmacher Institute, 2016.

5/ Riddle JM. Contraception and abortion from the ancient world to the renaissance. Cambridge, MA: Harvard University Press, 1992.

6/ Brodie JF. Contraception and abortion in nineteenth century America. Ithaca, NY: Cornell University Press, 1997.

7/ Upadhyay UD, Desai S, Zlidar V, et al. Incidence of emergency department visits and complications after abortion. Obstet Gynecol 2015; 125: 175–83.

8/ Silverman JG, Decker MR, Reed E, Raj A. Intimate partner violence victimization prior to and during pregnancy among women residing in 26 U.S. states: association with maternal and neonatal health. Am J Obstet Gynecol 2006; 195: 140–48.

9/ Say L, Chou D, Gemmill A, et al. Global causes of maternal death: a WHO systematic analysis. Lancet Glob Health 2014; 2: e323–33.

10/ Howard LM, Rowe M, Trevillion K, Khalifeh H, Munk-Olsen T. Abortion and mental health: guidelines for proper scientific conduct ignored. Br J Psychiatry 2012; 200: 74.

Fuente:

Lancet Psychiatry, volumen 5, p 862-864, 1 noviembre 2018

https://www.thelancet.com/journals/lanpsy/article/PIIS2215-0366(18)30259-1/fulltext





Facebook Twitter RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons