aA+
aA-
Grabar en formato PDF
Desmontando a Manuel Valls
Cinco cosas de las que no se ha hablado mucho sobre el candidato de Ciudadanos
06/10/2018 | Sergi Picazo

Artículo original en catalán

Manuel Valls, exprimer ministro francés y actual diputado en la Asamblea Nacional francesa, se presenta a las elecciones municipales de la ciudad de Barcelona del 2019. Es una (esperada) noticia bomba. Valls, que nació en Barcelona pero que no ha vivido en ella, estuvo a punto de ser candidato a la presidencia de Francia por el Partido Socialista, pero ahora, una vez defenestrado de la primera línea política francesa, busca una segunda vida política como alcaldable. La apuesta de Valls no es menor: es un candidato muy potente, mediático, conocido en toda Europa, un orador brillante y, además, está muy conectado con las altas esferas barcelonesas. El establishment económico, mediático y social de la ciudad de Barcelona ya tiene candidato a las elecciones barcelonesas para hacer frente al mismo tiempo al fenómeno social de Ada Colau y a la fuerza independentista de los candidatos de ERC, del PDeCAT y de la CUP.

No es el prototipo de candidato que algunos esperaban de Ciudadanos: no es un españolista cavernícola, no insulta, no se parece ni a Jordi Cañas ni a Carina Mejías, y se presenta como un político moderno, cosmopolita y viajado que, a pesar de vivir toda su vida en Francia, habla un catalán perfecto (con acento francés). Puede presumir de españolista en los encuentros de Sociedad Civil Catalana y hacer actos con Mario Vargas Llosa; pero, a la vez, el árbol genealógico le ayuda a marcar un perfil pseudocatalanista muy necesario si quiere ganar la maragalliana alcaldía de una ciudad como Barcelona. Su abuelo Magí Valls, banquero e hijo de banqueros, fue escritor con el seudónimo de Josep Maria de Bosch Gelabert y, como recuerda el articulista Joan Safont, fue “un intelectual y escritor novecentista, catalanista, católico y fundador, en 1929, del diario La Mañana”. Su padre, Xavier Valls, fue un pintor conocido, que marchó a París en 1949. Un primo de su padre, Manuel Valls Gorina, fue el autor del himno del Barça, y una prima suya es la ilustradora Roser Capdevila Valls, creadora de Las tres gemelas.

Dicho esto… hace falta que le pases este artículo a tu vecino o a tu tiito que está dudando si votar o no a Manuel Valls como alcalde de Barcelona. Tiene que leer también el lado oscuro de lo que apenas se explica sobre él.

1) Profesional de la política desde los 24 años

Manuel Valls, todavía diputado en la Asamblea Nacional francesa, se dedica a la política desde los 24 años. ¿Renovación? No sería el caso. ¿Una cara nueva frente a la vieja política? Tampoco. Un joven Valls ya formó parte, en 1988, del gabinete del primer ministro Michel Rocard durante la época de Mitterrand. El año 1988 todavía no había caído el Muro de Berlín, Van Basten metía goles con Holanda y en Barcelona no se habían celebrado los Juegos Olímpicos.

Después ha pasado por todo tipo de cargos políticos sin trabajar casi nunca en la empresa privada, aunque defienda a ultranza al mundo empresarial y al sector privado. Sorprende, pues, aquella frase que pronunció en 2014: “Moi, j’aime la entreprise” (“Yo amo la empresa”). De su trayectoria laboral como político profesional, destaca que llegó a ser jefe de prensa y comunicación del primer ministro socialista Lionel Jospin en 1997 —es un auténtico experto en política espectáculo y de los medios de comunicación. Ah, y Barcelona no sería su primera alcaldía: fue alcalde de Évry, una ciudad de 50.000 habitantes al sur de París, entre el 2001 y el 2012, es decir, hasta hace sólo seis años.

2) Crítico contra los gitanos del Este

Una de sus obsesiones, y la que le hizo caer en desgracia, es su cruzada contra la comunidad de gitanos del Este residente en Francia. Valls, cuando era ministro del Interior en Francia, llegó a decir en septiembre de 2013: “Tienen que volver a Rumanía o a Bulgaria” porque “tienen maneras de vivir extremamente diferentes a las nuestras” y “no quieren integrarse en nuestro país por razones culturales”. Lo dijo seis meses antes de las elecciones municipales y europeas de 2014. Estas posiciones le supusieron una serie de críticas de las asociaciones gitanas en toda Europa.

Semanas después, protagonizó una segunda gran polémica cuando el Ministerio del Interior francés expulsó del país a una menor de edad de origen gitano aprovechando que estaba de excursión con la escuela. La adolescente Leonarda Dibrani, de 15 años, fue deportada a Kosovo, cuando estaba de visita en una ciudad cercana a la frontera suiza. Aquello provocó una oleada de protestas de estudiantes y de padres de alumnos, e incluso la primera dama francesa, Valérie Trierweiler, mujer de François Hollande, llegó a criticar la expulsión.

3) Sarkozy ofreció a Valls entrar en su Gobierno

El polémico Nicolas Sarkozy, símbolo de la mano dura contra la inmigración y los musulmanes, ofreció a Valls. cuando era alcalde de Évry, entrar en su Gobierno después de haber ganado las elecciones francesas con una durísima campaña contra lo que el entonces presidente denominaba la chusma (racaille) de los barrios de las periferias francesas. En 2005, durante los grandes disturbios de las banlieues, Valls fue uno de los pocos alcaldes socialistas que mostraron comprensión por la mano dura de Sarkozy, entonces ministro del Interior, a pesar de que a la vez también criticó la posición del Gobierno antiimmigración de Chirac. Valls acabó rechazando la oferta de Sarkozy.

La posición de Valls en inmigración y en la cuestión musulmana ha ido variando. Crítico con quienes niegan que hay un problema con la inmigración, pero a la vez también crítico con los problemas del modelo de integración de la República Va yendo y viniendo con este tema… a pesar de que alguna vez se le escapa algún comentario racista. Quizás a Sarkozy le gustó esta escena. El año 2009, cuando era alcalde de Évry, ciudad de la banlieue francesa, Valls fue captado por una cámara de televisión de Direct 8 diciendo: “Bonita imagen de la ciudad de Évry…”, y después le comenta al hombre que lo acompaña: “Tú me pones algunos blancos, algunos ‘white’, algunos ‘blancos”. Esta frase persiguió durante años y años Manuel Valls…

4) “No podemos acoger más refugiados”

“No podemos acoger más refugiados, Francia está comprometida en acoger 30.000 refugiados, y dentro de estos 30.000 estamos dispuestos a recibir refugiados, pero ninguno más.” Esto dijo el primer ministro Valls en 2016 en plena crisis de los refugiados sirios e iraquíes ahogándose en las costas de Grecia. Valls, en una conversación con periodistas celebrada en Múnich durante una conferencia de seguridad europea, añadió que “Europa no puede acoger ahora a todos los inmigrantes que vengan de Siria, de Irak o de África” negando así todos los tratados internacionales sobre el derecho de asilo de las personas que huyen de una guerra o que sufren persecución.

Pocos meses después, la ciudad de Barcelona de la que Valls quiere ser alcalde protagonizó una de las manifestaciones más masivas de Europa en defensa de la acogida de refugiados de las guerras de Siria o de Irak. Entre 160.000 y 300.000 personas protestaron en una marcha convocada por la campaña “Nuestra casa, vuestra casa”.

Precisamente, Valls, que es hijo de un inmigrante catalán en Francia, será profesor en la escuela de negocios Esade durante el curso 2018/2019 para impartir la asignatura “Procesos migratorios y geografía urbana” en el cuarto curso del grado de derecho después de firmar un acuerdo de colaboración con la escuela de negocios barcelonesa.

5) Uno de los diputados franceses que menos trabajan

Después de perder las primarias en el Partido Socialista, repudió tanto al candidato del partido, Benoît Hamon, como al partido que le había dado toda la carrera, para acabar abrazándose al emergente Emmanuel Macron en el último momento. El actual presidente francés le permitió ser reelegido, in extremis, como diputado y mantener viva así su larga vida política. Se habla poco de que su elección fue puesta en cuestión por la candidata de La France Insoumise, la coalición de izquierdas francesa, puesto que se constataron irregularidades en varios colegios electorales.

A pesar de ser todavía diputado francés en la Asamblea Nacional, su presencia en Barcelona es cada vez más habitual, sobre todo en los últimos meses. Además de mítines públicos con Ciudadanos y encuentros con el PP y el PSC, la prensa catalana ha informado de que se ha ido reuniendo con miembros de la burguesía, con altos cargos de la época de Pasqual Maragall y con entidades de la sociedad barcelonesa. Valls sólo se ha presentado en el Parlamento francés cuatro veces desde el mes de mayo, y esto ha hecho que varios diputados de izquierdas hayan pedido su dimisión. De hecho, como también es consejero municipal en Évry, sus conciudadanos han iniciado una campaña de firmas en Change.org para pedir su dimisión por el hecho de ausentarse de estas tareas y hacer “campaña” en Barcelona.

Aquí podéis ver una comparativa del Observatorio Ciudadano de la Actividad Parlamentaria francesa sobre la actividad, el número de preguntas al Gobierno, las propuestas legislativas o la presencia física en el Parlamento entre Manuel Valls y una diputada de La France Insoumise, el partido de izquierdas.

25/9/2018

Traducción: Àngels Varó Peral

http://www.elcritic.cat/blogs/sergipicazo/2018/09/25/passa-li-al-teu-vei-cinc-coses-que-no-than-explicat-sobre-manuel-valls/







Agenda
Actos
Burgos. 25 de octubre de 2018, 13:00h
Aula Romanones - Facultad de Derecho
Actos
Madrid. 27 de octubre de 2018, 12:00h
Sin Tarima Libros Calle Magdalena 32









Facebook Twitter RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons