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Bégica. Debates en la izquierda
Asilo y migraciones: carta a un amigo del PTB
19/09/2018 | Daniel Tanuro

Querido amigo,

me pides la opinión sobre la política de asilo del PTB y valoro poder intercambiar opiniones contigo en un espíritu de diálogo. Este proceso es indispensable en la izquierda. Sobre todo, en este tema que es de una gran importancia estratégica.

Según el periódico Le Soir, Raoul Hedebouw [Diputado en la Cámara de representantes de Bélgica y Consejero Municipal en Lieja] , se posicionó en una entrevista a favor de continuar con las repatriaciones forzosas. Como muchas otras personas, critiqué con fuerza estas intenciones. Habiendo rectificado en las redes Hedebouw, consideras que yo he hecho “una tempestad en un vaso de agua”, El PTB, dices tú, quiere “un cambio paradigmático, con una lucha contra las causas de las migraciones y una acogida digna y responsable”. Concluyes que es “difícil ser más claro” y solicitas mi opinión. Aquí está.

Luchar contra las causas”: una falsa buena idea

“Luchar contra las causas de las migraciones” en los países de origen, a primera vista parece una respuesta de sentido común. Evidentemente, tú y yo estamos contra el imperialismo y las guerras, a favor del derecho al desarrollo de los países del Sur, de la anulación de la deuda, del pago de la deuda ecológica (especialmente por la adaptación al giro climático), del boicot a las dictaduras, de la abolición de las patentes de los medicamentos y de las tecnologías energéticas limpias (entre otras), de la solidaridad con las luchas de nuestros hermanos y hermanas explotadas y oprimidas en esos países, etc.

Pero hay que ponerse en el lugar de las personas del Sur que quieren emigrar hacia el Norte. Esperan que la migración les dará una solución inmediata a sus dificultades. La “lucha contra las causas” no responde a su problema concreto. ¿Deben esperar a que la acción de la izquierda del Norte haya permitido abolir las causas de las migraciones? En ese caso, tendrán que esperar mucho tiempo: ni siquiera somos capaces de obligar a nuestros gobiernos a respetar sus compromisos en materia de ayuda al desarrollo. ¿Cómo y por qué llegaríamos de pronto a imponer el cese de las guerras, del intercambio desigual, etc?

Se podría replicar que la lucha contra las causas de las migraciones depende antes que nada de los pueblos afectados, que aquí, en el Norte, no somos responsables de su incapacidad para abrir el camino a otro desarrollo. Pero estarás de acuerdo que sería bastante cínico... No hemos podido tumbar el capitalismo aquí; ¿con qué derecho reprocharíamos a los pueblos del Sur no hacerlo allí?

No hemos podido parar el saqueo del Sur por parte de las empresas del Norte, ¿con qué derecho pediríamos a los hombres y mujeres del Sur renunciar a venir al Norte con la esperanza de recuperar un poco de lo que les ha sido robado a sus pueblos? Las remesas (de dinero de las personas migrantes a sus países de origen) alcanzan 441.000 millones de dólares al año, es decir, tres veces la ayuda pública al desarrollo en el mundo 1/.¿En qué nos basaríamos para decir a quienes quieren migrar que harían mejor en luchar en sus países para lograr un futuro mejor?

Cuando se profundiza en esta cuestión, verdaderamente se constata que “la lucha contra las causas de la migración” es una falsa buena idea: en lugar de aportar una solución inmediata a un problema inmediato, remite la solución a un futuro soñado aquí o allá 2/.

Luchar contra las causas”: ¿una respuesta a quién y a qué?

De verdad, tengamos la honestidad intelectual de reconocerlo: “luchar contra las causas de las migraciones” no es una respuesta a la crisis migratoria. Más bien es un intento de la izquierda del Norte de responder, sin renegar de ella misma, al impacto entre la población de la idea de que hay una invasión de migrantes y que esta invasión amenaza nuestros salarios, nuestros empleos, nuestra seguridad social, nuestra cultura, etc.

Y digo bien: “tener en cuenta sin renegar de sí misma”. No digo que quienes privilegian esta respuesta se convierten en racistas. Creo, al contrario, que les preocupa la influencia creciente de los prejuicios nacionalistas, racistas y xenófobos que abarca a los sectores populares. Sobre todo, pienso que temen especialmente que estos prejuicios socaven su base electoral puesto que las personas migrantes y extranjeras no votan...

Sin embargo, los marxistas, al contrario que los populistas, ante todo se basan en los hechos, no en los sentimientos 3/. Es conveniente preguntarse: ¿esta invasión es un hecho? La respuesta es no. Las personas migrantes (personas instaladas en otro país diferente al suyo desde hace al menos un año por elección o por obligación) representan el 3% de la población mundial; es decir, 244 millones de personas. Un tercio de ellas (35% del 3%) se desplaza del Sur al Norte. En el mundo, 65 millones de personas se ven obligadas a huir de los conflictos, de las persecuciones y de la violación de los derechos humanos. El 65% de ellas son desplazadas internas; las refugiadas (desplazadas externas) son un poco más de 21,5 millones. Europa acoge apenas un 10% de las refugiadas (frente a un 80% de los países en vías de desarrollo), lo que representa 2,5 personas por mil habitantes. En Bélgica, durante lo que se llamó la crisis migratoria de 2015, hubo 35.476 demandas de asilo (31.285 primeras demandas y 4.195 demandas múltiples), o sea, 5.000 menos que en 2000 4/.

La amenaza migratoria es , por tanto, un fantasma. Pero la amenaza nacional-populista-racista, incluso fascista, es muy real. Frente a ella, la izquierda que quiere luchar ante todo contra las causas cree haber encontrado una defensa asociada a sus fundamentos -el internacionalismo, el derecho al desarrollo y la emancipación de los pueblos. Lo preocupante es que esta defensa se basa en un supuesto, una enorme concesión no declarada a racistas y a nacionalistas: la idea de que los países desarrollados están efectivamente invadidos y que “no se puede acoger toda la miseria del mundo”.

“No se puede acoger toda la miseria del mundo”... Pronunciada en 1989, esta breve frase de Michel Rocard ha sido frecuentemente utilizada por la derecha. A la verdadera izquierda le repugna emplearla. Más bien dirá que nadie abandona su país de buen grado, que sería mejor que la gente pudiera quedarse en su casa, en sus intereses. ¿Pero quién juzga esos intereses? ¿Nosotros y nosotras o las personas interesadas? De cualquier forma, no nos tapemos los ojos: la gente captada por la extrema derecha percibe este discurso como una copia del original, no como una alternativa...

El momento en el que la trampa se cierra

Pasemos a la otra parte de la respuesta del PTB. “una acogida digna y responsable”, dices tú. ¿Pero de quién? ¿De todas las personas que quieren migrar? ¿De todas aquellas que se comprometen en la migración? ¿O solo de una parte de esas personas cuya emigración aquí consideramos que está justificada? Pero en este caso, cuidado: se trata de establecer criterios de acogida... Y por tanto, también de repatriación... obligatoria si es necesario. ¿Pues para qué servirían criterios cuyo no respeto no significara la devolución al país?

Es ahí donde se cierra la trampa. Y se cierra porque lo no expresado debe manifestar su existencia y su naturaleza -de manera más o menos flagrante o más o menos discreta. De repente, los partidarios y las partidarias de la “lucha contra las causas” se ven obligadas a hacer equilibrismo entre el electorado popular contaminado por la extrema derecha y los valores internacionalistas de la izquierda. Eso está muy claro en algunas declaraciones de JL Mélenchon. Recientemente, en Marsella delante de su gente, el líder de la Francia Insumisa logró una vuelta de tuerca: exaltar la acción humanitaria del Aquarius asumiendo una fórmula digna del nacionalismo petenista: “el suelo sagrado de la tierra de la Patria”... 5/

El contexto ideológico belga es diferente, pero el PTB, a mi modo de ver, practica un equilibrismo equiparable.

El 11 de febrero de 2018, la web del PTB explicaba que la elección no es entre la política de asilo del gobierno Michel-De Wever, por una parte y las “fronteras abiertas” así como la “regularización masiva”, de otra parte. “Existe otra alternativa, escribía el autor: la Convención de Ginebra. La Convención de Ginebra relativa al estatuto de las personas refugiadas no tiene nada que ver con una política de “fronteras abiertas” ni con la acogida de millones de personas refugiadas en Bélgica. Es evidente que un solo país no puede hacer frente a la llegada de millones de refugiados” 6/.

En esta cita, lo implícito es... dice: “un solo país no puede hacer frente a la llegada de millones de refugiados”. La analogía con la fórmula de Rocard salta a la vista. No es cuestión de “regularización masiva”, añade el mismo autor. Paradoja: al mismo tiempo, el artículo menciona que “en Líbano, minúsculo país de 4 millones de habitantes, hay 1,5 millones de personas refugiadas. ¿Qué se puede concluir? ¿Qué los países del Norte no pueden hacer lo que hacen los países del Sur? Estoy seguro de que no es lo que el autor ha querido decir. Más bien que no tiene el talento de equilibrista de Mélenchon. En realidad, no está al alcance de todo el mundo dar vueltas sobre lo no dicho para dejar transparentar... sin explicitarlo... pareciendo que lo combate.

El PTB volvió sobre la cuestión del asilo el 28 de junio, a través de un artículo firmado por la redacción y titulado “Las propuestas del PTB frente a la crisis migratoria” 7/. Esta toma de posición oficial está más a la derecha que el artículo del 11 de enero. Antes que ir más lejos, señalemos que este texto difiere de las “propuestas del PTB frente a la crisis de los refugiados” publicada dos semanas antes 8/. Las dos versiones ponen el acento más importante sobre la “la lucha contra las causas”, pero la del 28 de junio no pide ya “acabar con los acuerdos con países como Turquía, Libia o Sudán”.¿Quizás solo es un olvido?¿La redacción da por sentadas estas peticiones? Es posible. Por mi parte, me parece que ciertas cosas que se dan por sentadas es mejor que sean explicitas...

Cuatro problemas

En esta posición oficial, está bastante claro que el PTB gira alrededor de lo no dicho: “Las crisis migratorias que conocemos hoy, en Europa especialmente pero no principalmente en otros lugares (sic), pueden plantear problemas por su carácter masivo y forzoso”. Esta frase se dirige a dos públicos distintos que la interpretarán en sentido opuesto. Por una parte, las personas obligadas a migrar, evidentemente, estarán de acuerdo que la “obligación” plantea un problema. Por otra parte, la gente de aquí para quien “hay demasiadas personas extranjeras” aplaudirán la idea de que es el carácter masivo de las migraciones (el que) puede plantear problemas... Al estar no pocos electores y electoras del PTB en este caso (es un dato) creo que el doble sentido de la frase no es fortuito.

En segundo lugar, el texto pide respeto a la Convención de Ginebra. Muy bien, defendamos este documento. Pero solo afecta a personas que presenten pruebas de persecución sufrida a causa de su raza, su religión, su nacionalidad, su pertenencia a un grupo social o a sus opiniones políticas. A las personas migrantes económicas o medioambientales, climáticas especialmente, no les afecta, a las mujeres que huyen de su opresión específica tampoco. En cuanto a las personas oprimidas por sus preferencias sexuales o afectivas o su identidad o expresión de género, a menudo son sometidas a procedimientos humillantes o preconcebidos para rechazarlas 9/...

¡Qué hacer con esas personas que no son refugiadas según la Convención? El PTB pide una “conferencia internacional anual sobre migraciones, bajo la égida de la ONU que combine las respuestas de urgencia, el apoyo a los países de acogida, la preparación del regreso a sus países y la anticipación de la refugiadas climáticas de los futuros decenios”. De este modo, el problema se deriva al plano internacional. El texto precisa que el regreso afecta a “personas refugiadas que lo deseen cuando la situación de su país lo permita”. Tomo nota. En toda lógica, esto debería implicar la interrupción de las repatriaciones forzosas... Pero el texto no lo dice. Además, omite – al igual que el texto del 11 de junio -recordar la oposición del PTB a los centro de internamiento.

En tercer lugar, la idea de que una conferencia anual bajo la égida de la ONU podría “resolver las crisis” causantes de las migraciones es, por desgracia, solo un deseo piadoso: ¿cómo creer que la Asamblea de los Estados capitalistas de la ONU, dominada por los grandes, podría acabar con las guerras, las dictaduras, las catástrofes ecológicas, la deuda, el intercambio desigual, el pillaje de los recursos naturales, la opresión de las minorías nacionales, la persecución de personas LGTBI así como otras causas de las migraciones? Incluso si fuera posible, llevaría mucho tiempo. De repente, volvemos a caer en la objeción expuesta más arriba: ¿qué hacemos mientras esperamos ese gran día en el que la paz, la democracia y la justicia reinarán? ¿Se expulsa o no?

En cuarto lugar, el texto dice que “las guerras llevadas a cabo por Bélgica y otros países de la OTAN en Irak, en Afganistán, en Libia y en Siria son la primera causa de la crisis de las personas refugiadas”. Evidentemente, la izquierda de nuestros países debe condenar las guerras de la OTAN y el imperialismo occidental. Pero no se puede escamotear el papel, a veces decisivo, de otros actores en las crisis. Hay pocas personas provenientes de Libia (intervención de la OTAN) y una cantidad enorme proveniente de Siria 10/. Los millones de personas originarias de este país no han huido en primer lugar de una guerra de la OTAN sino del aplastamiento de la revolución por El Assad y sus aliados (el imperialismo ruso, Hezbollah e Irán). Igualmente, la guerra y los crímenes contra la humanidad de los que huye tanta gente de Sudán no se deben a Occidente, sino al dictador Omar El Bashir, dispuesto a todo para controlar la riqueza de Darfour. Hay que denunciar el hecho de que la Unión Europea colabore con el abyecto régimen para controlar las fronteras. Pero es China , no Occidente, el principal socio comercial de Jartum...

Wagenknecht, o los peligros del equilibrismo

La entrevista de Raoul Hedebouw en Le Soir no cae del cielo. Simplemente expresa la incomodidad y la falta de claridad del PTB sobre la cuestión de las migraciones. Hedebouw dice que fragmentos importantes de su entrevista no han sido publicados. Es posible. Al contrario, es poco creíble que el periodista hay añadido que, sí, que Raoul Hedebouw apoya la continuidad de las repatriaciones forzosas. En su posicionamiento en las redes sociales, el portavoz del PTB dice que “esto se ha deslizado en la entrevista de forma incorrecta, evidentemente, estamos contra las repatriaciones forzosas.” 11/. La forma pasiva (“se ha deslizado”) es ambigua: ¿quién ha deslizado?¿el periodista o Raoul?... Poco importa la respuesta: el fondo del asunto es que el portavoz del PTB hace, como ya he dicho, equilibrios entre internacionalismo de izquierdas y la presión electoral de los prejuicios contra las personas migrantes.

Este equilibrismo es peligroso: se arriesga uno a caer siempred el lado malo. Es lo que le ha ocurrido a la jefa del partido Die Linke en el parlamento alemán, Sahra Wagenknecht. Según Wagenknecht, Alemania debe rechazar a migrantes económicos (porque ejercen presión sobre los salarios) y aplicar la preferencia nacional en materia de formación del personal laboral calificado 12/. En sus manifestaciones en las redes sociales Hedebouw afirma que declaró a Le Soir que Wagenknecht “hace el juego a la derecha” y que esto “se le va a convertir en un bumerán” que “la derecha intenta dividir a la gente de abajo” que “(el papel de la izquierda) es señalar que los responsables de la crisis son los de arriba”. Completamente de acuerdo: la presión sobre los salarios se debe a los patrones y a los gobiernos, no a las personas migrantes. Pero esta rectificación (discreta) en Facebook ha sido vista por algún millar (¿?) de personas; la entrevista en Le Soir tuvo un eco infinitamente mayor...

En su rectificación Raoul Hedebouw aún escribe esto: “Estamos por una regularización sobre la base de criterios claros y objetivos (…) lo que debe permitir ofrecer condiciones humanas a quienes han huido pero también también parar la presión sobre el salario de los trabajadoras y trabajadores”. Es un hecho que el empresariado de ciertos sectores utiliza mano de obra de sin papeles para ejercer presión sobre los salarios y las condiciones de trabajo. La persecución, el encierro y las repatriaciones forzosas no son un epifenómeno sino un elemento de la estrategia capitalista para aumentar los beneficios y abrir nuevos mercados en el ámbito de la seguridad. La función de esta política no es contener la oleada migratoria para proteger nuestro sistema social: al contrario, es mantener un clima de miedo y de división para minar este sistema y destruirlo.

¿Criterios “claros y objetivos” podrían contribuir a desmantelar la máquina de guerra antisocial que se denomina “política de asilo”? Estos criterios “deben ser ampliados”, escribe Hedebouw. Pero no dice hasta dónde. Establecidos para las personas sin papeles y las asociaciones que les apoyan, criterios de regularización pondrían fin a la arbitrariedad de la administración. Sería un paso adelante pero la presión sobre los salarios seguirá, así como la distinción entre buenos y malos migrantes convertirá la violencia en las fronteras aceptable desde el punto de vista de la opinión. Para romper esta dinámica es necesario romper esta distinción. Implica luchar por ampliar los criterios hasta el punto en que el asilo -y no solamente “las condiciones humanas” - se ofrezcan a “todos que han huido”... A fin de cuentas, esto equivale a suprimir los criterios.

¡Sí, abrir las fronteras!

Entonces, ¿cuál es la alternativa? Figuraba en el programa del PTB hace una veintena de años: la apertura de fronteras, la libertad de circulación y residencia para todas las personas. Es la única actitud correcta, no paternalista, no discriminatoria frente a la voluntad de quienes quieren migrar. También es la única perspectiva coherente desde el punto de vista anticolonial, internacionalista y antiimperialista.¿Por qué las ciudadanas y ciudadanos del Norte podrían instalarse donde les venga en gana y las personas explotadas y oprimidas del Sur deberían quedarse encerradas en las fronteras? La movilidad forma parte de las derechos fundamentales. Si con mi pasaporte belga decido instalarme en Costa de Marfil porque me apetece, nadie me va a preguntar qué tipo de persecución he sufrido. Tengo el derecho a moverme y punto. ¿Por qué debería ser diferente apara las poblaciones no blancas del Sur?

La apertura de fronteras debe ir a la par de una política de acogida, de infraestructuras, etc. Además, no sustituye a las reformas más inmediatas, como la supresión de los centros de internamiento, rutas seguras para migrantes, defensa de la Convención de Ginebra y la Declaración europea de Derechos Humanos, la denuncia de los acuerdos de la Unión Europea con Turquía y Sudán, la revisión de los acuerdos de Dublin, etc. En realidad, la apertura de fronteras da sentido a todas estas demandas inscribiéndolas en la lucha indispensable para que la crisis de civilización causada por el capitalismo desemboque en una salida humana solidaria, colectiva, ecosocialista y no sobre la barbarie. A mi modo de ver, esta salida constituye el horizonte lógico de la acción destacable de numerosas personas -entre ellas, miembros del PTB -que luchan por la acogida, contra las expulsiones, contras los centros de internamiento, etc.

François Gemenne mostró que la libertad de circulación e residencia es la única solución racional a la “crisis migratoria” 13/. Su argumentación es convincente. Sin embargo, al contrario que él, yo no creo que esta solución pueda ser impuesta en el marco del capitalismo. Sin duda, el capital es mundial por naturaleza; pero solo existe bajo la forma de numerosos capitales que se hacen competencia y los propietarios de estos pertenecen a clases dominantes que se han estructurado históricamente alrededor de los estados nacionales. El gobierno capitalista mundial es una ilusión. Por eso, la política capitalista tendrá una doble cara: proteccionismo y librecambismo. La libertad de circulación y de residencia es pues, una reivindicación transitoria, al mismo nivel que la socialización de la energía y otras demandas que son asumidas por el PTB. Responde de forma racional a problemas precisos (las necesidades legítimas de las personas migrantes y la necesidad de romper la política migratoria neoliberal) siendo incompatible con el funcionamiento normal del capitalismo. Hay que asumirlo como tal.

Soy, querido amigo, totalmente consciente de la extrema dificultad del combate por esta perspectiva. Hay que ir a contracorriente. La profesión de fe ética no es suficiente: hay que responder a los problemas sociales. El punto de partida consiste en repetir incansablemente los hechos y las cifras que muestran que no hay oleada migratoria ni invasión. Como partido, el PTB hace muy poco esto. Sin embargo, es a partir de estos datos que se puede abordar el movimiento sindical. La apuesta decisiva: se trata de hacer comprender que la persecución de ilegales solo sirve para mantener el miedo y la división para desmantelar las conquistas sociales que la defensa de estas pasa por la integración de migrantes en el movimiento obrero.
La manera concreta de actuar exige una discusión detallada que no iniciaré aquí. Pero el método no debería provocar dudas: se empieza por fijar un rumbo sobre la realidad de los datos, después se ve cómo evitar las dificultades teniendo en cuenta sus efectos. Partir de las dificultades y de los efectos para fijar un rumbo no es una opción :ni para navegantes ni para marxistas.

14/09/2018

https://www.gaucheanticapitaliste.org/asile-et-migrations-lettre-a-un-ami-du-ptb/

Traducción viento sur

1/ Naciones Unidas, relatorio del Secretario General : "Migrations internationales et développement" - https://bit.ly/2wOUMNR

2/ A destacar: a través de su “enfoque global” la Unión Europea pretende, ella también, luchar contra las “causas primeras”. Es lo que le permite ejercer su chantaje a la ayuda al desarrollo (ayuda condicionada a una “buena gobernanza de las migraciones” por parte de terceros países). Desde el punto de vista del discurso, no hay “ruptura paradigmática” a este nive, incluso si la izquierda no tiene la misma visión de las “causas de la emigración” que la Comisión: https://emnbelgium.be/sites/default/files/attachments/communication_com_approche_globale_migrations_et_mobilite.pdf

3/ Los teóricos del populismo contemporáneo, Laclau y Mouffe, insisten sobre la importancia de los afectos para “construir un pueblo”. El PTB se define como marxista, no como populista. Por esto, es sorprendente que no dedique más energía a desmitificar los afectos negativos de la supuesta “oleada migratoria”.

4/ http://www.cgra.be/fr/actualite/statistiques-dasile-bilan-2015

5/ https://melenchon.fr/2018/08/25/video-discours-de-jean-luc-melenchon-a-marseille-aux-amfis-2018/ (alrededor del minuto 60))

6/ https://ptb.be/articles/oui-il-existe-une-alternative-la-politique-migratoire-du-gouvernement

7/ https://ptb.be/articles/les-propositions-du-ptb-face-la-crise-migratoire

8/ https://ptb.be/articles/l-aquarius-dans-les-tenebres-europeennes (enmarcado en la parte inferior del artículo)

9/ Algunos estados tienen procedimietnos menos restrictivos que otros frente a las peticiones de asilo de mujeres o personas LGTBI

10/ Al contrario, la política de explotación a ultranza de la mano de obra extranjera en la Libia de Gadafi (proveniente de Egipto, Ghana, China, Vietnam y Tunez, ¡más de 10.000 provenientes de Sidi Bouzid solamente!-) provocó un éxodo de estos trabajadores cuando cayó el tirano. Principalmente, la vecina Túnez y su región fronteriza muy pobre quien pagó los costes...

11/ Cuenta de Facebook de Raoul Hedebouw, post del 22/08/2018

12/ https://www.zeit.de/politik/deutschland/2018-08/sahra-wagenknecht-einwanderungsgesetz-fachkraefte-ausland. Le SP en los Países Bajos tomó una posición análoga : prioridad al empleo para parados y paradas holandeses.

13/ http://www.lalibre.be/debats/opinions/migrants-voici-dix-raisons-d-ouvrir-les-frontieres-55d6040335708aa4379f81c9





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