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Rusia
¡No es tan fácil tocar la pensiones!
06/09/2018 | Michelle Verdier

[La sensibilidad social con el tema dio lugar a que cuando el gobierno, presentó en el parlamento el primer borrador de la ley en la tercera semana de julio solo recibió el apoyo de los miembros del partido de Putin (y no de todos), Rusia Unida, mientras que los otros tres grupos parlamentarios votaron en contra, a fin de no verse salpicados por el desprestigio que acompaña a esta ley. Así, según una encuesta recogida por Xabier Colás, en El Mundo Internacional del 26 de julio y que fue organizada por el centro Levada, el 89% de la población rusa está en contra del aumento de la edad de jubilación, lo que explica la dimisión del vicesecretario del Consejo General de Rusia Unida para no tener que aprobar la ley.

Como se indica en el artículo, la baja edad de jubilación que hasta ahora estaba en vigor en Rusia, comparada con las que están en vigor en la mayoría de los Estados europeos, hay que ponerla en relación con una esperanza media de vida también mucho más baja: en el 2016 era de 71,59 años, mientras que en el Estado español era en ese mismo año de 81 años. Las diferencias en las edades de jubilación rusas con la de los Estados europeos es menor que las relativas a la esperanza media de vida.

La diferencia de longevidad entre mujeres y hombres no tienen equivalente en ningún país del mundo, ya que asciende a unos10 años, que según los demógrafos tiene como causa más importante el muy extendido alcoholismo, que entre otros factores se corresponde a las dificultades para una vida digna que se han agudizado con la restauración capitalista iniciada en los años noventa, con el aumento de la pobreza, la reducción de los salarios, etc.

Ante el desarrollo de las manifestaciones y la generalización del descontento, especialmente de las mujeres, Putin ha declarado que “la edad de jubilación de las mujeres no debe elevarse más que para los hombres”, proponiendo así que se eleve en cinco años para las mujeres, lo mismo que para los hombres, en lugar de los ocho previstos inicialmente. También ha anunciado edades inferiores a las generales para las mujeres que tengan tres o más hijos. El gobierno de Putin quiere evitar a toda costa un “otoño caliente” que podría empezar con la prevista manifestación contra la reforma de las pensiones del próximo nueve de septiembre. Para ello combina la suavización de algunas medidas y la represión y las limitaciones del derecho de manifestación. Mikel de la Fuente, viento sur]

Putin y su gobierno escogen un momento que les parece favorable -“la fiesta del fútbol” y la tregua estival en Rusia- para anunciar un atraso en la edad de jubilación. El ejecutivo debería someter su propuesta al legislativo en septiembre

Las cumbres del Estado querrían actuar rápido pero adoptan sin embargo algunas precauciones, ya que el tema es sensible en un país en el que la suerte de las personas ancianas ya es miserable y los ataques a las pensiones particularmente impopulares.

Ni malo, ni inminente, prometen

Mientras que desde hace cerca de 90 años la edad de salida a la jubilación permanece en 60 años para los hombres y 55 años para las mujeres, debería pasar respectivamente a 65 y 63 años. Los hombres nacidos a partir de 1959 y las mujeres nacidas a partir de 1964 deberían trabajar un año más desde 2020, y después un año suplementario cada dos años. La reforma se desarrollará así hasta el 2028 para los hombres y 2034 para las mujeres. Amplio período de transición que no quita nada a la infamia ni a las mentiras para justificarla.

Las cajas vacías… ¿Ah bueno?

Los “cerebros” de la reforma invocan el número creciente de pensionistas en relación con los activos, uno por uno, de donde resulta un déficit de 100 mil millones de rublos en la Caja Federal de Pensiones gestionada por el Estado ruso[1]. Según los camaradas del RCD (Movimiento socialista ruso, de extrema izquierda), esos cien mil millones representan lo que el gobierno ha entregado a los oligarcas que se estimaban lesionados por las sanciones económicas. Por otra parte, el total de los regalos del Estado a las grandes empresas del país se elevaría a diez mil millones de rublos, o sea casi la mitad de los ingresos presupuestarios de la Federación de Rusia.

Otro aspecto: el sistema de cotización no es progresivo. Los patronos cotizan el 22% sobre los salarios bajos y medios pero sólo el 10% sobre los salarios más elevados. Si la escala fuese progresiva, entrarían 600 mil millones de rublos en las cajas de pensiones, es decir seis veces que el famoso déficit.

Pero las autoridades alegan que Rusia debe alinearse sobre Europa (en materia de pensiones… ¡no de salarios!) y dejan en silencio que la esperanza de vida es muy inferior y compromete las pensiones.

¡Situación deplorable y… sensible!

Sobre 77 millones de activos en Rusia, solo 43 millones cotizan. Otros 30 millones no cotizan ya que trabajan en la economía sumergida, pagados en mano. Esa masa salarial subterránea pero rentable, no sujeta a cotizaciones, ha sido evaluada por la Oficina Nacional de Estadísticas en diez mil millones de rublos anuales.

Y permanece que un país amplio y rico en recursos es mantenido bajo el yugo de una oligarquía capitalista que profundiza las desigualdades para sus beneficios. De ahí un paro creciente, bajos salarios y cajas que se vacían. De ahí ancianos y ancianas cuyas pensiones son tan débiles, cuando las tienen, que ellos y ellas viven de pequeños trabajos, después del acceso a la pensión jubilación. O mendigan.

Si Putin ha enviado en primera línea a Medvedev para anunciar su reforma y si ha dejado entender que “podrían ser corregidos los errores”, es porque tiene algunos temores. Ya en 2005, una “monetarización” de conquistas sociales, entre otras la gratuidad de los transportes y otros servicios, dio lugar a movimientos y manifestaciones de los que los y las pensionistas fueron el ala más dinámica. Esta vez, es el pequeño sindicato independiente KTR (Confederación del Trabajo de Rusia) quien ha tomado la iniciativa de una campaña a la que se han unido las y los opositores de todo tipo (entre ellos el muy nacionalista Alexi Navalny). El primero de julio, millares de personas se manifestaron en ciudades diferentes de aquellas en las que tuvieron lugar los partidos del mundial.

¿Y la extrema izquierda? Con el eslogan “Petersburgo contra el alargamiento de la edad de jubilación”, los camaradas del RCD han tomado la iniciativa de un grupo de protesta. El 30 de junio fue un primer “Sábado de agitación”. Algunas decenas de personas participaron en una reunión pública y fueron distribuidas 5000 octavillas a favor de una jornada más amplia del 18 de julio. Asunto a seguir.

Traducción: viento sur

https://www.gaucheanticapitaliste.org/russie-les-retraites-pas-si-facile-dy-toucher/


[1] O “Fondo de pensiones de la Federación de Rusia”. Los patrones provisionan ese fondo de Estado, cotizando a razón del 26% de la masa salarial (otro tanto de menos abonado en salario), de los que el 20% aproximadamente alimentan una cuenta de reparto y el 6% a cuentas de capitalización controladas por el Estado y un Servicio Federal de los Mercados Financieros.







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