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Siria
"Su hijo murió en la cárcel"
14/08/2018 | Barret Limoges, Ammar Hamou y Mohammed Abdulssattar Ibrahim

El hermano de Abdulrahman al-Dabaas, Islam, llevaba una camiseta en la que estaba escrita una sola palabra: “libertad”. Eso fue la última vez que le vieron, a través de los barrotes de una celda de la prisión de Saidnaya en 2012.

Al-Dabaas y su madre habían recibido una autorización de visita de dos minutos con Islam. Este último había sido detenido poco antes por las fuerzas de seguridad en las calles de Daraya, en los alrededores de Damasco. Abdulrahman recuerda el dolor que le provocaba la visión de su hermano, esquelético y débil. Fue la última vez que vio u oyó noticias de su hermano.

La semana pasada, su familia descubrió finalmente que Islam figuraba entre las decenas de miles de personas que han muerto en las instalaciones de detención del régimen desde 2011. Fue la visita de una prima a las oficinas del Registro Civil de Daraya la que confirmó los peores temores de la familia.

“Mi prima no pudo soportar la situación”, declara al-Dabaas. “Quedó tan conmocionada que salió sin coger el documento de estado civil”.

Escenas similares se han repetido en Siria desde el mes de mayo, cuando el gobierno sirio comenzó a cerrar discretamente los ficheros sobre el estado civil de miles de personas detenidas o desaparecidas durante el levantamiento y el conflicto que siguió. Las familias han sido informadas de la suerte de sus allegados en visitas rutinarias a las oficinas locales del Registro Civil o tras llamadas inesperadas efectuadas por comités locales de reconciliación. A medida que la noticia se extendió, multitud de personas han formado largas colas, durante muchas horas, delante de las oficinas del Registro Civil.

La discusión con las familias de las personas desaparecidas, con grupos de defensa de los derechos humanos así como con expertos en derecho indica que el gobierno sirio reorganiza actualmente la burocracia desordenada y laberíntica de los expedientes de detención, que podría dejar una huella documental que expondría a funcionarios a persecuciones judiciales internacionales.

“¿Qué le han hecho?”

Un informe 1/, a mediados de julio, del Syrian Network for Human Rights (SNHR) Monitoring Group es el primero que afirmó que las familias comenzaban a ser informadas sobre la suerte de sus seres queridos detenidos, muertos “accidentalmente”, centenares de incidentes confirmados provenientes de Damasco, Homs, Lattaquié, Moadamiya Al-Sham, Hama y Hasakah.

“Al comienzo de nuestra investigación no creíamos las noticias”, afirma el presidente del SNHR, Fadel Abdul Ghany. “Las familias descubrían [que sus familiares habían muerto] por casualidad, en formalidades administrativas habituales, y el secretario les decía que sus familiares estaban declarados como muertos o muertas en sus expedientes”.

Abdul Ghany ha declarado a Syria Direct que el número de personas identificadas como muertas en los registros del Registro Civil crecía cada día. Hasta ahora, la red de derechos humanos ha confirmado alrededor de 350 casos identificados por sus familiares.

Parece que no existe procedimiento alguno que tenga por objetivo informar a las familias, (llegando) la noticia del “cambio” [de estado civil] de forma incoherente y puntual, variando de una ciudad a otra, de un municipio a otro.

Centenares de familias se han enterado de la muerte por accidente en visitas de rutina al Registro Civil para realizar formalidades administrativas en nombre de las personas desaparecidas. Otras familias han recibido llamadas telefónicas provenientes de comités locales de reconciliación, declarando que un miembro de la familia había muerto y pidiéndoles anunciarlo ante las oficinas del Registro Civil local para que el fallecimiento fuera inscrito en los registros.

El informe del SNHR indica que ninguna familia ha recibido los cadáveres de las personas desaparecidas, afirmación corroborada por varias fuentes que se han expresado ante Syria Direct. En numerosos casos, la causa de la muerte inscrita en los certificados indica simplemente: “paro cardíaco”.

Además de los 350 casos confirmados por el SNHR, un gran número de casos que no están aún confirmados han sido anunciados en varias ciudades de toda Siria.

En el curso de las últimas semanas de junio, al menos 30 familias palestino-sirias que vivían en campos en Homs y Hama, cuyos documentos civiles están registrados en una administración distinta, la General Authority for Palestinian Arab Refugees (GAPAR) en Damasco, han recibido llamadas telefónicas de la agencia demandándolas que acudieran inmediatamente a las oficinas del Registro Civil y modificar allí la situación de sus personas allegadas, de vivas a muertas.

Se informa de que los nombres de al menos 600 muertos han aparecido en los registros civiles de Hasakah, que se añaden a los 90 de Hama.

Luego, el 28 de junio, algunos funcionarios han difundido una lista manuscrita de nombres de Moadamiyet a-Sham en el campo de alrededor de Damasco -personas desaparecidas forzosamente o detenidas por las fuerzas de seguridad sirias en el curso de los últimos años, algunas ya en 2013- declarando que estaban muertas. La lista estaba escrita en un documento con el encabezamiento del Ministerio del Interior. Alrededor de 300 nombres figuran en la lista inicial, aunque solo 170 han sido confirmados por los funcionarios del Registro Civil como pertenecientes a personas muertas en las instalaciones de detención del régimen.

El cierre de los expedientes parece proseguir, han sido efectuados nuevos llamamientos la semana pasada por parte de los comités de reconciliación locales a 25 familias de personas detenidas de la prisión de Saidnaya en la localidad de Kanakar, al sur de Damasco.

Por el momento no es posible conocer la amplitud de los cambios realizados por el gobierno en los ficheros del Registro Civil ni siquiera en qué proporción el número de personas anunciadas como muertas es auténtico.

Laith Mattar, un activista activo en las cuestiones del Registro Civil, expresándose con seudónimo por razones de seguridad, ha declarado a Syria Direct que los casos documentados hasta ahora se refieren únicamente a “las personas sobre las que el régimen admite hasta cierto punto que sabe algo sobre ellas”.

“Un gran número de personas han sido detenidas en puestos de control o han sido desplazadas de una rama de los servicios de seguridad a otra, no estando por tanto su recorrido bien documentado”, añade. “Dudo que se logre conocer el número total de muertes”.

Para la mayor parte de las familias, conocer la muerte de sus familiares es la primera noticia que han recibido desde hace años. Y otras familias siguen esperando.

El hijo de 21 años de Wafa al-Ayoubi, Mohammed, abandonó el domicilio familiar de Damasco una mañana de 2014 y no ha vuelto jamás. Después de que al-Ayoubi y otros miembros de la familia se dedicaran durante cinco días a una búsqueda desenfrenada por intentar localizarle, las fuerzas de seguridad aparecieron en su casa -Mohammad detenido iba con ellos-, cacheando el lugar a la búsqueda de pretendidas pruebas incriminatorias. El recuerdo del rostro de Mohammad, casi irreconocible debido a las torturas, está siempre presente en la memoria de su madre.

“He visto a mi hijo con mis propios ojos, desfigurado y torturado, cuando registraron nuestra casa”, declara. “Era después de cinco días de tortura… después de seis años, ¿cómo vive?. ¿Qué le han hecho?”.

“Pasar página”

Normalmente, las familias, acompañadas por testigos, actualizan el estado en el Registro Civil -no el Estado. El cambio de estado civil en los ficheros refleja una modificación significativa de política.

Lama Fakih, directora adjunta de Human Rights Watch (HRW) para Medio Oriente, declara que se trata de un intento del gobierno sirio de “pasar la página de una forma muy superficial”, concluyendo los expedientes a fin de evitar ser reconocido culpable de probables crímenes contra la humanidad.

“La realidad es que, sin obligación de rendir cuentas por los crímenes perpetrados durante el conflicto, no asistiremos a una real transición pacífica”, añade Fakih.

Entre los numerosos obstáculos en la vía de algún tipo de arreglo a la salida de los conflictos, la interrogación que planea por encima de la suerte de decenas de miles de personas detenidas desaparecidas bajo la custodia del gobierno durante la guerra sigue siendo uno de los más insuperables.

Es imposible conocer el verdadero número de personas detenidas o desaparecidas forzosas desde el comienzo del conflicto, en 2011, el número de casos oficialmente confirmados alcanza las decenas de miles.

Los datos acumulados por el Violations Documentation Center (VDC) 2/ ha establecido la responsabilidad del gobierno sirio por al menos 66.922 casos de desapariciones forzosas desde 2011 -el 92% siendo casos no documentados-. El SNHR, por su parte, informa que 81.652 personas han desaparecido entre marzo de 2011 y junio de 2018. Numerosas personas que investigan el tema estiman que el número real podría ser más elevado en varias decenas de miles de casos.

Además de las desapariciones, el gobierno de Assad ha sido acusado también de haber cometido atrocidades contra personas detenidas, los crímenes más flagrantes han sido detallados en un informe de Amnistía Internacional en febrero de 2017 3/. La investigación acusa al gobierno Assad de tortura y ejecuciones extrajudiciales a una escala industrial en la prisión de Saidnaya, en los alrededores de Damasco -donde Islam, el hermano de Dabaas fue visto por última vez.

Entre 2011 y 2016, según el informe, al menos 13.000 personas fueron torturadas, solo en Saidnaya, antes de ser juzgadas sumariamente, en tres minutos, ante un tribunal militar y luego ahorcadas en sus celdas.

Impunidad para crímenes

La comunidad internacional pudo ver la aterradora realidad de las detenciones en las mazmorras del gobierno sirio en 2015, gracias a las filtraciones del ya célebre César 4/. En el mes de agosto de 2013, un desertor -con el pseudónimo de César- filtró 52.275 fotografías de los archivos de medicina legal del gobierno, que mostraban imágenes macabras de cadáveres mutilados y torturados por los agentes de seguridad del régimen.

Según el análisis de HRW 5/, 6.786 víctimas pueden ser identificadas entre la masa de fotos. La gran mayoría de las víctimas han sido secuestradas por los cinco servicios de seguridad que actúan alrededor de la capital siria.

La brutalidad de las imágenes suscitó un escándalo mundial y lanzó varias iniciativas cuyo objetivo es hacer justicia a las familias de las personas detenidas asesinadas en las prisiones del gobierno. Organizaciones recientemente fundadas, como la Caesar Families Association 6/, trabajan en la recolección de pruebas y testimonios de personas detenidas de cara a actuaciones en el futuro.

Abdul Ghany estima que el primer ciclo de cierre de los registros de estado civil por el gobierno sirio es una tentativa de hacer frente a la burocracia desordenada de los servicios de detención cuando las operaciones militares se ralentizan en el país.

“Pensamos que el régimen intenta probar la reacción de la comunidad internacional respecto a estos actos", declara Abdul Ghani, añadiendo que una “reacción débil” tendrá por efecto que los departamentos del Estado “continúen registrando a todas las personas desaparecidas” de la misma forma.

Ningún funcionario o militar del régimen sirio ha sido juzgado por crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad u otros ataques serios al derecho internacional, aunque varios casos se hayan abierto un camino ante diferentes tribunales europeos 7/. En virtud del principio de la jurisdicción universal, que postula que ciertos crímenes son suficientemente flagrantes como para que tribunales extranjeros tengan competencia para perseguir a sus responsables, tribunales europeos pueden entender en casos ligados al conflicto sirio.

El 8 de junio, el procurador general federal de Alemania emitió una orden de detención contra el general Jamil Al-Hassan 8/, personaje de alto rango del aparato militar sirio. Como jefe del servicio de información del ejército del aire, Hassan tenía la responsabilidad directa sobre la mayor parte de los centros de detención más conocidos de Siria, donde miles de personas han sido torturadas y asesinadas. El mandato de detención tomará probablemente la forma de noticia roja de Interpol [localización y detención de una persona buscada por una jurisdicción con vistas a una extradición], enfriando potencialmente los círculos gubernamentales y aumentando en el futuro el espectro de las zonas sometidas a restricciones de viaje para las y los funcionarios del régimen.

“El caso de Jamil Hassan y otros llevados por numerosas ONG tiene por efecto que la gente se exprese”, afirma Bassam Alahmad, un investigador sirio especializado en los derechos humanos, que vive actualmente en el exilio en Kuwait. “Estos casos aumentan la presión para tratar estas cuestiones”.

Pero, para las familias de personas desaparecidas y madres como al-Ayoubi, las gestiones ante tribunales lejanos dejan poco respiro para la búsqueda cotidiana de respuestas sobre lo que ha ocurrido a sus seres queridos.

“Como madre, no olvidaré jamas a mi hijo -jamás” dice. “Atravieso una espiral permanente de sufrimiento y de esperanza. Sigo esperando saber algo [sobre la suerte de su hijo]”.

(Artículo publicado el 24/07/2018 en la web de SyriaDirect 9/)

http://alencontre.org/laune/syrie-le-regime-assad-a-des-centaines-de-parents-syriens-votre-enfant-est-mort-en-detention.html

Traducción: Faustino Eguberri para viento sur


1/ http://sn4hr.org/blog/2018/07/13/52450/

2/ https://vdc-sy.net/detainees-and-forced-disappearances-cases-families-meeting/

3/ https://doc.es.amnesty.org/ms-opac/doc?q=*%3A*&start=0&rows=1&sort=fecha%20desc&fq=norm&fv=*&fo=and&fq=mssearch_fld13&fv=MDE24547517&fo=and&fq=mssearch_mlt98&fv=gseg01&fo=and# ndt

4/ Ver http://vientosur.info/spip.php?article10790 ndt

5/ Ver https://www.hrw.org/es/news/2015/12/16/siria-las-historias-detras-de-las-fotos-de-los-prisioneros-asesinados ndt

6/ https://caesarfamilies.org/

7/ Ver https://www.hrw.org/report/2017/10/03/these-are-crimes-we-are-fleeing/justice-syria-swedish-and-german-courts

8/ Le Monde 12/06/2018

9/ http://syriadirect.org/news/families-of-syria’s-disappeared-scramble-for-answers-as-government-quietly-closes-thousands-of-detention-files/





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