El 9 de mayo, el clan Marcos recuperó el poder del que había sido excluido desde la caída de la dictadura en 1986. Como contrapunto, la campaña liderada por Leni Robredo, que quedó en segundo lugar, abrió un espacio de resistencia para las fuerzas progresistas.

En Filipinas, el mismo día de las elecciones generales también se celebran otras elecciones. Algunas son locales y regionales, pero tres son nacionales:

  • Elecciones presidenciales y vicepresidenciales. Se trata de dos votaciones distintas, por lo que los ganadores pueden pertenecer a dos partidos opuestos (ya ha sucedido antes).
  • La renovación de la mitad del Senado (o cámara alta del Congreso). Se compone de 24 miembros elegidos por 6 años, pero que la mitad se renueva cada 3 años: los 12 candidatos más votados sen declaran elegidos. Tal como están las votaciones actualmente, parece que la única candidata progresista que saldrá elegida es Risa Hontiveros, del partido Akbayan (está en undécima posición).
  • Los miembros de la Cámara de Representantes (parlamento) se eligen por circunscripción, pero desde 1987, el 20% de los escaños se reservan a las listas de los partidos elegidos a nivel nacional. El objetivo original de esta reforma era permitir que los partidos que no tenían ninguna posibilidad de ganar en unas elecciones por mayoría de votos frente a los poderes establecidos obtuvieran diputados y representaran a los sectores sociales populares. Los grandes partidos no se pueden presentar a estas elecciones. Durante un tiempo, esto permitió la elección de diputados de la izquierda militante, pero finalmente los políticos tradicionales (trapo) retomaron el control montando pequeños partidos fantasma.

¿Elecciones democráticas?

En la medida que el presidente saliente, Rodrigo Duterte, ha banalizado un régimen de terror (multiplicación de las ejecuciones extrajudiciales, detención arbitraria de opositores1/, etc.), no se puede hablar de elecciones democráticas. Él garantizado una gran impunidad a las fuerzas represivas. Recientemente, emprendió una guerra sin cuartel contra los movimientos progresistas en la gran isla sureña de Mindanao. En lo que respecta a la organización de las elecciones, en un informe publicado el 17 de mayo, una misión de observación encargada por el CIEDH2/ constató una serie de problemas concretos: un alto nivel de errores en el sistema de votación electrónica, un censo electoral no actualizado, campañas de denigración de los candidatos y noticias falsas a través de las redes sociales, amenazas a los rojos (reales o supuestas), etc.

El uso de las redes sociales, Facebook, TikTok o Youtube por parte del gobierno está alcanzando nuevas cotas en Filipinas, y una gran parte de la juventud, adicta a los teléfonos móviles, sólo se conecta por este medio, especialmente en la clase trabajadora.

El regreso del clan Marcos

Tras imponer un régimen de ley marcial en 1972, Ferdinand Marcos privatizó el aparato estatal en beneficio de su clan y sus aliados, excluyendo a las grandes familias rivales de todo poder. No fue hasta 1986, cuando la dictadura fue derrocada en la revolución EDSA3/, que combinó una rebelión militar minoritaria con una vasta movilización popular, y Marcos fue exfiltrado del país por Washington.

Por tanto, el regreso al poder del clan Marcos es un acontecimiento. Es la culminación de un proceso durante el cual varios presidentes rehabilitaron gradualmente a la familia, impidiendo el enjuiciamiento de Imelda Marcos, viuda de Fernando, por los crímenes cometidos durante el reinado de la pareja dictatorial, y permitiendo el regreso de los exiliados al país en 1991. Proceso sancionado por la alianza forjada para las elecciones del 9 de enero entre Ferdinand Marcos Jr., conocido como Bongbong (BBM), el hijo que no renegó de su padre, que se presentó a la presidencia, y Sara Duterte, la hija de que reivindica a su padre, que se presentó a la vicepresidencia. El apoyo de otros clanes familiares importantes la convirtió en una alianza ganadora.

Las alianzas entre grandes familias desempeñan un papel destacado en el juego político e institucional filipino. El poder de las dinastías políticas está arraigado en una provincia o región concreta: Ilocos Norte para los Marcos en el Norte o Davao para los Dutertes en Mindanao. Dinastías que se implican en las instituciones parlamentarias, un lugar de negociaciones permanentes para el reparto de prebendas.

Hoy en día, los Marcos se están forrando, mucho más, al parecer, que los Dutertes. Bongbong, un buen orador, popular y carismático, prometió mucho durante su campaña electoral. Es de suponer que el clan (e Imelda), sobre todo, está deseando restablecer su antigua prominencia y riqueza. El poder y el dinero están en el centro de las elecciones. Unas elecciones cuestan mucho dinero y ganarlas debe aportar mucho. Así, el flujo de dinero que controlan los cargos electos les permite repartirse cargos lucrativos y alimentar redes clientelares, creando una relación más profunda que la simple compra de votos (que también existe), lo que implica una cierta reciprocidad para asegurar una base clientelar a largo plazo.

El tejido electoral de Filipinas es complejo. El regionalismo tiene sus raíces en la geografía de un archipiélago montañoso y en las complejidades del pasado colonial, así como en las identidades culturales: los filipinos hablan muchas lenguas y dialectos. Algunas iglesias juegan la carta del clientelismo a fondo, asegurándose la entrada en las esferas de poder dictando los votos de sus seguidores. Uno de los principales retos para las fuerzas de la izquierda es superar esta fragmentación de los estratos populares, sin pretender borrar la diversidad de las historias regionales.

Evidentemente, este reconocimiento de la diversidad es especialmente importante en los lugares donde viven los montañeses (en el norte y en Mindanao) y las poblaciones musulmanas (en el centro y el sur de Mindanao, sobre todo).

Leni Robredo: la dinámica de una campaña

La Comisión Electoral (Comelec) da el 59% de los votos a Bongbong y el 28% a Leni Robredo; el siguiente candidato sólo obtiene el 7%, a pesar de ser Manny Pacquiao, un boxeador antaño venerado convertido en senador. Dado que la Comelec no es conocida por su probidad y eficacia en la lucha contra el fraude electoral, uno puede estar seguro de que el resultado que se le atribuye a Leni no está sobrevalorado.

La candidata de la oposición aglutinó votos de diversa procedencia. No es una figura extravagante y carismática, pero realizó una campaña sobre el terreno que tuvo una verdadera dinámica militante. No estaba claro el resultado que daría.

Leni Robredo, la vicepresidenta del Partido Liberal, fue identificada con los Aquino, del mismo partido, aunque no esté emparentada con ellos. Sin embargo, Ferdinand Marcos (padre) mandó asesinar a Benigno Aquino en 1983 y su viuda Corazón fue llevada al poder por la revolución EDSA en 1986. El enfrentamiento electoral parecía así el enésimo episodio del perpetuo conflicto entre estas dos dinastías. Sin embargo, gran parte de la población filipina desconoce el pasado de la dictadura, que ha sido sistemáticamente erradicado de la memoria y transformado en una mítica edad de oro. En cambio, han experimentado el aborto de las promesas de reformas progresistas de 1986 y el gobierno arrogante del clan Aquino (con sede en Tarlac, Luzón Central). La presidencia (2010-2016) del Pinoy, Benigno Nonoy Aquino III, fue especialmente desacreditadora. Esta es una de las razones por las que ha llegado el momento de que los Marcos se tomen la revancha.

Leni Robredo, cuya integridad personal es bien conocida, consiguió salirse de este marco impuesto. Encarnó una alternativa democrática al bloque Marcos-Duterte y promovió la formación del Movimiento Rosa [Pink movement]4/, abierto a numerosas organizaciones sindicales, sociales y cívicas y redes de voluntarios, con la participación activa de muchos jóvenes y el apoyo de partidos de la izquierda militante. Dadas las circunstancias, parece una señal de éxito que la Comelec haya logrado obtener el segundo puesto.

Hubo otra lista de izquierdas con Leody De Guzman para presidente y Walden Bello para vicepresidente. Leody es una activista laboral, líder del Partido Lakas ng Masa (PLM, Partido de la Fuerza de las Masas). Walden, antiguo diputado de Akbayan, es muy conocido en los círculos internacionales de antiglobalización. Según la Comelec, Leody obtuvo un 0,17% (octava de diez candidatos) y Walden un 0,19% (séptimo de nueve candidatos). El objetivo específico de este tándem era popularizar la perspectiva socialista.

Siempre es difícil escribir un artículo desde Francia sobre un tema tan complejo como el alcance de las elecciones en Filipinas hasta que no se sabe lo que hacen las fuerzas progresistas del país. La experiencia de la campaña de Leni Robredo debería asegurar, a los ojos de las corrientes populares que invirtieron en ella, las bases de una resistencia duradera a la presidencia de Marcos (que entrará en vigor el 30 de junio). Una vez más, nada estaba claro desde el principio, pero el impulso esta ahí. En un mitin celebrado el 13 de mayo, Leni declaró que "este día no es el final, sino el comienzo de un nuevo capítulo".

26/5/2022

https://lanticapitaliste.org/actualite/international/philippines-premiers-eclairages-sur-lelection-presidentielle

Traducción: viento sur

Notas

1/ La más conocida, encarcelada durante 5 años, es la senadora Leila De Lima.

2/ La Misión Internacional de Observación, patrocinada por la Coalición Internacional por los Derechos Humanos en Filipinas (ICHRP, por sus siglas en inglés).

3/ Lleva el nombre de la avenida donde se encontraban los cuarteles militares rebeldes y los manifestantes: Epifanio de los Santos.

4/ Movimiento rosa: el rosa es el color elegido por la candidata para hacer más visible su campaña y ayudar al electorado a orientarse.

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