aA+
aA-
Grabar en formato PDF
Intento de expiación
El País, Mortadelo y Filemón
27/01/2013 | Miguel Romero

La publicación el pasado jueves día 24 en una portada efímera de El País, ya saben “el periódico global en español”, “el diario de referencia”, etc., de una supuesta foto del presidente Chaves intubado, no ha sido simplemente un error descomunal, ni siquiera un ridículo de iguales dimensiones. El propio periódico en su edición del domingo día 27, intentando explicar el “error”, termina revelando, involuntaria e implícitamente, las razones de lo que sucedió.

Incluso quienes no leen El País, no deberían perderse las dos páginas firmadas por José María Irujo y Joseba Elola, “dos reconocidos periodistas del diario” según reza la entradilla, y la página monográfica del defensor del lector, Tomás Delclós. Aparte del placer de observar la humillación del periódico que representa una de las cumbres de la soberbia del poder mediático, es interesante conocer la estrategia que han montado para tratar de defenderse, basada en dos de los mitos del periodismo actual, y no sólo del periodismo: la “transparencia” y la “autenticidad” que otorgaría a los hechos tratarlos en forma de relato.

Así, el texto de Irujo y Elola, toma la forma de una confesión en la que se da la impresión de contarlo “todo”: lo que dijo y no dijo, dudó o afirmó… cada redactor, colaborador, director, subdirector…, desde Davos, México, Caracas, Madrid (“el periódico global…”)… la forma de las mesas en las escribían… los programas que utilizaron para comunicarse… en la madrugada del jueves, para acabar dando autenticidad durante unas horas a lo que terminó siendo la foto capturada de un video del año 2008 de un enfermo de acromegalia en la mesa de operaciones, que había llegado al periódico por el sinuoso camino siguiente: “La supuesta intermediaria en España es una venezolana que ha recibido una foto enviada por su hermana, vía Whatsapp, desde Venezuela. Esta última, a su vez es la que habría recibido la imagen supuestamente procedente de Cuba”. Con esta conclusión digna de una aventura de Mortadelo y Filemón concluye el “relato” de Irujo y Elola.

Pasemos de la imagen de caos y despropósitos que se evidencia de la redacción del El País.

Pasemos incluso de un hecho repugnante al que se da mucha menos importancia de la que merece: fuera quien fuera el enfermo es indecente publicar una foto de alguien que parece estar luchando por la vida en la mesa de operaciones y que tiene todo el derecho a que nadie le fotografíe en esas condiciones, y menos aún, comercie con su foto.

En realidad, la razón por la que El País dio veracidad a la foto está muy clara: las ganas que tenía de creérsela. Las ganas de poder alardear de que ellos mostraban lo que el gobierno venezolano ocultaba. Las ganas, en definitiva, de golpear a un enemigo. Es el extremo sectarismo político con el que El País trata a Chaves y todo lo que tiene que ver con el gobierno y el sistema político venezolano lo que le ha hecho pegarse esta inmensa bofetada a sí mismo. Con su pan se lo coman.

Miguel Romero es editor de VIENTO SUR



Boletín semanal
Recibe en tu correo electrónico los últimos artículos de nuestra revista digital, así como las novedades y eventos






Facebook Twitter RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons