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Elecciones en Galicia
Una breve valoración de los resultados
22/10/2012 | Brais Fernandez

“Tantos séculos de Ofensas e de Esquecemento crean anticorpos no Organismo dun pobo, e esa continua Ofensa da historia xerará no Orgullo deste pobo apracible o destrutivo Osíxeno do Odio, a Obsesión do fracaso e da culpa.(…) Utopía: compaxinar o desexo e a necesidade dos nosos soños.”

(Que é Galicia, por Lois Pereiro, uno de los poetas gallegos más universales, homenajeado el Día de las Letras Gallegas de 2011)

Las elecciones en Galiza han arrojado un resultado deprimente y a la par esperanzador para la gente de izquierdas. El Partido Popular, tras una legislatura de recortes sociales, ataques a la identidad nacional gallega, prácticas corruptas y antidemocráticas, ha vuelto a ganar con una contundente mayoría absoluta: de un parlamento con 75 escaños, consigue 41, aumentando 3 diputados con respecto a las elecciones de 2009. Curiosamente, obtiene sobre 160.000 votos menos, perdiendo casi un punto con respecto a los últimos comicios (del 46% al 45%). El sistema electoral favorece claramente a la derecha, al sobrerrepresentar las zonas rurales. También se han producido denuncias de las ya consabidas prácticas caciquiles del PP, documentadas con fotos donde se ve a notorios militantes de esta formación llevando a ancianos prácticamente inválidos a votar, así como el uso de su tradicional receta capta-votos: vino y empanada a la puerta de los colegios electorales.

Pero estas cuestiones no explican la victoria de Nuñez Feijoo. La hegemonía de la derecha en Galiza de hoy es incontestable, construida en base a unas redes que permiten mantener el voto rural bien atado, así como la fidelidad de la pequeña burguesía urbana y sectores de la clase trabajadora. Esta hegemonía, como diría Gramsci, significa fuerza y consentimiento, y se combina con formas directas e indirectas de corrupción. El pueblo gallego, al menos una mayoría, ha consentido hoy la victoria del Partido Popular.

Pero no todas las noticias son malas. En el campo de la izquierda antineoliberal, hay que destacar la espectacular irrupción de la Alternativa Galega de Esquerdas (AGE), que consigue 9 diputados y el 14 % de los votos. Para comprender la magnitud de este resultado, hay que recordar que IU (una de las patas de esta coalición junto a la ANOVA de Beiras) habían sacado en las últimas elecciones menos de un 1%. En estos comicios, pasan de 16 mil votos a casi 200 mil. La carismática presencia del histórico líder nacionalista Xose Manuel Beiras, una campaña electoral cercana a la calle, con un discurso moderno, hábilmente unitario y nítidamente de izquierdas, su receptividad y empatía con las preocupaciones de la juventud urbana y de un sector de la clase trabajadora, han sido determinantes en esta subida. Para ubicar las bases sociales que han apoyado a AGE, no hay mas que ver los resultados que cosechan en A Coruña y Santiago de Compostela, donde consiguen dar el “sorpasso” al PSOE, superando el 20% de los votos. En Vigo, la otra gran ciudad, consigue también casi el 20% de los sufragios. AGE se convierte así en un nuevo actor político fundamental en Galiza, con los retos de continuar aumentando sus bases de apoyo y transformar la ilusión y apoyo recibido en movilización contra la austeridad y los recortes.

La otra fuerza de la izquierda antineoliberal gallega, el Bloque Nacionalista Galego , sufre una fuerza bajada en sus apoyos, pasando de los 270 mil votos en 2009 (16%) a 145 mil (10%), y de 12 diputados a 7. La campaña de BNG no ha conseguido conectar con una buena parte de sus tradicionales votantes: un nacionalismo desarrollista, centrado en la idea de producir en Galiza, un discurso autorreferencial que trató mas de reagrupar a sus filas tras la escisión de Beiras que de plantear una alternativa amplia. Su pésima gestión del discurso de la “unidad de la izquierda” les hizo aparecer ante buena parte de sus tradicionales votantes como un partido sectario y aislado de la cotidianeidad de la mayoría social. Parece que el fracaso del bipartito todavía pesa mucho y que el BNG aparece ante amplias capas del pueblo de izquierdas como un partido de gestión del régimen. El BNG tiene el reto de reubicarse en un nuevo panorama en el cual ya no es la fuerza hegemónica de la izquierda a nivel del votos (aunque si en numero de militancia), con una preocupante perdida de conexión con la juventud urbana. Las declaraciones de Jorquera, candidato del BNG a la Xunta de Galicia, tras conocer los resultados, no parecen rectificar la línea adoptada tras la última asamblea. Culpó del descenso del BNG a la crisis interna sufrida y a una estrategia del PP de “retroalimentar” a AGE: “mirar que los mejores resultados de Beiras siempre coincidieron con los mejores resultados del PP”. El Bloque sigue siendo un actor político esencial en la izquierda gallega, pero la situación actual le coloca ante nuevos retos. Como se dice coloquialmente, “iremos viendo”.

El PSOE continúa con su descalabro, perdiendo 11 puntos y pasando de 525.000 votos a 293.000 (de 25 a 18 diputados). Su discurso cínico, que parece olvidar que ha sido uno de los principales responsables de la crisis-estafa que hoy se vive en todo el Estado español, no le ayuda a recuperar credibilidad. Su futuro, lejos de ser el de Hollande, parece condenado a acabar como el PASOK griego. La suma de los votos de la izquierda antineoliberal (AGE y BNG) los supera por mas de 55.000 votos.

El panorama gallego sigue planteando fuertes retos para la izquierda. Deconstruir la hegemonía social de la derecha sigue siendo el primero. Estas elecciones no son el final de nada: tienen que ser el principio de un ciclo de movilizaciones que consiga que el PP, el partido de los caciques, de los empresarios y del nacionalismo español, deje de ser el vencedor absoluto en las urnas.

Anexo: algunas frases y datos sobre los resultados.

- La abstención sube un punto con respecto a las elecciones anteriores (del 35% al 36%).

- Los partidos del régimen (PP y PSOE) pierden mas de 400.000 votos (250.000 y 11 puntos el PSOE, 160.000 y un punto el PP). La izquierda antineoliberal (AGE y el BNG) sube 50.000 votos, pero se queda todavía a unos 60.000 de los casi 400.000 votos del BNG en 1997.

- En las “siete ciudades”, el PP pierde 48.000votos, el PSOE 72.000, el BNG cae 40.000 y AGE gana 80.000.

- Son los terceros mejores resultados en votos de la izquierda en las elecciones gallegas: 1997 - 410.000 (26%); 2001 - 360.000 (24%) y ahora 350.000 (24%).

- El candidato de Libertad Digital, Mario Conde, consiguió 15.000 votos y el 1,1% de los sufragios.

- UPyD continúa siendo un partido marginal: 20.000 votos y un 1,5%.

Votos y porcentaje de los 4 partidos con representación parlamentaria (entre paréntesis los resultados de las elecciones anteriores, en 2009)

PP: 653.934 votos (789.427) 45,72% (46,68%)

PSOE: 293.671 votos (524.488) 20,53% (31,02%

AGE: 200.101 votos (16.441, IU en solitario) 13,99% (0,97% , IU en solitario)

BNG: 145.389 votos (270.712) 16,1% (10,16%)

Se pueden consultar todos los datos en : http://resultados2012.xunta.es/ini11v.htm



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