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Elecciones en Grecia
Enhorabuena, Syriza
17/06/2012 | Francisco Louça, desde Atenas

Dentro de menos de cuatro horas, conoceremos los primeros resultados de las elecciones griegas. En cualquiera de los casos, la izquierda será con Syriza, la gran vencedora.

Si Syriza fuera el primer partido, comenzará un viraje decisivo para Europa. La muerte del memorándum y el fin del protectorado de la Troika sería la mejor noticia para Grecia y para Europa. Es verdad que siempre será difícil formar un gobierno de izquierda que pueda llevar a nuevas negociaciones y recuperar la decisión democrática para los griegos, pero un viraje habrá comenzado. Y si ese gobierno se pudiera formar –contra toda la coalición de centro y de derecha y contra Merkel, Draghi, Barroso y todos los líderes europeos- merecería toda nuestra solidaridad en todas sus decisiones para recuperar los salarios, defender el trabajo y salvar la economía de la bancarrota. No les fallaremos.

Pero incluso su la derecha de Nueva Democracia es el primer partido y forma gobierno con el PASOK y con otras fuerzas de centro y de derecha, también la victoria de la izquierda será notable. Porque Syriza se habrá transformado de un partido de 4,5% en una fuerza de más del 25%, siendo además la única fuerza portavoz del país contra la tutela de Merkel y contra la barbarie financiera. Será por eso una izquierda popular con una fuerza jamás alcanzada y que será determinante cada día que pase. Si no forma gobierno ahora, continuará siendo mañana la única alternativa de gobierno para Grecia.

Por eso recomiendo a todas las lectoras y lectores que mantengan en perspectiva cuando lean los resultados que la izquierda ganará si forma gobierno y ganara también incluso si todas las derechas se juntan contra ella, porque la izquierda es la fuerza que crece, que da confianza, que responde por Grecia y por Europa, que será hoy o mañana gobierno para responder a la bancarrota. Syriza merece nuestra solidaridad porque ha sabido hacer el combate más difícil. Festejaremos su victoria en los dos casos porque conocemos la dificultad de la lucha y el significado de estos resultados inmensos y prometedores.

Hay que señalar además cuatro grandes derrotas de estas elecciones:

En primer lugar, la derrota de las políticas de Merkel y de la dirección europea. Los pueblos ya no pueden más. “Esto no es vida”, como decía un ferroviario jubilado griego. Y el pueblo respondió. ¿La democracia asusta, no señora Merkel? Los timoratos cambos en curso nunca habrían ocurrido sin esa voz de la democracia. Y, por supuesto, la dirección europea quiere convertirlos en un giro autoritario, acentuando un federalismo que dé todo los poderes a un gobierno europeo, a una “unión bancaria”, a una “regla de oro” para controlar los presupuestos. Sin destruir esta amenaza autoritaria, Europa no podrá sobrevivir.

En segundo lugar, pierde el PS griego, que casi desaparece del mapa electoral. Apoyó a la troika, promovió la destrucción de la economía, se comprometió en la sumisión al gobierno alemán, y paga un precio electoral por todo esto. Está bien que sea así. El centro es cada vez más radical en la defensa de la austeridad y la izquierda necesita vencer al centro.

En tercer lugar, el sectarismo está condenado a muerte. El partido comunista griego, KKE, rechaza participar en un gobierno de izquierda contra la troika y hace de Syriza su principal diana electoral. Es difícil comprender como degeneró uno de los principales partidos griegos con una historia heroica en la lucha contra el nazismo y la dictadura, pero el KKE es hoy una fuerza con un comportamiento reaccionario, alimentado por el sectarismo. La violenta crítica que el PC cubano se sintió obligado a hacerle por rechazar un gobierno de izquierda no ha servido de nada.

En cuarto lugar, perdieron los que quisieron que la izquierda se suicidase con la propuesta de salida del euro. Syriza rechazó esa orientación e hizo muy bien. Los griegos se dan cuenta de que los economistas fantasiosos que piensan que una desvalorización del salario y de las pensiones es un buen modelo para la recuperación de la rentabilidad del capital, llevarían al país a un aumento del paro y de las dificultades para la vida. Hay un mundo de diferencia entre estos enfoques de la acumulación de capital y la necesidad de medidas excepcionales que puedan conllevar el enfrentamiento con la señora Merkel. Pero en ningún caso la izquierda griega puede desistir de una prioridad: defender los salarios y el empleo. Por eso el programa de Syriza sirve para hoy, para gobernar, o sirve para mañana, para movilizar al pueblo para vencer a la troika.

Enhorabuena Syriza

[Francisco Louça forma parte de la dirección del Bloco de Esquerda. Ha viajado a Grecia dentro de una delegación del Bloco para apoyar a Syriza].

Traducción: Miguel Romero para VIENTO SUR



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