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Reflexiones post-29M
¿Y ahora qué?
10/04/2012 | Entrevistas a Raúl Camargo (Tout est à nous!) y Miguel Romero (solidaritéS)

“Habrá que paralizar el país” (Raúl Camargo)


El 29 de marzo, millones de personas salieron a la huelga y se manifestaron con la reforma laboral del Partido Popular. Hablamos de ello con Raúl Camargo, del secretariado confederal de Izquierda Anticapitalista.

¿Qué balance haces de la huelga del 29 de marzo?

El balance es muy positivo. Se superaron las previsiones más optimistas. Constituyó un éxito incontestable a pesar de que en un primer momento, cuando el gobierno anunció la contrarreforma, la reacción de CC OO y UGT fue bastante timorata. Estaban más preocupados por la falta de voluntad negociadora del gobierno que por impulsar las reivindicaciones propias. De hecho, no tenían ninguna voluntad de ir más lejos; solo que, medidas que recoge la contrarreforma contra los trabajadores y trabajadoras son tan agresivas (práctica liquidación de todos los derechos, incluso el de la negociación colectiva) que resultaba difícil evitar la movilización.

¿Cuáles son los principales ataques de esta contrarreforma?

Establece el despido libre y casi sin indemnización. Una empresa que anuncie pérdidas durante tres trimestres consecutivos o, incluso, una reducción de beneficios, podrá despedir gente con una indemnización nunca superior a 20 días por año trabajado y un máximo de 12 mensualidades. Una medida que se puede aplicar incluso a gente con una antigüedad de 20 o 30 años. Se trata de un ataque sin precedentes.
En caso de pérdida durante los últimos tres trimestres, la patronal también podrá modificar unilateralmente las condiciones de trabajo de las y los trabajadores. Es decir, de un día a otro, la empresa podrá incrementar la jornada laboral o reducir los salarios. Una medida que vacía de contenido los convenios colectivos.

¿Qué perspectivas se presentan tras la HG del 29 de marzo? ¿Cómo impedir esta reforma?

Esta huelga ha conocido una participación más alta a la del 29 de setiembre de 2011, con manifestaciones dos o tres veces superiores. Ha habido manifestaciones en todas las capitales de provincia. Los sindicatos hablan de 3 millones de personas en las manifestaciones y de 10,5 millones de huelguistas. En una ciudad como Santander (400.000 habitantes) hubo 60.000 manifestantes. El 29 de marzo se ha dado un rechazo claro de la contrarreforma laboral que ha alcanzado incluso a una franja importante de votantes del PP.
Para impedir esta reforma impuesta por Bruselas, será necesario un período sostenido y creciente de movilizaciones y huelgas. La jornada del 29 de marzo no es suficiente en sí misma, incluso otra jornada de huelga tampoco lo sería. Para impedirla es preciso que cada dos o tres semanas haya manifestaciones, ocupaciones de edificios públicos, de sedes de grandes grupos. Son necesarias huelgas indefinidas en sectores como el de transportes para ir hacia bloqueos como los de las refinerías en Francia. Será preciso paralizar el país.


El 1er Congreso de Izquierda Anticapitalista ha tenido lugar justo después de la Huelga General, ¿qué ha supuesto esto para IA?


Esta situación abre espacios para los anticapitalistas. Cada vez hay más gente que ve con interés lo que decimos y hacemos. Durante la última manifestación de Madrid, nuestro cortejo fue uno de los más grandes entre los de las organizaciones políticas. No hay futuro sin luchas, sin contestación y sin organización. Esto deberá traducirse a nivel organizativo. Nuestra presencia pública cuenta tanto como nuestra implantación en la clase obrera y en la juventud. Esta situación también favorece a fuerzas antiliberales como IU, que son más creíbles electoralmente para castigar al PP sin tener que votar por el PSOE. Pero nuestra credibilidad se refuerza en la calle y a veces somos tantos como ellos, como es el caso de Madrid.
Tenemos un doble objetivo: incrementar el número de militantes en las empresas y nuestra presencia sindical (sobre todo, estamos presentes en CC OO y en menor medida en la CGT); y extender nuestra implantación entre la juventud, donde tenemos un peso real.
Por otra parte, el próximo mes de julio se realizarán los Encuentros Internacional de Jóvenes en Besalu (Catalunya). En este período de crisis del sistema capitalista, aprovecharemos esta ocasión para el debate, el intercambio y… para la fiesta.

05/04/2012

Entrevista de Pedro Cine (Tout est à nous!)

Raúl Camargo es miembro de la dirección confederal de Izquierda Anticapitalista

http://www.npa2009.org/content/%C3%A9tat-espagnol-%C2%AB%E2%80%89il-faudra-paralyser-le-pays%E2%80%89%C2%BB

Traducción: VIENTO SUR

“Se trata de mantener un clima activo de protesta, basado en lo que se ha hecho bien el 29-M y atento a superar lo que no se ha hecho tan bien” (Miguel Romero)

¿En qué contexto económico y político se ha desarrollado la Huelga General del 29-M)?

La motivación fundamental de la Huelga General ha sido, sin duda, la reforma laboral, presentada por el gobierno del Partido Popular el 10 de febrero. Portavoces del gobierno se habían jactado en Bruselas de que iba a ser “muy agresiva”. Efectivamente, lo es. Se trata del cambio de legislación laboral más agresivo contra las clases trabajadoras desde la Transición. Sus objetivos son el descenso radical del coste de la mano de obra; el dominio absoluto patronal en las empresas; el debilitamiento de la capacidad negociadora de los sindicatos.
Una amenaza de estas dimensiones logró que la indignación abriera brechas en la coraza del miedo que domina la sociedad española. El 19 de febrero hubo las mayores manifestaciones que se recuerdan en mucho tiempo, que sorprendieron a los propios sindicatos convocantes y, a la vez, les presionaron para decidirse a convocar la Huelga General. Los sindicatos nacionalistas en Galicia y Euskadi tomaron la delantera con convocando HG en sus territorios para el 29 de marzo. CC OO y UGT, y todos los demás sindicatos, convocaron finalmente en la misma fecha la HG en todo el Estado español. Aunque esta coincidencia no significó una unidad de acción, fue sin duda muy positiva para el curso de la huelga.
Hay que considerar también las elecciones autonómicas que tuvieron lugar en Andalucía, especialmente, y Asturias el 25 de marzo. Las elecciones andaluzas han significado una inesperada derrota política para el PP que daba por seguro conseguir arrebatar el gobierno al PSOE, que lo mantenía desde hace más de 30 años. El PSOE tuvo un grave retroceso pero, contra todo pronóstico, mantendrá el gobierno gracias a alguna forma de acuerdo con IU, que ha tenido un avance considerable, duplicando sus diputados.
En mi opinión, no hubo una influencia significativa ni de la convocatoria de la HG en estos resultados electorales, ni de los resultados en el desarrollo de la huelga. Pero sí mostraron que el gobierno era más débil de lo que aparentaba y esto sin duda fue un estímulo para el 29-M.

¿Qué valoración haces de la misma?

Ha sido un éxito, pero que necesita explicación. La jornada ha tenido dos componentes: una huelga fundamentalmente “obrera clásica” importante, pero desigual, por territorios y sectores; unas manifestaciones ciudadanas, que movilizaron a más de millón y medio de personas en más de cien ciudades.
La huelga fue muy importante en la industria, la construcción, el transporte (pero siempre aceptando los servicios mínimo pactados con las autoridades), los mercados centrales… Ha tenido una incidencia mucho menor en los servicios y las administraciones públicas, en la banca, el comercio, la hostelería… Sólo en Euskadi la huelga ha alcanzado un impacto en las empresas y en la sociedad verdaderamente masivo. En cambio, las manifestaciones, en las que obviamente no existe la presión de perder el salario del día y arriesgar el puesto de trabajo, el éxito fue incontestable.
Es un dato muy positivo la presencia considerable de gente joven en los piquetes de huelga, y particularmente en las manifestaciones, incluyendo en este caso a jóvenes de institutos, lo cual no es nada habitual en el Estado español. No cabe duda de que se expresa aquí la influencia de la “cultura” y la nueva generación militante creada por el movimiento del 15-M, más allá de las dificultades que tenga ahora este movimiento.
La huelga ha estado en todo momento bajo el control de los sindicatos mayoritarios, CC OO y UGT, sin ningún desbordamiento. Otra cosa es que el discurso político de estos sindicatos tenga una credibilidad importante. Por el contrario, no parece que mucha gente preste atención, incluso en la propia militancia sindical, a este discurso basado en que hay que defender el “modelo social español” (sic), con referencias constantes a los derechos supuestamente garantizados por la Constitución de 1978 y con el horizonte de restablecer la negociación con el gobierno que establezca un “consenso nacional” frente a la crisis. Para la gran mayoría de la gente movilizada lo que está claro es que hay que oponerse a la reforma laboral y a otras “reformas” que vendrán. Y después del 29-M tienen más ganas y más ánimo para hacerlo. Éste es el mejor éxito de la Huelga General.


¿Y después de la huelga, qué?

Está claro que no hay un “cambio de ciclo político” como pretende el PSOE. Apenas han pasado cien días de gobierno del PP. Quedan aún medidas durísimas.
Lo que ha cambiado, y no es poco, son las expectativas de una parte considerable de las clases trabajadoras y de la juventud escolarizada y condenada al empleo precario y sin derechos. Hay convencimiento y voluntad en este sector, no mayoritario pero sí muy amplio, presente en los sindicatos, mayoritarios y “alternativos”, en movimientos sociales, por supuesto en las asambleas de barrio del 15-M que siguen activas… de que hay que continuar la lucha y que pueden obtenerse resultados a medio plazo. Si se me permite una metáfora de aficionado al fútbol es como un equipo que pierde 4 a 0 al final de la primera parte y marca un gol al comienzo de la segunda.
Se puede remontar, hay voluntad de hacerlo, pero será muy difícil.
El problema es cómo hacerlo. Eso es lo que está en juego en las próximas semanas. CC OO y UGT tienen la fuerza de ser los referentes necesarios de cualquier movilización estatal. Algo harán, posiblemente un mayor esfuerzo de lo habitual para movilizar el 1 de mayo. Pero, a mi parecer, no hay que tener ninguna confianza, ni estar a la espera de estas iniciativas. Por eso creo que la clave de los próximos meses va a estar en las luchas y movilizaciones locales, en empresas, sectores, territorios… y en el apoyo mutuo entre ellas.
Se trata de mantener un clima activo de protesta, basado en lo que se ha hecho bien el 29-M y atento a superar lo que no se ha hecho tan bien; aquí está la gran oportunidad para el desarrollo de la izquierda anticapitalista.
Tiene que haber y habrá nuevas huelgas generales, pero deben significar pasos adelante respecto al 29-M.

Entrevista de Juan Tortosa (solidaritéS)

Miguel Romero es editor de VIENTO SUR y militante de Izquierda Anticapitalista.



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