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Bolivia
Evo amplía su triunfo en Bolivia y crece en las regiones opositoras
13/08/2008 | Pablo Stefanoni, desde La Paz

Evo Morales aumentaba ayer el margen de su ya amplia victoria a medida que avanzaba el conteo oficial, gracias a los votos que van llegando de la Bolivia profunda tradicionalmente aislada y marginada. Y si bien se mantiene como dato grueso la ratificación del presidente y sus principales rivales -los cuatro gobernadores autonomistas- los matices van dando cuenta de la real magnitud de la victoria de Morales, incluso en enclaves del oriente autonomista, donde incrementó sensiblemente los resultados obtenidos en las presidenciales del 18 de diciembre de 2005.

Y logra el inédito récord en Bolivia de haber conseguido tres victorias con mayoría absoluta en menos de tres años. En 2005 Morales llegó al Palacio con el 53,7% -liderando el primer gobierno mayoritario desde la recuperación de la democracia en 1982- mientras que en 2006 su partido obtuvo el 51% en las elecciones para la convención constituyente.

Cada voto que llega del campo es literalmente un voto por el Sí a Evo, que ayer traspasó el 67%, con el 84% de avance en el lento conteo oficial. Además, el mandatario indígena conquistó Pando (ubicado en la "media luna" autonomista) con el 53% y empató virtualmente en Tarija -fronteriza con Argentina- con un 49,83% por el Sí frente a 50,17% por el No. En Beni contaba con el 41% en asenso frente a menos del 20% obtenido en 2005 y tiene un piso no despreciable de más del 38% en Santa Cruz, su plaza más hostil.

Todo esto muestra que una parte de la población votó afirmativamente al presidente y su gobernador pese al antagonismo entre sus proyectos políticos.

Con ello, Morales consigue una amplia presencia a lo largo y ancho del territorio boliviano, pese a que la votación del domingo confirmó a todos sus rivales: el prefecto cruceño Rubén Cotas era ratificado en su cargo con el 68% (faltando un 25% para acabar el escrutinio).

Estos guarismos van consolidando la idea de que cada bando es irreductible para su oponente, lo que sólo dejaría lugar para la "salida pactada" como la denominó el vicepresidente Alvaro García Linera.

Con todo, los recelos y las condiciones mutuas mantienen las piedras sobre el camino hacia el ansiado acuerdo nacional que compatibilice el proyecto de nueva Constitución con los estatutos de autonomía, eje de las visiones encontradas de país.

En el lenguaje político local ya se habla de la "chaparización" del campo boliviano, en referencia a los elevados porcentajes de votos que Morales suele conseguir en la región cocalera del Chapare. En la provincia paceña de Omasuyos, ex baluarte del líder aymara Felipe Quispe, el Sí al presidente asciende al 98,5%. En la provincia cochabambina de Tiraque el Sí bordeaba el 97% y llegaba a casi el 98% en la orureña provincia de Sajama. Aunque menos espectacular, Morales ganó en la provincia gasífera tarijeña de O’Connor con el 66%.

La mezcla de identificación étnica y políticas sociales compone el "cariño por Evo".

"Las clases medias no valoran los 200 Bolivianos (alrededor de 30 dólares) mensuales de la Renta Dignidad a los ancianos), pero para un campesino equivale a cuatro corderos por mes", explicó el mandatario en un diálogo con periodistas. Y anunció que a la electrificación del campo le seguirán los teléfonos. "Hoy ya hay campesinos que pastorean sus ovejas hablando con celular", añadió.

Ayer llovieron voces para encaminar al país al ansiado acuerdo y parecen quedar lejos, por ahora, los augurios más alarmistas. En general cayó bien el tono moderado con el que el jefe de Estado recibió la vistoria, y hubo críticas para el gobernador de Santa Cruz Rubén Costas, quien festejó su ratificación anunciando el avance de facto en la autonomía -con Policía y agencia tributaria incluida- y denunciando la existencia de "terrorismo de Estado" dirigido por Morales a quien llamó "macaco" sin nombrarlo.

Ayer los empresarios se sumaron al pedido de diálogo. "Luego del discurso del presidente se abren nuevas posibilidades para ir construyendo un Estado fuerte, sólido y duradero para el futuro", sostuvo el presidente de la Cámara Nacional de Industrias, Daniel Sánchez. Para el presidente de la Cámara de Exportadores de La Paz (Camex), Guillermo Pou Munt, los comicios del domingo confirmaron la necesidad de elaborar una nueva Carta Magna sobre la base del consenso nacional.

"Todos debemos sentarnos a discutir una Constitución que contenga las visiones, esperanzas, expectativas y formas de vida de todos los bolivianos, que sea la base para este gobierno y los futuros gobiernos", dijo Pou Munt.

Los resultados quitaron del medio dos discursos maniqueos: que la autonomía es una demanda de un pequeño grupo oligárquico y, más aún, las cotidianas quejas de que el de Evo Morales es un gobierno sostenido en un fundamentalismo indígena que había perdido a las clases medias y gobernaba atrincherado sólo en la Bolivia andina.

La Iglesia se ofrece otra vez para mediar

La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) se ofreció ayer nuevamente como facilitadora del diálogo entre el gobierno y los prefectos de los departamentos del oriente del país, enfrentados con La Paz por una disputa sobre autonomías y recursos financieros surgidos de la renta de hidrocarburos.

Pese a la oferta, los departamentos de esa zona, conocida como la "media luna", demandaron antes de cualquier diálogo con el gobierno central la devolución de unos 600 millones de dólares en concepto de impuestos de hidrocarburos que el fisco federal les retiene desde fines de 2007 para financiar con ellos un bono vitalicio a los jubilados.

Al hacer el anuncio, el secretario general de la CEB, monseñor Jesús Juárez, afirmó que la Iglesia facilitará el acercamiento si los actores políticos así lo demandan, pero llamó al establecimiento de una mesa de concertación tras la ratificación en el referéndum del domingo último de los mandatos del presidente Evo Morales y de los prefectos opositores Mario Cossío, de Tarija; Leopoldo Fernández, de Pando; Ernesto Suárez, de Beni, y Rubén Costas, Santa Cruz.

"Estos porcentajes llaman a la reconciliación", dijo Juárez, quien ya intentó mediar en la crisis política en junio, cuando se instaló una mesa de diálogo político.

Aunque esa mesa fracasó, su finalidad había sido integrar los textos autonómicos de la "media luna" con el proyecto de Constitución, sancionado por el oficialismo y sus aliados en Oruro el 9 de diciembre.

Clarín, Buenos Aires, 13/7/2008
http://www.clarin.com/

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