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Francia
Después de las elecciones: los resultados de las izquierdas
27/06/2007 | Roseline Vachetta, Alain Krivine, François Duval, Guillaume Liégard

Resistencias

Roseline Vachetta

El “tsunami azul”, anunciado por una parte de la prensa afecta al nuevo dueño del Elíseo, no ha tenido lugar: con 323 diputados, los resultados esperados por la UMP no se han alcanzado. Las derrotas de varias personalidades emblemáticas de este campo son también una verdadera bofetada: en París, la del amigo del presidente, Arno Klasfeld, en Grenoble, la del candidato, Alain Carignon, pero sobre todo, en Burdeos, la de Alain Juppé, número dos del gobierno. Suenan como una seria advertencia.
Con la arrogancia multiplicada por diez debido a la legitimidad adquirida en las presidenciales, Sarkozy y su gobierno, apresurados en satisfacer los apetitos de una patronal cada vez más ávida de regalos fiscales y ganancias, han ido sin duda demasiado rápidos en la tarea, anunciando sin esperar al final del período electoral, diferentes medidas, verdaderos escándalos para la mayor parte de la población: el IVA “ social”, la franquicia médica, los 11 mil millones de regalos fiscales a los más ricos, o el no aumento del salario mínimo. Esta precipitación de la dirección del estado ha tenido, para una gran parte del electorado, el mérito de mostrar la brutalidad de esta derecha ultraliberal, a pesar de los discursos demagógicos sobre “la Francia que sufre”. Esto sin duda ha impedido a la UMP obtener la aplastante mayoría esperada.
Esta toma de conciencia del peligro se ha traducido también en la abstención (40%). Esta abstención no es homogénea en el conjunto del territorio: ha podido alcanzar entre el 50% y el 60% en los barrios más populares, en el Norte o la Seine-Saint-Denis por ejemplo, donde los jóvenes, en particular, no han ido a votar. ¿Sentimiento de que no cambiaría nada, o bien de que las transformaciones sociales no pasarían por las votaciones de la Asamblea Nacional?. Otros han querido marcar un freno a la marea UMP. Esta reacción de revuelta de los electores, que se han negado a dar al sistema presidencial una cámara homogénea, ha beneficiado al PS y a sus aliados que, sin proponer un discurso más a la izquierda que en las presidenciales, obtienen resultados que ya ni se atrevían a imaginar: 205 diputados al PS, 18 al PCF y cuatro a los Verdes.
Señalemos que la removilización del electorado en beneficio de la izquierda ha beneficiado a las mujeres candidatas: 61 diputadas de izquierda de 107 mujeres presentes en la Asamblea. Es ciertamente un record, pero ridículamente bajo… Pocas mujeres, pocos electos del mundo del trabajo o de los barrios populares, ni un joven, pocos diputados provinientes de la inmigración. Y sigue sin haber proporcional: ¡esta Asamblea nacional refleja bien el sistema institucional de la V República que debemos abatir!
Estas elecciones plantean también la cuestión de la sociología de los electores que han votado al PS. En efecto, los buenos resultados en las circunscripciones de los centros de las ciudades de Burdeos, Caen, Toulouse, Grenoble o París, indican que el PS ha atraído los votos de ciudadanos moderados, chocados por la grosería demagógica y la violencia del extremo liberalismo predicados por la nueva derecha. El PS también, evidentemente, ha disfrutado del reparto de los votos del Modem. François Hollande comprendía bien el mensaje, cuando declaraba a Le Monde querer “encontrar la buena estrategia política que permita federar en una sola fuerza al conjunto de la izquierda y arreglar de una vez por todas la cuestión de la relación con los electores del centro (para) crear un gran partido que iría de la izquierda al centro”. El PS conoce una seria crisis de dirección, acentuada por la derrota de Ségolène Royal en las presidenciales, y una crisis de proyecto político. Ha abandonado desde hace mucho el de construir una sociedad socialista. Pero tiene una estrategia: ¡la alianza duradera con el centro, es decir con una parte de la derecha!
Hoy, la situación política y social tiene el mérito de estar clara. El gobierno y su mayoría parlamentaria van a hacer todo lo posible para intentar aplicar el programa del Medef: endurecimiento de las reglas del reagrupamiento familiar, puesta en cuestión definitivamente de la justicia de los menores, ataques contra el derecho del trabajo y el de huelga, puesta en competencia acelerada de las universidades… Y, por decirlo claramente, la izquierda institucional, en la Asamblea, va a llevar batallas de enmiendas, mientras que nosotros vamos a asumir todas nuestras responsabilidades para hacer fracasar a Sarkozy y el Medef.
Solo las luchas unitarias y coordinadas harán cambiar la situación. Se trata, con todos y todas que luchan ya, y que lo deseen, de construir un frente de resistencia permanente a la política de la derecha. Pero esto no bastará. Es por lo que queremos construir hoy un verdadero partido para la izquierda radical, un partido para todos y todas los que no renuncian, que quieren que su combate –el de la transformación total de la sociedad- vaya hasta el final. Es lo que está en juego los próximos meses.


PCF: un grupo en la Asamblea, por los pelos
Alain Krivine

Con diez y ocho electos y la ayuda de algunos no inscritos, el PCF va a lograr mantener la existencia de un grupo parlamentario con todos los derechos y ventajas que ello comporta. Incluso perdiendo tres diputados (en Aubervilliers, Marsella y en Isère), los resultados de la segunda vuelta y la remontada de la izquierda benefician también al PCF, limitando sus pérdidas y permitiéndole incluso alcanzar resultados importantes para la mayor parte de sus electos, totalizando a menudo más que los votos de la izquierda y de la extrema izquierda de la primera vuelta.
Estos testimonios testimonian a la vez del contenido social de la resistencia a la ola sarkozysta, así como del estado del PCF con, en la primera vuelta, resultados a menudo ridículos en la mayoría del país, y resultados excepcionales en sus últimos bastiones electorales, donde se vota más lo realizado por los electos más que al propio PCF: más del 60% en el Norte, el Puy-de-Dôme, Seine-Saint-Denis o el Val-de-Marne. De los catorce reelegidos, ocho lo son en la región parisina. La dirección del PCF no se engaña, preparando su congreso extraordinario y decidiendo abrir un debate “en toda Francia”, con todos los ciudadanos, sobre la naturaleza de las transformaciones sociales que hay que realizar, la izquierda y el tipo de PCF a construir. Un debate que compartirá el grupo comunista en la Asamblea, puesto que reagrupa tanto a ortodoxos, como André Gérin, refundadores como Patrick Braoueze, François Asensi o legitimistas, alrededor de Marie-George Buffet, como André Chassaigne o Michel Vaxes, por no hablar de los electrones libres como Maxime Grémetz o Jean-Pierre Brard.
L´Humanité habla de “una bocanada de aire” antes del gran debate, mientras que Marie-George Buffet, en la televisión, ya ha atacado a Olivier Besancenot, explicando que ella no quiere debatir con “la pequeña izquierda” sino con “todo el pueblo”, sin precisar, una vez más, las modalidades de tal debate.


PS: alivio, refundación y derechización
François Duval

El Partido socialista ha logrado aumentar el número de sus diputados en la Asamblea nacional. Pero la “refundación” sigue de actualidad.
Al no aparecer la tan anunciada “ola azul”, los dirigentes socialistas parecen aliviados por los resultados. La advertencia dada por los electores al poder sarkozyano no les debe sin embargo gran cosa. Francamente, ¡habían hecho todo lo posible para perder!. Arreglos de cuentas desde las presidenciales, ambiciones de toma de control del PS aparecidas en los medios, polémicas sobre las conversaciones telefónicas de Ségolène Royal y François Bayrou: nada se les ha ahorrado a los electores de izquierdas.
A pesar de todo, estos últimos se han movilizado para reequilibrar un poco la composición de la Asamblea nacional, cuando el sentimiento de que todo estaba decidido alimentaba la abstención. La manifestación pública de los proyectos gubernamentales, principalmente los temas de la franquicia médica y el aumento del IVA, ha hecho el resto, mostrando las inquietudes de un sector significativo de la población. El comienzo de campaña contra el “IVA al 24,5%” muestra lo que habría sido posible hacer de cara a estas elecciones: cuando las cuestiones sociales, principalmente la del poder de compra, están en el corazón del debate político, la izquierda puede convencer, incluso ganar. Desgraciadamente, esa no es en absoluto la conclusión que se desprende de las primeras intervenciones de las jerarquías socialistas: solo tienen en su boca las palabras de “aggiornamento”, “refundación”, “apertura al centro”. Y, por supuesto, el asunto caliente: ¿quién va a dirigir el PS?. En la perspectiva de las presidenciales ….¡de 2012!
Como hay que consolidar la satelización del Partido comunista, François Hollande propone ciertamente, unos estados generales de la izquierda. Pero son los electores del centro los objetos de todos los deseos. Esto está por otra parte objetivamente alimentado por el principal éxito socialista en esta segunda vuelta: la conquista de numerosas circunscripciones en los centros de las grandes ciudades (Burdeos, Toulouse, Lyon, Strasbourg, Rouen, Caen, Nantes y Grenoble). En el seno de este electorado urbano, cultivado y desahogado, es el buen trasvase de los votos del Modem a los candidatos del PS el que ha asegurado la elección.
En el momento mismo en que la abstención alcanzaba niveles record en los suburbios y los barrios populares, este fenómeno es por otra parte particularmente revelador sobre la transformación de la base social del PS y de las preocupaciones de sus dirigentes. Otra consecuencia de la segunda vuelta: las veleidades de Jean-Luc Mélenchon parecen haberse detenido. La semana pasada, evocaba un “divorcio” posible del PS y hacía aparecer en los medios su participación en el congreso de fundación de Die Kinke, el nuevo partido creado en Alemania por el antiguo Partido Comunista (PDS) y una corriente sindicalista en ruptura con la socialdemocracia de Schröder (Wasg). ¡Pero la aventura ya no parece de actualidad!. Esta situación hace más necesaria que nunca la construcción de una verdadera alternativa anticapitalista, frente a la refundación blairista del PS que se está dibujando.


LCR: progresando, pero se deben proseguir los esfuerzos….
Guillaume Liégard

En estas elecciones legislativas, los resultados de la LCR han experimentado un fuerte ascenso en relación a los de 2002. Si cualquier triunfalismo está fuera de lugar, los resultados siguen siendo modestos, la dinámica en marcha es particularmente interesante, y marca perspectivas para los próximos años.
En un contexto en el que las legislativas no sirven más que para validar la segunda vuelta de las presidenciales, los resultados se anunciaban difíciles para la LCR, así como para todas las fuerzas de izquierda. La “ola azul” y la desmovilización del electorado de izquierdas estaban anunciadas desde la victoria de Sarkozy, el pasado 6 de mayo. A la atonía general de la campaña se añaden, para nosotros, una débil exposición mediática (por decir algo educado) y un modo de escrutinio que nos impide contemplar cualquier elección de diputado. No disponemos aún de estudios sobre la estructuración del electorado abstencionista, pero todo parece indicar que, entre los más jóvenes, así como entre las capas populares, la abstención ha sido importante.
Los 492 candidatas y candidatos de la LCR /1 han reunido un poco menos de 529.000 votos. Hay que recordar que en 2002, presente en 441 circunscripciones, la LCR había totalizado 320.000 votos. Hemos ganado pues 209.000 votos, es decir, una progresión del 66% en cinco años. Este resultado es tanto más interesante en la medida en que el número de votos expesados en 2007 es sensiblemente el mismo que en 2002 (para ser exactos, inferior en 50.000 votos en 2007 en relación a 2002). Esta progresión en votos se traduce también en una progresión en porcentaje. Si, como en 2002, no superamos el 5% mas que en una única circunscripción (la segunda de Creuse, en el marco de un acuerdo con el PCF), seis circunscripciones totalizan entre el 4% y el 5% (contra una en 2002), 71 se sitúan entre el 3 y el 4% (solo cuatro en 2002). El grueso (253) recoge entre el 2% y el 3% (85 en 2002) y 159 se sitúan entre el 1% y el 2% (306 en 2002). En fin, no alcanzamos el 1% en cinco circunscripciones (38 en 2002).
Al final, comparando con las circunscripciones en las que estábamos ya presentes en 2002, retrocedemos en 39 circunscripciones, con una caída superior al 0,5% en solo diez circunscripciones. En cambio, progresamos en 371 circunscripciones. Este aumento es incluso superior al 2% en doce circunscripciones, comprendido entre el 1,5% y el 2% en 33 de ellas, y entre el 1% y el 1,5% en 82. Globalmente, si subsiste una distancia importante entre la audiencia y la popularidad de Olivier Besancenot de un lado y la de la LCR de otro, estas elecciones traducen sin embargo un acortamiento de esta disparidad. La relación entre sufragios obtenidos en las elecciones legislativas y en la elección presidencial es de 1 a 3 en 2007 mientras que era de 1 a 4 en 2002. Estos datos brutos están aún reforzados por una participación en alza en las presidenciales (+11%) y una participación a la baja (-4,5%) en las legislativas.

Implantación
El refuerzo y enraizamiento de la LCR, estos últimos cinco años, han permitido esta progresión. No puede haber resultados significativos, en escrutinios de circunscripción, sin implantación real de los militantes de la LCR. Es en general el caso en departamentos en los que las federaciones de la LCR son las más importantes, como en Alto Garona, en Gironda, en Isère o en Seinte-Saint-Denis. Es también el caso en París, donde en numerosas circunscripciones, el resultado (en porcentaje) es superior al de Olivier Besancenot. En este último caso, la ausencia o la menor presión del voto útil ha sido seguramente una explicación mayor. Es en fin el caso en un departamento como las Bouches-du-Rhône, donde la LCR ha conocido un muy claro desarrollo desde 2002. En este departamento, en el que el Partido Comunista ha estado muy presente durante mucho tiempo, los resultados obtenidos tienen pocos equivalentes en la historia de la extrema izquierda, en particular en Marsella.
Al contrario, la brecha abierta por Olivier Besancenot en las tierras industriales tradicionales del norte y del este de Francia –con buen número de resultados superiores al 6%, incluso el 7% en ciertas circunscripciones- no se ha reproducido en las elecciones legislativas. En estas circunscripciones, principalmente en el Norte, el Pas-de-Calais o el Mosela, los resultados están en general claramente en ascenso pero, al mismo tiempo, muy por debajo de los resultados de las presidenciales. Será preciso, por supuesto, apreciar más finamente lo que remite a una menor movilización del electorado popular y lo que remite a un déficit de implantación de la LCR. El trabajo emprendido desde 2002 ha permitido consolidar y construir intervenciones que han logrado obtener avances en estas elecciones legislativas. Los resultados de Olivier Besancenot en 2007 nos indican prioridades para los meses y los años que vienen. Tenemos que aceptar el desafío.
En estas elecciones, la LCR se ha presentado con sus colores, “LCR 100% a la izquierda”, en cerca de 475 circunscripciones. Para una veintena de candidaturas, se trataba de un marco un poco más amplio. La diversidad de los acuerdos realizados hace difícil un análisis general de los resultados de esas circunscripciones. Sin embargo, con algunas excepciones, y desde el punto de vista estrictamente electoral, los resultados parecen bastante mitigados, en cualquier caso, desde un punto de vista cuantitativo, poco diferentes de los demás resultados de la LCR, incluso francamente decepcionantes. En fin, en una quincena de circunscripciones, la LCR ha apoyado y llamado a votar por candidaturas unitarias. Ahí también, los resultados son muy desiguales e incluso, en los pocos casos de un acuerdo entre el PCF y la LCR, los resultados tienen dificultades para sumar las audiencias respectivas de estas dos organizaciones.
Habrá que tomar el tiempo preciso para analizar más en detalle los resultados de las demás fuerzas a la izquierda del PS, pero parece que los resultados de las legislativas confirman los resultados de las presidenciales. Es en particular el caso de Lutte Ouvrière, siendo confirmado el débil resultado de Arlette Laguiller con los resultados de los candidatos de LO. Es también el caso de las pocas decenas de candidaturas “Izquierda alternativa 2007”, que habían sostenido la campaña de José Bové.

1/ Esta cifra no comprende todas las alternativas apoyadas por la LCR y corresponde poco más o menos al número de candidatos afiliados a la LCR (495).

Traducción: Alberto Nadal
Rouge, 22/6/ 2007



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