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Memoria Histórica
El monumento “Gogoan” Una conquista popular en la ciudad
01/07/2018 | Ramón Contreras López

El pasado 29 de junio sea inaugurado el monumento “GOGOAN” (“en el recuerdo”), colocado en la confluencia entre la Avenida Roncesvalles y Carlos III, situado al otro lado en donde está la “estela” en recuerdo a Germán Rodríguez Saiz, y al que complementa pues quiere recordar la agresión que sufrió la ciudad de Iruñea el 8 de julio de 1978. Por lo tanto, no sustituye a la estela, sino que la complementa. Por cierto, hay que recordar que el sitió en donde cayó abatido por disparo policial Germán, está usurpado desde el año 2007 por el monumento al encierro que desplazó a la estela unos metros más allá del lugar en donde se colocó desde el año 1978.

El monumento “GOGOAN” es el resultado de un esfuerzo de cientos de personas y colectivos populares que han contribuido a su financiación realizada enteramente por cuestación popular. También el Ayuntamiento de Iruñea ha prestado su colaboración, así como su apoyo el Departamento de Paz y Convivencia del Gobierno de Navarra.

Esa imagen es algo más que el empeño, no despreciable, de quienes la han hecho posible con sus aportaciones y apoyo. Es una forma de contemplar esta ciudad y de cómo ésta se muestra a todo el mundo.

Se dice que la primera manera como una ciudad se deja pensar es como narración. Pues bien, este monumento da cuenta, junto con la estela, de los sucesos ocurridos el 8 de julio de 1978, en donde la ciudad de Iruña fue agredida y vejada por la violencia de los cuerpos de seguridad del Estado con una motivación política, tal y como ya puso de manifiesto en su día la Comisión de Investigación de las Peñas y de la Ciudad, y que ha sido corroborada recientemente por la Comisión de la Verdad creada por el Ayuntamiento de Iruña.

Y no solo da cuenta de aquella barbaridad, también nos habla de cuarenta años de impunidad, en los que nadie de los perpetradores de aquello que hoy merece la calificación de “crimen de lesa humanidad”, han sido juzgados y menos condenados, ni la agresión reparada de alguna manera.

Es un símbolo que representa algo que está en nuestra memoria colectiva y por lo tanto es un instrumento de conocimiento.

Personas que no vivieron aquellos sucesos y quienes los vivieron, a la vista de ese itinerario cuyos vértices están formados por la estela y el monumento GOGOAN, tienen la oportunidad de entablar un dialogo con ambos símbolos, y preguntarse: “qué pasó”, “por qué” “para qué” “quién lo hizo”, … En fin, todas las preguntas que nos hemos hechos durante estos cuarenta años.

La creación de este monumento y su colocación es una acción de democracia ciudadana. Se ha construido cultura ciudadana creada a partir del sentido que muchas personas atribuimos a los sucesos del 8 de julio de 1978, pero esto se hace también en permanente disposición para las preguntas del presente y las aspiraciones futuras.

La posibilidad de construir otras perspectivas de mundo pasa necesariamente por democratizar la memoria colectiva, y por expresar de manera diferente lo sentido por el tejido social de la ciudad. Este monumento junto a la estela, constituyen un grito de rebeldía, de honestidad, de solidaridad y de esperanza que se abre paso en medio de tanta expresión de mercantilismo, consumismo, entidades financieras, corrupción, …y otras representaciones de un sistema elitista, alienante y ajeno a los intereses de la mayoría de la población.

La figura humana inacaba que es el monumento GOGOAN no hace sino reafirmar la capacidad de la vida sobre la injusticia, la represión y la barbarie de un sistema que ha generado y que hoy día sigue generando un gran sufrimiento a la mayoría de la población, baste con señalar el llamado caso de Alsasua o la sentencia a los miembros de la “manada”.

Ambos símbolos están y seguirán en nuestra ciudad para recordar lo que pasó, y también para garantizar, de alguna manera, que hechos semejantes no vuelvan a repetirse y, sobre todo, para manifestar nuestra voluntad de cambiar para conseguir un presente y futuro mejor.

En la base del monumento, realizado por la artista Dora Salazar, se encuentra enterrada una caja del tiempo con el nombre de todas las personas y colectivos que han hecho posible esta conquista popular en la ciudad, a todas ellas nuestro más profundo agradecimiento.

30/06/2018

Ramón Contreras López, miembro de Sanfermines78 Gogoan





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