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País Valencià
Alacant, tierra quemada para la izquierda
26/04/2018 | Moisés Pérez

La vuelta del PP a la alcaldía de Alacant ha mostrado la precariedad del cambio político en la segunda ciudad más importante del País Valencià. Un estremecimiento que puede afectar aún más la izquierda alacantina de cara a las elecciones valencianas y municipales del 2019. Y que puede tener consecuencias para la revalidación del Botánico.

Como si se tratara del castillo de Santa Bárbara, la izquierda admiraba el Ayuntamiento de Alacant como una fortaleza inexpugnable en manos del PP. Una muralla, sin embargo, que derrocó el 24 de mayo de 2015. Alicante se sumaba a la ola de cambio que recorrió todo el País Valencià. La investigación sobre la ex alcaldesa popular Sonia Castedo por otorgarle en bandeja al constructor y auténtico dueño de la ciudad, Enrique Ortiz 1/, el urbanismo de Alacant y el enrocamiento de Castedo habían pasaban factura al partido de la gaviota.

Compromís, gracias a la conexión con ciertos movimientos sociales y el efecto Mónica Oltra, sacaba tres concejales. Era la primera vez que un partido de obediencia valenciana conseguía representación en el Ayuntamiento. Guanyar Alacant, una confluencia dominada por Esquerra Unida -azote de Castedo y Ortiz- y participada por el sector crítico de Podem encabezado por Nerea Belmonte, obtenía seis concejales. La misma cifra alcanzaba un PSPV-PSOE que tenía como candidato al abogado Gabriel Echávarri, ex miembro accidental de Unión Valenciana y ahijado político del factótum del socialismo alacantí ligado a Ortiz, Ángel Franco. La formación del puño y la rosa, gracias a contar con poco más de 2.000 papeletas más que Guanyar, ostentó la alcaldía, a pesar de haber sacado el peor resultado local de la historia. El Acuerdo del Botánico había impuesto el criterio del más votado para ocupar la presidencia de la Generalitat Valenciana. Una consideración que también se dió en el Ayuntamiento de València. Y Alacant, en este caso, no fue una excepción.

La alianza era un rompecabezas que requería complicidad, confianza y buenas relaciones para funcionar. Al Consell, gracias a la conexión entre el presidente Ximo Puig y la vicepresidenta Oltra, se consiguió. La fórmula del mestizaje -si el consejero era de un partido, el secretario autonómico sería del otro- funcionaba. Y en València, a pesar de los diferentes enfrentamientos, la gobernabilidad evitaba cualquier crisis. Alacant, sin embargo, se convertiría en ejemplo de todo lo contrario.

Desde la misma llegada al consistorio, las diferencias se hicieron notar. Incluso, durante las negociaciones para conformar el tripartito posterior integrado por PSPV, Guanyar Alacant y Compromís. La incorporación de la mujer de Franco 2/ enfadó a los socios de los socialistas. Un encontronazo que se repetiría con la gestión de las terrazas de los locales de ocio. Que el concejal competente fuera el líder de Guanyar, Miguel Ángel Pavón, y el portavoz de la patronal del ocio Lalo Díez, portavoz entonces del PSPV local, agravaba el enfrentamiento. Los pagos a Ortiz, la remunicipalización de los contratos, los horarios comerciales, la continuidad de la telaraña del constructor 3/ ejemplificada con la propiedad del Hércules CF, los presupuestos ... Los choques entre los socios eran constantes. Aún más, la actitud del alcalde, Gabriel Echávarri, provoca conflictos con Puig.

«Echávarri estaba más preocupado por enmendar el trabajo de sus dos socios que por realizar una política de cambio, de izquierdas», afirma el periodista alacantí Mariano Sánchez Soler. «La misma configuración del Acuerdo del Botánico y del Ayuntamiento de València tuvo una gran influencia en la composición del gobierno de Alacant. Guanyar sólo tenía poco más de 2.000 votos menos. Deberían haber batallado por la alcaldía», opina. «La pluralidad del consistorio era un hecho que no asumieron diferentes elementos del PSOE. Echávarri perdió más el tiempo en boicotear a sus compañeros en la corporación local que en gestionar», censura el concejal de Guanyar Alacant, Daniel Simón, quien dirigía la concejalía de Cultura. «Era un pirómano al frente de los bomberos», añade el periodista y analista Ismael López Belda.

A todo este clima de tensión, se sumaron las contrataciones realizadas por Nerea Belmonte, la única concejala de Podem, integrada en Guanyar, a empresas recientemente constituidas e integradas por compañeros suyos del partido morado. Aunque no supuso ninguna ilegalidad, fue expulsada al grupo de no adscritos. Abogada que había practicado su activismo en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, era de una tradición política diferente de la del resto de sus compañeros de Guanyar, miembros de Esquerra Unida. Unas diferencias que se tradujeron en ruptura cuando fue expulsada de Guanyar y desautorizada por Podem. Y que han provocado que actualmente haya hecho contactos con la cúpula local de los populares, a quienes les ha dado la alcaldía.

Después de este episodio y de un aumento de la crispación entre PSPV y Guanyar, con Compromís desempeñando el papel de moderador, Echávarri se encontró con un problema aún más grave. El diario El Mundo publicaba las supuestas irregularidades que se habían dado en la adjudicación de unos contratos por valor de 140.000 euros desde el área de Comercio por parte del alcalde, quien también presidía esta concejalía. El hallazgo periodístico se convirtió en investigación judicial. Y mientras tanto, los cambios de pareceres repentinos, las controversias y los enfrentamientos se incrementaban. Como también ocurrió con los dolores de cabeza judiciales. Echávarri fue denunciado por despedir de forma «arbitraria», según la Fiscalía, a una funcionaria. Se trataba de la cuñada del entonces portavoz del PP en el consistorio, Luís Barcala, quien lo había denunciado por los fraccionamientos y quien ahora, cosas de la vida, ha sido nombrado alcalde. Echávarri fue imputado por ambas causas.

Del ’minigovern’ al PP

Su imputación comportó que Guanyar Alacant y Compromís salieron del gobierno. Echávarri se quedó solo con un equipo de gobierno integrado sólo por seis concejales de los 29 que tiene el Ayuntamiento de Alacant. Las ayudas de 400.000 euros otorgadas a una ONG que fue dirigida por una asesora socialista y las sombras sobre la reactivación de un hotel en el que estaban implicados personajes clave del caso Brugal 4/ mostraban la cara más oscura del PSPV municipal. Los socialistas eran el blanco de las críticas de sus anteriores socios también por la gestión. «La ciudad estaba paralizada. Si en la etapa del tripartito el trabajo era muy importante, imagínate sólo con seis concejales», expone Simón, de Guanyar Alacant. «Se trataba de un minigobierno que estaba incapacitado para llevar adelante los grandes temas de la ciudad, como el Plan General de Ordenación Urbana, el Plan de Inclusión o el Plan Ciudad», agrega Natxo Bellido, portavoz de Compromís, que ejerció como vicealcalde y como portavoz del Gobierno municipal.

La apertura del juicio oral, con desafío incluido a la dirección valenciana del PSPV, derribó a Echávarri 5/. Eva Montesinos, vicealcaldesa después de que Guanyar y Compromís abandonaron el gobierno -antes había sido concejal de Turismo-, fue designada como sucesora. Este jueves debía ser ratificada por el pleno del Ayuntamiento, pero, finalmente, no consiguió los apoyos necesarios. Las fuerzas progresistas conformaron un gobierno gracias a disfrutar de un concejal más que la suma de Ciudadanos y el PP. Incluso, los naranja, con el ex socialista José Luis Cifuentes como portavoz, se abstuvieron en la investidura de Echávarri. Sin Cifuentes al frente de Ciudadanos y con Belmonte como no adscrita, la aritmética exigía que la exmorada votara a favor de Montesinos. Pero las peticiones de Belmonte -que salió del consistorio con su asesora, la ex directora general del PP, Elsa Martínez, de disfrutar de un sueldo para apoyar en la investidura al aspirante socialista han chocado con la opinión de Guanyar, que se negaba a ello.

Con la abstención de la concejal ex de Podem, el PP ha recuperado la vara de mando. Montesinos no contaba con la mayoría del pleno, por lo que ha sido "elegido" el candidato del grupo con más concejales. Barcala se ha convertido en alcalde accidental, ya que los populares fueron el partido más votado en las pasadas elecciones de 2015, consiguiendo ocho concejales. «Quiero dar la enhorabuena a Barcala y el pésame a Alacant. Es un día muy triste para la ciudad, una oportunidad perdida de continuar con las políticas progresistas y de cambio. Aquellos grupos que sacrificaron al alcalde deberían hacer autocrítica», declara a EL TEMPS Montesinos, reprochando la pasada actitud de sus ex socios.

«Ciudadanos debería asumir la irresponsabilidad, con la sombra añadida de un posible Tamayazo [la compra de dos diputados socialistas de la Comunidad de Madrid en 2003 para que gobernara la popular Esperanza Aguirre], de haber dejado la alcaldía, de nuevo, en manos del partido más corrupto de Europa», ha criticado este jueves José Muñoz, secretario de organización de los socialistas valencianos. Con el síndic del PSPV en las Cortes Valencianas, Manuel Mata, hablando de «Belmontazo», la portavoz adjunta de Compromís en el parlamento valenciano, Mireia Mollà, censuró que «ganan los amigos de Enrique Ortiz». «El PP ha recuperado la alcaldía prometiendo el sueldo a una tránsfuga», denunció Joan Baldoví, voz de los valencianistas en el Congreso. Antonio Estañ, de Podem, se pronunció en los mismos términos, a la vez, que ha responsabilizado a los socialistas de la fracasada investidura.

La posibilidad de otorgar un sueldo como concejal, que ha sido el argumento esgrimido por Belmonte para no apoyar a Montesinos, parece complicada. Los populares necesitarían el concurso de Ciudadanos para reformar el Reglamento Orgánico del Pleno, cuando los naranjas se han manifestado en contra de esta jugada. Ciudadanos, con las encuestas a favor, pugna por convertirse en la principal fuerza de la derecha. Y Alacant es un buen escenario para superar al PP.

A contrapie

La elección de Barcala como alcalde ha dado la vuelta al escenario para la izquierda alacantina. Guanyar Alacant, Compromís y PSPV habían supuesto la continuidad del ejecutivo local de cambio. Aún más, en el caso de los valencianistas, se había abierto el debate sobre si entrar o no al gobierno. Por un lado, Bellido, Oltra y la coportavoz y coordinadora nacional del Bloc, Àgueda Micó, estaban a favor. Manuel Alcaraz, conseller de Transparencia y hombre fuerte de Compromís en la ciudad, había mostrado sus reticencias. Un debate que también estaba informalmente en el seno de Guanyar Alacant. «El retorno del PP supone un fracaso y debemos hacer autocrítica desde la izquierda. Con los tres partidos en el gobierno y las relaciones normalizadas, hubiéramos podido construir un relato de cambio durante el resto de mandato. Alejar el ruido por las discrepancias internas. Ejercer nosotros, sin Echávarri, de contrapeso a un PSOE ligado con las fuerzas oscuras de la ciudad 6/. Hemos perdido una oportunidad», lamenta Simón.

«Ahora nos toca batallar duro en la oposición. Hay que mostrar las diferencias entre nuestra gestión y la del PP», defiende Montensinos. Bellido, por el contrario, se muestra más pesimista: «Con las relaciones rehechas tras la marcha de Echávarri [un hecho que reconocen los tres partidos], podíamos desmarcarnos de la sensación de ruido interno. Era la oportunidad para pensar en los problemas de la ciudad».

Con las elecciones del 2019 ya próximas, las fuerzas progresistas afrontan con el pie cambiado los próximos comicios locales. E, incluso, con divisiones internas e incertidumbre sobre cómo concurrirán. En el caso de Guanyar Alacant, hay una división entre los partidarios de Pavón, exvicealcalde, exconcejal de Urbanismo y quien domina el partido, a los que se suma el ex coordinador de Esquerra Unida, José Luis Romero, y los concejales de la corriente de Víctor Domínguez, ex concejal de Limpieza; Marisol Moreno, ex concejal de Juventud; y el mismo Simón. En la pugna orgánica, se añade la indefinición sobre si Podem y Esquerra Unida comparecerán del brazito en las urnas.

La batalla interna 7/ también es en el seno de los socialistas entre el sector de Franco y los críticos con la facción conectada con Ortiz. «Para revalidar el cambio, habría que depurar el PSOE de la influencia de Franco. Un PSOE renovado, sin la sombra de esta persona planeando, podría ser atractivo a la ciudadanía. Pero no pasará», expresa López Belda. «Es una oportunidad histórica que se ha perdido después de décadas de gobiernos del PP. Importaba poco si continuaban o no en la alcaldía. Se ha dejado pasar el tren. Han basado el mandato en la reivindicación de ser honestos, cuando esto debe ser inherente a un político. No han tenido ningún proyecto de ciudad. Guanyar no ha sabido imponerse a un PSOE dominado por un sector conectado con Ortiz y que ha jugado a purgar el disidente. No se han hecho políticas de izquierdas, ni de cambio», censura Sánchez Soler.

«Soy muy pesimista de cara a las votaciones de 2019. No sé con qué fórmula, pero la derecha volverá a gobernar esta ciudad excepto que ocurra un milagro», se lamenta el periodista alacantí e investigador de la fortuna de la familia del dictador Francisco Franco. Con el consistorio de la segunda ciudad más importante del País Valencià y la Diputación de Alacant 8/ en manos del PP, los populares pueden aprovechar su fuerza en las comarcas del sur para asaltar la Generalitat Valenciana. «La reconquista empieza por el sur», ha proclamado este jueves la líder del PPCV, Isabel Bonig 9/. Alacant convertida en tierra quemada para la izquierda y en amenaza para la continuidad del Botánico.

20/4/2018

Notas:

1. El «regal» urbanístic de Castedo a Ortiz que ha arxivat la justícia. Moisés Pérez

https://www.eltemps.cat/article/463/el-regal-urbanistic-de-castedo-a-ortiz-que-ha-arxivat-la-justicia

2. El tripartit d’Alacant, de crisi en crisi. Moisés Pérez

https://www.eltemps.cat/article/535/el-tripartit-dalacant-de-crisi-en-crisi

3. La teranyina d’Ortiz continua funcionant. Manuel Lillo

https://www.eltemps.cat/article/1369/la-teranyina-dortiz-continua-funcionant

4. El misteri suís i panameny del ’cas Brugal’. Moisés Pérez

https://www.eltemps.cat/article/667/el-misteri-suis-i-panameny-del-cas-brugal

5. La catàstrofe anunciada del "franquisme" alacantí. Manuel Lillo

https://www.eltemps.cat/article/3837/la-catastrofe-anunciada-del-franquisme-alacanti

6. “A Alacant tenim un Partit Socialista que fa vergonya”. Victor Maceda

https://www.eltemps.cat/article/3389/entrevista-esther-lopez-barcelo

7. Alacant-Elx: les fractures meridionals del socialisme valencià. Moisés Pérez

https://www.eltemps.cat/article/3633/alacant-elx-les-fractures-meridionals-del-socialisme-valencia

8. Camps viu, la lluita perviu. Víctor Maceda

https://www.eltemps.cat/article/2313/camps-viu-la-lluita-perviu

9. Isabel Bonig, una dreta a l’americana. Moisés Pérez

https://www.eltemps.cat/article/1262/isabel-bonig-una-dreta-a-lamericana/

https://www.eltemps.cat/article/3924/alacant-terra-cremada-per-a-lesquerra

+ Info:

El PP i C’s tornen a governar Alacant. Què ho ha permés?
Plataforma pel Dret a Decidir del País Valencià, Decidim!

http://www.peldretadecidir.cat/index.php/comunicats/item/916-el-pp-i-c-s-tornen-a-governar-alacant-que-ho-ha-permes





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