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Italia. Entrevista a Marie Moise
"Cuatro días después de las elecciones, conseguimos imponer el debate sobre la situación de las mujeres"
31/03/2018 | Mimosa Effe

¿Cómo fué la huelga de mujeres en Italia este 8 de marzo?

En Italia ha sido el segundo año que se hacía la huelga el 8 de marzo, pero este año se había acabado de escribir el plan feminista contra las violencias contra las mujeres y la violencia de género: se trata de nuestro análisis de la violencia de género y las soluciones que se proponen a todos los niveles, en la sanidad, la escuela, la universidad, el trabajo, etc. La huelga se preparó en relación a este plan. La idea era decir “Hoy nos detenemos porque el mundo que queremos es el que está en el plan”. Hace ahora dos años que nos venimos reuniéndonos cada tres meses en las asambleas nacionales de Non Una di Meno [Ni una de menos], que nos reunimos para preparar el 8 de marzo, y nos hemos organizado a nivel nacional y a nivel local. Hace mes y medio tuvo lugar la última asamblea nacional en Milán, en la que se decidió llamar a la huelga y unirnos a la movilización internacional.

Pero este año había una situación bastante específica ya que el 8 de marzo era cuatro días después de las elecciones al nuevo gobierno y eso generaba dificultades. En primer lugar, porque en Italia hay una ley que dice que durante los 7 días precedentes y los 7 siguientes a las elecciones no existe el derecho de huelga en varios sectores de la función pública; especialmente en los ministerios, pero también en los ayuntamientos, las instituciones regionales, etc. Evidentemente estos son sectores muy feminizados. Además, era bastante complicado hablar de la huelga cuando todo el mundo hablaba de elecciones. En estas elecciones, la cuestión de las mujeres estuvo completamente ausente de todos los programas. A pesar de todo se ha mantuvo la organización de la huelga, que era un llamamiento a la huelga productiva y a la reproductiva, es decir la huelga en el trabajo y en el hogar. Ello permite politizar también lo que es la reproducción social: el trabajo doméstico impuesto a las mujeres. Al mismo tiempo, se propuso asumir esas tareas de forma socializada, organizando, por ejemplo, escuelas maternales autogestionadas en las plazas.

Este año ha sido mucho más difícil que el año pasado, porque se organizaron muchas asambleas en los lugares de trabajo con la ayuda de los sindicatos.

Pero la victoria de los partidos reaccionarios en las elecciones ¿no dió a la gente ganas de manifestarse?

De hecho resultó muy difícil publicitar el 8 de marzo cuando toda la prensa estaba focalizada sobre el candidato que resolvería todos los problemas de Italia; sabiendo que el debate estaba muy a la derecha y cuando se hacía creer que el problema de Italia es la inmigración. Era muy difícil proponer otro debate.

¿Habéis podido trabajar sobre la cuestión de las mujeres inmigrantes?

Si. El plan que hemos redactado contiene un capítulo entero dedicado a explicar los cruces entre racismo y sexismo y también la situación concreta de las mujeres inmigrantes en Italia.

A pesar de todo, ¿hubo gente en las manifestaciones?

En las ciudades más grandes se organizaron iniciativas en las plazas durante todo el día. La idea era de movilizarse durante las 24 horas. En Milán y en Roma hubo sentadas durante la mañana. A nivel nacional nos coordinamos para organizar manifestaciones entre las 17h y las 18h. En Milán y Bolonia hubo 10.000 personas y en Roma entre 15 y 20 000.

¿Llamaron a la huelga los sindicatos?

Muy pocos. Principalmente los sindicatos más radicales, pero son muy pequeños. En Italia, uno de los problemas es que las mujeres están cada vez menos sindicalizadas. Por ejemplo, la gran mayoría de las mujeres de nuestro movimiento no está sindicalizada. Eso hace muy difícil llevar la batalla en los sindicatos y, también, hacerlocdirectamente en los centros de trabajo. Ello nos exige organizar puntos de encuentro en otros sitios como en los centros autogestionados, las casas de las mujeres…

Durante los meses que precedieron a la huelga hubo muchos debates sobre el acoso en el trabajo, a partir de la iniciativa #Me Too, ya que Asia Argento, una de las mujeres que acusó a Harvey Weinstein, es una actriz italiana. Y ella fueo muy atacada por la opinión pública, especialmente por muchas mujeres. Por ello nuestro movimiento le escribió una carta para decirle que la apoyábamos y que es necesario pasar de #Me Too a #WeTooGether. Ella respondió públicamente que se manifestaría con Non Una di Meno en la calle el 8 de marzo, lo que permitió dar a conocer no poco esa cuestión.

También hubo colectivos de trabajadoras que se movilizaron, como en Milán donde hay un colectivo de camareras en un hotel de lujo que están subpagadas (4 euros la hora mientras que una noche en el hotel cuesta 700 euros). Llevan varias semanas en lucha y la jornada del 8 de marzo se utilizó para apoyarlas. En especial a través de una comida solidaria al concluir la manifestación que estuvo organizada por las trabajadoras y trabajadores de la fábrica autogestionada Ri-Ma Flow y las personas demandantes de refugio, con una caja de resistencia para la lucha de las camareras.

De hecho, Non Una di Meno garantiza un trabajo sindical vinculado a los intereses específicos de las mujeres: sea sobre la precariedad, los bajos salarios o el acoso. En Italia, los sindicatos tradicionales no lo hacen.

¿Cuales son vuestras perspectivas después del 8 de marzo?

Eso es un poco difícil; en realidad aún no lo sabemos. Es una cuestión que ha quedado pendiente de resolver para la próxima asamblea nacional, ya que aunque hemos tenido las primeras discusiones a nivel local tenemos que seguir debatiendo. No obstante tenemos idea de manifestarnos el 22 de mayo: cuarenta aniversario de la ley que permite abortar en Italia. Pero es necesario movilizarse siempre, porque en Italia hay grandes dificultades para aplicar este derecho. Ley permite a los médicos que lo desean negarse a practicarlo. En la actualidad siete médicos sobre diez rechazan practicar el aborto. Va a haber una manifestación nacional.

Pero hay que encontrar perspectivas de construcción del movimiento más allá de las fechas de movilización y para ello se va a volver a partir del hecho de que el 8 de marzo fue un éxito a escala internacional, en particular con la huelga en el Estado español. En todo caso, en Italia se ha conseguido imponer el debate sobre la situación de las mujeres. Se ha conseguido volver a dar importancia a la palabra feminismo.

Nuestro problema principal sigue siendo la ausencia de movilizaciones sociales fuera del movimiento de las mujeres.

¿Tiene vínculos internacionales el movimiento Non Una di Meno?

Seguimos de cerca el desarrollo de la huelga de las mujeres en el Estado español, gracias a las camaradas italianas que viven allí. El contacto se da a través de las redes sociales. Aún no existen lazos concretos y duraderos a nivel internacional. Pero es cierto que se debe consolidar una perspectiva internacionalista, ya que estamos en una nueva ola del movimiento feminista. En Italia utilizamos la imagen de la marea para describir el movimiento de las mujeres: en este momento está alta, a veces la marea es baja, pero el feminismo siempre está ahí, ya que siempre hay mujeres que pelean.

16 de marzo

Marie Moise es militante de la organización Communia, del espacio autogestionado Ri-Make en Milán y forma parte del movimiento feminista Non Una di Meno

https://npa2009.org/actualite/feminisme/quatre-jours-apres-les-elections-nous-avons-reussi-imposer-le-debat-sur-la

Traducción: viento sur





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