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publico.es | Catalunya y la izquierda. Entrevista a Albano D. Fachin
"Si aplicamos nuestra hoja de ruta, nos encontraremos frente al mismo muro que los independentistas"
27/11/2017 | Carles Bellsolà

Artículo original en catalán

Ha sido uno de los diputados más populares de esta breve legislatura. Albano Dante Fachin (Bahía Blanca, Argentina, 1976), hasta hace sólo 20 días secretario general de Podem Catalunya –y ahora cabeza visible de la nueva plataforma Som Alternativa–, disiente radicalmente de la lectura que hacen de la situación en Catalunya tanto la dirección estatal de Podemos como sus ex aliados de los Comuns. Y no se abstiene de criticarlos, utilizando a menudo la primera persona del plural. Reclama –con vehemencia– una alianza entre independentistas y la izquierda como única forma de romper el candado del régimen del 78. Y advierte a sus antiguos socios que, si no lo hacen, después de los independentistas será a ellos a quienes les tocará recibir.

¿En qué se diferencia Som Alternativa de Podem Catalunya?

Som Alternativa nace por dos motivos, uno orgánico y otro político. Por un lado, por la intervención orgánica de Podem por parte de Podemos. Mucha gente que trabaja a nivel municipal ha visto que cuando el secretario general hace algo que no gusta en Madrid, le cortan la cabeza. Y piensan: Si yo en mi municipio hago algo que no gusta, también me cortarán la cabeza. ¿Qué posibilidad hay entonces de hacer política desde abajo? Yo dimití, expliqué por qué lo hacía, y desde entonces ha habido más dimisiones, tanto en el Consejo Ciudadano como a nivel municipal, hasta el punto de que se han cerrado locales de círculos orgánicos.

¿Y la cuestión política?

Nosotros hicimos la lectura de que, en una situación excepcional como la del 21D, había que hablar con todo el mundo que compartiera unos mínimos democráticos.

Esto quería decir, obviamente, hablar con Catalunya en Comú. Pero también con la CUP o con ERC y con la sociedad civil. Cuando lo anunciamos, desde Madrid se dijo: No, no se habla con independentistas. Y esto quiere decir asumir el relato del bloque del 155, que separa la sociedad catalana entre independentistas y no independentistas, cuando la realidad es que en el [referéndum del] 1 de octubre o el 3 de octubre [huelga general] gente que era independentista y gente que no lo era se organizó para dar una respuesta al autoritarismo. Son dos lecturas muy diferentes que ya venían de antes. Cuando se hizo la consulta sobre si participar o no en el 1-O, los círculos decidieron que era una oportunidad para el empoderamiento y de movilización. Y mientras tanto, Pablo Iglesias en Madrid decía: Yo, si fuera catalán, no participaría. La gente que está aquí haciendo Podem tiene una visión que es resultado de vivir la realidad catalana, de ver en primera persona qué pasó en los colegios el 1-O, y cuando se impone otra visión desde Madrid, se produce una ruptura.

No sólo hay visiones diferentes en Catalunya y en Madrid, porque los suyos hasta hace poco socios en el Parlament también tenían otra visión

Catalunya Sí Que es Pot ha sido, todo el mundo lo sabe, un grupo turbulento. Nosotros siempre hemos intentado poner de manifiesto sus carencias, y no queríamos repetir los mismos errores. ¿Por qué era un grupo turbulento? ¿Porque yo tenía una mala relación con [Joan] Coscubiela? No, esto seria quedarse en la superficie. Miremos qué hay por debajo. Nosotros, como Podem, después de consultar a las bases, vimos que había que participar en el [referéndum del] 1 de Octubre. [Joan Josep] Nuet y Esquerra Unida i Alternativa (EUiA) también apostaban para participar. Mientras tanto, ICV llamaba incluso al boicot. Esto no es que Coscubiela se lleve mal con el Albano, esto es una cuestión política de fondo. Y de mucho fondo.

Lo hemos visto también en la consulta que ha hecho Barcelona en Comú sobre el pacto con el PSC. Se ha visto como ICV tiene una visión, la visión histórica que siempre han tenido: si han gobernado 30 años con el PSC, pues querían continuar. Vimos gente destacada como [Lluís] Rabell o Coscu diciendo que las bases se habían equivocado. Y en Catalunya en Comú, me da la impresión de que ICV es más fuerte que en Barcelona en Comú, y que sus tesis en relación a lo que está pasando en Catalunya son las que se están imponiendo.

"¿Ni DUI ni 155"?

Nosotros hemos criticado la DUI y hemos criticado la hoja de ruta del independentismo. Ahora, con gente encarcelada y profesores que tienen que declarar, con medios de comunicación amenazados por hacer su trabajo, con grupos fascistas por las calles, en presunta connivencia con el gobierno... ante esto ¿podemos decir "ni DUI ni 155", como si fueran dos patas del mismo problema? Creo que esto no responde ni a la realidad de la calle ni a lo que tendrían que ser postulados de gente que venimos de donde venimos. Nosotros hemos hecho DUIs, nos hemos saltado la ley a las puertas de bancos y de hospitales. Que Catalunya en Comú ponga en la misma balanza la DUI y el 155 es una renuncia profunda a valores fundacionales. Es una traición a aquello que vinimos a decir y hacer.

Alguna vez ha dicho que la división pertinente ahora en Catalunya no está entre independentistas y no independentistas, sino entre demócratas y autoritarios

¿Por qué lo decimos? Hay una hoja de ruta con la cual no compartimos casi nada. Pero esta hoja de ruta ha topado con un muro: el 155, la violencia policial, el fascismo, la caverna mediática... Si analizamos bien este muro veremos que, del mismo modo que ha frenado la hoja de ruta a base de violencia, cualquier cosa que quisiéramos hacer nosotros –nuestra propia hoja de ruta: la España plurinacional, nacionalizar la banca, hacer un referéndums para cambiar el 135 de la Constitución...–, nos encontraríamos con el mismo muro que han encontrado los independentistas: el régimen del 78 que nosotros veníamos a combatir. Si lo queremos romper, encontraremos la misma violencia que han encontrado los independentistas. Fruto de esta lectura, este muro que no pueden romper los independentistas solos, y que nosotros dudo mucho que lo podamos romper solos, quizás tendríamos que encontrar puntos comunes, para romperlo juntos. Pero cuando dices "con independentistas no hablo", o "ni DUI ni 155", estás renunciando a hacer esta fuerza, te estás rindiendo y actuando dentro de su marco.

Ya lo dije en otra entrevista. Ahora le ha tocado a [Oriol] Junqueras, mañana le tocará a Pablo Iglesias y pasado mañana a Ada Colau. Lo hemos visto en el Ayuntamiento de Madrid: no son independentistas, pero les han hecho un 155 como dios. Esto nos pasará si de verdad cumplimos con nuestra hoja de ruta. Ahora, si la idea es no cumplirla... El día 3 de octubre le dio mucho más miedo al Estado que el 27O y la DUI. Fue un levantamiento popular, de gente absolutamente diversa. Pero si tres semanas después estás diciendo que ni DUI ni 155, estás renunciando a un poder que hay en la calle. Que es de donde veníamos.

Esta alianza con independentistas, ¿sería para iniciar un proceso constituyente en Catalunya? ¿O en todo el Estado?

Lo que apuntaba el manifiesto del Procés Constituent, donde empecé yo, Xavi [Doménech], [Gerardo] Pisarello y muchos, partía de la base de que la idea constituyente viene de gente muy movilizada. De gente que reclama para ella el poder. No tiene nada que ver con abrir una comisión en el Parlamento o en el Congreso. El programa de Catalunya Sí Que Es Pot hablaba de procesos constituyentes coordinados y no subordinados. Coordinados, porque esto que se conoce como España puede ser una entidad política que trabaje coordinada, en la cual hay mucha gente que tiene las mismas aspiraciones que los catalanes. No subordinados quiere decir, después de ver el 3-O, que quizás empecemos por Catalunya. Porque es aquí donde hay una inmensa mayoría de la gente que ya no se siente interpelada por el marco actual, y dónde tiene la fuerza para romper.

No hemos de ser autárquicos ni dar la espalda a nadie, pero si es aquí donde está la fuerza constituyente... Porque no te dejarán cambiar la Constitución como si nada; o se hace muchísima fuerza en la calle o esto no lo cambia nadie. En Catalunya hay una correlación de fuerzas que puede tensar. Y esto mismo lo decía Xavi, de hecho lo aprendí de él. Explicaba que la huelga de la Canadiense se hizo aquí, salvaje, una huelga salvaje, sin esperar a nadie más. Y se beneficiaron los trabajadores del resto del Estado.

Hay la parte legal: obviamente no puedes hacer una constitución catalana –te pueden llevar a la cárcel, ya lo vimos con la comisión del Parlamento–. Pero la batalla no se juega técnicamente, se juega a nivel social. Y en Catalunya es donde hay bastante fuerza. Pero cuando hay espacios políticos que podrían espolearlo, como podría ser Catalunya en Comú, desisten.

¿Por qué desisten?

Podemos ha sido muy valiente y ha dicho lo que en más de 30 años no se había atrevido a decir nadie: que esto se tenía que solucionar con el derecho de autodeterminación –el PSOE se olvidó cuando salió de Suresnes–. Una valentía absoluta, y sacaron seis millones de votos en una época en la que se recogían firmas contra el estatuto. Pero yo también me pongo en la piel de Pablo Iglesias. Debe de ser muy complicado explicarlo en según qué lugares del Estado donde la triple alianza PP-PSOE-C’s trabaja día y noche para que esto de Catalunya se vea como una amenaza para los sectores populares.

Esta valentía transformadora es la que tendría que estar operando ahora. Y tendrían que ir a Madrid, a Extremadura y a Galicia y decir que los catalanes están luchando por lo mismo que ellos. Por las encuestas o por lo que sea hay una cierta rendición. Pero que esto sea asumido por una fuerza de raíz catalana como Catalunya en Comú nos tendría que preocupar más.

De hecho, desde la aplicación del 155, lo que se deduce de las encuestas es que buena parte de la opinión pública española lo que quiere es más mano dura en Catalunya

Yo he visto cierta gente de la izquierda española diciendo: Mira lo que nos han hecho los catalanes. Tendría que ser a la inversa, tendríamos que estar trabajando para darle la vuelta. Yo me pongo en la piel de un trabajador, por ejemplo, de Madrid. Si antes de ir a trabajar pusiera un rato Antena 3, leyera El País y escuchara la COPE veinte minutos, quizás yo ahora estaría despotricando de los catalanes. No puedes pensar que todo el mundo que cuelga una bandera en su balcón en Madrid es un facha, un pepero y un nazi. Hay gente preocupada, que intenta entender una situación, y el panorama mediático no le da elementos para entenderla. Por eso puedo entender Pablo como secretario general. La cuestión es si mantenemos la valentía. Si la misma izquierda española es la que dice que lo que hacen los catalanes despierta a la derecha... No despierta nada. Es aquello de las cadenas, que se sienten cuando te mueves. Y la gente de aquí se ha movido. Y son las mismas cadenas que sufre la gente que nosotros veníamos a defender en Madrid.

Creo que en Podemos lo saben, esto. Pero la estrategia para abordar el problema, ¿a dónde conduce? ¿Estaremos compitiendo dentro de cuatro días a ver si también tenemos mano dura con los catalanes? [Pablo] Echenique decía el otro día en una tertulia, cuando le acusaban de haberse aliado con los independentistas, que "nosotros les hemos ganado dos elecciones". Cuando muchos independentistas votaron En Comú Podem en las generales como parte de una estrategia, para hacer una palanca común, y para votar a alguien que reconoce el derecho de autodeterminación. Aquello de "si tú estiras fuerte por aquí y yo estiro fuerte por allá". Si coges el resultado de En Comú Podem y restas todos los votantes que votaron sí el 1-O, no ganan las elecciones. Esto lo tienen que saber. ¿Entonces, por qué dicen otra cosa? ¿Para qye en la tele queda bien? ¿Para que Ana Rosa o Susana Griso no les acusen de independentistas? Dentro de poco independentista será sinónimo de terrorista, viendo la deriva...

¿Som Alternativa pedirá el voto para algún partido el 21D?

Nosotros dijimos que hablaríamos con todo el mundo, pero no ha podido cuajar nada porque en dos semanas no ha habido tiempo. Y menos, con la intervención del partido desde Madrid, que nos ataba de manos y nos ha dejado sin herramientas orgánicas. Pero la lectura política la mantenemos. ¿A quién pediríamos votar? Podemos ir eliminando partidos. En primer lugar, no consideramos el 21D como unas elecciones legítimas. Ir a votar aquel día constata que ha habido un golpe autoritario. Queda fuera de esta lectura, por lo tanto, todo el bloque del 155. En una situación excepcional, una fuerza que equipara la DUI y el 155 y que dice que hay que pasar página tampoco concuerda con esta lectura política. Después, esto que pasó en la calle tiene un espíritu constituyente profundo, y también asustan aquellos que hablan mucho de soberanía catalana pero después te privatizan la sanidad y la educación. Esto descarta también el sector del PDeCAT. Entonces, de los que se presentan quedan dos organizaciones, la CUP y ERC. Pero tenemos que esperar, porque todavía no sabemos las propuestas, y esta misma semana hemos visto cómo ERC y el PDeCAT han pactado unos puntos en común...

¿Descarta, entonces, pedir el voto para sus antiguos socios de los Comuns?

Si dicen lo que están diciendo hasta ahora... Si yo me olvidara que son mis antiguos socios, que venimos todos del Procés Constituent, y sólo me fijara en lo que dicen ahora, yo a esta gente no los puedo votar.

ERC y la CUP son los dos partidos más claramente independentistas del Parlament. En este sentido, ¿vuestra plataforma podría en algún momento dar el paso de reivindicar la independencia, para sacar hacia adelante el proceso constituyente que defendéis?

SI las fuerces independentistas siguen en la dialéctica del 27S... porque igual que no aceptamos el relato del bloque del 155 que divide entre independentistas y no independentistas, hay una parte muy importante del independentismo que también hace esta misma división. Del mismo modo que los que por tradición y horizontes políticos no somos independentistas tenemos que hacer análisis y comprender que hay preocupaciones que compartimos con los independentistas, quizás el independentismo también tiene que hacer esta misma reflexión. La de decir: Nos hemos dado una hostia. Creo que el punto en común, más que independencia sí o no, es la idea de ruptura. Unos tienen el objetivo de la independencia, otros la plurinacionalidad, la confederación, una república asimétrica o lo que sea. Ninguno de los dos podrá lograr sus objetivos si no se rompe el muro que decíamos antes. Nuestra reflexión es que no hay que ser independentista para trabajar caminos de ruptura. Las 150.000 personas que votaron NO el 1-O desobedecieron, desafiaron al Estado y a la Constitución. ERC y la CUP tienen como objetivo la independencia, pero esta idea de ruptura tiene una mayoría social muy importante en Catalunya, de más del 50 %, que no lo fía todo a que tengamos 170 diputados en Madrid. Y ahora está todo el mundo rehaciendo mapas, y yo también tengo mucho interés en la lectura que hagan ERC y la CUP, a ver como entomen el que ha pasado.

¿Podríamos hacerla ahora esta lectura? ¿Qué le ha pasado al independentismo? ¿Se ha equivocado en sus análisis? ¿Había subestimado la respuesta del Estado?

No calculó bien lo gordo que es el candado del 78. Yo recuerdo a [Joan] Tardà en el Congreso diciendo: "¿De verdad aguantaréis tener presos políticos? ¿Con qué cara iréis por Europa?". Lo escuchabas y decías: Tiene razón. Qué harán. ¿Encarcelarán al Gobierno? ¡Y es lo que han hecho! El independentismo pensó que esto no pasaría. Pensaban que, haciendo fuerza al final alguien se sentaría a hablar. Tenían una concepción muy ingenua. La CUP lo ha dicho muchas veces, que se hablaba de Europa cómo si fuera Disneylandia, cuando es la misma Europa que está dejando morir a gente en el Mediterráneo. Yo me he peleado durante años con [Ramon] Tremosa, que está defendiendo el TTIP y estas mandangas que quitan soberanía a los pueblos. Qué cree, ¿que aquella gente a quien ayuda a construir una Europa que da la espalda a los pueblos, ahora vendrá a salto de mata a ayudar? ¿Por qué?, ¿Porque eres catalán y eres blanco y guapo? Pues no ha venido nadie. Un análisis muy ingenuo. Pero también es cierto que si hace un año y medio me hubieran dicho que habría medio Gobierno en prisión y profesores en las escuelas amenazados, tampoco me lo habría creído. Y es que el régimen del 78 no es sólo una expresión para hablar en las tertulias. Es una cosa que la defenderán con uñas y dientes. Ahora están recibiendo los independentistas, pero Carmena, espera que para ti también habrá. Kichi, Tere, no os dejarán mover ni un pie. Ada, ahora que no han dado la Agencia Europea del Medicamento, nacionaliza Agbar y acaba con la estafa del agua. Si lo hace, ¿cuanto tardarán en venir a hacerle un 155?

Por lo tanto, ¿cree que en vez de avanzar hacia la ruptura del régimen el 78 estamos ante un riesgo de involución?

Sí. Sobre todo si las organizaciones políticas que en teoría nacieron para hacer frente a este régimen del 78, abdican de la defensa de otros valores cuando la cosa se pone espesa; entonces el régimen saldrá reforzado. No es tan importante si pactamos con independentistas o no, si tenemos 70 diputados o tenemos 75, si una encuesta dice que C’s sube... lo importante es que si abdicamos de nuestra tarea como altavoces de una nueva manera de ver el futuro, el régimen del 78 saldrá reforzado.

25/11/2017

http://www.publico.es/politica/albano-dante-fachin-aplicamos-nuestra-hoja-ruta-encontraremos-frente-muro-independentistas.html





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