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Venezuela
(III) El marco político de las elecciones del 26 de septiembre
29/09/2010 | Sébastien Brulez y Fernando Esteban

[Este texto es la tercera parte de un extenso análisis de la situación social y política en Venezuela; las partes I y II serán publicadas en la edición impresa de nuestra revista].


El 26 de septiembre de 2010, los venezolanos han votado para elegir a los diputados que tendrán su escaño en la nueva Asamblea Nacional [Ver un análisis del resultado electoral en

http://www.aporrea.org/actualidad/n166426.html]

Es conveniente recordar que en las elecciones legislativas precedentes, en 2005, la oposición había boicoteado el escrutinio retirando sus candidatos, pretextando la "falta de fiabilidad" de la Comisión Nacional Electoral (CNE). La coalición chavista de la época (MVR, PPT, PCV, Podemos, MEP y otros pequeños partidos) había logrado por tanto el 100% de los escaños. Solo en 2007, en la campaña por la reforma de la Constitución, Podemos decidió situarse del lado de la oposición.
El contexto actual es radicalmente diferente. Primero porque, desde entonces, el PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) ha hecho su entrada en la escena política. Luego, porque esta vez la oposición ha sabido sacar el balance negativo de su política absentista y cuenta claramente con hacer el papel de aguafiestas. De hecho, cuando se caracteriza por su incapacidad para unirse y una ausencia total de programa político alternativo, su posicionamiento crítico sistemático, podría esta vez asegurarle ganar diputados, dadas las dificultades actuales que atraviesa el proceso.

3.1. Las primarias en el seno del PSUV

Por su parte, el PSUV ha encadenado un amplio proceso electoral para designar al conjunto de sus candidatos. El 2 de mayo de 2010, más de 2,5 millones de afiliados se desplazaron a las urnas para estas primarias, es decir, una tasa de participación del 38%. Un tal nivel de participación puede parecer poco elevado pero no está tan mal si se tienen en cuenta varios elementos. Primero porque una máquina tan pesada como el PSUV ha demostrado su eficacia. Son 3.527 candidatos los que se han enfrentado en estas primarias por 110 puestos. 3.820 oficinas de voto fueron puestas en pie en las 87 circunscripciones electorales del país /23. Luego, porque es de notoriedad pública que una buena parte de las personas afiliadas al PSUV lo son con el objetivo de poder sacar de ello algunas ventajas. Esas personas no participan en la vida política y democrática del partido. Finalmente, porque tradicionalmente las elecciones legislativas baten récords de abstención (entre el 25% y el 30% de participación). Ver unas primarias obtener cerca de 10 puntos por encima de la tasa habitual de participación en las elecciones es pues, desde este punto de vista, un buen resultado.

En lo que concierne a la elección de los candidatos, se pueden observar tres tendencias. La primera es la consolidación de una cierta línea "oficialista". Los pocos grandes dirigentes del PSUV que se han presentado, miembros de la dirección nacional, han pasado sin problemas, como es el caso de Aristóbulo Istúriz, vicepresidente del PSUV o de Freddy Bernal, antiguo alcalde de Caracas. La segunda es una fuerte renovación de las candidaturas. Solo 22 diputados salientes han sido renovados y podrán así de nuevo ser candidatos. Finalmente, hay que señalar un ascenso notorio de la juventud. Los jóvenes del PSUV consiguen diez candidaturas, lo que representará forzosamente un nuevo aliento, incluso si estos jóvenes han gozado de todo el peso del aparato y no son forzosamente salidos de las corrientes más radicales del PSUV. Pues la señal más fuerte es sin duda ésta: la burocracia ha sabido renovarse. Nuevas cabezas serán enviadas a la Asamblea para defender la línea oficial del PSUV, mientras que durante ese tiempo, las corrientes minoritarias radicales (como Marea Socialista) han sido incapaces de unirse y se encuentran así sin candidatos. Peor aún, los resultados obtenidos les relegan a los márgenes del PSUV. Solo Juan Contreras, militante histórico del barrio popular de Caracas 23 de enero, escapa a la derrota y logra arrancar un puesto de suplente.

Hay sin embargo que subrayar que 52 candidatos no han sido elegidos por los militantes del PSUV, sino directamente designados por Hugo Chávez, el pasado 25 de mayo. No es sorprendente encontrar en esta lista a los fieles del "Comandante", jefes de fila de la boliburguesía /24, como Cilia Flores, Presidenta de la Asamblea Nacional, Tania Díaz, ministra de la Comunicación, Héctor Navarro, ministro de Educación, y sobre todo Diosdado Cabello /25, ministro de Infraestructuras.

3.2. Las batallas partidarias de la oposición

El proceso de designación de los candidatos de la oposición se diferencia radicalmente del elegido por el PSUV. Como siempre, los intereses divergentes de cada uno de los principales partidos de oposición (Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática, COPEI) hacen difícil, incluso imposible, algún acuerdo unitario que lo sea. Sin embargo, una tentativa unitaria llevó a la oposición a organizar, el domingo 25 de abril, primarias, pero con mucho menos éxito y amplitud que el PSUV. Solo 380.000 electores se desplazaron para elegir 22 candidatos en 15 circunscripciones de un total de 87 que cuenta el país. Estos 22 candidatos han sido seleccionados entre los 78 que han tenido que pagar alrededor de 3.000 dólares para tener derecho a presentarse. En cuanto al resto de los candidatos de la oposición, han sido elegidos ulteriormente por “consenso” y “sondeos”.

Por otra parte, esta misma oposición, que hace algunos meses apoyaba a los estudiantes de la Universidad Central de Venezuela (UCV) que protestaban contra la Ley orgánica de la Educación (LOE), ha negado a los dirigentes estudiantiles la posibilidad de ser candidatos a la Asamblea. Esto no ha dejado de provocar por otra parte algunos remolinos, de los que se han beneficiado, de forma muy legítima, los jóvenes del PSUV subrayando la importante plaza que les ha sido hecha en el seno de las primarias y denunciado la manipulación de los jóvenes por los partidos de oposición. Más globalmente, visto el gigantismo de las primarias del PSUV, las primarias de la oposición han aparecido como algo deslavado.

De hecho la oposición parece desgarrada entre dos estrategias totalmente diferentes para combatir el proceso bolivariano. Hay de un lado una vieja oposición, revanchista y ciega de odio, que asume totalmente el golpe de estado fracasado del 11 de abril de 2002 y que desea desembarazarse de Chávez por todos los medios sin esperar a 2012, fecha del fin del mandato presidencial. Para mejor definirla, se podría encontrarle un cierto número de similitudes con la derecha chilena que derrocó a Allende en 1973. Esta oposición parece desorientada tras sus fracasos repetidos en 2002 (tentativa de golpe de estado), 2003 (tentativa de bloqueo económico de las grandes empresas para asfixiar la economía y así obligar a Chávez a dimitir) y 2004 (pérdida del referéndum revocatorio). Está hoy claramente en retroceso y tiene dificultades para movilizar sus tropas.

Pero existe otra oposición, más moderna, dispuesta a jugar el juego democrático, que es también mucho más peligrosa. Esta derecha, cuyo dirigentes es Julio Borges (Primero Justicia), es a la vez tradicionalista, ultraliberal y desarrolla ciertas temáticas que no tienen nada que envidiar a la extrema derecha europea. Ha marcado claramente sus distancias respecto a los partidarios de la desestabilización permanente, incluso si está claro que en caso de nuevo golpe de estado se colocaría sin problemas del lado de los golpistas. Pero esta imagen que cultiva de una derecha “más razonable” hace que se revele por ello como más peligrosa, pues puede parecer como una alternativa para una parte de un electorado que se busca.

3.3. Cálculos electorales

Sin embargo las dudas demostradas y los errores cometidos durante la gestión de la crisis eléctrica y la penuria de agua, más una incapacidad notoria para arreglar los problemas recurrentes del país (corrupción, inseguridad, inflación), hacen temer a numerosos chavistas, si no es la pérdida de la mayoría en la Asamblea, al menos una pérdida consecuente de diputados. Y la dirección del PSUV no está lejos de compartir este análisis. Asímismo, ha sido preparada una reforma electoral a fin de evitar algunas sorpresas desagradables. La elección a la Asamblea Nacional se desarrolla de la forma siguiente: el 60% de los escaños son distribuidos de forma nominal, el 40% a la proporcional. Uno de los puntos de la reforma indica que la lista que obtiene más del 50% recibirá el 75% de los escaños reservados al escrutinio proporcional. Sin embargo, si hoy la oposición está lejos de ser ridícula en las grandes ciudades del país, el PSUV aplasta toda competencia en el conjunto de los estados rurales. Y si sólo el 15% de los venezolanos viven en el campo, hay desde hace mucho una sobrerrepresentación en la Asamblea de los estados rurales, puesto que están representados por alrededor del 30% de los diputados. Lo que induce a pensar al PSUV que podría alcanzar el 50% y así conseguir los tres cuartos del 40% de escaños reservados al escrutinio proporcional.

El otro cambio, anunciado el 19 de enero de 2010 por Tibisay Lucena, Presidente del Consejo Nacional Electoral, es una astuta remodelación de las circunscripciones, que apunta claramente a favorecer al PSUV. En el estado de Miranda por ejemplo, la transferencia de la parroquia /26 Leoncio Martínez (mayoritariamente de la oposición) de la circunscripción nº 3 a la circunscripción nº 2, debería permitir una victoria fácil del PSUV en esta misma circunscripción nº 3 /27.

Una tal “cocina” electoral debería normalmente evitar una derrota del PSUV en las próximas elecciones, lo que permitirá reforzar un cierto discurso oficialista que sin embargo oculta difícilmente una realidad completamente diferente. A saber, un lento divorcio, cada día más marcado, entre el PSUV y una parte de la población, ayer ganada al proceso y hoy totalmente desorientada. Si el proceso no toma rápidamente las medidas necesarias para responder a las inquietudes de estos venezolanos, es muy probable que, muy próximamente, la incompetencia de la oposición y las cocinas electorales no bastarán ya para asegurar éxitos fáciles.

Y de hecho si la oposición se revela incapaz de construir y presentar un programa político alternativo creíble, sabe poner el dedo donde duele. A sus temas favoritos, como la inflación galopante o la inseguridad, ha añadido la falta de eficacia y de planificación de las medidas que tienen el objetivo de disminuir el impacto de la sequía, así como la falta de visión a largo plazo sobre la producción eléctrica nacional.

Cuando se sabe la poca movilización de los chavistas para las elecciones en las que Chávez no es directamente el candidato (en general menos del 30% de participación), se pueden temer malas sorpresas frente a una oposición que puede contar de forma constante con 4 millones de electores. De hecho, un reciente sondeo publicado por el periódico Últimas Noticias, muestra que tres venezolanos de cada cuatro no saben cuales son las atribuciones exactas de un diputado. Ir a votar por alguien sin saber para qué va a servir realmente, en un contexto de malestar global debido a los problemas recurrentes en la gestión local y nacional, deja presagiar numerosas deserciones en las filas de los electores chavistas.

3.4. ¿Qué perspectivas?

Como a menudo, las reformas propuestas por el gobierno bolivariano no dejan de sorprender. A las reformas con claros avances sociales, que parecen ser un paso más en la construcción del Socialismo del siglo XXI, puede suceder una serie de actitudes y de decisiones que pueden desestabilizar y que nos permiten dudar de la coherencia en la línea política establecida.

¿Cómo no aplaudir ante la toma de control obrero en Ciudad Guayana? ¿Cómo no aprobar, por ejemplo, la Ley de Tierras Urbanas que intenta dar un título de propiedad a todas las personas que se han instalado durante años de forma ilegal y anárquica en los barrios?. ¿O la Ley contra los juguetes de guerra, que prohíbe la fabricación, venta o alquiler de los juguetes y juegos de video de guerra?

¿Cómo no apoyar la Ley Orgánica de Educación, que instaura la enseñanza obligatoria, gratuita y que garantiza la justicia social, la equidad, la tolerancia, el respeto de los valores multiculturales, interculturales? Una ley que se inscribe en el marco del laicismo. Los colegios religiosos pueden continuar funcionando, pero los cursos de educación religiosa no están ya integrados en los cursos de la enseñanza general sino que son opcionales. Una ley que se inspira en los principios de Bolívar, de soberanía y de independencia nacionales, de justicia social, de igualdad entre los hombres, de desarrollo de los individuos…

Otros tantos actos concretos que no pueden hacernos dudar del interés de la experiencia bolivariana y del ejemplo que puede representar en el mundo, en un contexto en que no se nos deja de intentar hacer creer que no existe más que un único modelo viable.

Sin embargo, aparecen serias reservas. ¿Cómo aceptar el apoyo apenas velado de la burocracia chavista a los patronos de Mitsubishi en su tentativa de aplastar la lucha iniciada por los trabajadores hace más de un año? /28 ¿Cómo justificar el silencio de la justicia en el caso de asesinatos de campesinos o de trabajadores por los intereses privados? ¿Cómo justificar la expulsión del militante vasco internacionalista Walter Wendelin /29, cuando las autoridades españolas no habían demandado su extradición? ¿Cómo comprender el hecho de que el sector privado se haya hecho más importante en la economía nacional durante los diez últimos años? ¿Cómo aceptar la corrupción cada vez mayor en el seno de una burocracia chavista convertida en boliburguesía, que a lo largo de los años ha puesto la mano en la mayoría de los puestos clave del estado y mantiene relaciones a veces muy estrechas, incluso incestuosas, con los intereses del capital privado?

Tras once años de poder, se puede suponer que el proceso a sabido construir un cierto número de fundamentos. Es pues más que tiempo de que este proceso se acelere, so pena de verse paralizado. Una aceleración en la toma de control obrero, en la participación popular. Una aceleración en la lucha contra la corrupción y la burocracia. Una aceleración en la toma de control de los bancos y del aparato productivo. La única forma de frenar la inflación es relanzar la economía nacional. Y si el sector privado juega contra el gobierno, corresponde al estado darse los medios de producir y de hacer producir. El único medio de obtener este salto cualitativo del proceso, es ver al fin una planificación coherente, concertada y ambiciosa a fin de que el camino hacia el socialismo del siglo XXI no se convierta en una quimera más.

Sébastien Brulez es periodista y colaborador del periódico suizo Le Courrier y de la revista de la sección belga de la IV Internacional La Gauche. Fernando Estaban es miembro del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA, Francia) y colaborador de Tout est à nous!, VIENTO SUR e Inprecor. Ambos viven en Venezuela desde hace muchos años.



NOTAS.

23/ Los resultados detallados de las elecciones internas del PSUV no son públicos. Sin embargo, la lista de candidatos elegidos en estas primarias es consultable en www.psuv.org.ve

24/ El término boliburguesía define la nueva clase dominante salida del proceso bolivariano y que se ha enriquecido considerablemente estos últimos años.

25/ Fiel entre los fieles, Diosdado Cabello era además Vicepresidente de la República Bolivariana cuando el golpe de estado del 11 de abril de 2002. Varias veces ministro, está considerado por muchos como la figura emblemática de la derecha endógena y metida en negocios.

26/ La parroquia, “parroquia civil” es en Venezuela una subdivisión administrativa, directamente heredada de la parroquia religiosa.

27/ Consejo Nacional Electoral (CNE), Dirección General de Estadísticas Electorales, Circunscripciones electorales para las elecciones parlamentarias del 26 de septiembre de 2010.

28/ Los lectores de Inprecor que leen español pueden en particular informarse a diario de esta lucha conectándose al blog http://concienciaobrera.blogspot.com

29/ “Llega a Euskadi el activista Walter Wendelin después de ser expulsado de Venezuela", Aporrea.org, 1 de abril de 2010, www.aporrea.org/ddhh/n154260.html


Inprecor nº 564-565, agosto-septiembre de 2010

Traducción: Alberto Nadal para VIENTO SUR



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