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Uruguay
Final feliz contra la arrogancia preventiva del patriarcado
02/01/2017 | Ana Rosengurtt

Hace más de un año, más precisamente el 1 de marzo de 2015 cuando en mi país (Uruguay) asumía la presidencia por segunda vez el Dr. Tabaré Vázquez, este blog me cedió generosamente un espacio para denunciar al mundo el atropello que estábamos sufriendo las uruguayas a causa de la imposición del cribado mamográfico como condición para ejercer derechos como trabajar, estudiar, conducir un vehículo y practicar actividad física en una institución deportiva a la par de los hombres (ver: “El cribado extremo: mamografías obligatorias en Uruguay”).

La imposición databa del primer gobierno del Dr.Tabaré Vázquez (2005-2009) quien es oncólogo de profesión. Yo había iniciado un proceso legal en 2012 para rechazar la mamografía obligatoriaen el carné de salud. Durante todos estos años escribí cartas en la prensa local, contacté referentes mundiales que me apoyaron desde fuera de Uruguay en esta lucha (como el autor de este blog), inicié una campaña de firmas, investigué y descubrí muchas cosas de mi país y del mundo.

La mamografía y el PAP son exigibles y gratuitos en un trámite que todos los ciudadanos de Uruguay debemos gestionar periódicamente para ejercer esos derechos. Es el carné de salud, creado por ley en 1937 bajo la dictadura de Gabriel Terra. Desde hace casi 80 años el carné se actualiza a medida que las condiciones de nuestra sociedad se modifican y la medicina avanza. En 1937 la preocupación de la autoridad sanitaria eran la tuberculosis y la sífilis. Desde 2005 con un presidente oncólogo es el cáncer, a pesar de que la primera causa de muerte en Uruguay son las enfermedades del sistema circulatorio. Es el mismo presidente aclamado recientemente en la asamblea de la ONU por el triunfo de Uruguay ante la tabacalera Philip Morrisen julio pasado (ver).

El carné de salud es un invento uruguayo y por eso al día de hoy, fuera de Uruguay no es conocido ni comprendido. El proceso de estudio y análisis durante estos casi cinco años me llevó a descubrir los conceptos de biopolítica y biopoderdesarrollados por el filósofo Michel Foucault. Fue entonces que decidí escribir en una revista (arbitrada) de abogados de Uruguay sobre un término que acuñé a propósito de esta peculiar situación uruguaya en el contexto internacional: biototalitarismo.

Es realmente curiosa la situación de los ciudadanos uruguayos: el estado nos supone enfermos a todos hasta que demostremos lo contrario por el carné de salud, el cual tiene una validez máxima de dos años. Sin embargo el ausentismo laboral por razones de enfermedad es altísimo a pesar del despilfarro de una política pública que supuestamente apuesta a la prevención. Es sorprendente que hoy en mi país la gente muera por listeria, salmonelosis, hantavirus, etc pero con mamas perfectas y el cuello de útero inmaculado como el de la Virgen María.

Por supuesto que muchos médicos uruguayos que fuman no abandonan ese hábito por el bien de su salud mientras restringen con su firma el derecho al trabajo y otros a las mujeres que por rechazar la radiación obligatoria por el bien de la suya obtienen de ellos el carné sólo por seis meses. Este fue mi caso durante estos cuatro largos años, durante los cuales debí concurrir cada seis meses (con la muestra de orina, a extraerme sangre, revisación clínica y odontológica) por no presentar la mamografía. Y sin embargo soy habitual donante de sangre, para lo cual no se requiere carné de salud. Puedo salvar la vida de un conciudadano pero no puedo entrar a trabajar sin el carné de salud en regla que avale mi aptitud física para cumplir mis tareas como ingeniera en computación de la telefónica estatal.

En 2014 escribí un libro (“El aura radioactiva”) a instancias del Dr. Juan Gérvas(médico general jubilado, Equipo CESCA de Madrid, España) para relatar las peripecias y vicisitudes de esta experiencia de vida contra la arrogancia médica de mi país, cuyo final les voy a contar ahora. Para quien esté interesado en conocer el cómo y por qué de esta historia desigual entre una ciudadana y la corporación médica de Uruguay, pueden acceder a ella aquí.

Hoy comparto con uds la alegría y el orgullo de poder celebrar que el Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) falló a favor de mi interésdeclarando inválidos y nulos tanto el decreto del Dr. Tabaré Vázquez como la ordenanza del Ministerio de Salud Pública que fija el rango etario de las mujeres obligadas por el decreto. Ambos son inaplicables y prima mi derecho a la libertad y la autodeterminación para rechazar la mamografía y aún así obtener el carné de salud por dos años. El fallo completo está publicado en mi blog. Este mes habré de concurrir una vez más a obtener mi carné de salud pero en lugar de la mamografía presentaré el fallo del TCA que me liberó de ella.

El fallo aplica sólo a mí, debido a que el TCA respondió a mi petición personal y no es su cometido resolver en general. Para que todas las uruguayas puedan beneficiarse con él, es que sigue abierta la campaña de firmas durante el mes de octubre (mes del cáncer de mama y la campaña del lazo rosado) las cuales serán presentadas a la autoridad sanitaria a fin de mes en el marco de una acción ciudadana que promueva el cambio universal y definitivo que revierta la imposición sanitaria. Para adherir a la misma no se requiere ninguna colaboración económica, sino sólo pinchar aquí.

Muchas gracias a Javier por su solidaridad y a todos los que apoyan con su firma!

3/10/216



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