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Túnez. Entrevista con Hamma Hammami, portavoz del Frente Popular
"Estas medidas están concebidas para ahogar la revolución"
23/11/2016 | Faouzi Ksibi

Su nombre surge en cada nueva crisis, sea ésta política, económica, social o de seguridad. A menudo, se le acusa de atizar el fuego en todo el país y de estar detrás de varios movimientos sociales. El último asunto con el que es ligado es el de Jemna.

Sin embargo, estas acusaciones no le inquietan demasiado, las asume perfectamente e incluso las disfruta. Comprometerse en esos movimientos es un deber, para él, su partido, y su coalición política, el Partido de los Trabajadores y el Frente Popular. Como tal intervienen cuando estiman que los intereses del pueblo están amenazados, como lo hacen, hoy, con la ley de finanzas, en la que nuestro interlocutor ve los imperativos de caracter ideológico dictados por las instituciones financieras internacionales.

Acusa, a su vez, a los sucesivos gobiernos de demonizar a los movientos sociales legítimos y de intentar presentar al FP como un perturbador y un desestabilizador, con el objetivo de manchar su imagen y de excluirle de la escena política, y esto, a pesar de la “justeza” de los análisis y de las propuestas que no deja de formular.

Piensa que esa es la razón de que se le haya adjudicado la etiqueta del “no”, a él y a sus partidarios.

Finalmente, no hemos podido dejar pasar esta ocasión sin evocar con él el “Colectivo 18 de octubre por los derechos y las libertades” y las acusaciones que se le hacen.

(Faouzi Ksibi, diario tunecino La Presse).

¿Cuáles son sus pegas a la ley de finanzas de 2017?

Vistas las opciones económicas y sociales fundamentales, esta ley no responde a necesidades populares, sino que refleja opciones en favor de una minoría y de intereses extranjeros, en particular las instituciones financieras internacionales como el FMI. Es precisamente en este sentido en el que el Estado tunecino está encargado de actuar como un contable, contentándose con aplicar técnicamente las disposiciones de esta ley que está lejos de ser concebida sobre la base de nuevas opciones con vistas a resolver la crisis.

Más claramente, no rompe con la dependencia de las potencias extranjeras, el foco del liberalismo salvaje, lo que acentúa más aún el ataque a la soberanía nacional y la crisis que es su corolario.

Todas esas opciones desvelan el carácter ideológico de esta ley: preserva y refuerza los intereses de una clase social particular y olvida, incluso usurpa, los de la mayoría aplastante del pueblo tunecino.

Concretamente, ¿qué le reprocha Vd. a esa ley?

No reduce la deuda externa, ni prevé la mejora de los sectores productivos, de la infraestructura, de la enseñanza, de la salud…

No contempla la lucha, en concreto, contra la corrupción, el contrabando, el comercio paralelo y la evasión fiscal. En 2014 propusimos la contratación de 6000 inspectores fiscales, recaudadores de impuestos, y agentes de aduanas hasta 2020, y el cambio de los billetes que es técnicamente posible, como nos confirmó el director general de Amen Bank, Ahmed Karam. Así, pues, las soluciones existen, pero falta la voluntad política.

Quienes han confeccionado esta ley han optado, como habitualmente, por la solución fácil, es decir, el recurso a la deuda externa, dirigiéndose, principalmente, hacia el FMI cuyos socios y defensores aplican al pie de la letra las consignas tremendamente perjudiciales para nuestra economía nacional.

Y es así como se ha decidido no contratar en la función pública, no reemplazar las jubilaciones, no revisar al alza la prima de rendimiento, disminuir las horas suplementarias, rechazar el aumento de los salarios aunque el salario mínimo sea el más bajo de la región y el salario medio sea inferior al salario mínimo de Marruecos.

En contrapartida, se van a aumentar los precios de los productos de consumo básicos y los impuestos.

Debido a estas orientaciones, el Estado ya no puede ni reformar las industrias, la agricultura y el sistema educativo, ni proteger a los sectores como el del cuero y el calzado, o los sectores del textil y del mueble contra la competencia desleal de los industriales extranjeros por medio del dumping que ha obligado a varios jefes de empresa tunecinos a declararse en quiebra. La ley protectora existe y basta con aplicarla para que esos sectores estén protegidos.

Y para acabar con la economía nacional que ya está agonizante, se pretende adoptar el Aleca (Acuerdo de libre-cambio completo y profundizado) que puede dar el golpe de gracia a los tres grandes sectores económicos, es decir, la agricultura, la industria y los servicios que se quieren liberalizar cuando no son aún competitivos.

Pero, en este contexto tan difícil, el gobierno está obligado a tomar decisiones dolorosas y a proceder a reformas incluso sin la intervención del FMI

Lo repito una vez más, estas opciones no son una fatalidad. Las soluciones existen, consisten en el cambio del modelo de desarrollo. En tiempo de Ben Ali, los medios de la riqueza estaban en manos de la burocracia del Estado, de los compradores, de los propietarios de la tierra, de las empresas extranjeras y de las instancias financieras internacionales. Hoy es igual. Nada ha cambiado. Estas medidas son concebidas para ahogar la revolución.

Es cierto que tenemos necesidad de reformas, pero no tienen nada que ver con las impuestas por el FMI, la institución ideológica de la que Joseph Stiglitz, autor de “La gran desilusión”, dice que no existe un solo país en el mundo que le haya contratado créditos y no haya quedado arruinado por las consecuencias.

Así pues, el ataque del FMI, que algunos identifican como Hambre (Famine), Miseria e Imperialismo, constituye el último episodio de las tentativas de asedio a la revolución, para preparar el terreno a la restauración del antiguo régimen y hacer de Túnez un nuevo protectorado.

¿No ve Vd que la amplitud creciente de esta ola de protestas puede exasperar al gobierno y envenenar el clima en el país?

Los corruptos causan la crisis y corresponde a las clases trabajadores y a las pequeñas, medias y algunas grandes empresas, que cumplen con sus obligaciones fiscales, pagar el tributo.

Y cuando esas partes damnificadas protestan contra esta injusticia deliberada, el régimen les suelta su retahíla de falsos argumentos teñidos de amenazas.

Comienza por pedirles responder al llamamiento de la patria, consintiendo sacrificios para poder salir de la encrucijada y superar estos momentos difíciles. Luego, moviliza a través de la máquina mediática, a una parte de la opinión contra los que protestan, la UGTT y la oposición a quienes demoniza presentándoles como profanadors de la ley y del prestigio del Estado. Lo que ayuda a dividir a los tunecinos en lugar de a unirlos contra la corrupción, el verdadero origen de sus males.

Finalmente, cuando prepare a la opinión, pasarán a la represión. Solo que, en las condiciones actuales, el régimen no es capaz de ejercer esta represión a gran escala, pues el movimiento social está en marcha, exactamente como en el mes de enero de 2016, tras la muerte del joven Ridha Yahyaoui que provocó grandes movilizaciones sociales en Kasserine y todas las demás regiones del país.

Cada vez que su navío zozobra, ls fuerzas de la contrarrevolución se dirigen al FMI al que asimilan a un barco de salvamento. Pero, hagan lo que hagan, se rompen en cuanto se enfrentan con las bases de la revolución. Y los fracasos rotundos y humillantes que han encajado en el pasado son bastante edificantes sobre esto.

¿Puede explicarnos más sobre los fracasos de lo que Vd llama la contrarrevolución?

De hecho, estas fuerzas reaccionarias han conocido todas la misma fortuna, a pesar de los medios variados que han utilizado y de las potencialidades de las que disponen. Pues la determinación del pueblo era mucho más fuerte.

Esta confrontación continua entre las dos partes ha pasado, hasta ahora, por tres fases:

La primera (enero-febrero 2011) fue la del intento por parte de Mohamed Ghannouchi (antiguo Primer Ministro con Ben Ali) de salvar el antiguo régimen por, entre otros mecanismos, una astucia jurídica, y en la que tuvo que capitular ante la Kasbah I y II que favorecieron el nacimiento de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

El segundo fracaso fue encajado por la Troika (2012-2013) dirigida por Ennahdha que intentó llevar a cabo su ofensiva contrarrevolucionaria desde arriba, a partir de la ideología, es decir modificando la cultura de los Tunecinos y consiguientemente su modelo de sociedad, por medio, en particular, de la Constitución del 1 de junio, la policía paralela, la escuela paralela, las asociaciones caritativas, el control de los engranajes del Estado y de la violencia por el ala izquierda del “frente islámico”, es decir, “Ansar Echariaâ” y también las milicias llamadas “ligas de protección de la revolución”.

Pero, como todo el mundo sabe, el proyecto pernicioso de estos islamistas que, en el plano económico, pertenecen al antiguo orden, precedente de Adam Smith y Ricardo, no triunfó. Fracasó gracias a la movilización “Errahil”, organizada por el Frente de Salvación Nacional y favorecida por la caída de los “Hermanos Musulmanes” en Egipto, Libia y Siria.

En fin, el tercer revés encajado por la contrarrevolución es el que conoce actualmente la coalición entre Nidaa Tounes y Ennahdha que intenta, en vano, aplastar las aspiraciones populares a una vida mejor cuya base sería la igualdad social.

Sus críticas hacia el gobierno son duras y sin pausa. ¿Se debe entender con ello que el FP intenta derrocarle?

Como he explicado antes, las medidas urgentes del gobierno protegen los intereses de minorías corruptas y de intereses extranjeros en detrimento de los del pueblo, contrariamente a las que nosotros proponemos.

Por ello hacemos frente a las opciones de la coalición gubernamental y aspiramos a gobernar en su lugar.

Sin embargo, para llegar a ello, tenemos necesidad de ganar la confianza del pueblo, y es lo que intentamos hacer a través del programa que hemos aprobado, la acción que estamos llevando a cabo y las posiciones que adoptamos.

Dicho de otra forma, no tenemos en forma alguna la intención de ganar este reto por un golpe de Estado, sino actuando de tal forma que nosotros lleguemos a ser mayoritarios y ellos minoritarios, pues somos nosotros quienes representamos la mayoría y no ellos, aunque hagan todo para falsificar esta realidad y apartarnos. Es la prueba de que son antidemocráticos por esencia y por principio.

La prórroga de tres meses del Estado de Urgencia decretado por el presidente de la Repúblcia no ha escapado tampoco a sus críticas ¿Qué le reprocha Vd?

No se ve en esta medida más que un único objetivo: la represión de las libertades, porque las herramientas de la lucha antiterrorista, no es ciertamente el estado de urgencia quien va a proporcionárnoslas, como pretenden sus defensores.

Residen en la reforma de la seguridad y del ejército que hay que basar en nuevos credos sacados de las conquistas de la revolución y también en la instalación de la confianza entre el Estado y los ciudadanos. Este elemento extremadamente importante no puede concretarse mas que implicando a estos últimos en los procesos de seguridad, por su concienciación, su organización y su entrenamiento, dicho de otra forma, por su responsabilización.

En el asunto de Jemna (oasis okupado por los vecinos en régimen de cooperativa y que ahora quiere privatizar el Estado ndt), se le acusa de defender la ilegalidad contra el prestigio del Estado y de haber coordinado su actuación con Ennahdha. ¿Qué responde Vd?

En primer lugar quiero subrayar que la medida que acaba de tomar el gobierno en contra de la asociación de Jemna, congelando su cuenta bancaria es una escalada y una huida hacia adelante por su parte. Los sucesivos gobiernos de después del 14 de enero no conciben la soberanía del Estado sin el uso de la violencia, igual que tienen tendencia a demonizar todo movimiento y toda reivindicación social.

Esta demonización toma en cada ocasión una forma particular en función del contexto, como la pretendida presencia de “Hizb-u-Tahrir” a la cabeza de las manifestaciones en el asunto “Petrofac” en Kerkennah. Es su forma de ocultar su fracaso y de justificar sus decisiones equivocadas.

Por otra parte, nunca nos hemos coordinado con Ennahdha y no lo haremos jamás. Pero no se puede impedir a los demás que adopten posiciones similares a las nuestras. Por otra parte, la presencia del partido islámico en Jamna confirma el fracaso de la coalición gubernamental y el desarrollo de las rivalidades entre sus componentes. Además, los islamistas no quieren perder influencia en el sur.

Lo que nos interesa en este asunto es su carácter justo y equitativo. Y nadie puede darnos lecciones en este área. Sobre todo quienes en nombre de la soberanía de la ley y del Estado, hacen reinar la represión y actúan por tanto contrariamente a las exigencias del Estado democrático del que se reclaman día y noche.

Esta complicidad con los islamistas, que Vd rechaza, es una evidencia para los detractores del Partido de los Trabajadores que no dejan de reprocharle por el “Colectivo del 18 de octubre de 2005 por los derechos y las libertades”. ¿Cómo se defiende Vd?

En primer lugar, quiero precisar que era un encuentro y no un pacto como pretenden. Este encuentro estaba impuesto por un contexto político e histórico caracterizado por una dictadora invasora hacia el conjunto de la sociedad y la necesidad de luchar contra esta represión asfixiante, tanto más en cuanto que la sociedad civil y política brillaba por su ausencia.

Era un encuentro que tenía que ver principalmente con las libertades de expresión, de prensa y de organización.

Más allá de estas reivindicaciones mayores, constituía un medio de privar a la dictadura de continuar alimentándose de las luchas ideológicas entre las componentes de la oposición, lo que dio la oportunidad a ésta de plantear las grandes cuestiones políticas y sociales ocultadas por el régimen. Este nuevo contexto favorable preparó el terreno a la revuelta de la cuenca minera de 2008 y desarrolló la lucha que fue coronada por la revolución, más allá de la cual esta táctica se hizo caduca.

¿Qué cambió luego para que este acercamiento al partido islamista no fuera ya posible?

Después de esa fecha, esta situación se ha superado, dado que Ennahdha, que en 2005 sufría la dictadura, la ejerce hoy. Además existen entre el FP y el partido islámico expedientes relativos al terrorismo y a los asesinatos políticos de nuestros dos dirigentes en 2013, Chokri Belaid y Mohamed Brahmi, cuya responsabilidad política como la moral le corresponde, a la espera de que su responsabilidad penal sea establecida por la justicia, aunque estemos convencidos de su existencia para algunos de sus dirigentes que eran altos responsables del Estado, como Ali Laarayedh.

Así pues, cada cambio de situación impone un cambio táctico. Una muestra de ello, el Frente de Salvación Nacional, un encuentro iniciado por el FP y constituido por la izquierda, algunos libérales y fuerzas progresistas y democráticas de la sociedad política y civil, que estaba llamado a hacer frente al peligro fascista dirigido por Ennahdha, que atacaba a los artistas, a los periodistas e incluso a los marabouts, es decir que no quedaba nadie a salvo, ni nada, lo que requería la implicación de todas las partes que estaban en el punto de mira de esas acciones bárbaras.

Este Frente no era ni alianza, ni convergencia, sino un encuentro limitado en el tiempo y por las tareas a realizar, que consistía en impedir la adopción de la Constitución del 1 de junio de 2014, en hacer caer el gobierno de la Troika y crear un nuevo clima político sano para que los tunecinos pudieran impedir la vuelta de la dictadura. Estos objetivos fueron alcanzados con la designación, en enero de 2014, de Mehdi Jomâa como jefe del nuevo gobierno, un nombramiento en el que no estábamos de acuerdo. Era el fin del FSN y la vuelta a los conflictos. Es la prueba de que los enemigos de ayer pueden ser los amigos de hoy y a la inversa. La complicación de la vida política impone tácticas bien determinada, concretas y flexibles.

Entonces, ¿cómo explica la obstinación por parte de algunos en acusar al Partido de los Trabajadores de haberse coaligado con Ennahdha?

Nuestro problema en Túnez proviene del alto grado de autoritarismo y de longevidad de la dictadura. Es la razón por la que no se reconoce la diferencia entre los momentos tácticos y los momentos estratégicos a adoptar, con vistas a derrocar un régimen dictatorial.

La gente se ha habituado bien a las amistades, bien a las animosidades, sin hacer la distinción entre las diferentes situaciones políticas y sin analizarlas, para poder representarse las tareas a realizar en este contexto extremadamente difícil.

A la caída de la dictadura, este acuerdo mínimo era alcanzado, y los papeles y las posiciones políticas cambiaron, como he explicado antes.

¿Cómo entiende el FP el conflicto que mina, actualmente, la IVD (Instancia Verdad y Dignidad- ivd.tn ndt)?

Nuestro Frente se inscribe totalmente en el proceso de justicia transicional y le apoya incondicionalmente, en todas sus fases, desde la denuncia del crimen hasta la reconciliación, pasando, por supuesto, por el reconocimiento del daño causado por el incriminado, la presentación de sus excusas a la víctima, la condena y la reparación del perjuicio causado.

En este sentido nos oponemos frontalmente a quienes intentan pasar la página sin juicio y quieren por tanto favorecer el blanqueo de los criminales y de los corruptos. Y son ellos quienes alimentan la guerra contra la IVD.

¿Se debe comprender por ello que apoya a su presidente contra sus adversarios?

En el FP entendemos la diferencia entre esta instancia y su composición que ya hemos condenado en la votación, dado que era efectuada sobre la base de las cuotas partidarias. en otros términos, no absolvemos a su presidente y no incriminamos tampoco a quienes han salido de ello. Discernimos lo verdadero de lo falso para salvar el proceso de asfixia y de esas desavenencias que hay que corregir mediante la ley..

En términos claros, no se debe en ningún caso permitir a quienes atizan el fuego, para que esta polémica tome mayor amplitud, de divulgar sus mentiras, pues quieren servirse de ella como pretexto para que las sesiones de escucha, que deben comenzar el 18 de noviembre próximo, no tengan lugar. No hay ni que decir que tienen interés en que este proceso no comience a fin de que sus crímenes políticos y financieros sigan siendo desconocidos.

Es por lo que llamo a los tunecinos a permanecer vigilantes respecto a este tema. Y de la misma, aconsejo a la presidenta del IVD de manejar con sabiduría las contradicciones internas para cerrrar la puerta ante esos manipuladores y salvar el proceso de justicia transicional.

Como sabe, algunas partidos están, actualmente, poniendo en pie un gran partido político. ¿Como recibes este nuevo nacimiento?

La presidencia de la República intenta reconstituir la escena política nacional mediante la creación de una nueva estructura, con el objetivo de salvar Nidaa Tounes y proporcionar un soporte político a (Yousef) Chahed, tras haber despedido a (Habib) Essid. A medio plazo, proyecta preparar las citas de 2019 y resolver los problemas del gobierno más allá de esa fecha por medio de este proyecto que se puede llamar "Nidaa 2".

Pienso que si la presidencia de la República se hubiera ocupado de sus funciones constitucionales, habría sido mucho mejor que sembrar la división entre los tunecinos. Los autores de este proyecto deberían comprender que un partido político no es una sociedad para que se pueda crear otra tras haber quebrado.

Espero que algunos saquen la experiencia de Nidaa Tounes comprendiendo que los partidos políticos no ideológicos son un gran engaño y que no existen verdaderos partidos políticos sin pertenencia ideológica, sin ideas. Pretender lo contrario es favorecer una alianza entre corruptos que se matan entre sí para defender intereses antagónicos.

Para persuadirse de ello, no hay más que referirse a nuestra historia política presente y pasada: todas las experiencias no ideológicas han acabado por desaparecer, como el FDP, heredero del RSP, del RCD y del CPR. Y es el caso, hoy, de Nidaa Tounes, cuyos fundadores se ufanaban de haber logrado reunir a rcdistas, sindicalistas, militantes de izquierda e independientes. Lo mismo ocurrirá con su sosías: no durará mucho.

Estáis catalogados en el FP como adeptos incondicionales al "no". ¿No están confirmando esta etiqueta rechazando lo que hace el gobierno?

Se trata de una campaña de denigración contra el FP que está, siempre, del lado del pueblo, lo que molesta, enormemente, a sus detractores. Es la razón por la que intentan presentarnos como nihilistas.

Nuestros "no" están íntimamente ligados al interés supremo del pueblo y de la patria: difieren radicalmente de los suyos.

Los nuestros se oponente a sus "si", y nuestros "si" se sitúan en las antípodas de sus "no". ¡Decimos no a la política de austeridad y a los dictados del FMI! ¡No a la política de endeudamiento! ¡No a la inundación del mercado local por productos importados y de contrabando! ¡No a la injusticia y a la evasión fiscal! ¡No a la impunidad!...¡Si a un nuevo modelo de desarrollo! ¡Sí a la protección de la economía nacional, contra las amenazas extranjeras! ¡si a la justicia social! ¡si a la lucha contra la corrupción! ¡Si a la reforma de los sistemas de enseñanza y de salud! ¡Sí a la salvaguardia de la soberanía nacional!

Como ves claramente el FP está lejos de rechazar las verdaderas buenas soluciones, las que participan en realizar los objetivos de la Revolución. Solo que esto es tremendamente inoportuno para la coalición de los partidos en el poder, dado que sirve a los intereses de minorías en el interior y el exterior del país, y que aplica agendas extranjeras. Defendemos proyectos de línea política diametralmente opuestos.

¿Qué balance puede sacar de estos cuatro años de existencia del FP?

Se ha ganado el desafío de la unidad, aunque haya quienes hayan apostado por la implosión del FP. Puedo decirte que nuestra unidad política está reforzada y que formamos un equipo bien soldado.

Gracias a este gran acuerdo, el FP ha podido, en el curso de estos cuatro años, participar en la realización de conquistas y desvelar complots.

A nivel árabe, ha hecho nacer la esperanza entre los pueblos de la región para los que se ha convertido en un modelo a imitar.

Sin embargo, somos completamente conscientes de que el camino es aún largo para ganar la confianza del pueblo.

Para hacerlo, estamos procediendo a la reestructuración de nuestra coalición que tiende a abrirse a la juventud, las mujeres, las instituciones culturales y los derechos humanos, es decir enraizarse en las masas populares y el conjunto de la sociedad civil con las que nos planteamos tejer lazos viscerales.

Actualmente, trabajamos por mejorar nuestras herramientas de trabajo y nuestros medios de propaganda y a dotar a nuestro Frente de una estructura moderna y eficaz a fin de que sea susceptible de acoger a todos los ciudadanos que deseen militar en su seno.

Entrevista realizada por Paouzi Ksibi para el diario tunecino "La Presse” el 1/11/2016

http://lapresse.tn/11112016/122209/hamma-hammami-porte-parole-du-front-populaire-%C2%A0nous-ne-partageons-pas-les-choix-de-la-coalition-gouvernementale.html

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR



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