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Oriente Medio
Palestina, Siria y nuestra ceguera
15/09/2016 | Elías Khoury

Siria constituye ya una medida ética a escala universal, como la Palestina que, en la época de la Nakba, tuvo que hacer frente a conciencias inaccesibles, hipócritas y pérfidas.

Hoy Siria da fe de la extinción de la conciencia humana y el baile de los valores en un laberinto de decadencia que se manifiesta, de un lado, por un racismo antiárabe y antimusulmán y del otro, por la propensión del capitalismo a metaforsear al ser humano en bárbaro, en objeto, o en simple mercancía.

Mi propósito no tiene nada de político. El pueblo palestino posee valores auténticos, no ha dejado jamás de resistir o de aceptar sacrificios, a pesar de la política deficiente y vergonzosa que los dirigentes palestinos con charlatanería, jugarretas, corrupción y recurso a la religión, no han dejado de llevar para enmascarar la justa causa de la lucha del pueblo palestino y su superioridad moral.

El pueblo sirio que se levantó para reivindicar su dignidad representa también un valor ético universal, a pesar de la política llevada a cabo por las diferentes facciones de la oposición, incapaces de elaborar un marco nacional que pondría en su verdadero lugar los sacrificios enormes asumidos por los sirios en su combate por la libertad del ser humano, por su derecho a la justicia y por su dignidad individual y colectiva.

Hoy el mundo no conmemora con los sirios la masacre bárbara perpetrada por las armas químicas [21/08/2013. Ndt /1], como tampoco conmemora la Nakba con los palestinos.

¿Cuál ha sido la reacción del mundo que no ha dejado nunca de lavarse sus manos manchadas de sangre judía con sangre palestina? ¿Cuál ha sido la reacción del mundo frente a la infame transacción que siguió a la masacre química de agosto de 2013, cuando rusos y americanos lograron hacer de los cadáveres de los sirios un terreno de entente a fin de destruir el arsenal químico del despótico y bárbaro régimen sirio y ofrecer este servicio gratuito a Israel? ¿No seguimos en el contexto de la sangre judía lavada con sangre árabe?

Algunos han logrado inventar excusas para justificar el silencio sospechoso frente a la Nakba palestina, han logrado mostrarse tolerantes hacia la actitud ciega mostrada por el gran filósofo Jean Paul Sartre respecto a la cuestión palestina. Esta actitud era errónea a pesar del argumento “moral” que ligaba falsamente el proyecto racista y colonialista a las víctimas de los campos nazis.

¿Cómo ha podido tragar la conciencia universal la culebra del acuerdo sobre las armas químicas? ¿Cómo se ha inclinado el mundo ante el déspota depredador cerrando los ojos ante una de las mayores masacres perpetradas desde el fin de la segunda guerra mundial?

Fue preciso que Jean Genet, el gran escritor francés, se levantara contra la ceguera occidental para desvelar la profundidad de la tragedia palestina, para transformar la actitud y la duda de Sartre en un objeto de vergüenza indeleble. Fue preciso que la literatura palestina, que los trabajos de los historiadores palestinos y los de los nuevos historiadores israelíes desvelaran la gran mentira que ha ocultado el silencio de las víctimas palestinas y ahogado sus gemidos.

A pesar de todo lo que se ha escrito sobre la confrontación de la ética con la infamia -que es por otra parte una abyección árabe elaborada por regímenes despóticos para repartirse Palestina con los sionistas después, tras numerosos y vergonzosas derrotas militares, de constituirse en una tapadera que no condena más que a la víctima- hay que proclamar alto y fuerte que las víctimas sirias afrontan hoy una infamia más grave, una ignorancia deliberada y un oportunismo moral singular.

En 1948, el mundo entero, incluyendo el mundo árabe, pretendió no saber; sin embargo, el mundo mentía. Hoy, nadie puede pretender ignorar lo que ocurre en Siria. Las fotos de los niños y niñas sirios se han vuelto iconos de la vergüenza en nuestro universo, la muerte siria se ha hecho familiar hasta la indiferencia y los sufrimientos de millones de refugiados, de personas que viven a la intemperie, de enfermos y personas que pasan hambre han entrado en nuestros hogares y, a pesar de todo ello, a nadie parece preocuparle. El abismo moral es universal.

Alegando la existencia del Estado Islámico y similares, se justifican los bombardeos, los asesinatos y las destrucciones, se plantean argumentos morales que permiten a los aviones rusos y las milicias iraníes violar el territorio sirio.

Los fanáticos de las dos partes adversarias han despojado a Siria y, de una forma u otra, protegen al régimen bárbaro que ha abierto las puertas del país a la muerte y les ha procurado los argumentos para reunirse alrededor de un objetivo, el de destruir Siria, transformar a su pueblo en hordas de refugiados y de marginados. Todos esos argumentos no valen la lágrima de un solo niño, el gemido de una sola mujer o el estertor de un solo hombre bajo los escombros.

Hoy la palabra política va en contra de los principios que deben gestionar el comportamiento humano, pues la vida del ser humano y su dignidad son el fundamento y el objetivo mismos de la política.

Mi propósito no constituye una crítica hacia Occidente únicamente, es también una crítica de la cultura árabe que es ya una herramienta en manos de diversos fundamentalismos, una fregona para el régimen despótico así como para los regímenes petroleros.

Hoy tenemos necesidad de un despertar moral que reestructure nuestra alma y nos evite ser los testigos venales de la inmensa masacre que se desarrolla bajo nuestras miradas.

Hoy Siria es la medida ética y humana generalizada y toda tentativa de mirar a otro lado ante los sufrimientos del pueblo sirio o de legitimar el crimen es igualmente condenable.

23/08/2016

Articulo original : سوريا كمقياس أخلاقي, Al-Quds Al-Arabi, 23/08/2016. Traducido del árabe al francés por Rania Samara.

Traducido de http://orientxxi.info/magazine/la-palestine-la-syrie-et-notre-aveuglement,1445 por Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Elías Khoury es un novelista, dramaturgo y crítico libanés. A pesar de ser uno de los escritores árabes más traducidos, sólo una de sus obras se ha publicado en castellano: La cueva del sol (Alfaguara, 2009). https://es.wikipedia.org/wiki/Elias_Khoury

Notas

1/ Sobre el ataque con armas químicas, el acuerdo sobre las mismas y sus consecuencias, es también recomendable el certero y conmovedor artículo de Yassin Al-Haj Saleh “La desnuda desgracia del mundo/ La masacre química en Al-Ghouta (Siria) en agosto de 2013 y el acuerdo posterior de prohibición de las armas químicas acabaron con la verdad, la justicia y la política”.

http://ctxt.es/es/20160831/Firmas/8173/Siria-Ghouta-ataque-qu%C3%ADmico-agosto-2013-Al-Assad-Yassin-Al-Haj-Saleh.htm Ndt.



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