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Reino Unido
Tras el Brexit, inestabilidad y desafíos para la izquierda
02/08/2016 | Ross Harrold

Las ondas de choque del Brexit están lejos de haber dejado de impactar en la sociedad británica. Los dos principales partidos (conservador y laborista) han sido seriamente sacudidos y el futuro no está claro en absoluto. ¿Lograrán el movimiento social y el conjunto de la izquierda aprovechar la inestabilidad e influir en los próximos meses?

El Partido Conservador, fuertemente dividido durante el referéndum, ha recuperado un aire de serenidad tras la explosión en pleno vuelo del campo pro-Brexit. La misión de la nueva Primera Ministra, Theresa May, una anti-Brexit, pero sin embargo euroescéptica, será lograr al apaciguamiento. Pero con la perspectiva de largas y espinosas negociaciones con la Unión Europea y la posibilidad de un nuevo referéndum sobre la independencia de Escocia, el cielo está lejos de un azul despejado para los conservadores.

Crisis del Partido Laborista

Desde la elección de Corbyn a la cabeza del partido en 2015, la gran mayoría de los diputados laboristas (herederos de los años Blair) esperaba el momento para poder desalojarlo del cargo. Utilizando como pretexto la “tibieza” de Corbyn en la campaña para permanecer en la UE, se han lanzado al asalto primero con la dimisión en grupo de una veintena de miembros de su gabinete fantasma y un voto mayoritario de censura y luego alimentando una campaña mediática de una gran violencia.

Han pensado, sin duda, que esto bastaría para que Corbyn lanzara la esponja. Pero apoyándose en su elección muy mayoritaria por los miembros y afiliados del partido, se niega a abandonar y pasa a la ofensiva, lo que ha animado manifestaciones para apoyarle y afiliaciones masivas al partido. 100 000 personas se habrían afiliado desde el referéndum para alcanzar hoy los más de 550 000 miembros, el número más elevado desde los años 1970.

Además, los diputados blairistas y el aparato del partido multiplican las maniobras burocráticas para derrotarle: tentativa de apartarle de las próximas elecciones, prohibición de votar para los miembros recientes, y un aumento (para los y las simpatizantes) de la suma que hay que pagar para participar en las elecciones, de 4 euros en 2015 a 40 euros…

Espacios para la izquierda

Hace un año, la campaña muy de izquierdas de Corbyn movilizó a centenares de miles de personas, politizando a una nueva generación y galvanizado a antiguos miembros y simpatizantes. El mismo escenario puede reproducirse esta vez con una eventual escisión por los derechistas en caso de fracaso, ayudados en esto por los ricos donantes al Partido Laborista del mundo de los negocios.

Hace un año, una parte del electorado popular del UKIP comenzó a ser atraído por el discurso de Corbyn y la alternativa que presentaba frente a la política de los dos grandes partidos prosistema. Pero no todo es sencillo. La decisión de Corbyn (por razones de táctica interna del partido) de votar a favor de permanecer en la UE le ha quitado sin duda una ocasión de dirigirse a esos electores antisistema y apartarlos de las sirenas racistas del UKIP. Por otra parte, una parte del entorno y de los apoyos de Corbyn tiene tendencia a poner el acento en la importancia de ganar las elecciones en 2020. Si la izquierda radical no puede sino alegrarse de las tomas de posición antiracistas, antiausteridad y antiguerra de Corbyn y debe defenderle contra los social-liberales, esperar a 2020 sería un error. Es desde ahora cuando las manifestaciones en la calle y en las empresas deben cambiar el curso de las cosas.

Responder a la derecha racista y reaccionaria

La nauseabunda campaña de la derecha racista pro-Brexit ha dejado ciertamente huellas con un aumento importante de las agresiones y de los insultos antiinmigrantes e islamofobos. Pero esta derecha (y extrema derecha) no sale de su victoria con la confianza o la cohesión que algunos le habían augurado. Más importante, los signos de una resistencia, signos ya presentes durante la campaña, continúan manifestándose. Antes del referéndum, el convoy de apoyo humanitario, pero muy político, a los y las refugiadas de Calais organizado por la izquierda radical e importantes sindicatos, había sorprendido por su dimensión y su determinación.

Luego, además de apoyos a Corbyn, manifestaciones espontáneas de miles de personas en solidaridad con las de Black Lives Matter en los EEUU han sido impulsadas por las víctimas del racismo en Gran Bretaña en varias ciudades británicas. Tras el pasado 16 de julio, convocadas por Stand up to Racism y People´s Assembly, 10 000 personas se manifestaron en Londres contra la austeridad y el racismo.

En los próximos meses, no faltarán ocasiones de manifestar la cólera. Hayan votado por o contra el Brexit, la izquierda radical y los apoyos de Corbyn tendrán un papel importante que jugar en la construcción de las necesarias movilizaciones unitarias.

2/08/2016

Hebdo L’Anticapitaliste - 347 (28/07/2016) https://npa2009.org/actualite/international/apres-le-brexit-instabilite-et-defis-pour-la-gauche

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR



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