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Bloco d’Esquerda
X Congreso: Fortalecerse para vencer
17/07/2016 | Adriano Campos, Alda Sousa

El Bloco de Esquerda celebró su X Congreso durante los días 25 y 26 de. El encuentro fue el que contó con mayor asistencia de toda la historia del Bloco, con cerca de 650 delegados y delegadas de todo el país, reunidos en un momento de tensión entre Portugal y la Unión Europea.

El Bloco en la lucha contra la austeridad

Ocho meses después de un resultado histórico (10,2 % en las elecciones legislativas de 2015) y de una cautivadora campaña presidencial en la que Marisa Matias conquistó el tercer puesto (10,1 %), el Bloco de Esquerda consolidó su posición como la principal fuerza en el combate contra la austeridad en Portugal. Es necesario recordar que el nuevo escenario de la política portuguesa, con un gobierno de centro liderado por el Partido Socialista que ha interrumpido el ciclo de las derechas (PSD-CDS) en el poder, sólo fue posible gracias al millón de votos que el Bloco y el PCP conquistaron en las últimas elecciones. El impasse institucional -el Presidente de la República no podía disolver el parlamento recién formado por encontrarse en los meses finales de su mandato – se tradujo en la derrota del Partido Socialista (32 %), que se vio obligado a escoger entre sancionar un gobierno de la derecha minoritario (37 %), o acceder a las exigencias del Bloco para retirar de su programa de gobierno la facilitación de los despidos, el congelamiento de las pensiones y el recorte en la TSU (tasa única de la Seguridad Social), posibilitando un acuerdo que pesara en el parlamento.

Desde entonces, este nuevo ciclo ha supuesto conquistas importantes para la mayoría de la población, entre las que destacan: subida de un del salario mínimo de un 5 % anual (505€ en noviembre de 2015, 557€ en enero de 2017. 600€ hasta el final de la legislatura en 2019); restablecimiento de los recortes salariales de los funcionarios; disminución del IVA en la restauración; reversión de la privatización de los transportes urbanos de Porto y Lisboa; aprobación de la adopción por parejas homosexuales; actualización y protección de las pensiones; reforzamiento de la Autoridad para las Condiciones del Trabajo/1; fin de los embargos de viviendas por deuda fiscal; implantación de una Tarifa Social de la Energía, que beneficiará a 1 millón de personas y será pagada por las grandes empresas del sector (EDP, ENDESA, Galp); restablecimiento de las 35 horas de trabajo en la función pública; compartición de manuales escolares gratuitos en las escuelas; reducción de las tasas moderadoras en la salud; restablecimiento de los 4 festivos eliminados por la derecha, alargamiento de la renta social de vivienda.

La política para la recuperación de las rentas – el principio fundamental de los acuerdos firmados (separadamente) entre PS, PCP y Bloco – no apagó, todavía, las discordancias de fondo entre los partidos. Cuando el gobierno cedió a la imposición de la Comisión Europea para vender Banif, un banco que había sido rescatado con dinero público, fue la derecha la que sumó los votos necesarios para ello en el parlamento, frente a la oposición del Bloco y del PCP. También ha habido divergencias en materias tan centrales como las políticas activas de empleo, la renegociación de la deuda y, por encima de todo, en la relación con la Unión Europea. Fue en este clima de tensión dentro de la mayoría parlamentaria, y el compromiso militante para la construcción de una mayoría de la izquierda radical, con las que el Bloco de Esquerda afrontó su X Congreso.

Tres mociones a debate, un Bloco reforzado

El rechazo a la austeridad, expresad por una mayoría de la población, operó una transformación importante en el centro del debate político en Portugal. Históricamente presentada como una bandera del Partido Socialista, la promesa de la integración europea se transformó en un martillo contra los derechos sociales, asimilada por la derecha como un programa total, lleno de autoritarismo interno que se alimenta políticamente de la sumisión externa a los poderes de la UE. Con la promesa de sanciones en el horizonte, las tres mociones de orientación política (a las que correspondían tres listas a la dirección) identificaron el enfrentamiento con las instituciones europeas como el factor determinante para la construcción de una mayoría opuesta a la austeridad.

Titulada “La fuerza de la esperanza – El Bloco a la conquista de la mayoría”, la Moción A cita que después del ejemplo griego, “hoy en día no es creíble el proyecto de una redefinición democrática de las instituciones europeas, o que la disputa de la relación de fuerzas se haga a nivel europeo. El combate contra la austeridad y el autoritarismo exige la disputa de mayorías sociales en cada país, imponiendo instrumentos de soberanía popular que permitan corresponder a la voluntad de ruptura con la usura de la deuda y la austeridad. Esa confrontación no prescinde de la cooperación y la solidaridad de las fuerzas progresistas en Europa, pero llama a toda la izquierda a la confrontación con las instituciones europeas.

Después de tres años de una atribulada división en la dirección histórica del Bloco, tiempo en el cual algunos disidentes integraron otras candidaturas a la izquierda, el campo protagonizado por Catarina Martins (coordinadora del Bloco de Esquerda) sale de esta convención con su legitimidad reforzada para la batalla política que se avecina, una Moción A que integra a un amplio abanico de dirigentes históricos bloquistas (históricos y nuevos cuadros), y obteniendo 64 de los 80 puestos de la Mesa Nacional, el órgano supremo del Bloco entre convenciones. La Moción R, crítica del acuerdo con el gobierno, pero sin defender su ruptura, obtuvo 9 mandatos y la Moción B, que agregó a algunas plataformas locales, obtuvo 7 mandatos.

El viernes por la noche, el Congreso fue precedido por una sesión internacionalista con protagonistas de movimientos sociales (Occupy, Nuit Debout, Plan B), y el sábado por la noche Catarina Martins, Marisa Matias y otros miembros de la Dirección del Bloco promovieron una comida-debate con todas las delegaciones internacionales presentes, donde hubo mucho intercambio de opiniones, no sólo sobre la situación portuguesa sino también sobre la necesidad de encontrar respuestas de conjunto entre varias fuerzas políticas europeas.

Uno de los momentos álgidos del Congreso fue la intervención del eurodiputado de Podemos Miguel Urbán, acaso la más aplaudida de todas, y que recordó las luchas comunes ya entabladas o por entablar. Estábamos en la víspera del 26 de junio, y la esperanza en la posibilidad de un cambio en el Estado español elevó al pabellón donde se realizaba la Convención, a un estado de gran emoción.

Con algunas señales de fortalecimiento de las luchas sociales – la manifestación en defensa de la Escuela Pública, contra la financiación pública de los colegios privados, que reunió a 80 mil personas en Lisboa a finales de junio - el Bloco se enfrentará ahora a un duro ciclo en defensa de la recuperación de los rentas. Con el Presupuesto del Estado para 2017 a la espera de ser negociado en un clima de chantaje por parte de la Unión Europea, la presión para soluciones estructurales en la economía portuguesa ganará relevancia ante la incapacidad económica de generar empleo. La renegociación de la deuda es, en este contexto, un punto indispensable en la agenda política para acumular fuerzas para un gobierno de izquierdas capaz de revolucionar las condiciones de producción y distribución en Portugal y defender el Estado social. La disputa permanente en el campo de la nueva mayoría parlamentaria exigirá esa propuesta y esa claridad, siendo capaz de ocupar el espacio político de enfrentamiento contra la Unión Europea, transformada en una mazmorra de la austeridad, sin renunciar a la defensa de instrumentos como los referéndum contra los tratados europeos, y a la lucha contra las sanciones y presiones por más recortes. Para eso, se configura como más importante la propuesta presentada por Catarina Martins, en el cierre de la Convención, para la realización de una Conferencia Europea de reúna a los partidos y movimientos que han luchado contra la austeridad.

16/07/2016

Adriano Campos y Alda Sousa,respectivamente ,Dirigente nacional del Bloco de Esquerda y ex-Eurodiputada del Bloco de Esquerda.

Notas:

1/ Autoridade para as Condições do Trabalho, es un organismo estatal encargado de supervisar el control de las normativas laborales en el ámbito privado.



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