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Grecia
Primera Conferencia de la Unidad Popular
09/07/2016 | Antonis Ntavanellos

La Conferencia de la Unidad Popular -que se ha celebrado del 24 al 26 de junio de 2016 en Atenas/1 fue el lugar y la ocasión de una asamblea de los efectivos militantes, valiosos y combativos de la izquierda radical y antimemorándum. La Unidad Popular cuenta con unos 5000 miembros. Los órganos dirigentes -entre otros, el Consejo Político compuesto por 111 miembros- fueron elegidos por 1009 delegados y delegadas presentes. Dado los problemas de transporte, un cierto número de personas delegadas se vieron obligadas de salir antes de haber terminado los trabajos. Los tres principales componentes de este “frente político” que es la UP son los siguientes: La Tendencia de Izquierda (cuyo portavoz más conocido es Panagiotis Lafazanis) con el 55% de elegidos; la coalición Renovación Radical con el 19,7% de los elegidos y la Red Netwok con el 12,8%.

La primera conferencia de la UP marca una diferencia en relación a las otras corrientes de la izquierda llamada radical que, o se orientan esencialmente a la perspectiva de participación en las elecciones, o consideran que en la coyuntura actual sería necesario “reagruparse” (poniendo el acento, sobre todo, en una evaluación político-teórica del periodo Syriza), lo que implica que la acción política objetivamente se relega a un momento posterior/2.

Durante los dos días de densa discusión política, con todas las dificultades propias de los procedimientos ligados a la fundación de una organización semejante en una fase sociopolítica como la actual, la UP aprobó un marco programático y una resolución política que constituyen la hoja de ruta para la acción política de sus organizaciones locales y de sector (unas 180). Estos textos tienen necesariamente el carácter de un compromiso entre posiciones políticas a veces distantes. Sin embargo, como pudo constatar la gran mayoría de delegadas y delegados, este compromiso supone un progreso en la elaboración y la convergencia política. No podía ser de otra manera: la UP es un frente político, por tanto sus principales acuerdos deben ser amplios. Al mismo tiempo, la UP es un frente nuevo -no se puede olvidar que fue creada hace menos de un año-. y en su seno existen tendencias que tienen trayectorias y experiencias bastantes diferentes. Una gran parte viene de la Plataforma de Izquierda de Syriza (como la Corriente de Izquierda y la Red Network), mientras que otra parte salió de los balances efectuados por grupos de Antarsya entre otros, en relación a sus anteriores posiciones sectarias.

La discusión política durante los dos días de conferencia abordó cuestiones de crucial importancia. Algunas corrientes intentaron definir el carácter de la UP sobre todo como una “corriente anti UE” subestimando que es necesario ligar nuestro objetivo ruptura/salida de la zona euro a las batallas decisivas contra la austeridad, los memorándums y el neoliberalismo/3. Esta subestimación del componente claramente clasista de nuestra oposición al euro y la UE está ligada a: la subestimación de la estrategia anticapitalista (que se adoptó explícitamente por decisión de la Conferencia); a la subestimación de la referencia más general a la liberación/emancipación socialista (una referencia que tiñe de forma decisiva nuestra política y pone límites claros, por ejemplo, en lo concerniente a las alianzas políticas admisibles...), y a las estrategias que se articulan alrededor de la llamada perspectiva de “independencia nacional”.

Sin embargo, el mundo no es hoy el mismo que era durante los decenios de 1950-60. La política del imperialismo no impone una “colonización por la deuda” a cañonazos sino principalmente, mediante los bancos a los mandos de control. La diferencia no es solo táctica: en un país como Grecia, la clase dominante local está ligada a las centros europeos imperialistas por mil hilos. Esta clase dirigente apoyó con todas sus fuerzas los acuerdos con los acreedores. Mostró su acuerdo con los memorándums. No mostró ninguna voluntad de hacer experimentos de tipo “nasseriano”, es decir, de buscar alguna autonomía respecto a las opciones de las ”instituciones” internacionales, incluso según una perspectiva conservadora. Este dato central quita cualquier fundamento a las estrategias de “independencia nacional”: el cambio de antimemorándum de la austeridad, la salida del euro con un programa popular-obrero, o forma parte de un programa de transición internacional hacia el socialismo o no será. Ese es el fundamento de las diferentes valoraciones sobre el Brexit.

Es una toma de posición considerar el Brexit como prueba de la crisis de la Unión Europea y de las contradicciones del adversario y estar encantado por ello; otra cosa es insistir en un enfoque autónomo, de clase y político. Una cosa es estar encantado con el Brexit y otra cosa subestimar los problemas específicos de dirección política que se pueden constatar en Gran Bretaña; incluso sin hablar de buscar en Grecia los Nigel Farage locales, además, concediéndoles cualquier papel liberador.../4

Nuestra insistencia en la definición de la línea de la UP como antimemorándum y anticapitalista se define sin problemas en las decisiones que tomamos respecto a la planificación de la actividad de las organizaciones, de las secciones de la UP. Hemos decidido actuar contra la reforma laboral, oponernos a la contrarreforma del sistema de la seguridad social, luchar contra las privatizaciones, contra la subasta de las viviendas populares, organizar la solidaridad con las personas refugiadas.

¿Qué significaría en el plano de la acción -lo que nos recuerda el modelo francés de movilizaciones sobre la jornada, la reforma laboral, lo que de alguna forma se ha subestimado en la discusión- la estrategia de la independencia nacional? Por ejemplo, ¿cuál sería el cometido específico de los "Comités de defensa de la soberanía nacional? ¿Cuál sería el contenido de las propuestas -felizmente, muy minoritarias- de controlar las fronteras? Quienes quieren de verdad comprender el espíritu de las bases de UP deberían también tener presente que la UP a partir de ahora, es el primer partido político en Grecia que rechaza la homofobia después de haber ratificado por una amplia mayoría la enmienda sobre el derecho de las parejas del mismo sexo a la adopción.

No nos hacemos ilusiones de que esta discusión esté "acabada": sabemos que continuará y -además- en estrecha relación con la actividad de las 180 organizaciones locales y sectoriales de la UP. Por esta razón somos optimistas en cuanto al resultado final de este debate, porque estamos convencidos de que existe una gran mayoría orientada hacia la política radical de izquierdas.

La discusión sobre los estatutos de la UP no se ha podido llevar a cabo por razones de tiempo. La búsqueda de la constitución lo más democrática posible -discusión estrechamente ligada a cuestiones como la ampliación de la UP, el funcionamiento colectivo de su dirección y la relación entre las decisiones del partido y el discurso público de sus cuadros/5 en los medios de comunicación- suscitó la presentación de decenas de enmiendas. Así que, por cuestiones de tiempo, este debate no ha concluido.

En nuestra opinión, todo este material deberá ser estudiado por los nuevos órganos elegidos, las cuestiones deberían estar agrupadas de forma clara y sería necesario convocar un Congreso para discutir con tiempo y decidir, sin choques, los estatutos de funcionamiento de la UP. Mientras tanto, la UP debería funcionar siguiendo la propuesta que ha sido ratificada en principio y con la sensibilidad que se impone después de haber escuchado las exigencias presentadas.

La UP es el espacio crucial de reagrupamiento de la izquierda radical antimemorándum después de la capitulación de Syriza con sus efectos de desintegración de la izquierda. La Conferencia era un paso positivo en esa dirección, una dirección en la que nos vamos a comprometer a fondo.

Durante la Conferencia, la Red Network ha demostrado que ha dado pasos en su consolidación y en su maduración política: elegimos 14 camaradas en el nuevo Consejo Político de la UP, sobre una base abierta a colaboraciones pero haciendo también opciones ideológicas y políticas claras. Hemos rechazado seguir el modelo de los bloques (reagrupamientos) que constituyen círculos de colaboración con el objetivo de obtener más elegidos en las instancias del frente; los bloques pueden ser útiles en este plan pero están llenos de contradicciones no explicitadas.

6/7/2016

http://alencontre.org/europe/grece/grece-premiere-conference-de-lunite-populaire.html

Traducción: VIENTO SUR

Notas

1/ La Unidad Popular (UP) fue fundada el 21 de agosto de 2015 por la oposición política abierta, pública que se desarrollaba desde hacía basante tempo en Syriza. La constitución de la UP se precipitó no solamente por la completa capitulación del gobierno frente a los acreedores y sus representantes institucionales sino también después de la declaración por la dirección Tsipras de celebrar elecciones en septiembre de 2015. Lo esencial de la UP fue formado inicialmente por la Plataforma de izquierda de Syriza. Otros disidentes de Syriza se incorporaron así como fuerzas que se separaron de Antarsya, coalición de izquierda radical. En las elecciones del 20 de septiembre, la UP, recién constituida, obtuvo el 2,87% de los sufragios lo que implicaba en términos de ley electoral que no se había alcanzado el 3% necesario. Por tanto, la UP no tiene representación parlamentaria.

2/ El autor hace aquí referencia al partido lanzado pro Zoé Konstantopoulou (ex-presidente del parlamento), la "Carrera hacia la libertad", a miembros de Antarsya, así como a Dikytosi, red de militantes salidos principalmente de la corriente llamada de los "53" en Syriza que rechazaron, sobre la base de diferencias ideológicas, incorporarse al frente político de la UP.

3/ El autor hace referencia a las positiones de militantes de ARAN y ARAS, grupos de origen maoísta que eran miembros de Antarsya. Algunos miembros de Corriente de izquierda también coquetean con esta posición antieuro en sentido estricto. Kostas Lapavitsas, economista docente en Londres, y Dimitris Mpelantis, que ha reagrupado a militantes alrededor de este enfoque, mantienen esa posición que no está inscrita en en una dinámica transitoria en la que las batallas contra el plan de austeridad llevan a la cuestión de salida/ruptura del euro, evitando el sesgo "nacionalista" o de "condición previa a cualquier acción", lo que había sido defendido por Lapavitsas en las elecciones de septiembre de 2015.

4/ El Brexit ha funcionado como una metáfora, como un mito cuya exégesis podría ofrecer la llave para una solución a la griega. Panagiotis Lafazanis intervino para extraer en esta etapa un punto de equilibrio entre una parte de de los miembros de la UP que ponían el acento en un Brexit griego y otra parte -entre ellos Red Roja- que defendía un lexit, una salida izquierdista».

5/ Esta cuestión ya existía en Syriza. Las conferencias adoptan posiciones, sin embargo, una parte de los dirigentes defendían sus propias opiniones sobre puntos precisos adoptados colectivamente. Esto tiende a minar ciertos procedimientos colectivos de toma de decisiones y puede dar sobre una cuestión u otra, rasgos particulares a posiciones tomadas como si fueran del partido como tal.



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