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Unión Europea
Deferencias europeas con el régimen egipcio
09/07/2016 | Alain Gresh

Si la Unión Europea está en crisis, es también por su incapacidad para definir una política extranjera y por su disposición a traicionar los principios de los que pretende reclamarse. Su posicionamiento en relación a Egipto desde el golpe de Estado del 3 de julio de 2013 muestra una vuelta a las políticas del pasado, las del apoyo a las dictaduras en nombre de intereses mercantiles y de la lucha contra la “amenaza islamista”.

Durante decenios, la Unión Europea (UE) ha cerrado los ojos ante las carencias de los regímenes existentes en el sur del Mediterráneo y alabado las políticas económicas llevadas a cabo por el Egipto de Hosni Mubarak y el Túnez de Zine El-Abidine Ben Ali, a la vez que pretendía que la democracia no estaba allí al orden del día. Los levantamientos árabes provocaron una forma de autocrítica. En una conferencia célebre dada en el Instituto del Mundo Arabe (IMA) el 16 de abril de 2011, Alain Juppé, entonces Ministro de Asuntos Exteriores francés (que se postula hoy para presidente de la República) declaraba: “Hay que reconocer que para todos nosotros esta “primavera” ha constituido una sorpresa. Durante demasiado tiempo hemos pensado que los regímenes autoritarios eran las únicas murallas contra el extremismo en el mundo árabe. Demasiado tiempo hemos esgrimido el pretexto de la amenaza islamista para justificar una cierta deferencia con gobiernos que pisoteaban la libertad y frenaban el desarrollo de su país”. Y añadía que había que “cambiar nuestra mirada sobre el mundo árabe. Los franceses pensábamos conocer muy bien estas sociedades, con las que tenemos lazos antiguos y sólidos. Pero la ’primavera árabe’ nos ha pillado desprevenidos y hemos mostrado que ignorábamos a sectores enteros de esas sociedades. Hoy tenemos necesidad de la visión de los emprendedores y de los responsables asociativos. Tenemos necesidad de la visión de los artistas y de los estudiantes. Tenemos necesidad de la visión de los blogueros, de quienes dicen ’no’ y de los nuevos actores emergentes”.

Los Rafale y la “gestión democrática de las multitudes”

En marzo y mayo de 2011 la UE se implicaba así en esta vía y se fijaba dos prioridades: la profundización de las reformas institucionales y el desarrollo económico social y solidario. Con financiaciones atribuidas según el principio de more for more: cuanto más está implicado un país en la vía de la modernización política e institucional, más importante es la financiación que recibe. Tras el golpe de fuerza del 3 de julio de 2013 en Egipto, la UE afirmaba querer apoyar un proceso político “inclusivo”, es decir que incluyera implícitamente a la principal fuerza política del país, los Hermanos Musulmanes.

¿Qué queda hoy de esos compromisos? No mucho si se cree en esta foto:

François Hollande, huésped de honor del presidente egipcio Abdel Fattah Al-Sissi, asistiendo en agosto de 2015 a la inauguración de una vía de desdoblamiento del canal de Suez. Por encima de sus cabezas, los primeros aviones de combate Rafale entregados por París trazan surcos multicolores. En la misma hilera, dos lugares más allá, el presidente sudanés, inculpado por el Tribunal Penal Internacional (TPI) de crímenes de guerra y de crímenes contra la humanidad.

¿Cómo justificar estas buenas relaciones con un régimen que obliga a callarse a toda oposición real? “Tenemos la voluntad de actual de tal forma que Egipto pueda defenderse frente al terrorismo”, resumía François Hollande. Es difícil comprender cómo unos Rafale o algunas fragatas permitirán a Egipto “combatir el terrorismo”. Lo que es seguro, en cambio, es que los vehículos blindados proporcionados por Renault sirven para la represión de las manifestaciones pacíficas, en contradicción con los compromisos tomados por el Consejo Europeo que prohibió el 23 de agosto de 2013 la entrega de armas susceptibles de ser utilizadas con fines de represión interna /1. Para justificarse, las autoridades francesas invocan la necesidad de permitir a la policía asegurar la “gestión democrática de las multitudes”, un argumento que recuerda el planteado por Michèle Alliot-Marie para explicar, en enero de 2011, el envío de granadas lacrimógenas a la policía tunecina de Ben Ali.

Sissi, “médico” de Egipto

Francia no es el único país europeo que toma este camino y pone sus intereses económicos por encima de los principios que pretende defender. El primer ministro italiano Matteo Renzi ha sido uno de los primeros dirigentes europeos (con François Hollande) en recibir al presidente Abdel Fattah Al-Sissi. Ha saludado la “asociación estratégica” entre Italia y Egipto y declaraba en 2015 que Sissi era “un gran dirigente” y que Egipto “no será salvado más que por el liderazgo de Sissi” del que se dice “orgulloso de ser su amigo”. Lo cierto es que, algunas semanas más tarde, en agosto de 2015, la empresa italiana ENI anunciaba el descubrimiento del importante campo de gas de Zohr. En este contexto, la muerte del estudiante Giulio Regeni en El Cairo no parece que vaya a modificar sus opciones, a pesar de la movilización popular en Italia. ¿Qué vale la sangre de un estudiante frente a los inmensos beneficios que Roma espera de los descubrimientos de sus empresas?

Alemania, por su parte, había calificado la toma del poder por el ejército el 3 de julio de 2015 de “golpe de Estado”. Pero esta formulación fue olvidada rápidamente cuando el ministro alemán de economía y vicecanciller socialdemócrata Sigmar Gabriel confiaba, en su visita oficial a Egipto en abril de 2015: “Pienso que ustedes tienen un presidente impresionante”. Algunos meses más tarde, el 3 de junio de 2015, este “presidente impresionante” era recibido por la canciller alemana Angela Merkel, mientras el presidente del Bundestag, Norbert Lammert, se negaba a recibirle. La versión en línea del semanario Der Spiegel denunciaba “una traición a los valores y de los intereses (de Alemania) por un contrato de algunos miles de millones”, en referencia a un acuerdo firmado con Siemens (de 8 mil millones de dólares). “Esta invitación legitima a un dirigente que gobierna Egipto más brutalmente aún que Hosni Mubarak”. Las declaraciones del presidente Sissi durante su visita afirmando que Dios le había creado “como médico para diagnosticar los problemas del país” /2 y para resolverlos habían suscitado también numerosas burlas en los medios alemanes e internacionales.

En nombre de la “guerra contra el terrorismo”

Como se habrá comprendido, numerosos Estados europeos -pero no todos, se pueden señalar las posiciones tomadas por los Estados nórdicos, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos- están dispuestos a pasar la página de las primaveras árabes. Otras razones, además de los intereses económicos, explican estas decisiones europeas, en particular la vuelta a la vieja teoría de antes de 2011: la alternativa en esta región se reduciría a una dictadura militar o a la llegada al poder de los islamistas. En el momento en que la “guerra contra el terrorismo” está en su apogeo, en que la Organización del Estado Islámico (OEI) presenta un peligro real, el discurso de las autoridades egipcias pretendiendo que están confrontadas al terrorismo es escuchado con atención en Europa. La idea de que existiría una tercera vía democrática ha desaparecido, precisamente cuando toda la historia reciente de la región prueba que son los regímenes dictatoriales los que alimentan a los grupos terroristas.

Hay que añadir una tercera explicación interna de los países europeos: la lucha contra el extremismo musulmán. Un discurso islamófobo domina ya entre los medios y los responsables políticos del Viejo Continente. No es extraño que la declaración de Manuel Valls sobre la necesidad de “combatir el discurso de los Hermanos Musulmanes” en Francia fuera hecha en febrero de 2015, es decir, algunos días antes del anuncio del contrato de los aviones Rafale. En el momento en que el primer ministro francés afirma que las próximas presidenciales de mayo de 2017 girarán alrededor de la cuestión de los valores y de la identidad -y cuando llama a Europa a levantarse contra el “fascismo islamista”-, quiere apoyar sin condiciones a todos los que, por todo el mundo, combaten el islamismo, desde Egipto a Israel.

Resistencias en el seno de la Unión Europea

En cuanto a la Unión Europea como institución, ésta ha renunciado al “diálogo inclusivo” que preconizaba en Egipto. Sus misiones de observación le han llevado a reconocer el resultado de las elecciones presidenciales de mayo de 2014 y los de las elecciones legislativas de diciembre de 2015 y a declarar que la “hoja de ruta” fijada por las autoridades egipcias tras el 3 de julio de 2013 había sido respetada -precisamente cuando la Constitución sigue en gran medida sin ser aplicada. La Unión ha firmado un contrato de programación para el período 2014-2016 y continúa adjudicando más de 100 millones de euros de asistencia financiera cada año a Egipto. La mayor parte de los programas referidos a los sectores socioeconómicos son llevados a la práctica. En cambio, siguiendo a los Estados Unidos, la UE no ha desembolsado su ayuda presupuestaria, pretextando criterios técnicos o institucionales, como la situación macroeconómica o la opacidad del presupuesto -por no hablar de la corrupción. Pero no ha suprimido sin embargo estos créditos (250 millones de euros en total), contentándose con atrasar su fecha límite de ejecución. Suspendidos desde las revoluciones árabes, los subcomités encargados de discutir sobre todos los sectores del acuerdo de asociación UE-Egipto han reiniciados sus trabajos en 2015.

En 2016, como consecuencia de la revisión de la política europea de vecindad, la UE y Egipto discuten nuevas prioridades de asociación para reemplazar el plan de acción EU-Egipto que expiraba en diciembre de 2015. El punto sensible de la negociación sigue siendo la cuestión de la sociedad civil. La UE desea que esta última sea libre y diversa mientras que el gobierno egipcio insiste en el control del Estado de todas las organizaciones de la sociedad civil, a fortiori las financiadas por actores exteriores o instituciones extranjeras. Por otra parte, El Cairo lleva a cabo una verdadera ofensiva contra las ONG locales y extranjeras: asociaciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, la Federación Internacional de las Ligas de los Derechos Humanos, que tenían una gran reputación en tiempos del presidente Mohamed Morsi, han tenido que cerrar sus oficinas; y numerosas asociaciones egipcias ven como se les cierran sus locales y se confiscan sus bienes. Este punto constituye el último obstáculo a un eventual consejo de asociación UE-Egipto, que no se ha celebrado desde 2010. Egipto espera mucho de él, en particular una participación mayor en el programa europeo de investigación y desarrollo Horizonte 2020 /3.

El Consejo Europeo sigue dividido sobre la actitud a adoptar con Egipto, que no parece dispuesto a ninguna concesión sobre la autonomía de las ONG y su libertad de acción. Si Chipre, España, Francia y Grecia son favorable sin ninguna condición a un relanzamiento del acuerdo de asociación, a la adopción de nuevas conclusiones, y en particular a un diálogo de alto nivel sobre la cuestión de la lucha contra el terrorismo, Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Eslovenia y los países escandinavos se muestran más reservados, teniendo en cuenta en particular la situación de los derechos humanos. El Brexit, desde este punto de vista, no es favorable a los gobiernos que afirman que la Unión Europea no puede contentarse con una política “mercantil” y contraria a los principios democráticos que pretende defender.

3/07/2016

http://orientxxi.info/magazine/complaisances-europeennes-a-l-egard-du-regime-egyptien,1394

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Notas

1/ Warda Mohamed, « Malgré les tortures et la répression, la France va-t-elle poursuivre ses ventes d’armes à l’Égypte ? », bastamag.net, 24 novembre 2014 http://www.bastamag.net/Malgre-les-tortures-et-la

2/ Emad El-Sayed, « More expat Egyptians should visit Egypt to reinvigorate tourism : Al-Sisi in Berlin », Daily News, 5 juin 2015. http://www.dailynewsegypt.com/2015/06/05/more-expat-egyptians-should-visit-egypt-to-reinvigorate-tourism-al-sisi-in-berlin/

3/ http://www.eshorizonte2020.es



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