Grabar en formato PDF

Tribuna VIENTO SUR
27 J: El mísero legado de Rajoy
22/06/2016 | Manuel Garí

Los comentarios y debates de publicistas, analistas y políticos en la presente campaña electoral se han centrado en los posibles escenarios y las
previsibles alianzas para formar gobierno. Las propuestas programáticas han jugado un papel secundario y, como se viene diciendo tras el aburrido y
encorsetado debate televisivo entre los cuatro candidatos de las fuerzas de ámbito estatal, “nadie arriesga nada”. Algunos temas que sí que se han nombrado
en los debates han quedado sepultados por la banalidad y el ruido mediático. Otros casi ni se han nombrado, tal es el caso de la deuda.

A pesar de las denuncias que se hacen de los años austericidas que venimos sufriendo, es insuficiente lo que se habla de la herencia que deja el gobierno
de Rajoy (siguiendo, por cierto, los pasos iniciados por el de Zapatero). Son muchas las rémoras que deja: reformas laborales anti obreras, ataques a la
soberanía nacional catalana, ley mordaza, corrupción irresuelta y muy gravosa para las arcas pública que, en expresión de Victoria Carvajal supone “ un impuesto al crecimiento económico”)/1; tema este último de la corrupción en el que España ha empeorado con Rajoy desde 2012
junto a Brasil, Turquía y Libia.

A su vez, cabe resaltar algunas otras “secuelas” heredadas en las que me voy a centrar hoy. Cada una por separado constituye un drama, pero todas ellas
juntas revelan una colosal conspiración para robar a los pobres y dárselo a los ricos. Las medidas y los efectos de las políticas de Rajoy bien podrían
formar el argumento de una novela o de un film sobre las distopías sociales en la Unión Europea (UE). Pero no son ficción.

Contratos leoninos

La evolución de la contratación laboral es uno de los indicadores que nos muestran el grado de retroceso social bajo el PP. Según el propio Ministerio de
Empleo y Seguridad los contratos indefinidos celebrados en lo que va de 2016 suponen el 9,34 % del total, siendo los temporales el 90,66%, cuando en el
mismo periodo de 2008 –al inicio de la crisis- los porcentajes respectivos eran 12,76% y 87,33%. La misma fuente oficial nos señala que la duración media
de los contratos pasó de 81 días en 2008 a 52 en 2016 y lo que es ya el colmo del abuso: se han casi duplicado los contratos de menos de una semana de
duración. En 2008 fueron del orden de 1.152.000, bajaron a 955.000 en 2009 y no dejaron de subir hasta alcanzar en 2016 la cifra de 2.008.000. Reténgase un
dato: los contratos de menos de una semana se duplican en la crisis hasta alcanzar los 400.000 mensuales. (“Robin Hood a la inversa”, toma 1)
Estos contratos de menos de siete días representan el 26,5% del total de los que suscriben en España, lo que supone que aumentaron respecto a 2008 más de
10 puntos porcentuales ya que entonces constituían el 16% del total.

Temporada de rebajas salariales

Asimismo, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), las rentas salariales que en 2008 fueron de 337.916 millones de euros en 2013 bajaron a
283.473, lo que supone una disminución de la masa salarial de 54.443 millones de euros. En ese mismo periodo los beneficios y otras rentas no salariales
pasaron de 183.107 millones de euros a 214.208, lo que arrojó un aumento de 31.101 millones de euros. (“Robin Hood a la inversa”, toma 2). Ello,
según la misma fuente, supuso que la participación de los salarios en el PIB pasara del 50,1% en 2008 al 46,6% en 2014; los salarios disminuyeron un 3,5%
en su peso macroeconómico. Por su parte los excedentes en el mismo periodo pasaron del 41,7% al 43,7%, aumentando su participación en la gran tarta en un
2%. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) la evolución de los salarios entre 2009 y 2013 supuso un aumento del 3%, en ese mismo periodo la evolución
del IPC se sitúo en 8,8%, por lo que el poder adquisitivo real de las clases trabajadoras disminuyó un 5,8%. (“Robin Hood a la inversa”, toma 3).
Estimo que en 2016 la bajada acumulada del poder adquisitivo desde el inicio de la crisis se situará en el entorno del 8%.

El resultado es, según un reciente informe de la Fundación BBVA, “

el nivel de vida de los hogares españoles se ha deteriorado de forma importante desde 2007 (…) la distribución de la renta ha empeorado de forma
notable (…) la conclusión evidente es que el reparto de la crisis ha sido muy desigual

/2. Nada nuevo pero lo relevante es que el estudio haya sido encargado y suscrito por una fundación de una entidad financiera.

Deuda pública: gangrena de la sociedad

Cabe destacar, como hace Jaime Pastor, que “

cuando entramos en la última semana de campaña electoral, parece ya innegable que, pese a los esfuerzos de la mayor parte de las candidaturas por
hablar poco de las “líneas rojas” que quiere seguir imponiendo la troika (recortes de más de 8.000 millones de euros y multa por incumplimiento del
déficit), el referéndum del 23J en Gran Bretaña ha puesto la cuestión del futuro de la Unión en el centro de la agenda política.


/3
La cuestión de la UE es el telón de fondo, pero por mi parte hoy lo dejo ahí para poner el acento en la cuestión de la deuda soberana.

El verdadero talón de Aquiles para el próximo gobierno -y aún más si fuera de izquierdas pues la Troika pasaría factura de inmediato- es el monto alcanzado
por la Deuda Pública que en 2016 ha alcanzado la cantidad de 1.095.139 millones de euros, o sea el 100,5% del PIB, cuando al inicio de la crisis en 2008
era de 383.798 millones, lo que suponía el 35,5% del PIB, y al final de ese año todavía no había alcanzado el 40%. Actualmente el importe del pago del
servicio lastra la economía y detrae recursos para la inversión pública y el gasto social. El año 2015, la Administración Pública tuvo que hacer frente a
33.122 millones de euros para pagar los intereses de la deuda. Ello supone más de un tercio del monto de los Presupuestos Generales del Estado y
aproximadamente un 3,1% del PIB. De cada 100 euros gastados en el conjunto de la economía, siete sirvieron para abonar el coste del endeudamiento.

Para poder atisbar las dimensiones del problema de la deuda, del impacto que tiene en la vida de las gentes, de la evolución que ha experimentado y por
tanto también de lo adecuado de propuestas como auditoría ciudadana de la deuda, impago de la deuda ilegítima y restructuración del resto, baste poner en
relación las siguientes magnitudes. En 2008 la deuda total alcanzó la cifra de 3,97 billones; de la que un 12% era deuda pública y un 88 % privada
(empresas y particulares) cuyo monto ascendía a 3,48 billones. En 2015 la deuda total había crecido muy poco, situándose en 3,98 billones, pero… ese año la
composición era distinta: un 30% correspondía a la pública y un 70% a la privada. ¿Cómo se explica esto? Ha habido un incremento de la pública de 730.000
millones y una disminución de la privada casi pareja: 720.000 millones. El efecto espejo no podía ser más perfecto. O, lo que es lo mismo, alguien
transfirió de una cuenta a otra los dineros. Baste como ejemplo que en el mismo periodo (2008-2015) el 12 % del PIB, 120.000 millones de euros, se fueron
por el sumidero de los rescates bancarios y el pago de los intereses de la deuda pública adquirida por esa misma banca rescatada con dinero público y
financiada por préstamos del Banco Central Europeo (BCE) a precio de saldo, con dinero cuyo origen también es público. Negocio redondo. (“ Robin Hood a la inversa”, toma 4). Esa cantidad equivale al doble del importe de los recortes realizados en sanidad, educación y dependencia en el
mismo periodo y es cuatro veces superior al menguante fondo público de pensiones actual. En resumen antes de comenzar la crisis en 2008 cada ciudadano/a
del Estado español debía 8.404 euros, en el primer trimestre de 2016 ya debe 23.538 euros, casi el sueldo medio anual español en 2016 –media que muy poca
gente alcanza por el aumento de la desigualdad salarial- que se ha situado en 26.259 euros anuales.

Pero la espada de Damocles que pesa sobre el futuro gobierno es la más que segura exigencia de reducción del porcentaje que supone la deuda respecto al PIB
–actualmente el 100,5%- hasta situarla en el 60% en un periodo de entre 5 y 10 años. Es decir acelerar la devolución a los acreedores. Lo que vendría a
sumarse a lo planteado en el citado artículo de Pastor. El economista e historiador Francisco Comín, catedrático en la Universidad de Alcalá de Henares,
que lleva años estudiando la evolución de la deuda pública recientemente afirmó: “

Para una economía como la española, un nivel de deuda sobre el PIB del 60% preocupa. Más del 90%, es alarmante. Así que el 100%, con un déficit del 5%,
es para temblar. La crisis de deuda no se ha acabado, diga lo que diga el Gobierno

/4. Según el último Fiscal Monitor publicado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), España no podrá cumplir con su propia
Constitución en 2020 en materia de pagos a acreedores tras la reforma del artículo 135 y el tope del 60% del PIB fijado para la deuda a partir de esa fecha
en cumplimiento de la exigencia del “Tratado de Funcionamiento de la Unión/5.

De ahí la importancia que tienen pronunciamientos como el del Manifiesto “ El nuevo gobierno debe auditar la deuda pública con activa participación ciudadana/6 impulsado por Eric Toussaint y Miguel Urban
dónde se señala que existe otra vía de solución de los problemas; vía, añado yo, que exige un gobierno valiente y decidido que rompa con la lógica del Plan
de Estabilidad y la orientación austericida del liberalismo imperante en la Unión Europea cuyos efectos hemos visto en Grecia.

23/6/2016

Notas

1/ Victoria Carvajal, “El coste de la corrupción en el mundo”, en Ahora núm. 36, 3 al 9 de junio de 2016.

2/ Francisco J. Goerlich Gisbert, Distribución de la renta, crisis económica y políticas redistributivas, Fundación BBVA e Instituto Valenciano de
Investigaciones Económicas, págs. 169 y 170.

3/ Jaime Pastor, Ante el 26J. “Mirando a Europa y buscando el desempate”, Sábado 18 de junio de 2016, http://www.vientosur.info/spip.php?article11396

4/

http://economia.elpais.com/economia/2016/05/18/actualidad/1463559100_343432.html

5/

http://www.expansion.com/economia/2015/04/16/55300960268e3eb35e8b4579.html

6/ Manifiesto “El nuevo gobierno debe auditar la deuda pública con activa participación ciudadana”, Público, 14/06/16,


http://www.publico.es/actualidad/decenas-activistas-politicos-e-intelectuales.html



Facebook Twitter RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons