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Italia
Poder sancionado, perspectivas por construir…
17/06/2016 | Fabrizio Buratti

El 5 de junio tuvo lugar una importante jornada de elecciones municipales en 1300 ayuntamientos (de 8000). Entre ellas, casi todas las mayores ciudades del país: Roma, Milán, Turín, Bolonia y Nápoles.

Más allá de la elección de alcaldías y consejos municipales, la votación reviste un sentido político muy fuerte. Tras la segunda vuelta, que tendrá lugar el 19 de junio, se podrá hacer una valoración con más profundidad de los resultados. Pero se pueden subrayar ya varios elementos importantes.

Renzi retrocede, la patronal se inquieta

En primer lugar, una participación que sigue disminuyendo, cayendo del 67% al 61%.

Pero el rasgo político más llamativo es la fuerte pérdida de consenso del partido en el poder, el Partido Democrático (PD), heredero del Partido Comunista italiano, al que hay que colocar ya entre las fuerzas del social-liberalismo. Más allá de los resultados para las alcaldías, el partido de Matteo Renzi, aunque en general apoyado por coaliciones más amplias, pierde votos en todas partes: 25 000 en Milán, 31 000 en Turín, 71 000 en Roma o 14 000 en Nápoles.

Así, en la segunda vuelta, el centro izquierda de Renzi puede perder el control de las metrópolis: en Roma (donde el Movimiento 5 estrellas -M5S- de Beppe Grillo se encuentra a la cabeza con 10 puntos por delante…), en Turín (donde el candidato del PD saliente deberá enfrentarse a la candidata del M5S que ha quintuplicado los votos de su movimiento), en la ex-“roja” Bolonia (donde lucha contra la candidata de la Liga Norte), en Milán (donde el candidato de Renzi está en igualdad con el de derechas)… Y ya ha perdido la ciudad de Nápoles (donde el duelo tendrá lugar entre Luigi De Magistris, un candidato que se podría comparar a los alcaldes de Madrid, Cádiz o Barcelona, y el candidato de derechas).

Estos resultados inquietan a las clases dominantes y a la Confindustria (la CEOE italiana) que, frente a las dificultades y las divisiones de la derecha, ve desde hace tiempo en el PD el punto de referencia más fiable. Esto inquieta también a la patronal porque todo esto tiene lugar cuando se aproxima el referéndum de octubre sobre la reforma de la Constitución querida por el gobierno (y apoyada por Confindustria). Por tanto, la situación se complica pues en caso de derrota en el referéndum, el gobierno ya ha anunciado que se iría casi inmediatamente hacia nuevas elecciones. Para la patronal el riesgo de una victoria del M5S se volvería entonces algo muy concreto.

El M5S: entre protestas, interclasismo y populismo

El movimiento de Beppe Grillo que ya había obtenido en las elecciones legislativas de 2013 resultados importantes como voto de protesta (el 25,6%), con los resultados obtenidos el 5 de junio en ciudades importantes y decisivas (Roma 35,2% y Turín 30,9%), aparece ahora para una franja decisiva del electorado (en particular el popular y el joven) como una alternativa concreta al gobierno actual.

La naturaleza del M5S es compleja. Es el fruto de la crisis de la política tradicional, de la crisis paralela de la ex-izquierda (que se transformó en el PD de Renzi) y de la derecha (privada ya de Berlusconi que servía de lazo entre sus diferentes componentes), de los escándalos que estallan casi a diario en las instituciones nacionales y locales y en los que están implicados todos los partidos tradicionales.

Pero es también producto de la crisis del movimiento social y de las luchas, crisis que ha transformado Italia en uno de los países menos vivaces política y socialmente de toda Europa. A menudo el M5S es comparado al Podemos español. Pero hay una diferencia fundamental: Podemos es el resultado de la voluntad de una gran parte del 15M (los Indignados) y de las Mareas de 2011 de influir también en el plano político, mientras que el M5S nació completamente “en frío”, en un panorama marcado por una parálisis social muy fuerte.

Además, el M5S, por la voluntad de sus fundadores, intenta obstinadamente mostrar un rostro fuertemente interclasista en el que, en el mejor de los casos, sus interlocutores sociales privilegiados son la pequeña empresa y las profesiones liberales, sacando provecho de la desaparición de la clase de los trabajadores en el terreno político. El movimiento no desdeña tampoco utilizar argumentos demagógicos, como el sentimiento securitario contra la inmigración, o populistas, como la oposición entre trabajadores del sector privado y de la función pública. Esto aunque para estas elecciones, siendo muy consciente de que podía recoger una parte importante de los electores de izquierdas disgustados por la política de Renzi, el M5S haya adoptado también algunas consignas progresistas, como el rechazo a la privatización de los servicios públicos.

Y finalmente, es el resultado de la crisis sin fin de la izquierda “radical” italiana que comenzó tras el fracaso de su participación con el PD en el gobierno de Prodi (2006-08), una crisis que se confirma de nuevo en estas elecciones con resultados que caen por debajo de los de todas las elecciones precedentes…

https://npa2009.org/actualite/international/italie-pouvoir-sanctionne-perspectives-construire

Hebdo L’Anticapitaliste - 341 (16/06/2016)

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR



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