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Entrevista con Katrín Oddsdóttir
En 1944 nos independizamos de Dinamarca, tradujimos su constitución y es la que básicamente utilizamos
16/06/2016 | Andreu Barnils / Vilaweb

Katrín Oddsdóttir es una joven abogada islandesa. Forma parte del grupo de 25 personas que redactaron una nueva constitución para Islandia, pendiente desde hace más de 70 años. Calcula que la tendrán aprobada, finalmente, en 2018. Esta semana, Oddsdóttir ha visitado Catalunya para explicar su experiencia. El caso islandés se considera modélico porque permitió la implicación de la gente desde abajo. No dejó el proceso en manos de expertos y políticos. De campesinos a matemáticos, las 25 personas no representan a los partidos políticos. De hecho, todo aquel que quisiera participar, podía hacerlo desde casa gracias a internet. Y aunque parezca mentira, podían hacerlo a través de Facebook.

¿Qué papel desempeñas en el proceso constitucional?

Soy una de las 25 personas del Consejo Constitucional, encargado de redactar la nueva Constitución islandesa. Primero me eligió la gente, y después el Tribunal Supremo, y finalmente recibimos el encargo del Parlamento.

¿Por qué dicen que la Constitución islandesa es un ejemplo de constitución escrita de abajo arriba?

Porque después de la gran crisis se formó un nuevo gobierno que se propuso redactar una nueva constitución. Desde que conseguimos la independencia, en 1944, siempre se daba por hecho que tendríamos una nueva constitución, pero eso nunca ocurrió porque no nos pusimos de acuerdo. Después de la crisis se intentó. Se escogió a mil personas de todo el país, que se reunieron durante un día. Se les pidió que expresaran en qué sociedad querían vivir. Pusieron el acento en los valores. Y después un comité de siete expertos cogió el resultado del encuentro y lo analizó, elaborando un informe de 400 páginas: constituciones de todo el mundo, los mejores ejemplos, y las propuestas de los ciudadanos islandeses. Después se eligió a 25 personas para que redactaran la constitución. Esto se hizo del modo más transparente y transversal posible. Se abrió el proceso a la participación de la gente: lo teníamos en internet, la gente podía comentarlo, enviar ideas, y podía ver las reuniones que celebrábamos en directo por internet cada semana. Pudo ver todos los borradores previos. Recogimos las mejores ideas propuestas por la gente. Supongo que es por eso que lo dicen.

La reunión para escribir una nueva constitución ¿se hizo con los partidos o sin ellos?

La reunión de mil personas, escogidas al azar, se canalizó a través del nuevo gobierno, elegido justo después de la crisis.

Perdona, ¿personas escogidas al azar?

Sí. Para escribir una constitución no puedes centrarte exclusivamente en los interesados. Has de escoger al azar. Y prestar oído al buen sentido de la gente.

Debates en internet. ¿Cómo se hacen?

Solo teníamos cuatro meses de plazo para redactar toda la constitución. Una locura. Demasiado poco tiempo. Otro ejemplo para vosotros. Tomaros más tiempo. Nosotros creamos una página web, donde colgábamos los borradores, los capítulos. Y después, en Facebook, la gente comentaba artículo por artículo.

¡Caramba!

Sí. Y la gente comentaba sobre los comentarios. Era un debate en línea continuo.

¿Cómo sabíais que los comentarios eran de islandeses? ¿Y si eran extranjeros?

Pues perfecto. Nos encantaba que los extranjeros también participasen. Solo queríamos ideas nuevas. Ningún problema. No seáis excluyentes, sino inclusivos. Te sorprendería ver cómo hay grandes ideas que vienen de la gente menos pensada.

Al final, sin embargo, siempre necesitas expertos que filtren las ideas de la masa.

[Reflexiona.] No precisamente expertos. Éramos 25 personas. Uno era agricultor, yo abogada, un matemático, dos médicos, un pastor, un activista en silla de ruedas, etc. Éramos muchos, y no representábamos a los partidos políticos. Ni a la gente tampoco. Nos representábamos a nosotros mismos. Solo teníamos un objetivo: hacer una constitución. Y una vez hecho el trabajo, el grupo de 25 se disolvió. Creo que es una gran idea. Reunid a más de 25, si queréis. Pero no dejéis que los expertos os digan que ellos son los únicos que pueden hacerlo. Es un error.

¿De dónde salieron estas 25 personas?

Nos presentamos 500 voluntarios. Y se votó.

¿Cuándo entró en vigor esta constitución?

No está en vigor. Todavía no se aplica, aunque ya está escrita.

¿Qué constitución tenéis entonces en Islandia?

Islandia era una colonia de Dinamarca. En 1944 nos independizamos, tradujimos la constitución danesa y esta es la que utilizamos básicamente. Teníamos mucha prisa, quisimos aprovechar la oportunidad, y por eso cogimos la constitución danesa, la tradujimos y cambiamos la palara “rey” por “presidente”. Y ya está. Decidimos esperar a escribir nuestra constitución hasta que fuéramos libres. Sin embargo, nunca se hizo. Ha sido muy difícil cambiar la constitución. Mucho. Solamente se ha enmendado tres o cuatro veces, y el único cambio importante fue el de 1995, cuando incorporamos la Carta de Derechos Humanos. Básicamente es la misma constitución. Y está muy anticuada.

Por tanto, ahora la actual constitución islandesa es la danesa, básicamente traducida.

Sí.

¿Cómo conseguisteis la independencia?

A través de un referéndum. Los daneses no pudieron impedirlo porque en el año 1944 estaban ocupados por los nazis. Aprovechamos el momento para escapar.

¿Por qué no habéis podido cambiar la constitución en estos setenta años, una vez siendo independientes?

Tienes que cambiarla en el parlamento. Después convocar elecciones y finalmente el nuevo parlamento ha de aprobarla de nuevo. Es muy difícil cambiarla.

¿Cuándo se aprobará?

Tal vez en 2018. Ahora estamos intentando reconstruir el proceso de nuevo. Porque una vez redactada la constitución, el Parlamento no supo qué hacer con ella. Plegaron velas. Incluye cambios radicales y las fuerzas conservadoras se oponen fieramente. Nunca han querido ratificarla. Se ha perdido velocidad de crucero. Pero ahora volvemos a cobrar impulso, creo. Y en las elecciones del año que viene, todos los partidos piensan en cómo trabajar con esta constitución. Ahora hay mucha esperanza.

¿Qué es lo que más preocupa a los que no la quieren?

Por ejemplo: la democracia directa. Con un 10 % de la gente de Islandia a favor, puedes proponer una nueva ley, y el Parlamento ha de aprobarla o hacer una contrapropuesta, que deberá ratificarse en referéndum. Hemos tomado el poder que tenían los partidos y ya está, se lo damos a la gente. También hay enormes cambios en materia de protección de la naturaleza e incluye la tercera generación de derechos humanos. Insistimos mucho en distribuir el poder y ser transparentes. Por ejemplo, se obliga a publicar quién financia a los partidos. Hay un gran esfuerzo por impedir la corrupción y que no nos pase lo que nos pasó antaño. Y ahora nos damos cuenta de que muchas de las cosas que nos pasan actualmente no nos pasarían con esta nueva constitución.

Si no me equivoco, los partidos que llevaron a Islandia a la crisis vuelven a estar en el poder.

Así es. Después de la crisis se constituyó un nuevo gobierno, de izquierda. Son los que iniciaron el proceso constitucional. Sin embargo, tenían una tarea enorme: reconstruir todo el sistema bancario, acabar con los desahucios y el paro. Y la constitución. Querían hacer muchas cosas en cuatro años. Mucha gente se decepcionó y en las siguientes elecciones, el partido que mandaba antes, prometió que cambiaría las hipotecas de la gente. Bajar las hipotecas. Básicamente, regalar dinero a la gente. Obtuvieron el 25 % delos votos y así volvieron al poder, sí. Pero a pesar de que han cumplido sus promesas, la gente sigue siendo muy escéptica. Y su base de apoyo es muy endeble, a pesar de haber cumplido con su palabra. Desde mi punto de vista, es bueno que hayan vuelto: la gente se da cuenta ahora que sus medidas no funcionan. Les encuestas muestran que el Partido Pirata tiene un 30 % de apoyo. Poca gente entiende qué defienden, los Piratas. Pero la gente está harta del sistema político y quiere algo nuevo. Hay una gran demanda por algo diferente.

¿Cuántos banqueros enviasteis a la cárcel después de la crisis?

Desconozco la cifra exacta: ¿entre diez y veinte? Pero todavía hay casos pendientes.

¿Y ministros?

Ninguno. Pero tenemos un tribunal especial que declaró a nuestro primer ministro culpable de negligencia, aunque no lo condenó a prisión ni le impuso una multa. Algunos altos cargos y miembros del gobierno sí que fueron a la cárcel, pero ni ministros, ni diputados.

¿Qué consejos das a los catalanes?

Primera lección que aprendimos: has de confiar en el buen sentido de la masa. Sé que suena candoroso, pero es muy importante. Y muy profundo. Si reúnes a una masa de gente, y la abres y escuchas, creo que se consiguen cosas muy razonables. Mucho mejor que lo que conseguirías con expertos. Otro consejo: planead todo el proceso desde el minuto cero. Nosotros cometimos el error de no prever el final. ¿Cómo y cuándo se aprueba la constitución? En Islandia el Parlamento se rindió porque no supo qué hacer. Antes de empezar, sabed cómo acabaréis.

En Islandia escribís una constitución cuando ya sois un Estado independiente. Hay gente en Catalunya que quiere escribirla antes incluso de ser independientes.

Creo que es muy complicado hacerlo de esta manera. También entiendo que la gente quiera ya un nuevo contrato social. Catalunya ya es una nación. Como mínimo, mucha gente se considera así. No me parece mal que la gente se pregunte qué sociedad quieren crear, en caso de llegar a la independencia.

Otra opción es traducir la constitución española y cambiar la palabra “rey” por “presidente”…

[Ríe.] Os recomiendo encarecidamente que no lo hagáis. De verdad. Islandia es un ejemplo de que no funciona. Todos estábamos de acuerdo en que queríamos una nueva constitución, y 70 años después todavía no la tenemos. Por favor, que os sirvamos de ejemplo y escribid la vuestra. Incluso si solo empezáis con un borrador que diga cómo se hará la constitución. Que diga que queréis ser un país independiente, que tendréis un Consejo Constitucional que redactará la constitución, y los mecanismos para cambiarla. Y ya está. Eso es mucho mejor que comenzar con la constitución traducida, porque cuando la tienes, es muy difícil cambiarla.

12/06/2016

http://www.vilaweb.cat/noticies/oddsdottir-el-1944-ens-vam-independitzar-de-dinamarca-vam-traduir-los-la-seva-constitucio-i-es-la-que-basicament-fem-servir-encara-ara/

Traducción: VIENTO SUR



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