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Austria
En el filo…
24/05/2016 | Bertold du Ryon

Tras una interminable espera de 24 horas, finalmente el ecologista Alexander Van der Bellen ha resultado elegido presidente federal de Austria, según fue anunciado el lunes al final del recuento del gran número de votos por correo (alrededor de 750 0000, es decir el 14% del censo electoral).

Poco ha faltado para que Norbert Hofer, 45 años, uno de los principales cuadros del FPÖ (Partido de la Libertad de Austria) al que pertenece desde su adolescencia, se convirtiera en Presidente. El domingo 24 de abril, había obtenido un resultado de más del 35% a escala de todo el país, con ocasión de la primera vuelta de estas elecciones

Avance de la extrema derecha

Sólido en sus convicciones y firme ideológicamente, Hofer ha sido sin embargo uno de los artesanos que ha limado las aristas del del FPÖ, una verdadera estrategia de “desdemonización” (como diría Martine Le Pen) a la austriaca, que ha consistido sobre todo en eliminar el antisemitismo mostrado anteriormente, así como un racismo demasiado abierto, en beneficio de advertencias contra un “islam conquistador” y un pseudo laicismo (mientras que el Estado austriaco no es laico…).

Hofer ha realizado una campaña contra las personas refugiadas y la inmigración, y ha ganado puntos afirmando que, si fuera presidente, no firmaría el tratado de libre cambio transatlántico TTIP. Aunque el presidente federal austríaco solo tiene poderes limitados, el candidato derrotado había anunciado también que podría destituir al gobierno actual –una “gran coalición” centrista entre el SPÖ y el ÖVP– “si trabaja mal”, provocando así elecciones anticipadas. En el clima actual, el FPÖ tendría casi seguro más del 30% de votos en tales legislativas anticipadas, ganando alrededor de un 10% de votos.

Un presidente ecolo-liberal

Alexander Van der Bellen, de 72 años, va a ser quien entre en la Hofburg, el antiguo palacio imperial transformado en residencia presidencial. Antiguo miembro del Partido Socialdemócrata austríaco (SPÖ) en los años 1980, elegido luego por los Verdes de 1994 a 2012, se presentaba como candidato “independiente”, aunque su campaña estuviera financiada por el partido ecologista. Profesor de economía en la universidad, es de orientación socioeconómica bastante liberal y demasiado centrista desde el punto de vista de muchas personas ecologistas.

Aunque se le suponía aceptable tanto por el centro izquierda y como por el centro derecha, en realidad se ha convertido en el portavoz de estos últimos antes de la segunda vuelta. El candidato SPÖ igual que el del partido cristiano demócrata y conservador ÖVP (Partido del pueblo austriaco), habían acabado cada uno con solo el 11% de los votos... Un voto que ha constituido una sanción terrible para los dos partidos que se reparten el poder desde hace decenios, con una sola interrupción entre 2000 y 2006, cuando el ÖVP había optado por gobernar con la extrema derecha entonces dirigida por Jörg Haider.

Nada está zanjado

De todas formas lo cierto es que ninguno de los dos grandes partidos habían lanzado ninguna consigna de voto clara y definitiva a favor de Alexander Van der Bellen antes de la segunda vuelta. Ni mucho menos. El nuevo jefe del gobierno Christian Kern (SPÖ), antiguo directivo de los ferrocarriles austríacos que tiene reputación más bien de tecnócrata y que reemplazó de improviso al antiguo canciller Werner Faymann el pasado 9 de mayo, había declarado que “a título personal, votaría claramente por Alexander Van der Bellen”.

Pero su partido, el SPÖ, está dividido sobre sus relaciones tanto con la extrema derecha como con el ÖVP. Hay que decir que una de las particularidades de la situación austríaca es que la socialdemocracia local gobernó el Estado-región (Land) de Corintia con Jörg Haider de 2004 hasta su muerte, y que está aliada con el FPÖ en el gobierno regional de Burgenland desde junio de 2015. Una parte de los sindicatos austríacos, en particular por razones de proteccionismo económico y social, contra la competencia internacional y contra la inmigración laboral, desea y apoya una alianza así…. Según la televisión pública austríaca, el 72% de los obreros de las fábricas habría votado por el FPÖ en la primera vuelta.

El reciente cambio a la cabeza del gobierno solo dará un corto respiro a la socialdemocracia austríaca, que está en un mar de contradicciones internas. La continuación se dibujará en las legislativas programadas para 2018.

23/05/2016

https://npa2009.org/actualite/international/autriche-sur-le-fil

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR



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