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Austria
La extrema derecha derrota a los partidos de la “gran coalición”
27/04/2016 | Bertold du Ryon

Sonríe y tiene la costumbre de controlar sus emociones. Hospitalizado durante un año como consecuencia de un accidente de parapente en 2003, ha aprendido a ser paciente. Pero es todo salvo un moderado o un arribista de la política. Norbert Hofer, 45 años, es un ideólogo, de los de verdad. Forma parte de los principales cuadros del FPÖ (FPOe) o “Partido de la Libertad de Austria”, el partido de extrema derecha al que pertenece desde su adolescencia.

El domingo 24 de abril de 2016 ha logrado un resultado de más del 35% a escala de todo el país. (La cifra exacta no es conocida aún debido al lento recuento de los votos por correspondencia, que siguen siendo muy numerosos en los escrutinios austríacos. La participación global fue de alrededor del 70%)

En su pueblo natal de Pinkafeld, en la región de Burgenland, ha logrado un resultado del 60,7%… que no es el resultado local más elevado puesto que ha superado el 64% en la municipalidad de Wiesenfeld. La región de Burgenland está gobernada desde hace un año por una coalición compuesta por el FPÖ, partido de extrema derecha (que forma parte del mismo grupo en el Parlamento Europeo que el FN francés), y… la socialdemocracia local. También esto es Austria, país que es generalmente más conocido por la belleza de sus paisajes y su gastronomía…

Fue aquí, en Pinkafeld, donde Hofer llegó a la política, reclutado por un profesor que pertenecía al medio deutschnational (pangermanista). Un medio compacto compuesto de miembros de las Burschenshaften o corporaciones estudiantiles de extrema derecha y que llevan armas -organizan duelos con espadas-; un medio más bien anticlerical en una región mayoritariamente católica, y una parte del cual esconde con dificultad sus afinidades con el nazismo histórico y actual. Con 23 años Norbert Hofer comenzó a hacer política a escala regional y luego nacional, atraído por el ascenso de Jörg Haider, jefe del FPOe desde 1986 antes de escindirse en 2005 (y de morir en un accidente en 2008). Pero siempre mantuvo sus distancias con él: pensaba que Jörg Haider era poco serio, no era suficientemente sólido en sus convicciones, no suficientemente firme ideológicamente.

Así pues, no es un asunto sin importancia el que Norbert Hofer, un duro de esta extrema derecha austriaca que ha participó en el gobierno federal entre 2000 y 2005 (o 2006 para la escisión más “moderada” que se había ido con Haider), haya ganado el primer puesto en las elecciones presidenciales federales en Austria. La segunda vuelta del escrutinio tendrá lugar el próximo domingo 22 de mayo.

Ciertamente, el presidente federal austríaco solo tiene poderes limitados, su papel es en general más bien protocolario. El verdadero poder político está concentrado en manos del canciller, jefe del gobierno salido de la mayoría parlamentaria. Pero el candidato Höfer ha anunciado que podría cesar al gobierno actual -compuesto por una “Gran coalición” entre la socialdemocracia (SPÖ) y la derecha cristiano demócrata (ÖVP (“Partido del Pueblo Austríaco”) -“si trabaja mal”, y provocar elecciones anticipadas. En el clima actual, el FPÖ superaría seguramente el 30% en tales legislativas anticipadas, subiendo alrededor del 10%.

La nulidad de los partidos de la “Gran coalición”, miembros de una pareja sin imaginación y sin ninguna creatividad política, se refleja en los resultados de sus dos candidatos. Si los dos partidos socialdemócrata y cristiano demócrata habían obtenido alrededor del 60% de los votos en las últimas legislativas, sus dos candidatos (Andreas Kohl y Rudolf Hundstorfer) acaban la primera vuelta del escrutinio presidencial con respectivamente el 11,1% y el 10,9%, según las cifras del domingo por la noche. Así se puede constatar que la fuerza electoral de la extrema derecha se ha merendado literalmente a los representantes de los dos grandes partidos en el poder.

Ha sido el candidato de los Verdes, Alenxander van der Bellen (más bien centrista, de estilo demócrata-humanista) quien ha salido mejor librado, después del de la extrema derecha. Con el 21,3% de los votos según las cifras provisionales del domingo, será él quien desafíe al representante de la extrema derecha en la segunda vuelta. Es previsible que los partidos del centro-izquierda y del centro derecha sostengan al candidato de los Verdes. En cambio, una candidata “independiente” Irmgard Griss, una antigua jueza en el Tribunal Supremo que ha obtenido el 19% de los votos, no ha dado hasta ahora consigna de voto; pero puesto que ha hecho campaña contra el pretendido laxismo del gobierno en materia de inmigración, hay que esperarse que su electorado se vaya en parte hacia el candidato del FPÖ.

La política de inmigración ha sido objeto de debates durante una gran parte de la campaña electoral. En Austria, que hasta ahora había sido sobre todo un país de paso hacia Alemania y Escandinavia -para la emigración venida de Medio Oriente que pasa a por los Balcanes-, no ve ya muchos refugiados y refugiadas venir por el Este, puesto que la “ruta de los Balcanes” ha sido cerrada con barreras y alambradas plantadas en las fronteras de Macedonia, Hungría o Bulgaria. Ahora bien, a la espera de una nueva afluencia de emigrantes provenientes de Libia que pasarían por Italia e irían hacia Europa del Norte, Austria acaba de anunciar (el 12 de abril) que cierra su frontera, restaurando controles de identidad en su frontera con Italia. Ha comenzado la construcción de una valla alrededor del collado de Brenner que debe estar terminada “como muy tarde el próximo mes de junio”. Los grandes partidos no han carecido de voluntad de cierre de las fronteras, aunque sea lo que pretende la extrema derecha y ésta lo haya repetido insistentemente a lo largo de toda la campaña…

El electorado de Norbert Hofer (FPÖ) estaría compuesto mayoritariamente de hombres -las mujeres serían más reticentes- más bien jovenes y menos instruido que la media. Según las cifras de dos empresas de sondeos publicadas por encargo de la cadena de televisión pública ORF, el 45% de los electores masculinos habrían votado por él (y el 27% entre las mujeres), llegando al 51% en los hombres de menos de 29 años. Los y las jubiladas habrían votado en un 34%, un poco menos que la media, por el candidato de extrema derecha. El resultado subiría sin embargo al 51% entre los aprendices y al 72%… entre los obreros. Recordemos que en Austria la izquierda (sin incluir la socialdemocracia pero si al PC) es minúscula y está marginada, y que el movimiento obrero institucionalizado bajo control de la socialdemocracia ha sido influyente mucho tiempo, pero ha estado totalmente integrado en el Estado. Hoy, cuando la socialdemocracia participa en un gobierno que pone en marcha más o menos las mismas “reformas” que en el resto de Europa, la clase de los y las asalariadas está en gran medida desarmada desde el punto de vista político.

Solo en Viena, feudo histórico de la socialdemocracia y de la izquierda austríaca el cuerpo electoral resiste algo mejor que en el resto del país a la extrema derecha. En Viena el candidato del FPÖ ha obtenido el 27,8% de los votos según las cifras disponibles el domingo, y llega así en segundo puesto tras Alexander van der Bellen que logra alrededor del 33%.

No es todavía seguro que Norbert Hofer resulte realmente elegido el 22 de mayo en todo el país. Pero incluso si esto no ocurriera, su resultado constituye tanto un choque político como una lección a meditar en toda Europa.

https://npa2009.org/actualite/international/autriche-lextreme-droite-bouffe-les-partis-de-la-grande-coalition

25/04/2016

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR



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