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Irán
Protestas obreras y represión estatal
29/12/2015 | Behrouz Farahany y Hushang Sepehr

Protestas obreras y represión estatal

Behrouz Farahany

Irán está sacudido por movimientos huelguísticos sin precedentes. Desde el acuerdo nuclear entre el régimen islámico y el Grupo 5+1, la sociedad iraní estaba a la espera de “días mejores” prometidos por el gobierno “moderado” de Hassan Ruhani.

Pero nada o casi nada ha cambiado en la vida cotidiana de los iraníes. La inflación se sitúa en alrededor del 20% (según las cifras oficiales) y las carencias de productos de primera necesidad como los medicamentos continúan. El motivo: la primera franja de los haberes desbloqueada tras la ratificación de los famosos acuerdos ha sido consagrada ¡al pago de los derechos de aduana de los coches de lujo! El escándalo ha provocado tal follón que unos diputados han abordado el asunto en el seno de la Asamblea Islámica. Las políticas neoliberales de los precedentes gobiernos, incluyendo y sobre todo las del populista Ahmadinejad, han continuado.

En lo que concierne a las personas asalariadas, los cierres de fábricas y demás unidades de producción continúan. El mes último 1500 trabajadores de 200 centros de producción metalúrgicos han perdido su empleo como consecuencia de los cierres definitivos.

Los despidos continúan y para quienes trabajan el no pago de los salarios, incluso en el sector público, se ha convertido en la regla.

La bajada continua del precio del petróleo afecta a los ingresos del gobierno y la importante parte que tienen en los presupuestos las fuerzas militares y de seguridad debilita considerablemente los demás capítulos del presupuesto, lo que provoca una carencia de medios para los servicios de educación, salud, etc.

Más grave aún, el gobierno intenta establecer un “Salario Mínimo joven” equivalente al 75% del SM general para los menores de 29 años contratados en el sector público. Hay que señalar que el SM solo es aplicado al 60% de los asalariados.

La patronal ya ha conseguido que la sociedades de menos de cinco asalariados no estén afectadas por el Código de Trabajo en lo que se refiere al salario y a la cobertura social.

Frente a esta situación ha tenido lugar una explosión de movimientos de protesta que van desde los enseñantes a las enfermeras y a los trabajadores de la petroquímica y de la construcción. Según las estadísticas proporcionadas por las agencias de prensa oficiales (no las de la oposición o de los medios independientes), en Irán hay un movimiento de protesta que se refleja bajo formas muy variadas como sentadas, ocupaciones, bloqueo de carreteras, manifestaciones en las fábricas o ciudades, huelgas, etc. Al menos una cada cinco horas. A veces estos movimientos están organizados en varios lugares de trabajo.

Los enseñantes están a la cabeza de las manifestaciones simultáneas organizadas en decenas de ciudades. La respuesta del régimen islámico es una represión cada vez más violenta. Según Amnistía Internacional, la situación de los derechos civiles y humanos no ha sido nunca tan grave en el país desde hace 20 años.

Y hay una “novedad”: hasta 2013 las fuerzas de seguridad focalizaban la represión sobre los militantes que reivindicaban el derecho a establecer organizaciones independientes de trabajadores. Esto está, en efecto, prohibido por la Constitución de la República Islámica, que no autoriza más que los “Consejos de Trabajo Islámicos”. Desde finales de los años Ahmadinejad, se despide por “sabotaje económico” y se detiene a los huelguistas activos, y sobre todo a los trabajadores denunciados por sus pares como portavoces del movimiento. Esta práctica era rara antes, pero desde que Ruhani está en el poder, es utilizada sistemáticamente.

Las cárceles iraníes se están llenando de militantes del movimiento obrero. Incluso cuando sus penas de prisión acaban, algunos como por ejemplo Rassul Bodaghi, son vueltos a juzgar en la cárcel y son condenados a nuevas penas. Prisiones en las que son sistemáticamente maltratados, sufriendo en particular torturas morales y físicas. Todos llevan las secuelas de los “interrogatorios” y de las condiciones de encarcelamiento, como por ejemplo Mahmud Salehi o Reza Shahabi. Algunos han muerto en prisión, como Shahrokh Zamani hace dos meses.

Además, los militantes detenidos que son liberados están obligados a depositar enormes fianzas, equivalentes a años de sus salarios. Fianzas que ponen en dificultades a toda su familia y amigos que se presentan como garantes del “comportamiento” de esos militantes fuera de la cárcel.

En estos combates desiguales, la falta de una organización sindical que unifique a todos esos movimientos de protesta se hace sentir cada vez más.

Desde este punto de vista, la liberación condicional del enseñante Mahmud Beheshti Langarudi, miembro del sindicato de enseñantes de Irán, en huelga de hambre durante 19 días, constituye una victoria para los militantes sindicalistas iraníes.

Han jugado indudablemente un papel importante en este retroceso del régimen las protestas de las organizaciones de trabajadores en varios países de Europa (como por ejemplo Solidaires en Francia), en Canadá, en Australia, etc., así como la movilización de la oposición iraní de izquierdas y de las asociaciones de defensa de los trabajadores iraníes formadas por la diáspora iraní.

Esto muestra una vez más la importancia de la solidaridad internacional en las luchas de trabajadores en todo el mundo.

20/12/2015

http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article36770

El régimen iraní se ha visto obligado a liberar al sindicalista Mahmud Beheshti Langroodi

Hushang Sepehr y Behrouz Farahany

Encarcelado desde el 6 de septiembre, el portavoz de la Asociación de Enseñantes Iraníes (CCITTA) /1, había comenzado el 26 de noviembre una huelga de hambre y sed.

Esperaba obtener así la anulación de su condena a 9 años de prisión, así como el derecho a un proceso público ante un jurado y siendo defendido por un abogado.

Frente a las movilizaciones en Irán y en el mundo por su liberación, el poder se ha visto obligado a liberarle.

Pero esta primera victoria es frágil pues se trata solo de una liberación condicional. Es necesario continuar movilizándose para impedir que Mahmud sea encarcelado de nuevo, así como para obtener la liberación de los numerosos sindicalistas que siguen encarcelados /2.

Reprimiendo así, el poder espera poder romper las movilizaciones actuales. En 2015 los enseñantes iraníes han organizado tres series de concentraciones en todo el país para obtener un aumento de los salarios /3. También han reivindicado una educación gratuita para todos y el freno a la privatización del sistema de educación.

Otras profesiones sufren también la represión del régimen /4. Mahmud Salehi, ha sido condenado de nuevo a 9 años de prisión. Este encarcelamiento pone la vida de Mahmud en peligro pues está enfermo y tiene que tener un seguimiento médico permanente como consecuencia de los malos tratos en precedentes encarcelamientos.

En septiembre, Ali Nedjati sindicalista activo de la ciudad de Haft Tappeh del suroeste de Irán, ha sido detenido y encarcelado. Este militante mayor y enfermo del corazón debería estar bajo vigilancia médica permanente.

El mismo mes, Shahrokh Zamani, uno de los fundadores del Sindicato de Pintores, que cumplía una pena de prisión de 11 años desde junio de 2011, ha sido encontrado muerto en su celda.

El 15 de diciembre, las fuerzas del orden han disparado sobre parados concentrados ante la refinería de gas de la ciudad de Behbahan. Un manifestante ha sido muerto y otros dos gravemente heridos.

Más en general, los sindicalistas luchan por los derechos de las mujeres, así como por el respeto de las libertades democráticas, entre ellas el final de la pena de muerte (1020 personas han sido ahorcadas desde comienzos de 2015).

Tenemos ante nosotros una larga lucha frente a la dictadura del Estado teocrático iraní, así como su instrumento internacional de propaganda Press TV… en la que se encuentra en particular una entrevista más que complaciente con un tal Dieudonné.

¡Los crímenes de la dictadura teocrática y antiobrera del régimen iraní deben dejar de pasar desapercibidos!.

20/12/2015

http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article36769

Houshang Sepehr et Behrouz Farahany son miembros del colectivo Solidarité socialiste avec les travailleurs en Iran- STI: http://www.iran-echo.com

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Notas

1/ CCITAA: Consejo de Coordinación de las Asociaciones Iraníes de Enseñantes y asimilados.

2/ Los enseñantes Mohammad Reza Niknejad, Mehdi Bohlouli, Mahmoud Behechti-Lagroudi, Aireza Hachemi, Ali Akbar Baghani han sido detenidos y encarcelados. Rassul Bodaghi que debía ser liberado tras 6 años de cárcel, ha sido de nuevo juzgado y condenado a 3 años suplementarios de prisión.Los cinco responsables del CCITAA que siguen en prisión son Alireza Hashemi (detenido desde 2007), Abdolreza Ghanbari (detenido desde enero de 2010), Rasoul Bodaghi (detenido desde septiembre de 2009), Ali Akbar Baghani (detenido desde abril de 2010) y Esmael Abdi (detenido desde junio de 2015).

3/ Las concentraciones de enseñantes tuvieron lugar en enero, marzo y mayo.

4/ Los trabajadores iraníes están privados de libertades esenciales reconocidas en las normas internacionales de la OIT: derecho a hacer huelga, a manifestarse, a constituir sindicatos. Acusados de haber infringido estas prohibiciones, miles de asalariados son detenidos y muchos de ellos están en la cárcel.



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