Grabar en formato PDF
Elecciones en Egipto
Un resultado previsto de antemano
21/12/2015 | Corresponsales en El Cairo y Alejandría

La participación del 28%, comparable a la de los tiempos de Mubarak, acredita el desinterés de la población por las elecciones. Nada lo ha impedido: ni los paquetes de provisiones, ni los billetes distribuidos por los candidatos. Son las provincias más rurales las que han votado, mientras que la juventud (60 % del electorqdo) se han abstenido masivamente: se han anulado todas las conquistas de la revolución, se les prohíbe toda actividad política y no les representa ningún candidato. Conclusión: la casi totalidad de las 596 personas electas serán incondicionales de Sisi, en la medida en que toda oposición, sea laica o religiosa, ha sido amordazada. El partido salafista El Nour solo obtiene 12 escaños y, por primera vez, los coptos obtienen 34, mucho más que de costumbre, sea sobre listas pro-Sisi, sea sobre la cuota de los cooptados por el presidente, que agradece así el pleno apoyo que le aporta el papa Tawadors II.

Estado de urgencia y represión

En nombre de la lucha contra el terrorismo, desde el 16 de agosto el régimen egipcio ha adoptado leyes de excepción: la creación de tribunales especiales, la protección jurídica para la policía, la criminalización de toda persona que difunda o publique informaciones “falsas” sobre atentados u operaciones interiores, un dispositivo dirigido a los medios de comunicación -incluidos los extranjeros- y las redes sociales. Súbitamente las fuerzas del orden gozan de una completa impunidad, que termina exasperando a la población, como en Lúxor e Ismailía, donde han estallado motines para protestar contra las torturas que provocaron la muerte de dos hombres detenidos arbitrariamente. A causa de ello, el poder ha estado obligado a inculpar a policías, escaldado por las consecuencias del asesinato de Khaled Saïd, una de las causas de la caída de Mubarak. Toda persona que se oponga al régimen es considerado como terrorista. Sin embargo, las condiciones de vida que han conducido al desencadenamiento del proceso revolucionario siguen presentes. La inflación anual es del 9,7 %, debida sobre todo al aumento de los productos alimentarios. Las reservas del Banco Central, que solo cubren dos meses de importaciones, crean dificultades a las industrias que dependen de las mismas.

Desastre ecológico

En el momento en que Sisi se pasea por la COP 21, las consecuencias del desarreglo climático se aceleran. Lluvias torrenciales han golpeado duramente el norte del país, afectado a decenas de pueblos del Delta. Solo en la provincia de Beheira han sido destruidas 500 000 viviendas y 400 escuelas, centenares de cabezas de ganado han sido arrastradas por las aguas y se han devastado 10 300 hectáreas de tierra. Decenas de millares de familias se encuentran sin abrigo, sin ningún medio de subsistencia, mientras que el gobierno, que prometió una ayuda ridícula de 10 libras egipcias (aproximadamente 1000 euros) por familia, está demorando su abono. En Alejandría, segunda ciudad del país, han muerto ahogadas y/o electrocutadas varias personas porque el sistema de evacuación de las aguas estaba abandonado desde hace años y los cables eléctricos están desperdigados por cualquier lugar sin que los poderes públicos se muevan. La municipalidad ha comprado centenares de bombas que permanecen almacenadas por inutilizables. No hay duda que el contrato ha permitido jugosas comisiones a algunos. Si golpean de nuevo lluvias violentas, las consecuencias serán todavía más graves ya que las autoridades no han tomado ninguna medida radical.

Siguen las huelgas

Miles de trabajadores/as de las fábricas de textil de Mahalla iniciaron una huelga a finales de octubre para reclamar el pago de la prima social del 10 por ciento y el reingreso a la empresa de los trabajadores y trabajadoras despedidas. También exigen que los responsables de la empresa den cuenta de las pérdidas causadas deliberadamente por el holding de gestión del Estado y que las autoridades y la administración de la empresa se comprometan a dejar de adoptar medidas contra las y los trabajadores durante o después de la huelga.

El movimiento social egipcio está lejos de callarse, pero las huelgas permanecen aisladas y la coordinación entre ellas resulta dificil.

Las fuerzas revolucionarias

En una situación en la que la actividad política está reprimida, las organizaciones de la izquierda revolucionaria se encuentran en una situación delicada. La dificultad para hacer emerger una tercera vía entre el ejército y los Hermanos Musulmanes y la incapacidad para tener una intervención común tienden a hacer difícil la intervención de reagrupamientos como el “Frente para la Revolución”, creado en julio de 2013. A pesar de ello, el objetivo para la reestructuración de los lazos entre las fuerzas sindicales independientes, asociativas y militantes continúa con el objetivo de intentar conseguir un acuerdo sobre las reivindicaciones democráticas urgentes como el cese de las torturas en las comisarías, la libertad de expresión y los derechos sindicales.

8/12/2015

http://npa2009.org/actualite/international/egypte-apres-les-legislatives

Traducción: VIENTO SUR



Facebook Twitter RSS

vientosur.info | Diseño y desarrollo en Spip por Freepress S. Coop. Mad.
 
Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual Los contenidos de texto, audio e imagen de esta web están bajo una licencia de Creative Commons