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TRIBUNA VIENTO SUR
28 se septiembre: día internacional por el derecho al aborto
02/10/2015 | Begoña Zabala

Pasado ya el peligro inminente del ataque frontal por parte del PP contra el derecho al aborto, puede parecer que este año hemos llegado a esta fecha mundial como un poco distraídas. Pero no es tal. La reivindicación de este derecho sigue estando en primera línea de nuestra batalla.

Así en Iruñea, justo el día 28, coincidía con la llega a la capital de la “Emakumeen Mundu Martxa” (Marcha Mundial de las Mujeres), que iniciaba su jira por Euskal Herria. Con ello se juntaron en una sola las reivindicaciones de la Marcha y del derecho al aborto libre.

Menores incapacitadas

Tenemos desde luego en la mente y en el orden del día la reciente modificación, de nuevo, de la normativa aplicable a menores de entre 16 y 18 años para que se les practique una Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE). Ahora se exige la autorización de la madre, del padre o de la persona que las tutelen.

Se ha indicado que esta modificación entra de lleno en el proyecto conservador y derechista de redireccionar las trayectorias juveniles. La gente joven no será ya esa juventud con ansias de rebelión e independencia, sino que por mor de la situación económica, académica y familiar, pasará a engrosar las filas del conformismo y la dependencia. No cabe duda de que las armas del patriarcado, que someten también a las menores en las familias, se están aliando con los instrumentos clásicos de dominación del neoliberalismo. La configuración de las menores y de los menores como incapaces jurídicamente para decidir sobre su propio cuerpo y el ejercicio libre de su sexualidad y de su maternidad, hace retroceder muchos grados en su nivel de emancipación e independencia. Así se ha subido a los 16 años, -antes eran 13- la capacidad para consentir en las relaciones sexuales y se estipula en 18 años la capacidad para decidir ser madre con libertad, en embarazos no deseados.

No va pareja esta “incapacidad” para decidir sobre su libertad y su emancipación con la criminalización creciente de sus conductas y la posibilidad de imputación penal desde edades tan tempranas como los 14 años. Lleva además esta imputación penal la responsabilidad pecuniaria, por los daños que causen, del padre y madre. Se ocuparán fielmente de que sus menores no incurran dentro de los supuestos delictivos que conlleven daños y posibles reparaciones. La autoridad patriarcal se refuerza. El panóptico de la vigilancia traspasa las fronteras del Estado a la familia.

Es obligado que llamemos la atención sobre estas modificaciones legales. No son muchos los casos que se van a ver afectados por esta nueva disposición del permiso materno/paterno, numéricamente hablando. Pero sí son muy importantes si hablamos en términos cualitativos. Los datos de las clínicas privadas contaban con unas 800 menores que podrían precisar de autorización familiar. Y en la práctica la mayoría acuden acompañadas de su madre, normalmente. El elemento que más preocupa es el papel disuasorio que juega la obligación de la autorización. Ante ella es muy probable que muchas de las afectadas tiren por la calle del medio y acudan a una solución clandestina, a veces, con poquísimas condiciones de seguridad.

Servicio público

La pelea por la realización de las intervenciones en los centros públicos de salud, va siendo épica. Y me gustaría reseñar la importancia que tiene que las IVEs se realicen en su mayoría en los centros públicos. No es un tema sólo –con lo importante que es- de la creciente privatización de los servicios públicos y el deterioro que ello conlleva, tanto de las prestaciones del servicio como de las condiciones laborales del personal trabajador. Supone también la concesión a los imperios sanitarios de estos servicios que ven sufragados sus negocios privados, con sus abundantes beneficios y escandalosos sueldos y prebendas, con los dineros públicos. Toda la industria sanitaria y farmacológica lucrándose de los servicios públicos como si de un mercado se tratase. Es ésta la parte económica y corrupta que comparte análisis con todas las privatizaciones que se están realizando.

En este caso, me gustaría añadir, además, un elemento muy importante en contra de la privatización. Y éste tiene que ver con la distorsión que supone que la atención integral a las mujeres -y a su salud sexual y reproductiva, e incluso a la atención para la maternidad- sea atendida dentro del circuito público en su totalidad, pero en el momento de tener que realizar una IVE, por una embarazo no deseado, se desvíe esta actuación hacia la atención privada. Como si fuera un eslabón perdido en la atención a las mujeres. Como si el hecho de querer interrumpir el embarazo ya no fuese digno de ser atendido en el servicio público de salud y hay que acudir, de forma vergonzante, a la asistencia privada.

Es bastante preocupante que en este momento haya cinco comunidades autonómicas que únicamente disponen de asistencia privada para la realización de prácticas de interrupción de los embarazos. Además de Navarra –comunidad foral retro por excelencia, que hasta hace tres escasos años ni siquiera tenía asistencia privada- están las Comunidades de Aragón, Castilla la Mancha, Murcia y Extremadura. Esto según los datos de la última estadística facilitada por el Ministerios de Sanidad, que hace referencia al año. 2013.

Analizar los datos de las intervenciones realizadas en los centros públicos en relación con los privados, todavía supone una alerta mayor. De un total de 108 690 intervenciones realizadas –cifras del Ministerio- en el año 2013, sólo 9 745 se realizaron en centros públicos. Es decir, no se llegó a un 10% , cuando la mayoría de las Comunidades disponen de infraestructura sanitaria suficiente para realizar la mayor parte de las intervenciones.

Análisis de los números

Esas 108 690 intervenciones suponen un 11,74 por mil sobre mujeres de entre 15 y 44 años de edad. Esta cifra ha bajado de forma significativa desde el año 2011, aunque ha tenido y sigue teniendo picos importantes crecientes en mujeres más jóvenes y en mujeres inmigrantes, sobre todo de reciente residencia en el Estado.

Sólo en este aspecto destacaría alguna cifra que interesa. Navarra figura con un 7,82 por mil, siendo una de las más bajas. Y la Comunidad del País Vasco figura con un 9,97 por mil. Sitúa a ambas comunidades por debajo de la media. Por encima de la media destacan, seguramente por la composición de la población y por contener grandes conurbaciones, Madrid y Catalunya.

Otro dato importante a destacar sería el de las semanas de gestación cuando se produce la interrupción. Hasta 8 semanas, supone el 68,51% del total. De nueve a doce semanas, supone el 21,62% del total (las cifras a nivel del Estado). Este dato es importante, pues supone una intervención de grado ligero, con poco sufrimiento y escaso nivel de incidencia traumática. Además hasta la semana octava se puede realizar la intervención en casa, mediante fármaco que puede ser expedido en el centro ambulatorio.

El gran dato de las IVEs realizadas, que se mantiene constante y que confirma la eficacia de un conocimiento rápido y una asistencia efectiva y segura, es el hecho de que el 89,93% de las intervenciones se realizan por petición libre de la mujer. En este caso la interesada no tiene que argumentar causas, sino que es su propia voluntad, sin jueces externos, la que decide

Siempre que analizamos los números ponemos especial interés en los sectores más fragilizados de la asistencia sanitaria. Esas mujeres que no llegan y que no pueden transitar libremente por los circuitos de atención y de asistencia. La prevención de embarazos no deseados requiere de una asistencia social y sanitaria eficaz, que en la mayoría de los casos no llega a los sectores no afines: las jóvenes y las inmigrantes. Estos son los datos para ellas.

La mayoría de las IVEs son realizadas a mujeres de residencia en países europeos -72,37%-. El 19,77% son realizadas a mujeres provenientes de países de América del Sur y Central.

Por lo que respecta a las más jóvenes, sobre un total de 108 690 intervenciones realizadas en el Estado, 58 911, corresponden a chicas de hasta 29 años. En Navarra, de 955 totales, 537 corresponden a éstas.

Ya basta de datos y numéricos. Una vez más se puede constatar que con unas buenas y eficaces políticas de educación sexual y afectiva y anticoncepción, se pueden prevenir los embarazos no deseados. Si por alguna causa fracasan las políticas, la decisión rápida y eficaz, minimiza los riesgos y eleva la seguridad. Por último, unas estrategias adecuadas dirigidas a los segmentos más frágiles de la atención socio-sanitaria, nos sitúan en parámetros medios del estandar europeo.

Afrontamos, por tanto, este 28 de septiembre, de la “Acción Global” por la despenalización del aborto, con un horizonte esperanzador. Es el que nos ha abierto la lucha llevada en estos últimos años. Lo vuelvo a señalar, para campañas electorales que quieran triunfar y anden escasillas de ideas: las feministas hemos echado atrás, con nuestra movilización, la reforma del PP en materia de aborto. Ha dimitido el ministro del ramo correspondiente, por ineficaz, incluso ante sus propias filas. Y lo que es más esperanzador: se ha quitado de la política. Y tenemos en pie una de las mejores consignas para vivir bien y caminar en los itinerarios de la independencia: “en mi cuerpo decido yo”. (O en versión barriobajera de Onintza Enbeita –diputada en el Congreso por Amaiur, ndr-: “En mi moño, y en mi coño, yo decido, y nadie más”).

* Begoña Zabala forma parte del Consejo Asesor de VIENTO SUR

02/10/2015



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