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Siria
¿Es el Estado Islámico la causa principal de los millones de refugiados provenientes de Siria?
16/09/2015 | Joseph Daher

La gran mayoría de los canales de televisión, de los artículos y de los autodenominados expertos que hablan sobre los millones de refugiados provenientes
de Siria tienen el mismo discurso: el problema es el Estado Islámico (EI). Algunos llegan incluso a decir que hay que coordinarse con el régimen de Assad y
sus aliados de Rusia y la República Islámica de Irán para arreglar y poner fin al problema del EI y consiguientemente de los refugiados. Sin que me
sorprendan estas declaraciones, me veo decepcionado.

Para ser claros, el EI es una organización ultrarreaccionaria y bárbara, que mata y aterroriza poblaciones enteras de todas las religiones y etnias. Esta
organización ultrarreaccionaria ha empujado al exilio a centenares de miles de personas, seguramente más de un millón, entre Irak y Siria. Este movimiento
debe ser combatido sin descanso, igual que las demás organizaciones fundamentalistas religiosas de la región como Al Qaeda y otras fuerzas yihadistas y
salafistas apoyadas por las monarquías del Golfo o redes privadas de estas últimas, pero antes de llegar a la solución contra este tipo de organizaciones,
querría sencillamente recordar algunos datos sobre las razones del exilio de millones de personas en Siria.

En primer lugar, el establecimiento del EI en Siria data del otoño de 2013 y ya antes de esa fecha millones de sirios y sirias estaban desplazados en el
exterior y el interior del país.

El 3 de septiembre de 2013, el ACNUR declaraba que el número de sirios y sirias forzados a huir a un país extranjero en búsqueda de refugio desde el
comienzo del levantamiento popular en Siria en marzo de 2011 había superado el umbral de los dos millones. Esto significaba una media de alrededor de 5 000
sirios que huía cada día hacia los países vecinos. Más del 97% de los refugiados sirios eran albergados en países situados en la región vecina. Por otra
parte, alrededor de 4,25 millones de personas estaban desplazados en el interior de Siria, según las estadísticas del 27 de agosto de 2013 publicadas por
OCAH, la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de los Asuntos Humanitarios. Consideradas en su conjunto, estas cifras totalizan más de seis
millones de personas huyendo de sus raíces.

La razón que había empujado a estos millones de personas a huir de sus hogares era el régimen de Assad que mataba, bombardeaba y reprimía a grandes partes
de la población siria que se había levantado contra su tiranía y su barbarie. Veamos algunos ejemplos.

En octubre de 2012, el conjunto del barrio de Masaa Al Arbaeen en la ciudad de Hama, cuyos habitantes eran percibidos como favorables a la oposición al
régimen de Damasco, fue destruido. En total, 3 256 edificios fueron reducidos a escombros.

En mayo de 2013, el histórico puente peatonal sobre el Eufrates en Deir ez-Zor fue bombardeado por el régimen sirio. Permitía acceder a la ciudad de
Hasakeh. Su destrucción privó de acceso a varias decenas de miles de personas.

En julio de 2013, en la ciudad de Homs, conocida como la capital de la revolución al comienzo del levantamiento popular, y en la que vivían unas 900 000
personas al comienzo del año 2011, entre el 60% y el 70% del barrio de Khaldiyé era destruido, la mayor parte de las casas quedaban inhabitables, los
barrios del viejo Homs estaban en ruinas y la destrucción de los barrios asediados de Homs se hacía de una forma sistemática, según el Observatorio Sirio
de los Derechos Humanos. La ciudad estaba sitiada y los bombardeos de las fuerzas del régimen no cesaban desde febrero de 2012.

A partir de finales del verano de 2012, el régimen comenzaba a bombardear algunos barrios de Alepo. El campo de refugiados palestinos de Yarmuk, en
Damasco, sufrió un estado de sitio estricto impuesto desde el verano de 2013, con la prohibición de circulación de las personas y de los productos
alimenticios a los barrios insurrectos del sur de Damasco por el régimen Assad y las organizaciones palestinas ligadas a este último, en particular el
Frente Popular de Liberación Popular -mando general (FPLP-CG), mandado por Ahmad Jibril. En noviembre de 2014, solo quedaban entre 15 000 y 20 000 personas
en el campo. Antes de 2011, Yarmuk contaba con una población total de 250 000 personas.

Esto sin olvidar el uso masivo de la violación por las fuerzas y milicias del régimen contra las opositoras, mujeres civiles o no, y los ataques con armas
químicas del régimen contra ciertas regiones, como el registrado en la región de Damasco, en Guta, en agosto de 2013.

Pero, ¿qué decir tras el establecimiento del EI en octubre de 2013 en Siria? ¿Seguía siendo así? Si, evidentemente. Miremos los hechos de los seis primeros
meses del año 2015. Los helicópteros del régimen de Assad han tirado 10 423 barriles explosivos sobre diferentes regiones del país, mientras que son las
fuerzas del régimen las que han matado a cerca del 90% de los civiles en el mismo período, 7 veces más que el Estado Islámico.

En marzo de 2015, ONGs de defensa de los derechos humanos han investigado las terribles acciones criminales del régimen: cerca de 13 000 sirios y sirias
han muerto bajo la tortura en los calabozos desde el comienzo del levantamiento. Decenas de miles se pudren en los calabozos del régimen, y a muchos se les
da por desaparecidos.

En mayo de 2015, un centenar de personas, en su mayoría civiles, han sido asesinadas en un ataque de la aviación siria a un mercado en la ciudad de Duma.

La barbarie tiene varios rostros en Siria, y el del régimen de Assad es claramente el peor. El régimen de Assad y sus aliados (Irán, Rusia y Hezbolá) son
responsables en su gran mayoría de más de 200 000 muertos en Siria y de alrededor de 10 millones de refugiados externos e internos desde el comienzo del
levantamiento en marzo de 2011.

Conclusión

¿Cual es pues la solución? La solución no reside en la colaboración con regímenes autoritarios como el de Assad. La solución es, por supuesto oponerse al
EI y a las demás fuerzas reaccionarias y yihadistas, cuyos comienzos, hay que recordar, favoreció el régimen de Assad en los inicios del levantamiento
popular en Siria, a la vez que asesinaba y reprimía a las fuerzas democráticas y progresistas. Igualmente y sobre todo hay que oponerse al régimen bárbaro,
criminal y autoritario de Assad que es la fuente de la catástrofe en Siria y del exilio de millones de sirios y sirias. Estos dos actores bárbaros se
alimentan mutuamente y hay que derrotarlos para esperar construir una sociedad una sociedad democrática, laica y social en Siria y en otros sitios también.

Para esto hay que apoyar a los movimientos populares democráticos y sociales que se oponen a esas dos fuerzas contrarrevolucionarias y a las diferentes
formas de imperialismo (Estados Unidos y Rusia) y a subimperialismos regionales (Irán, Arabia Saudita, Qatar y Turquía) que combaten contra los intereses
de los pueblos en lucha de la región. Estos activistas existen aún en Siria luchando cotidianamente a pesar de las dificultades contra el régimen de Assad
y las fuerzas islámicas fundamentalistas.

Tomemos por ejemplo también el caso de Irak, país en el que el EI encuentra su origen /1. Estas últimas semanas se ha desarrollado un
movimiento popular que ponía en cuestión el régimen de Bagdad apoyado por Irán. Se podía, en efecto, oír en estas manifestaciones llamamientos a un Estado
laico y no confesional, contra la división entre población sunita y chiíta, por los derechos de las mujeres y la igualdad, y una denuncia clara de los
partidos políticos confesionales. Los y las manifestantes acusaban también al confesional régimen iraquí de ser también en parte responsable, por sus
políticas, del desarrollo del EI. Es lo que señalaban algunas pancartas en las que se podía leer que “el Parlamento y el Estado Islámico (o Daesh) son las
dos caras de una misma moneda”, “Daesh ha nacido de las entrañas de vuestra corrupción”.

Más allá de la situación en Medio Oriente y en África del Norte, no olvidamos el papel de los Estados occidentales imperialistas en esta situación. Las
políticas racistas y de seguridad de la Unión Europea (UE) en materia de emigración son también responsables de los dramas cotidianos de los refugiados que
se dirigen, por tierra y por mar, hacia Europa. La política de cierre de las fronteras empuja a centenares de miles de personas que huyen de la guerra y la
miseria a utilizar medios ilegales y peligrosos para intentar llegar a los países europeos. Igualmente, hay que condenar las políticas imperialistas y las
guerras provocadas por estos estados, que son responsables también de los problemas políticos y económicos que están en el origen de la huida de los
emigrantes y refugiados.

Esta comprensión de los acontecimientos resulta necesaria para salir de la pesadilla de las dictaduras y de los fundamentalismos de todo tipo y para que
millones de personas puedan tener una vida digna y libre.

Joseph Daher, miembro de la Izquierda Revolucionaria Siria, es estudiante de doctorado y asistente en la Universidad de Lausana, en Suiza. Cofundador del blog Cafe Thawra y fundador del blog Siria Libertad, es coautor de " La demanda Pueblo. Una breve historia de las revoluciones árabes ", Counterfire, Londres 2011.

9/09/2015


https://syriafreedomforever.wordpress.com/2015/09/09/letat-islamique-ou-la-source-principale-des-millions-de-refugies-en-provenance-de-syrie/

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Notas

1/
Ver el artículo publicado sobre el tema en VIENTO SUR http://www.vientosur.info/spip.php?article10419. Ndt.



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