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Grecia
"No al nuevo memorándum, no a la austeridad, no a las privatizaciones"
16/07/2015 | Declaración de la DEA

[ Este 15 de julio en Grecia es un día de protesta contra el tercer plan de austeridad impuesto, de facto, por el conjunto de las instituciones
internacionales; es decir, el Eurogrupo (reunión informal de ministros de finanzas de la UE), el BCE, el FMI y el Consejo Europeo. Es verdad que el
gobierno de la gran coalición alemana (CDU/CSU-SPD) dispone de un peso preponderante. Pero más allá de las divergencias que expresan intereses de segundo
orden, todos los gobiernos de la UE han avalado este diktat. Era preciso infligir una derrota al gobierno griego cuya columna vertebral es Syriza.

Este 15 de julio es también un día de protesta contra la aceptación, situado entre la espada y la pared, del programa plurianual de austeridad por parte
del ministro Alexis Tsipras. Ayer por la noche, Tsipras declaro por TV que "el no creía en ese acuerdo" pero que no había otra solución y que no
había que salir del euro.


Convocada por Adedy (Confederación sindical de la función pública) este mediodía se ha celebrado la primera manifestación en Atenas . La manifestación
ha partido de la plaza Klathmonos para desembocar en la plaza Syntagma. El lema era "No al nuevo memorándum. No a la austeridad. No a las privatizaciones.
Luchemos hasta la victoria". Gregoris Kalomenis, miembro de la dirección de Adedy ha centrado su discurso en la necesidad de continuar luchando contra
la austeridad, sea cual sea el gobierno. La organización de "masas" del KKE (PC), el PAME, ha organizado otra manifestación. Este sectarismo provoca
una división irresponsable entre las y los asalariados. Esta tarde está convocada una concentración a las 19:30 ante el Parlamento, justo a la hora en
que se debatirá este tercer memorándum.

Se multiplican, también, las declaraciones de las secciones locales y regionales de Syriza en contra del acuerdo . Un documento contra el mismo ya ha reunido
la firma de 109 (de los 201) miembros del Comité Central de Syriza; es decir, una mayoría absoluta. El secretario de organización de ésta organizacion, Tassos
Koronakis, se ha manifestado contra el acuerdo y ha exigido la dimisión del gobierno y la puesta en pie de un gobierno de transición hasta que se
realicen nuevas elecciones en noviembre. Para que "coincidan" en el tiempo con las elecciones en el Estado español con, hemos de confesarlo, ilusiones
sobre la posición de la dirección de Podemos.


Las Corriente de izquierda (Lafazanis) y la Red Network se oponen a esta propuesta ya que implica una aplicación "transitoria" del acuerdo. Ambos llaman
a rechazarla.


Es teniendo en cuenta estos elementos como hay que leer la declaración de la Red Network (DEA), difundida hoy, cuya traducción publicamos a
continuación. La Red Network forma parte de la Plataforma de izquierda junto a la Corriente de Izquierda, en el seno de Syriza

. (Red. Àl’Encontre)]

¡No a otro memorándum en nuestro nombre!

Red Network

Apenas una semana después del masivo Oxi! (No) en las urnas del referéndum del 5 de julio (61,3 %), el núcleo dirigente del gobierno y Alexis Tsipras han
vuelto de las "negociaciones" de Bruselas aceptando un terrible memorándum, social y fiscalmente más duro que los dos precedentes (2010 y 2012) y en el que
destaca su carácter colonial.

Este memorándum amenaza con atropellar a la mayoría social que vive de su trabajo y que a lo largo de los últimos años ha sufrido políticas de
austeridad extrema bajo los dos memorándum precedentes que destruyeron lo que quedaba de las conquistas sociales conquistadas hace muchos años.

Tsipras y su gobierno han traicionado el aplastante No del pueblo griego, al firmar un acuerdo bastante peor que el propuesto por Juncker [Presidente de la
Comisión Europea] y que, tal y como lo pedía el gobierno, fue rechazado en el referéndum del 5 de julio.

Este memorándum, con unas cláusulas coloniales sin precedentes, completa el desastroso empeño de transformar Grecia en una colonia de la deuda en el seno de
la Unión Europea. Se trata de un deshonor para la izquierda porque ha sido aceptado en su nombre, tanto por la dirección de Syriza
(como por el gobierno dirigido por él), después de llegar al gobierno como consecuencia de su compromiso histórico a favor de la abolición de los
memorándum y del rechazo de la austeridad.

Este nuevo memorándum, desde el momento en que transforma a Syriza en un gobierno de austeridad, con cada vez más ministros pro-austeridad (sobre
todo si se aparta a los ministros de izquierda y se abre la puerta a los partidos de la derecha austeritaria), en la práctica, pone patas arriba al
gobierno dirigido por Syriza (no solo programáticamente sino también políticamente).

Además tendrá un efecto destructivo para la propia Syriza: ejerciendo chantaje sobre Syriza para que se convierta en la campeona de la aplicación de las
políticas de austeridad; rompiendo sus lazos con la mayoría de la clase obrera y enfrentándole a ella; transformándole en un partido social-liberal, un
partido de la austeridad y del autoritarismo.

El nuevo memorándum implica un doble ataque a los principios fundamentales de la izquierda y de su fuerza moral; engaña a la gente que creía en sus
promesas (que no son de última ahora) de abolir los memorándum y de derrotar a la austeridad; y, también, a toda la gente que ha contribuido al aplastante No que
se expresó en el referéndum.

El acuerdo da carta de naturaleza a la austeridad y a los partidos pro-austeridad ofreciéndoles la oportunidad de afirmar que Syriza y la izquierda han acordado
un memorándum peor que los suyos. Además, constituye un obstáculo en la lucha contra el capitalismo local e internacional, haciéndoles aparecer como
insuperables, capaces de derrotar y humillar al un gobierno de izquierdas.

Por todas estas razones, el nuevo memorándum conlleva un serio riesgo de generar una desilusión masiva en el seno de la izquierda y en los
movimiento sociales, alimentando el riesgo de que ese descontento popular sea explotado por la derecha, la extrema derecha y los fascistas.

Si el acuerdo alimenta todos estos riesgos, cuyas primeras consecuencias ya son visibles, es importante luchar para acabar con él. El potencial para
bloquear y revertir el nuevo memorándum y, también, para izar la bandera de la izquierda que algunos, de forma criminal, quieren echar por tierra, es
grande.

El pueblo del No -esa fuerza popular masiva, la alianza de clase de las y los trabajadores, de los pobres y de la juventud que emergió en la batalla del
referéndum- sigue ahí y nos muestra que la voluntad para luchar, así como la cólera que generan sus condiciones de vida, no solo existe sino que ha
aumentado en el seno de la sociedad. La dirección de esta lucha contra el nuevo memorándum puede recaer en nuevas manos. Esto significa que la lucha
continuará con el mismo objetivo de siempre: abolir los memorándum y revertir la austeridad.

También en Syriza, continúa existiendo la Syriza de izquierda y su alma radical. El gobierno y el ala moderada del partido consideran, con razón, que esta izquierda puede ser un obstáculo en la gestión y la puesta en marcha del nuevo memorándum y profieren amenazas en torno a medidas disciplinarias y de
expulsión. Exigen disciplina en torno a las decisiones del partido.

Ahora bien, para la izquierda, lo más importante es la disciplina en torno a su programa y a su estrategia política, que comporta la derogación de los
memorándum, revertir la austeridad, renunciar al pago de la deuda y poner en pie las medidas básicas del programa de Tesalónica de Syriza (hecho
público en setiembre de 2014). Es decir, una disciplina en torno a los principios y valores inviolables de la izquierda, así como una disciplina a las decisiones colectivas adoptadas en torno a esas dos cuestiones.

En Syriza, eso significa una disciplina al programa de su Congreso fundacional y a sus compromisos preelectorales, al programa de
Tesalónica y al mandato popular recibido en las elecciones de 25 de enero y con el No del 5 de julio.

Nosotros somos la Syriza que respeta todo esto y que hace un llamamiento a la disciplina a quienes osan pisotear el doble mandato popular así como los
principios, los valores y las decisiones colectivas de Syriza. Para la izquierda, la disciplina no significa una disciplina a las decisiones arbitrarias del
"líder" y del pequeño círculo que gravita en torno a él.

Ha llegado la hora en que Syriza se implique en la lucha e impida la desastrosa decisión de firmar un nuevo memorándum.

Por último, pero no menos importante, también existe la izquierda que no está en Syriza, la de los movimientos sociales y la del voto No.
Cualesquiera que sean los errores cometidos y los desacuerdos que hayan podido existir entre nosotros, durante estos últimos años hemos estado juntos
en la calle y en las luchas y hemos ganado la batalla del referéndum del 5 de julio. En este nuevo ciclo de luchas sociales y políticas, podemos y
debemos trabajar codo con codo.

Esta es nuestra lucha y, también y al mismo tiempo, la lucha contra la desmoralización y la decepción y a favor de un nuevo compromiso por nuestra parte en
la lucha de masas. Sin moralismos, porque se trataría de nuestro "deber", sobre la base tanto de la razón como de la imaginación, con la convicción
realista de que, juntos, el pueblo del No y el partido del No que es Syriza, las fuerzas de Syriza y, también, las fuerzas del resto de la
izquierda (esas para las que No significa No, y para las que no puede ser transformado en un "puede ser" o, peor aún, en un Si), podemos ganar. Juntos podemos dar
esa batalla y también ganarla.

14/7/2015

http://alencontre.org/europe/grece-non-au-nouveau-memorandum-non-a-lausterite-non-aux-privatisations.html

Traducción VIENTO SUR


La mayoría del CC de Syriza rechaza el acuerdo. ¡La lucha continúa!

Declaración de 109 miembros (de 201) del Comité Central de Syriza

El 12 de julio se ha producido un golpe de Estado en Bruselas. Ha quedado demostrado que el objetivo de los dirigentes europeos era infligir un castigo ejemplar a
un pueblo que imaginó una via distinta a la austeridad extrema del modelo neoliberal. Se trata de un golpe de Estado dirigido de forma directa contra las
reglas más elementales de la democracia y de la soberanía popular.

El acuerdo firmado con las "instituciones" se dio tras las amenazas de asfixia económica inmediata. Representa un nuevo memorándum que impone condiciones de
tutela odiosa y humillante, que destruyen a nuestro país y a nuestro pueblo.

Somos conscientes de las presiones -hasta la asfixia- que se han ejercido durante las negociaciones sobre la parte griega. Sin embargo, consideramos que el
NO del pueblo obrero durante el referéndum no autoriza al gobierno a ceder ante las presiones de los acreedores.

Este acuerdo no es compatible con las ideas y los principios de la izquierda; pero, ante todo, no es compatible con las necesidades de las clases
trabajadoras. Esta propuesta no puede ser aceptada por la afiliación y los cuadros de Syriza.

Exigimos una reunión urgente del Comité Central y llamamos a la afiliación y a las y los cuadros y diputados de Syriza a mantenerse unidos en el partido
sobre la base de nuestros compromisos programáticos y las decisiones adoptadas en nuestra conferencia de Atenas el 15 de julio de 2015.



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