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Miradas al Sur | Fondos buitre
A la espera de un nuevo festín
08/07/2015 | Roberto Montoya

Están ahí, sobrevolando Grecia, esperando la oportunidad para lanzarse sobre su presa. No quieren que se abra paso el diálogo, la negociación, una quita, no, va en contra de sus intereses.

Tienen experiencia y paciencia, el tiempo corre a su favor. Los fondos buitre se alimentan de los países con voluminosas deudas, imposibles de pagar en décadas, en siglos; buscan las economías agónicas, los países en default.

Compran los bonos de deuda externa de un país cuando no valen nada, cuando todos quieren desembarazarse de ellos, y utilizan su poderío, todos sus medios financieros y políticos para conseguir vía judicial cobrarlos por un valor infinitamente superior. Es un gran negocio especulativo que reporta millones y millones de dólares.

No fue en el cielo argentino donde aparecieron por primera vez los buitres, intentando estrangular la economía del país y a su gobierno, y lo siguen intentando. Sin embargo, desde que la crisis financiera de 2008 saltó de EE.UU. a Europa y provocó un terremoto en la economía de muchos países, poniendo a Grecia, Irlanda, Portugal y España al borde del precipicio, los europeos empezaron a oír hablar de “corralito” y de fondos buitre, y Argentina les apareció como el principal referente, aunque en los últimos veinte años se acumulan precedentes de muchos otros países.

Eduardo Galeano solía decir sobre este tema que Argentina y otros países latinoamericanos y del Tercer Mundo que conocieron los estragos del neoliberalismo y del FMI podían enseñarles muchas cosas sobre el tema a los europeos, porque “nosotros ya vivimos hace mucho el futuro que le depara a Europa”. “Somos adelantados hasta en eso”, decía con su exquisita ironía.

Y en este mundo cada vez más globalizado los buitres se mueven a sus anchas, son los mismos que están allí y acá, rara vez se encuentran con alguna frontera que les impide el paso.

Paul Singer y Kenneth Dart son algunas de las caras más visibles de esos fondos buitre transfronterizos. En Argentina Singer actuó al frente del fondo NML Elliott y NML Capital y lo hace en Grecia por medio del fondo Elliott Managmet, mientras que Dart aparecía en Argentina como EM Limited y en Grecia como Dart Managment. Los buitres Singer y Dart, con siniestro historial en varios países latinoamericanos más, en Turquía, Polonia y hasta Rusia, se frotan las manos oliendo el default griego. Singer fue de los pocos tenedores privados de bonos griegos que rechazó la reestructuración de la deuda griega y la quita propuesta, y terminó consiguiendo posteriormente que se le pagara el valor nominal, 436 millones de euros, aunque los había comprado con un gran descuento.

El combativo grupo Jubilee Debt Campaign, que denuncia las actividades de los fondos buitre en el mundo y pide una legislación que impida su accionar, tiene registrados 26 fondos de este tipo. Entre sus denuncias figuran casos gravísimos, como el del fondo FG Hemisphere, que logró cobrar al Congo (ex Zaire) bonos por 100 millones de dólares que había pagado a solo 3 millones.

Los ejemplos son muchos. En Europa los fondos buitre encontraron su gran oportunidad cuando la crisis arreció y países como Grecia, Irlanda, Portugal y España se doblegaron ante los dictados del FMI, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea, con las consiguientes consecuencias nefastas para la población.

Millones de personas que perdieron sus empleos no pudieron seguir pagando las hipotecas por sus viviendas, los desalojos se convirtieron en un drama cotidiano.

El caso más agudo se produjo –y se sigue dando– en España, donde en los últimos seis años han sido desalojadas más de 400 000 viviendas. Los bancos se quedaron con cientos de miles de departamentos y casas. Su sector inmobiliario engordó más y más sin poder dar salida a esas viviendas en el mercado. Y ahí hicieron su agosto los fondos buitre, que compraron, y compran, viviendas, urbanizaciones enteras, pequeños negocios y oficinas por decenas.

Fondos como el estadounidense Apollo compró a Catalunya Banc su división inmobiliaria completa. Otro fondo, Cerberus, compró 96 oficinas a Bankia y todo su negocio inmobiliario por un periodo de diez años. El caso más grave y que ha provocado polémica política y gran indignación social fue la compra a precio de saldo (128,5 millones de euros) por parte del fondo estadounidense, Blackstone, de 1 890 viviendas de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMVS).

La Asociación de Afectados por la venta de viviendas de la EMVS y la Asociación de Lucha contra la Corrupción, han pedido una investigación policial sobre esta operación dado que la alcaldesa de Madrid que la aprobó fue Ana Botella, esposa del ex presidente José María Aznar, y el hijo de ambos, es consejero de Gesnova Gestión, empresa ligada directamente a Blackstone.

Bankia, un banco nacionalizado por el Gobierno con dinero público para salvarlo de la quiebra, ha vendido a fondos buitre por 1 354 millones de euros buena parte de sus créditos al consumo de particulares. Se teme que esto hará disparar el número de desalojos.

La polémica abierta en Europa sobre la actuación depredadora de los fondos buitre ya hizo que en 2010 el Parlamento del Reino Unido los prohibiera, y Bélgica lo acaba de hacer estos días. Para Argentina la medida llegó tarde. Precisamente un mes atrás un juez belga dio la razón al fondo NML Capital, de Paul Singer, y embargó las cuentas de la Embajada de la Argentina en ese país.

5/07/2015

http://www.miradasalsur.com.ar/2015/07/05/revista/la-crisis-griega-los-buitres-a-la-espera-de-un-nuevo-festin/



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