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Cádiz. Tras las elecciones municipales
De la capital del paro a la capital del cambio
01/06/2015 | Laura Mingorance y Jose María Gonzalez "Kichi"

Quizás el título del artículo suene presuntuoso cuando no somos, por suerte, la única capital donde la ciudadanía ha expresado sus deseos de cambio. Quizás sea porque estamos demasiado acostumbrados a que en nuestro pequeño rincón al sur quepa demasiada pobreza, demasiado paro, demasiados desahucios... que nos emociona que en estos días la gente hable de nosotros por algo que es motivo de orgullo en lugar de por ser la capital del paro. El 24M el pueblo de Cádiz decidió que ya no cabía tanta miseria y nos propusimos sustituirla por dignidad y por derechos.

Pero en realidad el 24 de mayo no llegó sin avisar. Primero vino el 22 de marzo con las elecciones andaluzas donde Podemos fue la primera fuerza política de la ciudad y antes vinieron las elecciones europeas donde el resultado de Podemos en Cádiz fue uno de los mejores de todo el estado. Las urnas no reflejan exactamente la realidad social, pero dan pistas y veíamos como algo estaba cambiando.

Para los y las de abajo, tan acostumbrados como estamos a perder, casi parecía un milagro. Pero en realidad no lo fue, hubo un gran camino detrás que nos permitió llegar hasta aquí. Hay una parte común con el resto de ciudades del Estado. No nos cabe duda de que Podemos es hoy posible gracias al ciclo de movilizaciones que politizó en cierta medida a una parte considerable de la sociedad: las huelgas generales, las mareas y muy especialmente el 15M. No es casual que en Madrid y Barcelona, dos de las ciudades donde este ciclo de luchas ha sido más intenso, hayan ganado también fuerzas políticas del cambio. Pero también hay una parte de camino propio en Cádiz, podríamos llamar autóctono.

Sin querer generalizar, en no pocas ocasiones la izquierda social de la que formábamos parte ha priorizado “la política de auto-consumo”. Muchas veces espacios hiper-ideologizados, que aparecen como hostiles y ajenos a la mayoría de la gente, ocupaban la mayor parte del tiempo de los y las activistas. En Cádiz hubo un grupo de compañeros que hoy formamos parte de Anticapitalistas que decidimos escoger otro camino sin menospreciar la importancia de ir construyendo espacios propios. Por suerte, la irrupción de Podemos ha permitido hacer partícipe de la política a mucha gente que antes no lo era. Sin embargo, en nuestra ciudad empezamos a hacerlo antes. Por eso nuestra prioridad siempre fue trabajar con los estudiantes, con trabajadores del metal, con las limpiadoras... Lo hicimos apoyando sus conflictos sindicales, construyendo sus luchas, etc.

Esta tarea que empezó para algunos de nosotros hace algunos años la hemos continuado con el círculo de Podemos. Desde el principio estuvimos en conflictos vecinales, laborales y sociales diversos. Creemos que una de las claves de nuestros resultados ha sido esta y podemos resumirlo en una frase: echar raíces. Por supuesto hay muchas otras claves que explican el buen resultado en las elecciones municipales pero creemos que esta es una especialmente concreta en Cádiz y que debe seguir siendo una de nuestras prioridades.

Tras el 24M, los retos son enormes. El primero conseguir formar gobierno el día 13 de junio. Esta vez el PSOE es quien tiene la llave del gobierno. Ahora le tocará escoger entre entregarle la alcaldía de la ciudad a una fuerza del cambio como Por Cádiz Sí Se Puede, que ponga en el centro a la mayoría social, o permitir que sea el PP y Teófila Martínez quien continúe gestionando la ciudad por la senda que nos ha llevado hasta aquí.

Pero no debemos olvidar que este es sin duda el reto más sencillo que tenemos por delante. Si conseguimos formar un gobierno del cambio que rompa con las lógicas del régimen y la austeridad, entraremos en un ayuntamiento con pocas competencias, con una deuda sangrante y en un momento de desmovilización social generalizada porque la mayor parte de la ciudadanía ha depositado sus esperanzas de cambio exclusivamente en las urnas. Además, la aritmética en el ayuntamiento tampoco será favorable para nosotros, ya que la suma de las fuerzas del bipartidismo y ciudadanos dan 17 concejales frente a nuestros 8 y los 2 de Ganar Cádiz en Común, plataforma en la que participa IU.

Ante este escenario, asumimos con valentía el reto pero siendo consciente de que solos no podremos. Necesitamos a nuestras vecinas y vecinos movilizados, organizados, concienciados, participando en la toma de decisiones desde el principio. La corriente de impugnación a la vieja política que recorre todo el país se refleja en lo concreto en un apoyo a nuestras políticas, pero también a nuestras formas. Para quienes estamos convencidos de que la satisfacción de nuestras necesidades pasa por la ruptura, la participación no es solo una cuestión ética sino sobre todo estratégica. Los partidos del régimen, los grandes empresarios, los poderes financieros… no se quedarán cruzados de brazos mientras acabamos con sus privilegios. Por ello necesitamos aumentar a pasos agigantados la politización y la movilización social en la ciudad y en el conjunto del estado, porque aprendemos a través de la experiencia propia y la autoorganización.

No debemos olvidar que el poder y los recursos económicos no se encuentran únicamente en las instituciones, mucho menos únicamente en los ayuntamientos. No queremos ganar las elecciones como un fin, sino como un medio enmarcado dentro de una idea mucho más compleja de ganar el poder que nos permita poner bajo control social los recursos económicos que los trabajadores y trabajadoras producimos. Por eso, aún formando gobiernos de las clases populares en Madrid, Barcelona, Cádiz, etc. nuestros objetivos están lejos de cumplirse. No obstante, hay muchos motivos para la alegría. Hacía muchos años no habíamos estado tan bien posicionados como ahora: las clases populares comenzamos a recuperar la confianza en nuestra propia capacidad para ganar.

31/05/2015



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