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Túnez. Notas sobre el libro de Hèla Yousfi
"La UGTT, una pasión tunecina"
30/05/2015 | Alain Baron

Esta obra fue publicada en marzo de 2015 en Túnez con el subtítulo de “Encuesta sobre los sindicalistas en la revolución de 2011-2014”.

Una de las principales diferencias entre Túnez y los otros países de la región árabe es la existencia de la UGTT. Conocer mejor esta organización es cada vez más necesario, puesto que frecuentemente hace declaraciones determinantes.

De ahí el punto de vista adoptado por la autora: “Para salir del encantamiento, tenemos que abandonar un poco el mundo de las especulaciones y volver a tomar tierra eligiendo para ello un objeto de observación: la misma UGTT" (p.12).

Para conseguirlo, Hèla Yousfi no solo se apoya en fuentes escritas sino sobre todo, en varias decenas de testimonios de militantes. En general, son miembros de la UGTT y pertenecen a diferentes sectores y regiones de esta organización.

Su libro permite una deconstrucción de los discursos que solo tienen en cuenta algunas de las múltiples facetas de la UGTT. Recoge la visión de una organización multidimensional, en búsqueda permanente de un equilibrio estable entre sus aspectos contradictorios.

Intentar dar cuenta en unas pocas páginas de una obra de 250, obliga a seleccionar dejando en la sombra algunos aspectos. A cada cual le queda completarlos leyendo directamente la obra.

Esta presentación está compuesta por dos amplias partes que se pueden leer en el orden que mejor convenga:

Una es, sobre todo, histórica.

La otra intenta mostrar el carácter contradictorio de algunas facetas de la UGTT. Se desarrolla especialmente en el inicio del libro y en el último capítulo.

A propósito de la historia de la UGTT


La UGTT antes de la independencia

Desde su fundación en 1946, la UGTT no solo se contentó con una función reivindicativa sino que siempre, de forma simultánea “se comprometió claramente con la acción política para la independencia en la que desempeñó un importante papel" (p.11).

La UGTT entre 1956 y 2011

Durante este periodo existieron dos corrientes en el seno de la UGTT:

-por una parte, “una corriente de sumisión al poder que incluso podía llegar a la casi integración en el aparato del Estado”,

-por otra parte, “una corriente de resistencia al poder” que controlaba algunas estructuras intermedias y “que tomaba las riendas en tiempos de crisis” (p.56).

Esta dualidad hizo posible “a los diferentes movimientos sociales encontrar regularmente un apoyo estructural y político por parte de la UGTT, a pesar de la proximidad que la burocracia mantuvo con el partido único”.

La continuidad de este equilibrio inestable explica en gran parte por qué las crisis internas de la UGTT no han desembocado en verdaderas escisiones.

Del 17 de diciembre de 2010 al 14 de enero de 2011

Este capítulo se apoya en un gran número de entrevistas, generalmente realizadas en enero y febrero de 2011. De ellas se deducen los siguientes elementos:

en sus inicios, el movimiento de protesta fue totalmente espontáneo y sin liderazgo” (p.62),

la UGTT acogió y apoyó este movimiento” (pp 62-64)

los sindicalistas “dirigieron” el movimiento" (pp 65-70).

El levantamiento de la cuenca minera de 2008 se vio como una “repetición general” en el de 2010-2011 (pp 77-79).

A continuación, la autora del libro realiza un análisis pormenorizado de los debates que han atravesado a la UGTT durante este periodo (pp 79-97).

Si gran número de sindicalistas “se apresuraron a unirse al movimiento popular, los comités regionales y el Comité Ejecutivo adoptaron una actitud de espera, contraria a apoyar la revuelta” desmarcándose claramente de los eslóganes que denunciaban el poder (p.81).

La “tendencia radical” de la UGTT se anticipa al hecho de que:

-por una parte, la “tendencia reformista” representada por el Comité Ejecutivo “intente evitar la confrontación con el poder” y busque un compromiso con él, y

-por otra, que si existe “la presión suficiente” para cambiar la correlación de fuerzas a favor del pueblo, “la central acabará por plegarse a las reivindicaciones populares” (p.90).

Progresivamente, una serie de estructuras intermedias de la UGTT se emanciparon de la dirección central. Llamaron claramente a la huelga sin un acuerdo previo y sin respetar la obligación legal de un preaviso con 10 días de antelación (p. 86). Para intentar salvaguardar su “capacidad de diálogo con el poder”, el Comité Ejecutivo no tiene otra opción que dar cobertura a ”todas las decisiones tomadas a escala local y/o regional” (pp.88-89).

Después de decenas de años de omnipotencia de la dirección central de la UGTT, asistimos a la configuración de nuevas relaciones entre ésta y las estructuras intermedias (p.98).

Del 14 de enero de 2011 a las elecciones de octubre de 2011

El 17 de enero, la dirección de la UGTT designa tres representantes en el gobierno. Este está presidido por el antiguo Primer Ministro de Ben Ali (p.102), lo que provoca la cólera de la población y de las bases de la UGTT.

Preocupada por “preservar el consenso y la unidad de la organización” (p.107), la UGTT “da un giro total” (p.106): obliga a dimitir a sus tres representantes al día siguiente y además apoya las movilizaciones (pp. 102,106 y 108).

Simultáneamente, la UGTT juega un papel clave en la puesta en marcha de un “Consejo nacional de protección de la revolución (CNPR)” (pp .102,110-112). El CNPR se apoya en comités locales en todo el territorio tunecino en los que algunos militantes ven el posible embrión de un “parlamento representativo de las fuerzas revolucionarias” (p.116).

Pero el CNPR no se transforma en un poder alternativo: a pesar de cuestionar la legitimidad democrática del gobierno, es a él a quien pide que le reconozca legalmente un poder decisorio. Pero “el gobierno se opone rotundamente a esta demanda y solo reconoce al CNPR un poder consultivo” (p.111).

El 27 de febrero, el antiguo primer ministro de Ben Ali finalmente deja el poder. Su sucesor, Beji Caïd Essebsi, crea una “Alta Instancia” que “tiene como objetivo superar la oposición entre el CNPRny el gobierno” (p.113):

-La Alta Instancia solo tiene poder consultivo y proposicional en materia de ley electoral y de organización de elecciones.

-El gobierno permanece como el único poder ejecutivo y proposicional”.

Con la UGTT, en la “Alta Instancia” están representadas las principales organizaciones políticas y asociativas del país (p.103). Sin embargo, sin reivindicar el poder para sí misma, la UGTT juega un “papel político fundamental” (p.103) consistente en “construir consensos entre las diferentes fuerzas políticas y sociales” (p.105).

En los testimonios recogidos antes, el papel de la UGTT a menudo se presentaba como el de un “poder” o de un “contrapoder” (p.108). Ahora, el acento se pone sobre la noción de ”autonomía” o de “igual distancia de todos los partidos políticos y, sobre todo, del poder, (…) de fuerza de equilibrio, de supervisor que controla la acción del gobierno” (pp.108-109). Para algunos militantes, la percepción de la UGTT ha evolucionado “de un actor clave de la revolución al de un actor central del mantenimiento del régimen político y económico” (p.116).

Al final, la dirección de la UGTT ha perseguido, simultáneamente o sucesivamente, múltiples objetivos a veces, contradictorios (pp.118-119):

-apoyar simultáneamente la democratización del país y la continuidad de las instituciones,

-rechazar un choque frontal con el poder establecido con el fin de conservar su propio poder de negociación con él,

-utilizar la proximidad con los movimientos sociales para hacer presión al gobierno y en las grandes opciones políticas,

-no desempeñar el papel de partido político sino favorecer la negociación y construcción de consensos entre las diferentes fuerzas políticas y sociales.

Desde sus orígenes, el papel sindical de la UGTT siempre estuvo mezclado con su papel político (p.141).

En la época de la dictadura, la UGTT era incluso “el único espacio en el que los opositores políticos podías expresarse” (p.142). Obviamente, por esta razón, la mayoría de los militantes creía que la UGTT debía prohibir “entrar en la batalla política puesto que en el seno de la UGTT se hallaban todas las tendencias políticas y podría resultar peligroso” (p.143).

A partir del 2011, la gran diferencia consiste en que los partidos políticos “en principio, no necesitan espacio sindical para existir” (p.145)

Los principales retos del congreso nacional de diciembre de 2011

La herencia del pasado claramente supone:

-el compromiso del Comité Ejecutivo con el régimen de Ben Ali a propósito del cual el Secretario General saliente hará una autocrítica durante el congreso (pp.167-168),

-la corrupción y el clientelismo interno (pp 153-155, 171-172),

-una tradición de votos en los congresos que no se basan en los programas sino en las alianzas entre redes sectoriales o regionales y corrientes políticas (pp.170-17).

La voluntad de una gran parte de la afiliación de la UGTT es cuestionar el carácter jerarquizado y centralizado de la central sindical que se traduce en el poder hegemónico del Secretario General y del Comité Ejecutivo. Obviamente, es este último quien tiene el derecho de firmar el preaviso de 10 días para que una huelga sea legal, así como la designación de los permanentes del sindicato (pp.151-152). Esta preocupación se ve respaldada por “el episodio revolucionario que llevó a algunas uniones regionales y federaciones a tomar sus propias decisiones de forma autónoma sin esperar la aprobación del CE” (p.155)

En sentido inverso, dos meses después de la victoria electoral de Ennahda, “el contexto de crisis política y las diferentes campañas que han tenido como objetivo la UGTT, han reforzado las reacciones más defensivas para preservar la organización en detrimento del imperativo de reorganización interna y/o los retos socio económicos” (p.184).

En la intersección de estas dos preocupaciones, en la reunión del 14 de enero, se había decidido que la no renovación del mandato de los miembros del Comité Ejecutivo que habían estado comprometidos con el poder de Ben Ali, se realizara sin asperezas. Para ello, bastaba con no cuestionar las disposiciones estatutarias que prohibían más de dos mandatos sucesivos en el CE (artículo 10), lo contrario de lo que buscaba hacer el CE justo un año antes (pp. 131-138, 155, 172-173, 179)/1

Finalmente, poco menos de una año después, el 14 de enero de 2011, “dos preocupaciones fundamentales afectan a la mayoría de los congresistas entrevistados”:

-"¿Qué papel que debe desempeñar la UGTT en la transición política y qué lugar debe ocupar en el nuevo espacio político y sindical poselectoral?"

-"¿Será capaz de renovar sus estructuras, sus formas de lucha históricas para adaptarse a las nuevas realidades económicas y apoyar el proceso democrático en el país?” (p.152)

Uno e los desafíos políticos es el rechazo a que la UGTT sea “instrumentalizada” por los partidos políticos. ”Incluso si nuestra misión es tanto política como social , debemos ser equidistantes de todos los partidos políticos explica un gran número de sindicalistas" (pp. 159-162 y 169.

Entre los desafíos organizativos a los que tiene que hacer frente están la implantación en el sector privado y, la participación de las mujeres en las instancias de decisión (pp.157-158), y la débil sindicación de gente joven (p.158).

Las principales decisiones del congreso de diciembre de 2011

El congreso estuvo polarizado por la elección del Comité Ejecutivo (pp.175-178).

La principal diferencia con el pasado fue que la voluntad política de mantener la unidad de la central fue “omnipresente” en la composición de las diferentes lista. Prevaleció sobre “las consideraciones regionales y clientelares que a menudo habían predominado sobre los otros retos” en los congresos precedentes (p.178).

Ningún miembro del nuevo Comité Ejecutivo representa a una corriente política como tal/2.

La continuidad con el pasado está representada por:

-el peso preponderante del CE saliente sobre el desarrollo del congreso (p.181),

-la elección de la lista basada en el consenso entre el mayor número de regiones, de sectores y de sensibilidades políticas,

-la presencia en esta lista de tres de los cuatro miembros del CE saliente que tenía derecho a ser representado,

- la consagración del “poder de los grandes sectores de la función pública dentro de la UGTT, especialmente de educación y sanidad” (p.179),

-el hecho de que ninguna mujer haya sido elegida para el CE (pp.157-158, 178, 180).

La UGTT frente al poder islamista (2012-2013)

Ennahda, que empieza a dirigir el gobierno en el mismo momento en el que se celebra el congreso de la UGTT, desde mediados de febrero, lanza un ataque frontal contra la central sindical. Intentando “cooptar las diferentes redes del antiguo régimen en el aparato del Estado” (p.216), Ennahda compite en este terreno con Nidaa Tounes que Beji Caïd Essebsi pone en marcha en el primer semestre de 2012 con la finalidad de volver al poder en las siguientes elecciones.

Frente a esta “bipolarización de la vida política y las polémicas que afectan a la UGTT, su dirección no quiso participar en la puesta en marcha de una alternativa política a los dos polos dominantes. En revancha, el 18 de junio de 2012 lanzó una “iniciativa política” para volver a crear un consenso entre las fuerzas políticas, el gobierno y la sociedad civil con vistas a llegar a acuerdos en las grandes cuestiones que suscitan divergencias·” (p.217).

El papel de “mediador político” (p.218), que busca desempeñar la dirección de la UGTT contribuye a “relegar la cuestión social a un segundo plano” (p.204).

En el segundo semestre de 2012, la tentativa de la UGTT de encontrar una solución consensuada fracasa y la ofensiva de hombres armados islamistas continúa con más fuerza, especialmente:

-el ataque a la sede nacional de la UGTT el 4 de diciembre de 2012 (p.188),

-el asesinato de un importante dirigente de Frente Popular el 6 de febrero de 2013, un segundo el 25 de julio que sumerge a Túnez en “una grave crisis política que abre la vía par aun nuevo periodo de contestación a la legitimidad de las instituciones” (p. 219).

En esta marco, “la UGTT multiplica los contactos para buscar una salida a la crisis. Ya no se presenta solo como una plataforma de diálogo sino como una fuerza con capacidad de propuestas”. Junto a la Liga tunecina para la defensa de los Derechos Humanos, la Orden Nacional de la Abogacía y el sindicato patronal (UTICA), la UGTT lanza el 25 de octubre una iniciativa de diálogo nacional en la que participan 21 partidos con representación en la Asamblea. Se genera un consenso entre los participantes en el diálogo para sustituir el gobierno de ese momento por otro provisional que no dependa de los diferentes partidos. Encargado de gestionar los asuntos comunes, debe, sobre todo, someter a votación en la asamblea una nueva constitución y después organizar elecciones legislativas y presidenciales (pp.220-231).

-Aceptando la dimisión del gobierno, Ennahda evitó ser expulsada de forma duradera como en Egipto.

-Por su parte, Nidaa Tounes estima tener todas las opciones de volver al poder después de las elecciones previstas en 2014.

-La UGTT “refuerza su papel de actor insoslayable en el terreno político tunecino” (p.231).

Pero “el hecho de que el diálogo nacional se haya concentrado exclusivamente en los desafíos políticos” provoca una división que “atraviesa todas las estructuras de la UGTT a propósito de qué lugar ocupan las cuestiones sociales”. La distancia aumenta, según la autora, entre:

partidarios de una acción limitada negociada poco a poco, haciendo recular progresivamente al poder político sin derrocarlo” y

- "quienes porque la crisis económica se hace más profunda, porque confían en el movimiento social, porque creen cada vez menos que se pueda negociar con el poder, quieren una actitud más firme que puede llegar a la ruptura” (p.232).

El carácter contradictorio de cada una de las facetas de la UGTT

Por razones que se explicitan en la nota/3, estoy autorizado a añadir entre paréntesis el término “reivindicativo” al de “sindical” en los dos extractos presentados en el párrafo que sigue.

Rol reivindicativo y rol político

La UGTT no moviliza a los sindicalistas solamente en defensa de sus intereses profesionales. Ha sido y continúa siendo un espacio de acción política mucho más amplio que aspira a articular reivindicaciones socio económicas y libertades políticas individuales y colectivas” (p.233).

Esta doble función se remonta a la época colonial cuando la UGTT estaba “claramente comprometida con la acción política por la independencia” (p.11).

Después de la independencia, durante más de medio siglo, la UGTT fue además “el único espacio de acción colectiva organizado de Túnez que logró a duras penas resistir las tentativas del régimen autoritario de reducir a la nada cualquier resistencia en el país” (p. 16).

Por estas razones, "la UGTT es al mismo tiempo y de manera inseparable, un movimiento sindical (reivindicativo) y una organización que pretende una misión política y nacional” (pp.233-234). “En algunos momentos, son las consideraciones políticas nacionales las que se expresan y en otros momentos, es el aspecto (reivindicativo) que se pone por delante” (p.234).

Al menos para una parte de sus miembros, la UGTT debe jugar un papel de “contrapoder” (p.16) pero “no tener como objetivo la toma del poder” (p.11).

En conclusión, la UGTT no se comporta ni como una fuerza política destinada a la toma del poder, ni como un sindicato revolucionario capaz de cuestionar radicalmente las opciones económicas adoptadas por las élites del poder. La amplitud de su acción política se le escapa a veces pero ha demostrado que no es ni quiere convertirse en un partido político” (p. 235).

Entre resistencia y sumisión

Siempre existió en la UGTT “una corriente de sumisión al poder que podía llegar hasta la casi integración en el aparato del Estado” pero simultáneamente siempre hubo “una corriente de resistencia al poder que toma las riendas en tiempo de crisis” (p.15).

En este marco, antes de 2011 la UGTT fue al mismo tiempo “un refugio para las movimientos sociales, un espacio de resistencia (…) contra la hegemonía ejercida por el partido único” y “un espacio de negociación permanente del equilibrio tanto político como social” (p. 16).

Entre el enfrentamiento y la voluntad de negociación

A veces son reacciones agresivas las que se expresan y que llegan hasta el enfrentamiento y, otras veces, es la lógica de la mediación y de la negociación la que predomina” (p.234).

La acción de la UGTT se basa en “su capacidad de construir compromisos entre defensores de una ruptura radical con el antiguo régimen y los partidarios de una orientación reformadora” (p.235).

La UGTT, arrebatando algunas concesiones a la clase dirigente en provecho del movimiento de protesta, evita el riesgo de un enfrentamiento directo entre las fuerzas políticas antiguas y las nuevas y neutraliza, según los más críticos, el potencial de una ruptura radical con el régimen” (p.235).

La UGTT reivindica una identidad de “fuerza de equilibrio entendida en el sentido de una fuerza, al mismo tiempo, de presión y de negociación, una de cuyas constantes es el “rechazo del enfrentamiento directo con el gobierno” (p.235).

En consecuencia, no es extraño ver a la UGTT declarar cada vez más claramente que solo las soluciones consensuadas entre las diferentes fuerzas políticas y sociales pueden sacar el país de la crisis” (p.235).

La UGTT reafirma su defensa de las reivindicaciones sociales pero sin olvidar nunca hacer presión para establecer un calendario electoral” (p.234). “Su proximidad a los movimientos sociales le permiten disponer de los medios de ejercer presión sobre las procesos electorales y las grandes decisiones políticas “ (p.235).

Diálogo nacional” y base social de la UGTT

Durante el segundo semestre de 2013, la UGTT jugó un papel decisivo en la puesta en marcha de una estructura de diálogo que incluía especialmente el sindicato patronal.

"La UGTT, que acepta hacer un frente único con la patronal para encontrar un equilibrio negociado con las diferentes fuerzas políticas y sociales, corre el riesgo de ver debilitarse su capacidad de acción social. Peor todavía, se muestra dispuesta como en el pasado, a aceptar una nueva ola de liberalización económica propuesta por los socios capitalistas mediante aumentos de sueldo irrisorios para sus miembros” (p. 237).

Para la autora, existe para la UGTT el riesgo de aislarse de las fuerzas que esperan “una actitud más firme de la UGTT”. Consideran que con la profundización de la crisis económica, “es cada vez más difícil negociar con las élites económicas y políticas vigentes” y depositan su confianza en los movimientos sociales (p.152).


Entre una toma de decisiones jerarquizada y un sistema de presión a la dirección

-Al día siguiente de la independencia “existía una relación orgánica entre el estado y la UGTT: el presidente Bourguiba podía cambiar los secretarios generales, darles órdenes y cesarlos como hacía con los ministros” (p.37). Este tipo de funcionamiento fue calcado por la dirección nacional dela UGTT para las estructuras intermedias. Y se tradujo en la hegemonía del Comité Ejecutivo y del secretario general en el conjunto de la organización (p.152).

-Todo el sistema de presión sobre la dirección se puso en marcha para ejercer un contrapeso a la concentración de poder en manos de la dirección central de la UGTT.

Se manifestó claramente a partir de 2008, en el marco de la lucha de la cuenca minera. Terminó por imponer su voluntad en las semanas que precedieron al 14 de febrero.

En el capítulo centrado en estos dos episodios, la palabra “presión” aparece en numerosas ocasiones en las entrevistas realizadas..

Durante la lucha de la cuenca minera, “los sindicalistas (…) presionaron a las instancias regionales de la UGTT para que intervinieran en la liberación de detenidos”. “Presionamos al Comité Ejecutivo para que interviniera ante el gobernador” (p.69).

Los sindicalistas de base impusieron, gracias a su presión, a ciertas uniones regionales (…) o a sectores (…) a apoyar el movimiento de la cuenca minera” (p.77).

En Redeyef, “hubo un cambio gracias a la presión sindical en el interior de los sindicatos de base y también gracias a la presión venida del extranjero, de las delegaciones extranjeras. Esta presión venida del interior y del exterior, finalmente, permitió cambiar la posición oficial de la dirección sindical...” (p.78).

El secretario general Jrad “que no tiene la costumbre de ceder, cedió por fin para evitar una implosión de la UGTT (…) por la presión interior” (p.79).

Hacíamos reuniones delante de la UGTT para hacer presión y el Comité regional negoció con el gobernador para los detenidos” (p.88).

Lo mismo sucedió después del 17 de diciembre de 2010. Hélà Yousfi escribe a propósito de eso: ”Esta presión genera una crisis en el interior de la organización que tiene como resultado inmediato una ruptura en los circuitos de decisión formal clásicos y una transgresión de la jerarquía sindical”,”como por ejemplo, el acuerdo previo del Comité Ejecutivo para que una huelga sea legal (p.86).

Este tipo de decisión no se hubiera tomado” si previamente “las estructuras de base e intermedias no hubieran ejercido presión” (p.87), explica un militante.

La dirección de la central actúa de forma semejante... pero en sentido inverso: ejerce una fuerte presión sobre todas las estructuras para reducir su ardor militante” (p.87).

Esta dinámica de presión/negociación (…) influyó ampliamente tanto en la salida del movimiento en Redeyef en 2008,como en Sidi Bouzid...”(p.90).

Generalmente, cuando la dirección de la central ve que las diversas estructuras regionales y sectoriales adoptan determinadas reivindicaciones, hay una especie de presión que se ejerce sobre el Comité Ejecutivo que finalmente va a adoptarlas”(p. 94). “Bajo la presión de sus estructuras, se ve obligada a seguir el movimiento” (p.95).

Entre clientelismo y resistencia a la dirección


- "El clientelismo en vigor a nivel de estado antes de 2011 había encontrado su prolongación en el seno de la UGTT.” “El cuadro sindical asignado a la central, escapaba de las obligaciones del trabajo y accedía a un estatus social que le suponía un cierto reconocimiento. Así que debía actuar en función de lo que el Comité Ejecutivo esperaba de él”. “Esta liberación podía ser retirada durante el mandato si el cuadro decepcionaba o entraba en conflicto con la dirección” (p.153). "Muchos testimonios que figuran en el libro dan ejemplo de las ventajas materiales concedidas a los liberados sindicales” (pp. 153-155).

"En la UGTT, siempre hubo militantes que rechazaban jurar lealtad a la dirección. Esta situación se expresó claramente en la oposición a la supresión del artículo de los estatutos que prohibía más de dos mandatos sucesivos en el Comité Ejecutivo.

"Esta voluntad se acentuó durante el proceso que precedió al 14 de enero de 2011. “ El episodio revolucionario que impulsaron algunas uniones regionales y federaciones para tomar sus decisiones de forma autónoma sin esperar la aprobación del Comité Ejecutivo constituye un precedente interesante que prefigura nuevas relaciones entre las estructuras intermedias y la dirección central que pueden neutralizar la deriva hegemónica del Comité Ejecutivo" (p.155).

Entre actos formales y componendas de pasillos

Todo está concebido en el congreso para que no sea posible ninguna infracción del procedimiento democrático. Esta democracia formal y puntillosa es la garantía de legitimidad, hace incontestables las decisiones tomadas por el congreso y asegura un margen de credibilidad al Comité Ejecutivo” (p. 173).

"Pero simultáneamente, “los votos no se guían por los programas propuestos sino más bien por las negociaciones políticas y las alianzas” (pp. 170-171. “Todo0s los medios son buenos de la cooptación de delegados mediante privilegios a la manipulación de las adhesiones para conquistar el poder”(p. 171).


Entre sindicación masiva de las mujeres y masculinidad de las estructuras”

Si las mujeres representan un 47% de las estructuras de base y en las luchas sindicales, continúan ausentes de los puestos de dirección sindical. El hecho de convertirse en miembro del CE está bloqueado por condiciones del número de mandatos anteriores desempeñados en los diferentes niveles (local, regional, federal) de la organización. Una condición que reduce el número de mujeres elegibles e impide su llegada la nivel de la dirección central”(p.157).Un debate actual que podría desembocar en un sistema de cuotas en el seno de la UGTT, incluido el Comité Ejecutivo.

Multiplicidad de fuerzas centrífugas y mantenimiento de un marco colectivo

Una explicación para el hecho de que la UGTT no haya saltado por los aires a pesar de las múltiples contradicciones que la atraviesan es la voluntad compartida de construir consensos internos sobre la base de la correlación de fuerzas existente en un momento dado:

La UGTT, por su composición y sociología, siempre ha dependido de un equilibrio a menudo precario entre intereses sectoriales, consideraciones regionales y apuestas política. Por eso, no es tanto la división ideológica o partidaria la que orienta la decisiones de la central sino su capacidad de construir consensos entre grupos de intereses divergentes”. “Gracias a esta institucionalización del consenso como mecanismo privilegiado de regulación del conflicto, la UGTT ha podido mantener su cohesión interna conservando su poder. Por eso, las tergiversaciones y las tensiones que han marcado la trayectoria de la UGT, adquieren su sentido" (p.236).

18/05/2015

Notas:

1/ Un responsable intermedio de la UGTT me confió en aquel momento: “El secretario general está vigente hasta el próximo congreso pero no le hemos puesto una camisa de fuerza”[A. Baron].

2/Los miembros del nuevo CE tienen afinidades políticas diversas, actuales o pasadas, reales o supuestas. Solo una minoría entre ellos es actualmente miembro de un partido político pero nadie se representa más que a sí mismo.

Jilani Hammami, conocido dirigente del PCOT que no tenía responsabilidades sindicales desde hace años, reivindicaba un puesto en el nuevo CE en nombre de su partido (P.176). Fue apartado de la lista. Sin embargo, Hfaiedh Hfaie cabeza de lista del mismo partido en las legislativas de dos meses antes, fue incluido sin ningún problema en calidad de secretario general del sindicato de enseñanza primaria.[A. Baron]

3/Para mí, el que la UGTT no se limite únicamente a la actividad reivindicativa no es una especificidad tunecina. Son numerosos los sindicalistas de todo el mundo que consideran que están encargados de una “doble tarea: la defensa de los intereses inmediatos de la clase trabajadora Y de la “transformación social”.

Este debate atraviesa periódicamente el sindicalismo desde sus orígenes. Se conjuga con el igualmente apasionado, de saber si esta segunda dimensión debe efectuarse de una forma gradual en el seno del capitalismo o en el marco de una ruptura con él. [A. Baron]

18/05/2015

Artículo publicado en la web de l’Union syndicale Solidaires http://www.solidaires.org/article51054.html

Puesto en línea 19/05/ 2015

Traducción: VIENTO SUR



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