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Italia
El “Jobs Act”, realidad y metáfora de una victoria de las clases dominantes
17/05/2015 | Franco Turigliatto

Desde hace algunos meses se asiste a un empeoramiento de la situación política y social italiana en lo que se refiere a las condiciones materiales de la clase trabajadora y su capacidad para hacer frente a las políticas de austeridad llevadas a cabo por el gobierno de Matteo Renzi (Partido Demócrata) en concertación con la Confindustria [el equivalente a la CEOE en el Estado Español] y la burguesía italiana.

Las ideas reaccionarias y fascistas se expanden en amplios sectores de la clases populares; en particular, como consecuencia de la enésima tragedia de los miles de refugiados ahogados en el mar Mediterráneo/1. A ojos de una parte cada vez más importante de la población, las víctimas y los “muertos del mar” constituyen una amenaza: los y las emigrantes son el enemigo a combatir. La crisis económica se ha convertido ya en una crisis social y, dada la ausencia de una alternativa socialista y democrática, la barbarie avanza. No se trata solo de una barbarie material, sino también ideológica que se instala en las conciencias de sectores importantes de la sociedad y entre los asalariados y asalariadas. La pretendida misericordia y caridad de alma cristiana “propia del país”, así como la solidaridad y la fraternidad del movimiento obrero en su crepúsculo dejan abierta la puerta al miedo, al resentimiento y al odio del más débil/2.

La responsabilidad de las clases dominantes, de sus gobernantes y de los medios (vector de una ideología formateada) es enorme. Es la expresión de una crisis de civilización producto de la crisis del capitalismo. El mar Mediterráneo, que ha sido siempre un lugar de encuentro de los pueblos, se ha transformado en un cementerio de hombres, de mujeres y de niños. Estas tragedias constituyen hoy una verdadera acta de acusación contra los gobiernos europeos.

La derrota frente al “Jobs Act”

En octubre y en noviembre de 2014 tuvieron lugar grandes manifestaciones en Italia con una participación importante de sectores de la clase trabajadoras 3. Estas movilizaciones intentaban oponerse a la ley llamada “Jobs Act” promovida por el gobierno Renzi. Esta ley tenía un objetivo: destruir las normas y los derechos que los y las asalariadas habían conquistado durante las luchas de los años 1960 y que se habían concretado bajo la forma del Estatuto de los trabajadores de 1970. Dicho de otra forma, el “Jobs Act” debía liberalizar más aún el llamado mercado de trabajo. Así, las empresas pueden disfrutar de una libertad total de despido y su capacidad de chantaje -con el miedo que puede derivarse- y de explotación se ha reforzado aún más.

Durante la jornada de huelga convocada por la Federación de Empleados y de Obreros de la Metalurgia (FIOM), el 18 de noviembre de 2014, y durante la huelga social convocada por los sindicatos de base y los centros sociales, se puso de manifiesto una radicalización del conflicto. Esta dinámica fue confirmada en la jornada de huelga general del 12 de diciembre de 2014 convocada por las direcciones de la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL) y la Unión Italiana del Trabajo (UIL) bajo la presión de sus miembros y de los trabajadores y trabajadoras. Pero para vencer la difícil batalla contra el Jobs Act/4, habría sido necesaria una persistencia de las luchas y de la radicalización de las movilizaciones. Esto en la perspectiva de dar confianza, de motivar y de poner en acción sectores significativos de los asalariados y asalariadas para acumular los elementos indispensables para una huelga general. Habría sido necesaria una batalla hasta el final contra el gobierno a fin de ponerle en dificultades, obligarle a retroceder y, así, abrir una nueva fase para el movimiento de los y las asalariados en este país.

Si la Confederación Italiana de Sindicatos de Trabajadores (CISL) se había perfilado claramente al lado del gobierno, las direcciones burocráticas de la CGIL y de la UIL han concebido la huelga del 12 de diciembre de 2014 como una pura demostración de su existencia como aparato sindical. En efecto, tras esta manifestación, han retrocedido inmediatamente dejando el terreno libre al gobierno. Los sindicatos han permitido a la patronal hacer el “trabajo sucio”. Así, han eliminado toda perspectiva a los trabajadores. La derrota se ha concretado el 20 de febrero de 2015 por medio de un decreto legislativo -adoptado por el Consejo de Ministros- sobre la aplicación de las normas del Jobs Act. En los hechos, el Estatuto de los Trabajadores ha desaparecido.

Han logrado borrar la normativa de protección de los asalariados y asalariadas que constituían el marco legal en el que el movimiento sindical italiano ha desarrollado sus diversos combates durante estos últimos cuarenta años.

El artículo 18, que protegía a los trabajadores contra despidos ilegítimos, imponiendo la reintegración en el puesto de trabajo, no existe ya. Hoy un trabajador o una trabajadora despedidos puede, en el mejor de los casos, obtener una modesta “compensación” económica. Así, cada asalariado será cada vez objeto de más chantajes por parte de la patronal y su condición será la de precario de por vida. En efecto, el pretendido “contrato a tutele crescenti” [nueva forma de contrato según el Jobs Act] ofrece a la patronal regalos fiscales por tres años, es decir 26 000 euros por cada contratación realizada con esta forma. Al final de este período, el trabajador podrá, por supuesto, ser mandado a casa de nuevo. Además, persisten los contratos precarios. El 78% de los contratos realizados en los dos primeros meses de 2015 son contratos precarios, a menudo abusivos. La práctica de los despidos colectivos también se ha liberalizado.

El decreto Renzi destruye también la práctica del “cuaderno de cargas” (de la definición de tareas) propia de cada categoría. Esto deja la puerta abierta a reducciones salariales y va a permitir un aumento del control de la patronal sobre las y los obreros.

¿No ha habido un siglo de luchas para superar tal condición y para conquistar una cierta seguridad de trabajo y de vida para los asalariados y asalariadas? ¿No ha habido elogios innumerables en cuanto a los progresos sociales y humanos resultado de los derechos de las y los trabajadores, conquistados gracias a las movilizaciones de la posguerra en Europa? Hoy todo eso cambia. Se vuelve a la “modernidad”, es decir, al siglo XIX. Es cierto que la patronal ha concebido siempre los derechos conquistados por el movimiento de los asalariados y asalariadas como un paréntesis “doloroso” en la historia. Debía ser cerrado lo más rápidamente posible, a partir de un cambio de la correlación de fuerzas.

Dos consecuencias peligrosas

La primera consecuencia de esta derrota es el refuerzo del gobierno y de su líder [Renzi]. Si bien había sufrido una caída [en términos de popularidad] durante las manifestaciones del otoño, Renzi ha vuelto inmediatamente a la carga. Ha relanzado la iniciativa neoconservadora en el terreno institucional por medio de la contrarreforma de la Constitución de 1948 y de la revisión de la Ley electoral/5. Paralelamente, intenta destruir la escuela pública a través de su proyecto de “Buena Escuela”. Además, en un contexto de crisis internacional y de guerras, el gobierno aumenta la puesta en marcha de las políticas de intervención militar y prepara nuevos proyectos neocoloniales /6.

La segunda consecuencia dramática concierne a la iniciativa política de las derechas reaccionarias y racistas impulsada por la Liga Norte con su secretario federal Matteo Salvini presentándose como la alternativa a Renzi. Los media italianos, que juegan un papel fundamental en la promoción mediática de Salvini, le definen como la única alternativa a Renzi. Es cierto que Salvini aparece varias veces al día en todas las cadenas de televisión del país construyendo su discurso sobre el racismo, la xenofobia, el odio al extranjero y los y las inmigrantes. Estimula y se aprovecha del sentimiento de inseguridad social que afecta a amplios sectores de la sociedad italiana.

La Liga Norte se ha reciclado como fuerza nacional siguiendo el modelo del FN francés /7. Multiplica las manifestaciones en la calle y colabora abiertamente con las fuerzas de la extrema derecha. Esta fuerza constituye hoy una amenaza real, pues juega un papel activo en la división de la clase trabajadora y erosiona con fuerza la conciencia de clase de los y las asalariadas, una conciencia producto de una historia. La Liga construye falsos enemigos para los trabajadores mientras oculta a quienes son los verdaderos responsables de sus dificultades cotidianas. No hay nada nuevo en estos mecanismos, pero la vuelta de los viejos instrumentos políticos de la extrema derecha debe alarmarnos.

Una reflexión sobre esta derrota

Las experiencias de la lucha de clases conducen a una única lección: las peores derrotas llegan siempre cuando hay renuncia al combate. Es mejor perder combatiendo que permanecer “con el arma en los pies” frente al enemigo. Al hacerlo se evita favorecer quese constituyan otras fuerzas [como las de la extrema derecha] y ciertos elementos que puedan jugar un papel importante en otras fases.

La CGIL en un primer momento aceptó, con reticencia, una especie de resistencia, aunque sin implicarse en la estimulación de la movilización. Posteriormente incluso ha abandonado esta opción. Respecto a esta actitud, se oyen comentarios alucinantes, incluso por parte de miembros de la FIOM. Uno alucina cuando se oye decir a ciertos sindicalistas que los “sindicatos se han movilizado, pero, que , a diferencia del pasado, el gobierno no ha tomado jamás en consideración la fuerza y el número de las manifestaciones”. ¿En qué mundo viven? ¿No han comprendido la voluntad de Renzi y de Squinzi (presidente de Confindustria) de no hacer ninguna concesión y llevar su combate hasta el final?

Ahora bien, frente a estos comentarios, una de dos: o los dirigentes sindicales no han comprendido nada de la amplitud del enfrentamiento de clase en curso, o lo han comprendido, pero quieren permanecer inmóviles frente a la decisión de la clase dominante (como ha ocurrido los últimos años). En los dos casos, esto remite a un tipo de relaciones sociales mantenidas con los dominantes, con sus consecuencias “subjetivas”.

Tras haber renunciado a movilizar para impedir la aplicación de la Jobs Act, las direcciones sindicales proponen llevar a cabo el “combate” en un terreno más difícil: es decir, en cada empresa y en cada centro de trabajo. Sin embargo, tomados de uno en uno, estos lugares no solo están sujetos a correlaciones de fuerzas más deterioradas, sino que no pueden como tales, ser la palanca de una respuesta a la altura de una ofensiva de conjunto de las clases dominantes. Por supuesto, hay que intentar construir movilizaciones en los lugares de trabajo. Pero estas últimas no toman un sentido más que si se inscriben en una orientación que conduzca a romper con las orientaciones y la práctica de los aparatos sindicales constituidos que están subordinados a la patronal.

¿Cómo imaginar que en el terreno de cada empresa las direcciones actuales sean susceptibles de apoyar las luchas? ¿Con qué instrumentos? Y esto tanto más en la medida que el término “derrota” es tabú en la CGIL e incluso en la FIOM. Aunque no sea del todo negado. Se hace alusión a él, pero a fin de disimular las responsabilidades de los grupos dirigentes que siguen siendo aún una referencia para sectores sociales significativos. También se ha hecho alusión al “inmovilismo” de la base. Todo esto en la peor de las tradiciones burocráticas.

La dirección de la CGIl se encuentra así en un callejón sin salida. No puede romper con la política llevada a cabo desde hace tantos años y que la ha formateado sólidamente. Además, el gobierno no le ofrece ningún espacio político. Las últimas sesiones del Comité de Dirección de la CGIL no han hecho más que confirmar lo que acabamos de escribir. Hay un discurso que, a la vez que justifica un inmovilismo de fondo, intenta achacar la responsabilidad de la no respuesta a la Job Act a los asalariados y asalariadas y a las estructuras de base (¡que no ha dejado de debilitar y neutralizar!). Hay ahí la confesión de la negativa -incluso de la incapacidad- de organizar una movilización a escala nacional. Esta situación se traduce en tensiones entre la secretaria de la CGIL, Susanna Camusso, y el secretario de la FIOM, Maurizio Landini /8. Sin embargo, los dos han aceptado la línea de fondo de la CGIL y justifican las prácticas de firmas de los convenios colectivos de trabajo a la baja. En el caso de los empleados y empleadas de los bancos y compañías de seguros, estas prácticas han sido incluso aplicadas tras una gran huelga con el 90% de adhesión entre la plantilla /9.

Pero la CGIL -con la CISL y UIL- ha hecho algo peor en Milán. En la Milan EXPO 2015, las organizaciones sindicales han firmado un acuerdo por el que las organizaciones y las empresas pueden disfrutar del trabajo gratuito de miles de asalariados y asalariadas presentados como “voluntarios” [una propuesta retomada por el Ministro del Interior Angelino Alfano a propósito de los inmigrantes: “no tienen más que trabajar gratuitamente”]. Esto constituye un precedente peligroso para aplicar tales prácticas en otros acontecimientos /10.

La flexibilización del trabajo

Sergio Marchionne, el jefe de Fiat/Chrysler -quien había impuesto en 2011 a los trabajadores del sector del automóvil un contrato de trabajo nacional a la baja y diferente del de los mecánicos de la metalurgia/11-, ha propuesto el enésimo “plan de desarrollo” para sus fábricas en Italia en una sesión del consejo de administración de su empresa. Ahora bien, miles de trabajadores de la industria automóvil están en paro técnico (cassa integrazione) en Italia. Muchos trabajan solo dos o tres días por semana. En este marco, propone un nuevo modelo salarial establecido por la patronal que presenta como un “regalo” hecho a los asalariados. En este proyecto, el salario se convierte definitivamente en la variable de ajuste.

Hay que saber que el salario base para los alrededor de 48 000 asalariados de Fiat Chrysler Automobiles que sigue fijado al nivel establecido en 2011; para la mayoría esto significa un salario neto de 1300 euros. Posibles aumentos salariales quedarán ligadas a los resultados de la empresa (calidad de los productos, productividad, rentabilidad, etc.) y serán distribuidos bajo forma de bonus en relación a criterios y al juicio de la dirección de la empresa/12. Es la completa dominación de Marchionne que dispondrá por tanto del poder de fijar los salarios, los objetivos “de eficacia” así como los bonus. El secretario de la FIOM, Landini, ha subrayado justamente que un proyecto así elimina el papel de los sindicatos en el seno de las empresas, “reduciéndoles a un papel de simple espectador” y “simulando un planteamiento de participación de los asalariados en cuanto a los objetivos de la empresa sin que éstos tengan ninguna posibilidad de intervención”. En lo que se refiere a los salarios, “sería completamente variable” y cada variación sería decidida de forma unilateral por la dirección de la empresa sobre la base de criterios que nadie conoce. “En efecto -concluye Landini- estamos en el último acto de un recorrido que borra el contrato nacional de categoría: había el contrato nacional y la negociación a nivel de empresa, con este sistema hay un único nivel” /13.

El proyecto de “coalición social” de Landini

En este contexto, Landini intenta jugar un papel que va más allá de la actividad sindical. Ha lanzado la propuesta de constitución de una coalición política y social. No se trata de un proyecto nuevo. Sin embargo, tras la debacle sufrida por el movimiento y las organizaciones sindicales, este proyecto es presentado como la tentativa de reaccionar a la ofensiva gubernamental y patronal con el objetivo de reunir un amplio frente social. La idea fue lanzada en la manifestación nacional del 28 de marzo de 2015 en Roma. A pesar de las dificultades del momento, esta manifestación reunió a 20 000 trabajadores y trabajadoras. En el momento actual, el manifiesto de este proyecto no ha sido hecho público. Así pues, no está aún bien definido. El secretario de la FIOM quiere, él solo, definir las modalidades concretas y los instrumentos a poner en pie para intentar “contar” en el plano político. Es una propuesta que tiene por objetivo unificar al conjunto de los trabajadores independientes, los precarios, las diferentes asociaciones que actúan en el terreno social, incluyendo los centros sociales, con el objetivo de constituir una barrera y una alternativa a las políticas “liberistas” así como a la crisis social que se acentúa bajo el gobierno Renzi.

Esta idea no puede más que encontrar un acuerdo entre todas las personas que no quieren resignarse a las ideas reaccionarias, sino que quieren construir una alternativa: unirse para reconocerse mutuamente, multiplicar las fuerzas, definir los objetivos comunes a fin de realizar un instrumento que es aún indispensable; es decir, la unidad de los y las oprimidas y de los y las explotadas para cambiar las correlaciones de fuerzas en el plano social y derrotar a nuestros adversarios de clase. Estos últimos son la patronal, la burguesía y sus administradores políticos, sus partidos, entre ellos el Partido Demócrata (PD).

Si la propuesta de Landini es aceptable, hay sin embargo que dirigirle una crítica. Lo primero que hay que decir es sencillo. ¿Porqué esta propuesta no fue planteada hace algunos años, cuando la FIOM tenía una fuerza sindical y social mayor y una línea alternativa a la de la CGIL, a fin de poder llevar a una radicalización de una amplia parte de las capas trabajadoras? ¿Porqué Landini no lanzó esta propuesta en el otoño de 2014 en la onda de las grandes movilizaciones en lugar de aceptar una posición subalterna a la CGIL y, de facto, renunciar a las movilizaciones?

Pero hay un aspecto bastante más importante que hay que abordar. En efecto, la propuesta de coalición social tiene necesidad de una proposición sindical. Y esto tiene que ver con una negociación coherente y de clase, construida desde abajo, con vistas a las próximas citas importantes de las negociaciones. Se trata de una prueba para comprobar la credibilidad de la FIOM que tendría, una vez más, la posibilidad de construir nuevas iniciativas contra los ataques de Marchionne, partiendo en particular de la renovación del contrato nacional de los asalariados del sector de la metalurgia. Sobre este punto el recorrido del grupo dirigente de la FIOM aparece decididamente dudoso.

Recientemente, en un Comité Central, el 16 de abril de 2015, las propuestas de la minoría de izquierdas de la FIOM no han sido acogidas positivamente. Éstas se basaban en la constatación siguiente: la negociación en Italia ha estado marcada por la total desreglamentación y fragmentación de los derechos, la fragmentación de las prácticas de negociación y la necesidad de que la FIOM esté “totalmente opuesta a aceptar cualquier forma de desreglamentación del Contrato Nacional de Trabajo… y que la definición de una plataforma solo es posible a través de la participación directa de las y los trabajadores, teniendo en cuenta el aumento continuo de las ganancias; la no aplicación de la Jobs Act en su totalidad (cambio total del cuaderno de cargas, videovigilancia, gestión de la subcontratación y de los despidos colectivos). En lo que concierne a los despidos individuales, el objetivo debe ser el restablecimiento de la reintegración en el puesto de trabajo como estaba previsto por el artículo 18 del Estatuto antes de la contrarreforma Fornero” /14. En fin, este documento demanda afirmar la voluntad de la FIOM en cuanto a “la reducción del horario de trabajo a paridad de salario y…. la negativa a discutir extensiones de horarios y/o aumento de la flexibilidad” /15.

La negociación de los Contratos Nacionales de Trabajo constituye un test para la FIOM en la posibilidad de oponerse a las medidas de aplicación de la Jobs Act.

La contrarreforma de la escuela pública, una posible respuesta

La contrarreforma de la escuela pública es presentada con el nombre de “la Buena Escuela”. Constituye otro elemento esencial del proyecto “liberista” de Renzi (y de la Confindustria). La filosofía en la que se inspira este proyecto se integra en lo fundamental de lo que han hecho los gobiernos precedentes, es decir, recortes permanentes en el sector de la educación. El punto central del proyecto de Renzi no es, como se quiere hacer creer, la contratación de enseñantes precarios (¡cuyo número no se conoce exactamente!) sino una reducción sistemática y diferenciada de los salarios, así como la introducción de la figura del director-gerente cuyo trabajo tiene por objetivo hacer la escuela cada vez más similar a una empresa/16.

El sector de la educación es un sector social muy sensible en Italia. Los trabajadores y las trabajadoras de la escuela se han movilizado y han emprendido numerosas luchas durante los últimos años. Hoy se asiste a la organización de una respuesta amplia del “mundo de la escuela” contra el proyecto de Renzi. Están en curso algunas iniciativas políticas (manifestaciones, debates, etc) y otras están programadas. Todas las organizaciones sindicales -las tres principales confederaciones, los sindicatos de base y los sindicatos autónomos- participan en la jornada de huelga unitaria del 5 de mayo de 2015 en un contexto de crecimiento de las luchas en el sector. La Ministra de la Educación, Stefanía Giannini (PD), ha sido ya objeto de protestas en varias ocasiones y el gobierno aparece como vulnerable en este tema.

La importancia estratégica de una batalla por la defensa de la escuela pública y de su funcionamiento se revela fundamental en la fase política actual. Una vez más, la voluntad de grupos dirigentes de las confederaciones sindicales y la fuerza y la determinación de los y las militantes de base de implicarse en una prueba de fuerzas con el gobierno son decisivas para infligir una primera derrota al gobierno Renzi: la retirada de su proyecto y no la integración de algunas “correcciones” como parece querer hacer bajo la presión de los y las enseñantes, de padres y madres de alumnos, en una palabra, del “mundo de la escuela”.

El enfrentamiento de clase

A guisa de conclusión, el contexto sociopolítico se presenta así. De un lado, tenemos una burguesía y su gobierno que, teniendo una visión lúcida del alcance del enfrentamiento de clase actual, prosiguen una política de reducción del valor de conjunto de la fuerza de trabajo. Esto resulta posible a través del paro de masas, la precariedad creciente, la ausencia de rentas, la división, pero también las tensiones entre los diferentes sectores del mundo del trabajo (por ejemplo entre trabajadores italianos e inmigrantes). La interiorización de esta precariedad social engendra un sentimiento de frustración, de desmoralización y de miedo entre los trabajadores y trabajadoras que consideran este “estado de cosas” como imposible de cambiar. Así, un número creciente, difícil de evaluar, simpatiza por formaciones reaccionarias como la Liga Norte.

De otro lado, sectores de la clase trabajadora en este país mantienen una cierta combatividad. Son capaces de llevar a cabo luchas en ciertas regiones, en un contexto en el que la acción sindical “tradicional” es cada vez más difícil. Pero en el momento actual la clase trabajadora se encuentra sin expresión, mínimamente constituida, de un sujeto político. Las tentativas de movilizaciones del otoño de 2014 han desembocado en un “deterioro”… Pero la disponibilidad a la movilización permanece y está confirmada por varios episodios. Hay una parte de la sociedad que querría “insurgirse”, pero los canales organizativos no están disponibles o no lo están a la altura del enfrentamiento. Por ejemplo, la participación en la manifestación del 25 de abril -70 aniversario de la Liberación del nazismo y del fascismo- ha sido muy importante. Cerca de 100 000 personas han salido a la calle en Milán. Sin embargo, la conciencia política era muy general y limitada. En el plano político, el gobierno Renzi, que ha sabido representar y gestionar mejor que todos los gobiernos precedentes los intereses de los patronos, actúa con concertación con Confindustria y mantiene una cierta hegemonía en la sociedad. La vieja derecha alrededor de Berlusconi está hoy profundamente dividida y es incapaz de representar una real oposición a Renzi. Al contrario, una parte de los militantes de Forza Italia (FI) es atraída por Renzi, pues ha logrado realizar lo que los recientes gobiernos Berlusconi no fueron capaces de hacer/17.

Esta es la razón por la cual la acción populista y fascista de Salvini llega a perfilarse como oposición creíble y como una alternativa de leadership por la derecha.

Incluso si un sector notable de la sociedad está disponible para una “alternativa social”, por el momento no existe ningún proyecto creíble en la izquierda. La pretendida “izquierda” del PD, cuyos miembros más conocidos participaron en los gobiernos de amplia coalición y gestionaron las políticas de austeridad hasta enero de 2104, ha sido definitivamente marginada por la llegada al gobierno de Renzi (22/02/2014). Estas personas están a la búsqueda desesperada de algunos puestos políticos que les permitan tener un margen de maniobra respecto al autoritarismo del líder. En la práctica, estos “opositores" disponen de puestos en el Parlamento suficientes como para molestar, un poco, la acción de Renzi. Pero en cada votación importante, se alinean con las posiciones del Presidente del Consejo que no deja de amenazarles jugando la carta de las elecciones anticipadas, lo que significaría el fin de la carrera política de esos personajes/18.

El Movimiento "5 estrellas" de Grillo no llega a utilizar su fuerza parlamentaria para construir una acción real de oposición en la sociedad. No llega a hacerlo porque este movimiento es por su naturaleza interclasista y mantiene posiciones muy ambiguas sobre muchos temas. Además su estructura política y organizativa no permite una construcción y un enraizamiento reales del partido. Grillo es hoy boicoteado por los grandes medios. Sin embargo, sigue teniendo importancia política en términos de intenciones de voto, pero no tiene la capacidad de actuar en un contexto de enfrentamiento político y social.

Las fuerzas de la izquierda radical

En lo que se refiere a la izquierda, las proyecciones en Italia de la dinámica española y griega no se han confirmado. La coalición “Otra Europa” (con Tsipras) que se presentó en las elecciones europeas y obtuvo el 4% de los votos (3 electos en el parlamento europeo), ha celebrado en abril de 2015 su primera asamblea nacional con la presencia de delegados elegidos por la base. Los resultados de este proyecto siguen siendo modestos y su acción política no tiene mucho impacto. Por el momento, “Otra Europa” es sobre todo una coalición de diversas individualidades que tienen por objetivo participar en las próximas citas electorales. La Izquierda Ecología y Libertad (SEL) participa, en el plano político más que en el plano organizativo, en este proyecto. Es una organización que goza aún de una cierta fuerza electoral, pero que por esta razón no se implica en proyectos concretos. En las próximas elecciones regionales en Italia -en las regiones de Venecia, Liguria, Marcas, Toscana, Umbría, Campania y Puilles- SEL va a mantener su alianza con el PD en muchas de estas regiones.

El Partido de la Refundación Comunista (PRC) es el segundo actor de “Otra Europa”. Es el que dispone de la mayor parte de las fuerzas militantes implicadas en animar todas las listas alternativas presentes en cada elección. Esta línea “electoralista” ha producido rupturas en el seno del PRC. Ciertos intelectuales y dirigentes políticos forman también parte de esta coalición política/19.

“Otra Europa” está gestionada por estos sujetos políticos con modalidades de gestión vertical que entran en oposición con la dinámica democrática y de participación militante y activa en las regiones. Se producen ya rupturas políticas significativas así como la marginación de algunos militantes entre los fundadores de este proyecto. Pero todos viven en la mitología de la dinámica política de Grecia y España, sin tener la capacidad de comprender verdaderamente las razones del éxito específico -con numerosas dificultades- de Syriza y de Podemos. Esto es también el resultado de un hecho: en esta coalición el papel y la acción concreta de la clase trabajadora, en los diversos países, no son prácticamente un tema de discusión. Además, no existe una discusión abierta sobre las políticas sindicales pues una parte de los dirigentes de “Otra Europa” mantiene relaciones estrechas con sectores de la burocracia sindical.

El hecho de no tener una visión de conjunto de las derrotas sufridas y del papel de los aparatos sindicales en este proceso hace difícil, cuando no imposible, encontrar una iniciativa social coherente y establecer un lazo con una dimensión política alternativa. Se trata de un handicap que limita la dinámica de esta coalición solo al plano electoral. El camino para reconstruir organizaciones sindicales de clase y una organización anticapitalista unitaria sigue siendo un recorrido difícil e imprevisible. Es preciso sin embargo intentar comenzarlo a partir de las situaciones concretas ligadas a acciones posibles. Se trata de reconstituir un bloque social y un movimiento de clase que rechace las políticas destructivas de la austeridad y que sea capaz de poner en discusión este sistema económico basado en la explotación, la injusticia y la opresión.

http://alencontre.org/europe/italie/italie-le-jobs-act-realite-et-metaphore-dune-victoire-des-dominants.html

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Notas

1/ Ver los artículos publicados en http://alencontre.org/europe/mediterranee-les-naufrages-meurtriers-de-migrants-ne-sont-pas-une-fatalite.html y http://alencontre.org/europe/les-frontieres-de-la-mer-morte-et-des-crimes-de-guerre.html (Red. A l’Encontre)

2/ La situación es tan grave que incluso un periódico como La Stampa (propiedad de la FIAT) ha publicado un editorial el 26 de abril de 2015 con el título “La hostilidad hacia el Otro es la noche de las conciencias”, dando la voz a Enzo Bianchi, religioso y ensayista conocido en Italia. Bianchi ha afirmado: “Nos hemos vuelto insensibles pues no vemos que detrás de cada vida rota hay un ser humano, deberíamos conocer a cada uno de ellos: su rostro, su sufrimiento, las angustias y las esperanzas, las personas que le aman y que ha abandonado… Vemos propagarse como un contagio en toda Europa este clima de hostilidad hacia el otro, sobre todo hacia los pobres […] en un contexto del que solo hace unos años atrás se ponían por delante las raíces cristianas y la cultura de solidaridad de las capas obreras y del Estado social” (FT).

3/ Ver los artículos publicados en http://alencontre.org/europe/italie/italie-mobilisation-generale-contre-le-gouvernement-renzi.html y http://alencontre.org/europe/italie/le-syndicalisme-italien-face-au-couple-renzi-squinzi.html (Red. A L’Encontre).

4/ Se trata del plan del gobierno Renzi que tiene por objetivo “relanzar el empleo” y “reformar el mercado de trabajo”. Para más detalles ver los artículos publicados en esta página el 21/04/2014 y http://alencontre.org/europe/italie/italie-la-loi-de-stabilite-2015-de-renzi-face-a-la-verite-des-chiffres.html (Red. A l’Encontre).

5/ La Cámara de Diputados ha aprobado el 10 de marzo de 2015 una revisión de la Constitución. Ésta se refiere al artículo 138 de la Constitución de la República italiana que fija las modalidades de revisión de la Constitución y de otras leyes constitucionales. Este artículo prevé un cierto grado de participación popular a través de los instrumentos parlamentarios y la posibilidad de referéndum popular. El proyecto de ley constitucional amenaza estos elementos, pues prevé, entre otras cosas, una aceleración de los tiempos de deliberación entre la Cámara de los Diputados y el Senado -que disponen de las mismas prerrogativas- y la formación de un comité de 40 miembros cuyo poder de decisión será superior a las comisiones parlamentarias. Este proyecto de reforma debe aún ser debatido en el Senado. Una nueva ley electoral, llamada Italicum, ha sido definitivamente aprobada por la Cámara el 4 de mayo de 2015. Prevé que el partido que consiga el 40% de los votos obtenga automáticamente una mayoría parlamentaria del 55%. Si ningún partido alcanza este umbral, se pasa a la segunda vuelta y el partido que la gane obtiene el 53% de los escaños (Red. A l´Encontre).

6/ El 24 de mayo de 2015 es el centenario de la entrada de Italia en la Primera Guerra Mundial en 1915. La aventura militar italiana había conocido ya la conquista colonial de Libia en 1911-1912, mantenida hasta la caída del fascismo. Hoy se discute de nuevo sobre una intervención en Libia (F.T.)

7/ En las elecciones europeas del 22-25 de mayo de 2014, las dos organizaciones no lograron reunir los 25 diputados necesarios para constituir un grupo parlamentario “euroescéptico” con las formaciones políticas de la Alianza Europea por la Libertad (AEL), partido europeo que reúne partidos nacionalistas y euroescépticos de diferentes países. Esta coalición fue creada en 2010 y reconocida por el Parlamento Europeo en 2011. Sin embargo, las colaboraciones y los lazos entre la Liga Norte y el Frente Nacional francés se intensifican (Red. A l´Encontre).

8/ Para más informaciones sobre los dos dirigentes sindicales leer la nota 1 del artículo http://alencontre.org/europe/italie/le-syndicalisme-italien-face-au-couple-renzi-squinzi.html (Red. A l’Encontre).

9/ Así resume Giorgio Cremasci, antiguo miembro del secretariado de la FIOM, la situación actual en un artículo publicado el 1/04/2015 en la página del “Sindicato es otra cosa” (Oposición de izquierdas en el seno de la CGIL): “Por medio de la firma de los contratos nacionales en los sectores del comercio y la banca, la CGIL, formalmente adversario de la Jobs Act, la ha firmado en los hechos, aplicado e incluso interpretado de forma creativa. El contrato en el sector terciario constituye un empeoramiento de los dos contratos precedentes de la CGIL había tenido la valentía de no firmar…. El trabajo dominical se vuelve así la regla (es obligatorio). En lo que concierne a la cláusula de flexibilidad, permite a los empleadores obligar a los asalariados a trabajar 44 horas semanales por 16 semanas, sin pago de las horas extras. A nivel de la empresa o de una región, es incluso posible negociar 48 horas semanales por 24 semanas en un año. Se trabajará la mitad del otoño con horarios previstos por la antigua ley del trabajo de 1923 sin que las horas suplementarias sean reconocidas.

La CGIL ha avalado una doble derogación de los horarios de trabajo realizando otro punto de la famosa carta que en 2011 el gobernador del BCE Mario Draghi y el antiguo jefe del FMI Jean Claude Trichet enviaron a Napolitano (entonces presidente) a fin de que Italia obedeciera los diktats de la Troika. La Jobs Act preveía también la no asunción de los cuadernos de cargas, a saber, la posibilidad concedida a las empresas de descalificar a un trabajador. Concretamente, el contrato del comercio lo permite ya. Se puede contratar con un estatuto de temporal a parados con una calificación por debajo de la tarea efectivamente efectuada… Si el contrato del comercio se basa en la flexibilidad del trabajo soportado por los asalariados y asalariadas, el de los empleados y empleadas de los bancos responde a una exigencia de fondo de las empresas, a saber, la de despedir al personal con el objetivo de proseguir planes de reestructuración a bajo coste…. Los bancos pueden despedir más fácilmente…. Se reducen los costes y el valor de las “liquidaciones” (prima de despido) de los empleados y empleadas con el objetivo de hacer economías… Estos contratos destruyen derechos a cambio de un aumento de 85 euros brutos distribuidos en varios años. Un aumento de 13 euros netos por mes en la hoja de paga anual no me parece un intercambio equitativo en relación a lo que los trabajadores restituyen. Y en efecto, las empresas se felicitan por esos acuerdos”. Aquí la versión original en italiano del texto: http://sindacatounaltracosa.org/2015/04/01/ccnl-terziario-e-bancari-la-cgil-firma-il-jobs-act/ (F.T.)

10/ Ver el artículo publicado el 26 de abril de 2015 en http://alencontre.org/europe/italie/italie-milan-expo-2015-quand-nestle-syngenta-barilla-soccupe-de-la-faim-dans-le-monde.html, publicado en VIENTO SUR (Réd. A L’Encontre)

11/ Sobre los acuerdos Pomigliano-Mirafiori así como sobre el plan “Fabbrica Italia” de Marchionne, leer el artículo publicado el 19 de enero de 2011 en http://alencontre.org/europe/quand-la-fiat-veut-briser-les-droits-syndicaux.html (Red. A L’Encontre)

12/ Hay que precisar que hasta hoy los trabajadores y trabajadoras de muchas empresas tienen primas de producción y de resultados más importantes de lo que Marchionne “promete”. Además, estos aumentos son negociados por los sindicatos y se fundaban en criterios controlables por los y las asalariadas. Este sistema intenta eliminar estos mecanismos de fijación de las primas (F.T.)

13/ Esta cita está sacada de un artículo de Antonio Sciotto publicado en Il Manifesto el 17/04/2015:

http://ilmanifesto.info/il-salario-modello-marchionne-aumento-sara-ma-solo-se-va/.

14/ Elsa Fornero es una economista neoclásica, profesora en la Universidad de Turín, que fue Ministra de Economía del 16/11/2011 al 28/04/2013 con el gobierno de Mario Monti, un “técnico”, consultor de Goldman Sach desde 2005, miembro de la Comisión Trilateral en 2010-2011, miembro del grupo Bilderberg y senadora vitalicia desde 2011. La reforma que lleva su nombre ha retrasado la edad de jubilación de 62 a 67 años, generalizando paralelamente una financiación por capitalización en lugar de la de reparto (siendo esto una de las grandes conquistas obreras de los años 1968-1969). Para más informaciones, leer la nota 6 del artículo publicado el 10/02/2015 en http://alencontre.org/europe/italie/le-syndicalisme-italien-face-au-couple-renzi-squinzi.html. (Red. A l’Encontre)

15/ Para la versión original del documento, http://www.fiom-cgil.it/web/attachments/article/1943/15_04_16-Odg_Contratto_Como_RESPINTO.pdf.

16/ Estos son los puntos fundamentales de este proyecto: 1º se concede más poder al dirigente escolar con consecuencias graves para la estabilidad del trabajo de los profesores; el dirigente escolar puede decidir a quien contrata y quien tiene derecho a primas. Además, vigila el trabajo del personal contratado, que puede ser despedido si no “pasa” el año de prueba. 2º Deja la puerta abierta a la entrada de los privados en la escuela pública que van a reemplazar a los órganos colegiales y de decisión de la escuela como el colegio de profesores y los consejos de clase. 3º Suprime la validez del Convenio Colectivo Nacional de la escuela pública. 4º Facilita la creación de nuevas escuelas que favorecen más aún la selección de los alumnos según su origen socioeconómico. 5º Multiplica la financiación de las escuelas privadas a través de desgravaciones y regalos fiscales. 6º Favorece, como EXPO, el trabajo gratuito legalizando también la explotación del trabajo de los menores. En efecto, ¿cómo se pueden definir las 200 horas obligatorias de alternancia entre escuela y trabajo previstas por los contratos de aprendizaje? Para más informaciones, ver el artículo publicado el 20/09/2014 en http://alencontre.org/europe/italie-leducation-selon-matteo-renzi-plus-dentreprise-et-moins-decole.html. (F.T.)

17/ A propósito de esto, leer el interesante artículo sobre los 20 años de experiencia política de Berlusconi publicado el 30/01/2014 en http://alencontre.org/europe/italie/italie-les-vingt-annees-de-silvio-berlusconi.html. (Red. A L’Encontre)

18/ Hay diferentes “sensibilidades” en el seno del PD. Estas han cristalizado en el momento de la votación de la nueva Ley electoral. Se estima que más de 50 diputados del PD han votado contra esa ley muy deseada por Matteo Renzi. Se trata de los “opositores” internos reunidos alrededor de Pier Luigi Bersani, figura histórica del partido y antiguo secretario del PD entre 2009 y 2013; Enrico Letta, presidente del Consejo de Ministros del 28 de abril de 2013 al 22 de febrero de 2014, y Roberto Speranza, miembro del PD y jefe del grupo parlamentario del PD en la Cámara del219 de marzo de 2013 al 15 de abril de 2015, fecha de su dimisión a causa de divergencias con Matteo Renzi. Antes de esta votación, este último había enviado una carta a todos los responsables de las secciones del PD en el país a fin de demandar un “voto de confianza” sobre la ley electoral. Esta carta ha sido, con razón, percibida como una amenaza y un medio de presión a los “opositores" a la linea de Renzi (Red. A l´Encontre).

19/ En esta coalición, el historiador y sociólogo Marco Revelli tiene un papel importante (F.T.).



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