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thinkprogress | Catástrofes naturales
Por qué las mujeres se llevan la peor parte
15/05/2015 | Beenish Ahmed

Aunque sus efectos destructivos son generales y a menudo inevitables, las catástrofes naturales no afectan por igual a las personas. Las poblaciones más marginadas, incluidas las mujeres, suelen llevarse, proporcionalmente, la peor parte cuando ocurren calamidades como huracanes, tornados o terremotos. Investigadores de la London School of Economics y la Universidad de Essex han examinado los datos de 141 países correspondientes a un periodo de 21años, hallando que las catástrofes naturales matan a más mujeres que hombres. Según su informe, esta desproporción se puede explicar por el hecho de que “las catástrofes naturales exacerban las pautas de discriminación preexistentes, que hacen que las mujeres sean más vulnerables al impacto fatal de las desgracias”.

Las más de 7 300 personas que han muerto hasta ahora a causa del terremoto de 7,8 grados que sacudió Nepal el 25 de abril están repartidas proporcionalmente entre ambos géneros. Sin embargo, las organizaciones de desarrollo y agencias gubernamentales que operan allí ya han empezado a discernir algunas de las múltiples causas por las que es más probable que mueran más mujeres que hombres a raíz de las secuelas de la propia catástrofe natural y de los problemas de salud y seguridad que ha provocado. Las organizaciones de ayuda se hacen eco cada vez más de lo que el ministerio británico de desarrollo internacional ha denominado “doble catástrofe” para las mujeres empeñadas en intentos de paliar los efectos de tales desgracias. Organizaciones como las Naciones Unidas han destacado especialmente los diversos motivos por los que las mujeres pueden resultar más perjudicadas que los hombres o incluso los niños mientras tratan de reconstruir sus casas y recuperarse tras el seísmo de Nepal.

He aquí algunas de las causas por las que una catástrofe natural puede resultar especialmente perniciosa para las mujeres:

Efectos directos

Algunos estudios indican que en el momento de ocurrir la catástrofe mueren 14 veces más mujeres, niños y niñas. Esto se debe en parte a que se ven afectadas más negativamente por tradiciones sociales y culturales que limitan su movilidad. El plus de muertes entre mujeres tras un terremoto en el Estado indio de Maharashtra se atribuyó al hecho de que las mujeres se hallaran en su mayoría en sus casas mientras que los hombres habían salido a trabajar en los campos, donde era menos probable que quedaran sepultados bajo los escombros. Un estudio del ciclón que devastó gran parte de Bangladesh en 1991 reveló que muchas mujeres y sus hijos e hijas murieron en sus casas mientras esperaban a que los hombres volvieran y decidieran entonces evacuar las viviendas. Otro estudio, este realizado por Oxfam, señala que tras el tsunami del océano Índico, en algunas aldeas murieron cuatro veces más mujeres, en parte porque una proporción mayor de estas no sabían nadar ni escalar árboles para salvarse. Las mujeres suelen ser menos conscientes de cómo autoprotegerse, ya que a menudo han sido marginadas de los procesos de planificación ante situaciones de emergencia y en general tienen menos conocimientos en materia de fenómenos catastróficos.

Infecciones

En Nepal, Naciones Unidas trabaja ya con otras agencias y el gobierno, con vistas a asegurar que las mujeres y los niños tengan acceso a letrinas y baños “culturalmente adecuados, seguros, higiénicos, fáciles de usar y acordes con las características de género”. A menudo, las catástrofes naturales ocurridas en el sur de Asia han causado después sarpullidos e infecciones urinarias entre mujeres que no tenían la posibilidad de limpiar debidamente o secar los paños que usan durante la menstruación. Si estas secuelas no se tratan, pueden comportar un grave riesgo para la salud, particularmente para las mujeres embarazadas y sus fetos.

Violencia sexual

Muchas personas en Nepal a las que todavía no han llegado los esfuerzos de salvamento duermen al aire libre, mientras que otras han buscado refugio en tiendas y barracas. En estas circunstancias, las mujeres son más vulnerables a la violencia sexual, que a menudo se acentúa, lamentablemente, tras una catástrofe natural. Después de un terremoto que devastó gran parte de Haití en 2010 se produjo lo que muchos calificaron de “epidemia” de violaciones. Según un sondeo, el 14 % de los encuestados dijeron que un miembro de su hogar había sido víctima de algún acto de violencia sexual después del seísmo. Para algunas mujeres en Nepal, el riesgo de una práctica llamada chaupadi, que las obliga a aislarse durante su ciclo menstrual, puede agravarse a causa de la destrucción, ya que se desplazan a lugares que son físicamente más peligrosos o donde son vulnerables a la violencia sexual o la trata de personas al estar separadas de sus comunidades.

Trata de seres humanos

Naciones Unidas calcula que hasta 15 000 personas cada año –en su mayoría mujeres y niñas– caen en manos de traficantes que las sacan de Nepal para obligarlas a prostituirse o esclavizarlas. Las organizaciones de ayuda presentes en el país están preocupadas de que los traficantes puedan aprovechar la devastación causada por el seísmo presentándose como cooperantes. “Es ahora cuando los intermediarios acuden haciendo ver que quieren ayudar para luego secuestrar o engañar a mujeres”, dice Sunita Danuwarm de la ONG Shakti Samuha, con base en Katmandu. “Prestamos asistencia para que la gente sea consciente de que alguien puede venir y tratar de engañarles. Recibimos informes [de individuos] que pretenden ir al rescate y a buscar gente.”

Complicaciones del embarazo

Los problemas de salud preexistentes y los embarazos suelen complicarse a raíz de una catástrofe natural como el terremoto de Nepal, que hace que de inmediato se llenen los hospitales, pese a que muchos de ellos carecen de suministro eléctrico o de equipamientos básicos para tratar a las pacientes. “Muchas mujeres dejan de tener acceso a servicios esenciales de salud reproductiva y dan a luz en condiciones apabullantes sin poder recurrir a servicios de parto seguros ni a tratamientos que pueden ser vitales”, afirma Priya Marwa, de Naciones Unidas, quien calcula que entre las supervivientes nepalíes del seísmo puede haber 50 000 embarazadas. Con acceso limitado a los equipamientos sanitarios, las mujeres se enfrentan a complicaciones que pueden provocar distocia o incluso la muerte. Los recién nacidos corren el riesgo de sufrir complicaciones respiratorias e infecciones.

Estos riesgos pueden estar en estos momentos muy presentes en Nepal. “Fuera, en los campos que rodean el hospital, había cientos de pacientes que se hallaban dentro cuando se produjo el terremoto”, dice Matt Darvas, de la organización caritativa cristina World Vision, en una declaración emitida dos días después del temblor de tierra. “Tienen miedo de volver a entrar porque se suceden las réplicas. Varias mujeres dieron a luz al aire libre sobre la hierba, tumbadas sobre una mera ‘estera de yoga’.”

07/05/2015

http://thinkprogress.org/world/2015/05/07/3655384/women-disasters/

Traducción: VIENTO SUR



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